martes, 26 de mayo de 2026

Victorian Psycho

¡¡Vaya batiburrillo que ha liado en esta novela Virginia Feito!!

Que conste que a mí no me disgustan las historias incómodas ni extrañas, pero entre el ambiente victoriano con institutriz perturbada, la casa inquietante y una narradora que pretende ser divertida y terrorífica a la vez, estamos, en mi humilde opinión, ante un pequeño despropósito.

Hay momentos ingeniosos y alguna ocurrencia que te arranca una sonrisa, pero también muchos pasajes que se te hacen cuesta arriba y una sensación constante de desorden, de que la novela no sabe muy bien qué quiere ser.

Me ha dado la impresión de que Victorian Psycho es más una “travesura literaria” que una novela con una historia que contar. Una especie de “gamberrada consciente”, quizá escrita con libertad excesiva o con la presión del éxito de una novela previa. En cualquier caso, el resultado se queda a medio camino: ni terror, ni comedia negra convincente, ni gótico memorable.

Seguramente este libro tenga más virtudes de las que yo he percibido y estoy convencida de que será una buena lectura para alguien que la afronte en el momento adecuado. Ya me contaréis.

SLHLT

martes, 19 de mayo de 2026

La nostalgia de la mujer anfibio

A la vida, tantas veces monótona y predecible, le basta un segundo para darse la vuelta, hacer temblar su epicentro y modificar tu destino.

Un naufragio. Una caja de música y un hombre con sombrero de copa tirado en la playa lo cambiaron todo para Lucha, y para toda la estirpe de mujeres que de ella surgió. Esta es la historia de tres generaciones de mujeres, atrapadas entre el mar y la tierra, marcadas por esa noche.

Años después, Cristal asiste al asesinato truncado de su abuela Lucha, y ese momento actúa como detonante de una memoria familiar, y también colectiva, llena de grietas, silencios y rencores enquistados. Lo ocurrido durante el naufragio, cuando las mujeres del pueblo salieron al mar mientras los hombres celebraban el Año Nuevo, sigue latiendo bajo la superficie de todo lo que vendría después.

Cristina Sánchez-Andrade, con una prosa poderosa y cargada de imágenes que incomodan y fascinan al mismo tiempo, aborda temas como la memoria colectiva, la violencia heredada, el deseo femenino y la culpa que se transmite sin necesidad de palabras. Todo ello en una Galicia donde el realismo más áspero coexiste con el delirio, la leyenda y lo mágico cotidiano.

Muy recomendable.

SLHLT

martes, 12 de mayo de 2026

Asesinato en la Casa Rosa

La historia arranca con una nota anónima y con la petición de descubrir quién cometió un asesinato del que nadie tenía constancia. Todo ello en el seno de una de las familias más ricas de España y en una casa que guarda más secretos de los que nadie puede imaginar.

La investigación corre a cargo de la inspectora Iria Santaclara y de su antiguo jefe, ya jubilado, César Araujo, que se enfrentan a un caso donde el pasado, las relaciones familiares y los silencios pesan casi tanto como las pruebas. Poco a poco, la novela va desvelando lo que se esconde detrás de esa fachada tan perfecta, demostrando que nadie es del todo inocente y que nada es lo que parece.

Arantza Portabales es una maravillosa escritora de thriller y una experta en hacer avanzar la trama de forma vertiginosa: los capítulos te empujan a seguir leyendo y todo está perfectamente medido para que el interés no decaiga. No hay giros gratuitos, sino una construcción sólida del misterio, que se disfruta especialmente cuando empiezan a encajar las piezas.

Mención aparte merecen los protagonistas. Ya sabéis que a mí me caen bastante gordos los detectives de su serie anterior, Abad y Barroso, pero en este caso, Iria y César me gustan mucho más, y eso marca la diferencia, porque no solo quiero saber quién ha matado a quién, sino acompañarlos en la investigación.

Asesinato en la Casa Rosa es una lectura perfecta para intercalar entre otras más ásperas y muy recomendable para salir de un bloqueo lector, o para quienes busquen un thriller bien escrito y con personajes que suman.

SLHLT 

martes, 5 de mayo de 2026

La mano que cura

 <<Lo de las moscas ya había pasado antes, a una tía. Después de que se le murió el marido, su casa empezó a llenarse de moscas. Buscó varias explicaciones, pero realmente no las había. No encontró huevos ni larvas, nada estaba pudriéndose, no existía manera de que los bichos entraran a la casa, pero cada noche en el cuarto principal había grupos de moscas gordas y negras volando por todas partes. Mi tía dice que ella rezó la casa, llamó a una señora que siempre le trabajaba y se encerraron las dos solas ahí toda una noche. Luego las moscas dejaron de aparecer. Yo había olvidado la historia, hasta el día después del velorio del papá.>>

Esta es la historia de una mujer, de varias mujeres, con un don especial: sus manos pueden aliviar, curar, intervenir en el cuerpo y en el dolor ajeno. Ese poder, que pasa de generación en generación, marca su lugar en la familia y en la comunidad, pero también las expone a la pérdida, al silencio y a la culpa. La novela avanza entre recuerdos, ausencias y vínculos rotos, con la sombra del duelo siempre presente, como una herida que no termina de cerrarse.

Lo mágico aquí no es un adorno ni una concesión a lo fantástico: es una forma de mirar la realidad. Los poderes de la protagonista funcionan como una metáfora poderosa de todo lo que somos capaces de hacer por los demás, para bien y para mal, incluso cuando creemos estar ayudando. Curar también cansa, también desgasta, también deja huella en quien pone las manos...

Me ha gustado todo: el tono sereno pero afilado, el ritmo que avanza sin prisa, los personajes llenos de aristas y, sobre todo, la manera tan original de hablar del duelo.

La mano que cura es otra novela sobre la pérdida, sí, pero contada como nunca: desde el cuerpo, desde el gesto, desde aquello que damos y que a veces nos cuesta más de lo que creemos.

Una lectura poderosa, distinta y profundamente humana. Espero que os guste tanto como a mí.

 

<<Antes de irse, antes de que la mamá pusiera la mano que cura sobre su pecho, Ana Gregoria me miró y yo pude verle por fin el fondo de los ojos. La negrura de lo que no acaba. Y mirándome, sin hablar, me dijo el secreto de los poderes. Me lo dio y yo lo cogí y me lo metí en la boca como una piedra lisa y me lo tragué entero. El secreto es ahora mío.>>

SLHLT