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jueves, 20 de agosto de 2026

Los figurantes

Pensar en Delphine de Vigan es pensar en novelas que golpean y que se te cuelan bajo la piel. Por eso me sorprendió encontrarla en un terreno tan diferente como el teatro. Y, sin embargo, Los figurantes conserva algo esencial de su mirada: su interés por quienes suelen pasar desapercibidos.

Inspirada en el mundo de los extras de cine, la autora convierte a los más invisibles del rodaje en una metáfora de nuestra propia existencia. Orso, Cécile, Bruno, Joyce y Nora pasan horas esperando entre toma y toma, ocupando un espacio que parece secundario pero que resulta indispensable. A través de sus conversaciones y confesiones vamos descubriendo pequeñas historias de cansancio, soledad, frustración, deseo de pertenencia y necesidad de ser vistos.

Con un tono que oscila entre el humor, la ternura y una melancolía muy reconocible, De Vigan dibuja personajes corrientes que, poco a poco, revelan todo aquello que esconden tras la máscara de la normalidad. La obra es breve, pero deja espacio para reflexionar sobre la incomunicación, la búsqueda de reconocimiento y la importancia de sentirse escuchado.

Sin alcanzar la intensidad emocional de sus novelas, Los figurantes demuestra una vez más su capacidad para observar a las personas y encontrar humanidad en los lugares más inesperados.

SLHLT

jueves, 30 de julio de 2026

La boca llena de trigo

La boca llena de trigo, de Mayte Gómez Molina, cuenta la historia de Anna, una joven artista que recibe la gran oportunidad de su carrera cuando una influyente galerista apuesta por su obra. Lo que debería ser un sueño cumplido se convierte, sin embargo, en el detonante de una crisis creativa y personal marcada por las dudas, la presión del éxito y el miedo a no estar a la altura.

La novela reflexiona sobre el talento, la identidad, la creación artística y la sensación de impostura que acompaña a muchas personas creativas. Todo ello a través de una narración muy introspectiva, más centrada en las emociones y los pensamientos de la protagonista que en el desarrollo de una trama convencional.

En mi caso, hubo momentos en los que estuve a punto de abandonarla. Tal vez por una cuestión generacional, sentía que el conflicto sobre el que gira la novela no acababa de sostener todo el peso de la historia y que algunas de sus preocupaciones resultaban algo inmaduras para el enorme entusiasmo que ha despertado en redes sociales.

Sin embargo, sería injusto quedarse solo con esa impresión. Mayte Gómez Molina escribe extraordinariamente bien. Su prosa tiene fuerza, personalidad y una capacidad poco común para construir imágenes y emociones. Aunque la historia no me convenció por completo, terminé el libro con la sensación de haber descubierto una voz literaria muy interesante. Estoy segura de que todavía tiene mucho que decir y que seguiré leyendo lo que publique en el futuro.

SLHLT

martes, 23 de junio de 2026

Nada se opone a la noche

 << Mi madre estaba azul, de una azul pálido mezclado con ceniza, las manos extrañamente más oscuras que el rostro, cuando la encontré en su casa esa mañana de enero. Las manos como manchadas de tinta en los nudillos de las falanges.
     Mi madre llevaba varios días muerta. >>

Delphine de Vigan escribe este libro tras el suicidio de su madre. Casi sin pretenderlo, inicia una búsqueda que tiene más de herida abierta que de investigación, tratando de entender qué llevó a esa mujer, tan presente e inaccesible a la vez, a quitarse la vida.

Para hacerlo, se convierte en detective de su propia historia: revisa fotografías, escucha cintas, recoge recuerdos de sus hermanos y reconstruye una memoria familiar llena de huecos, versiones contradictorias y silencios incómodos.

Lo que emerge no es una verdad clara, sino un retrato lleno de fisuras: el de una mujer marcada por la enfermedad mental, por una infancia difícil y por relaciones familiares profundamente tóxicas.

Esta historia no es solo el retrato de una madre, sino el de toda una familia atravesada por el dolor, los secretos y esas heridas que se van heredando casi sin darnos cuenta.

Me ha gustado muchísimo cómo está escrito. Hay algo preciso y contenido en la narración, como si cada frase pesara lo que tiene que pesar. Y, al mismo tiempo, una delicadeza enorme: la autora escribe desde el amor, pero sin edulcorar, sin proteger del todo, asumiendo el riesgo de contar.

Al final, el libro se convierte en una necesidad: una forma de ordenar el dolor, una venda necesaria para una herida que empieza, por fin, a cicatrizar, y también un homenaje lúcido y valiente a su madre.

<< Lucile murió a los sesenta y un años, antes de ser una anciana.    
     Lucile murió como lo deseaba: viva.
     Hoy soy capaz de admirar su valor. >>

SLHLT

martes, 19 de mayo de 2026

La nostalgia de la mujer anfibio

A la vida, tantas veces monótona y predecible, le basta un segundo para darse la vuelta, hacer temblar su epicentro y modificar tu destino.

Un naufragio. Una caja de música y un hombre con sombrero de copa tirado en la playa lo cambiaron todo para Lucha, y para toda la estirpe de mujeres que de ella surgió. Esta es la historia de tres generaciones de mujeres, atrapadas entre el mar y la tierra, marcadas por esa noche.

Años después, Cristal asiste al asesinato truncado de su abuela Lucha, y ese momento actúa como detonante de una memoria familiar, y también colectiva, llena de grietas, silencios y rencores enquistados. Lo ocurrido durante el naufragio, cuando las mujeres del pueblo salieron al mar mientras los hombres celebraban el Año Nuevo, sigue latiendo bajo la superficie de todo lo que vendría después.

Cristina Sánchez-Andrade, con una prosa poderosa y cargada de imágenes que incomodan y fascinan al mismo tiempo, aborda temas como la memoria colectiva, la violencia heredada, el deseo femenino y la culpa que se transmite sin necesidad de palabras. Todo ello en una Galicia donde el realismo más áspero coexiste con el delirio, la leyenda y lo mágico cotidiano.

Muy recomendable.

SLHLT

martes, 28 de abril de 2026

Mil cosas

Mil cosas es una novela corta que se lee casi sin respirar. Juan Tallón construye un texto pensado para no soltarse, escrito con un ritmo que imita el modo en que viven sus protagonistas: deprisa, siempre llegando tarde, saltando de una tarea a otra sin terminar ninguna del todo.

La historia avanza como lo hace nuestra vida diaria, marcada por la prisa, la acumulación y la sensación constante de estar en deuda con el tiempo. Los personajes corren de aquí para allá, atrapados en una rutina que lo ocupa todo y que, paradójicamente, no deja espacio para lo importante.

Tallón escribe sin adornos innecesarios, y nos hace sentir ese cansancio mental, ese zumbido de fondo que provoca vivir acelerados. Mil cosas habla del trabajo, de las relaciones, de la exposición constante, de la dificultad para parar y pensar, y lo hace con ironía, con lucidez y con una inteligencia muy afinada.

 

Supe lo que iba a pasar en cuanto cogió el taxi…

Pero tuve que seguir leyendo por si solo era una elipsis y me equivocaba.

Quería equivocarme.

SLHLT

 

martes, 21 de abril de 2026

La hermana menor. Un retrato de Silvina Ocampo.

No sabía casi nada de Silvina Ocampo cuando abrí La hermana menor. Tampoco sabía muy bien qué esperar de Mariana Enríquez fuera del territorio de la ficción oscura que tan bien habita. Y, sin embargo, este libro ha sido una sorpresa constante. Un retrato literario que se lee como un ensayo biográfico, pero con pulso narrativo, curiosidad genuina y una mirada profundamente humana.

Silvina aparece aquí como lo que fue: una escritora enorme, rara, incómoda, eclipsada durante años por figuras masculinas cercanas y, al mismo tiempo, radicalmente libre dentro de los límites de su época y su clase social. Enríquez no la idealiza ni la juzga: la observa. Atiende a sus contradicciones, a su talento indiscutible, a su relación con la escritura, con la infancia, con la crueldad y con el extraño lugar que ocupó siempre, incluso dentro de los círculos literarios que la rodeaban.

El libro avanza entre anécdotas, reflexiones y contextos que ayudan a comprender no solo a la autora, sino también el mundo que la rodeó. Hay fascinación, sí, pero también distancia crítica. Y eso se agradece. Silvina emerge como un personaje literario en sí misma: desconcertante, brillante, singular…

Terminas la lectura con la sensación de haber conocido a alguien irrepetible, y con unas ganas enormes de ir directa a sus cuentos de niños crueles y perturbadores.

Muy recomendable.

SLHLT

 

martes, 17 de febrero de 2026

Las gratitudes

Hay libros que, con apenas unas páginas, son capaces de dejar una huella profunda. Este es uno de ellos. Delphine de Vigan escribe con una delicadeza que emociona, sin artificios, con la palabra justa y el silencio necesario. Las gratitudes es una historia breve, pero enorme en lo que cuenta: la vejez, la enfermedad, el derecho a morir con dignidad, la gratitud que sentimos y la generosidad que nos salva.

Michka, la protagonista, pierde las palabras, pero no la lucidez para entender lo que se le escapa. En su pasado hay una deuda pendiente: alguien la salvó cuando era niña, y ahora necesita agradecerlo antes de que sea tarde. A su lado está Marie, para la que es su "madre elegida", porque Michka la acogió cuando era pequeña, en el momento que más lo necesitaba. Y también Jérôme, el logopeda que intenta frenar la pérdida del lenguaje, y que descubre en Michka una lección de vida.

Este libro nos muestra la necesidad de dar las gracias antes de que se apaguen las palabras, porque nadie llega solo a ninguna parte.

Me gustó muchísimo la manera de narrar de la autora: sencilla, directa, sin adornos innecesarios, pero cargada de emoción. De Vigan demuestra que no hace falta rellenar cientos de páginas para escribir una obra maestra. Basta con tocar el corazón, y este libro lo hace.

MA-RA-VI-LLO-SO.

SLHLT

martes, 16 de septiembre de 2025

La invitada

Esta historia me ha encogido el corazón.

Alex, su protagonista, tiene 22 años y una belleza que el sistema le exige explotar. Tras ser expulsada de la casa de su amante en Long Island, y con la amenaza de un pasado que la persigue, se queda vagando por una zona que no le pertenece, aferrándose a fiestas ajenas, piscinas ajenas, vidas ajenas. No tiene plan, ni red, ni hogar. Solo la intuición de cómo moverse sin ser expulsada del todo.

Durante cinco días, sobrevive como puede: mintiendo, robando, fingiendo. Y lo hace con una mezcla de fragilidad y estrategia que provoca un desasosiego profundo. 

Me da pena Alex. Y me angustia su situación. Puedo sentir su dolor, su desarraigo, su soledad. Está condenada a comportarse como un accesorio, porque eso es lo que los demás esperan de ella. Pero se autoengaña, se cuenta que está bien, que todo está bajo control. Porque necesita seguir viviendo. Porque necesita sobrevivir. Y no sabe hacerlo de otra manera.

Emma Cline escribe de manera hipnótica, convirtiendo cada escena en una amenaza latente. No hay grandes giros, pero sí una tensión constante, como si el mundo estuviera a punto de cerrarse sobre Alex. Y tú, como lectora, no puedes dejar de mirar.

El final, ambiguo y extraño, puede incomodar a quienes buscan certezas. A mí me encanta. Me hace dudar, me obliga a releer, me deja pensando. Y me doy cuenta de que la autora ha jugado conmigo, con mis expectativas, con mi necesidad de cierre y la eterna búsqueda de finales felices. Sea lo que sea eso.

Os vais a reír de mí, pero mientras lo leía no dejaban de resonar en mi cabeza, una y otra vez, las palabras de la fantástica Henar Álvarez: “Mi ciela: ante la duda, tú la sugar”.

SLHT

viernes, 8 de agosto de 2025

La llamada

La llamada reconstruye la historia de Silvia Labayru, militante montonera secuestrada por la dictadura argentina en 1976, embarazada de cinco meses. Lo que sigue es un descenso al infierno: tortura, esclavitud, violaciones, parto en cautiverio, y una vida marcada por el estigma de haber sobrevivido. Pero Leila Guerriero no escribe desde el morbo ni desde el juicio. Escucha. Pregunta. Deja hablar.

Durante dos años, la periodista conversó con Silvia y con quienes la rodearon, y el resultado es un retrato íntimo, doloroso y complejo. No hay héroes ni traidores, solo una mujer que vivió lo indecible y que, décadas después, se atrevió a contar. La autora ilumina las zonas grises de la memoria, las heridas que no cierran, el rechazo que sufren quienes vuelven del horror. Y lo hace con una prosa contenida, precisa, que nunca se impone sobre la historia.

Hay libros que te cambian y nunca vuelves a ser la misma después de leerlos. Este es uno de ellos. Te atraviesa y te deja huellas en el alma. Porque fue real. Porque las caras de los torturadores están solo a unos pocos clics de tu portátil. Porque a veces ser guapa, joven, rubia y de “buena familia” te salva la vida, pero a qué precio.

Silvia Labayru hizo de vivir su objetivo. Cada día. Todos los días. A pesar de ellos. A pesar de todos. Nunca pensaron que pudiera hacerles frente. Que su miedo les protegería.

Pero la subestimaron.

Como casi siempre.

SLHLT

viernes, 25 de julio de 2025

La ternera

La ternera es un libro que duele.

Duele leerlo, duele pensarlo y duele escribir sobre él.

La protagonista es una niña de cinco años, sin nombre, sin voz y sin defensa.

El abuso que sufre por parte de un vecino se narra con una contención afilada, casi poética, que convierte cada página en una herida abierta.

La metáfora de la ternera atraviesa el texto como un cuchillo.

No hay concesiones, ni alivios, ni explicaciones.

Solo el silencio como forma de resistencia.

Los capítulos cortos y la ausencia de diálogos contribuyen a crear una atmósfera de soledad y desamparo. Aunque la voz que lo cuenta, narradora omnisciente, parece anticipar el futuro, dejando un resquicio a la sanación y a la esperanza.

Hay actos tan viles que nos resistimos a creer. Pero ocurren. Todos los días. 

Y este libro no nos deja mirar para otro lado.

SLHLT

 

martes, 15 de julio de 2025

Las inviernas

 << Pasaron una mañana como el susurro de un avispón, más rápidas que un instante.
       Ellas.
       Las Inviernas.
    Los hombres doblados sobre la tierra se enderezaron para observar. Las mujeres detuvieron las escobas. Los niños dejaron de jugar: dos mujeres con grandes huesos cansados, como irritados de la vida, atravesaban la plaza del pueblo.
     Dos mujeres seguidas de cuatro ovejas y una vaca de andar balanceado que tiraba de un carromato cargado de bártulos.
      Al final de un carreiro que zigzagueaba entre nabizales, seguía estando la vieja casa del abuelo –también su casa-, ahora cubierta por las ramas de una higuera.
     Murciélagos y búhos se estrellaban haciendo círculos. La hiedra había invadido la casa, y la chimenea, abultada por el follaje, adquiría las proporciones y la apariencia de una torre ruinosa. La casa tenía una huerta con un limonero y matorrales que albergaban mariposas y crujidos; al fondo corría un río con truchas finas y sabrosas.
   Más allá del río nacía la fraga con frondosos árboles. Una vegetación apretada y tupida que se entretejía desde el suelo hasta las cimas de los árboles, ceñida por huertos y minúsculos prados de labor.
      Llovía y se metieron dentro.
      Ellas y las bestias.
   Barrieron el suelo. Arrancaron las telarañas. Colocaron los bártulos que traían. Hicieron una sopa. Menguó la luz y aumentó el frío.
     Un olor doméstico y familiar las envolvió; les recordó la dulzura de ciertos días de verano, las comidas en la huerta y la infancia perdida. Pero el olor también les habló de la guerra, de la humedad y de la risa. Ratones. Rabia.
      Una se sentó junto a la otra y le dijo:
      -Estaremos bien.
      La otra contestó:
      -Sí.
      Y pasaron el rato sorbiendo la sopa, enfrascadas en aquella conversación.
      -Estaremos bien.
      No era temor. Acaso una sospecha, una rara intuición.
      -Estaremos. >>.

Años cincuenta. Dos hermanas regresan a la que fue un día su casa en la Terra Chá. Lo hacen con un secreto a cuestas, sueños de Hollywood y una historia familiar que nadie quiere recordar.

La novela mezcla lo grotesco con lo entrañable, lo rural con lo surreal. Hay vacas que suben al monte, cerebros que se compran en vida, y una radio que anuncia la llegada de Ava Gardner como si fuera la Virgen.

Pero detrás del humor negro y los personajes excéntricos hay una verdad más que reconocible. Una verdad que resuena en las lareiras oscuras, donde se contaban historias muy parecidas a estas, con voz queda y olor a humo, en las que la realidad se mezclaba con el miedo y la superstición, y donde lo que no se decía pesaba más que las palabras.

Cristina Sánchez-Andrade no inventa Galicia, la revela. Y lo hace con una prosa que huele a tojo, a caldo, a confesiones a media voz. El realismo mágico aquí no es un truco literario, es la forma en que se vive en los pueblos: donde lo imposible convive con lo cotidiano sin que nadie se asombre.

Maravillosa.

SLHLT

sábado, 20 de enero de 2024

Tenemos que hablar de Kevin

Aunque esta es una historia bien conocida por todos (e incluso han hecho una película), lleva años cogiendo polvo en mi estantería. Sabía que quería leerla, pero tenía miedo al efecto que produciría en mí e iba retrasando su elección.

¡Ha llegado su momento!

Os mentiría si dijera que no me ha sobrecogido, pero también he de reconocer que me ha enganchado (me han dado las tantas leyendo), me ha gustado mucho y sus más de 600 páginas no se me han hecho largas en absoluto. Es posible que penséis que es por el morbo que provocan los asesinatos y más cuando son perpetrados por adolescentes (yo también lo pensé), pero es por algo más, es por los interrogantes que plantea: ¿es la maldad innata o adquirida? ¿Puede el cariño y la educación modificar la naturaleza de alguien vil? ¿Es una aberración no querer a tu propio hijo? ¿Quién es más culpable, el que evidencia la realidad o el que se niega a reconocerla?…

Os aseguro que no os dejará indiferentes.


Kevin es el hijo de Eva y de Franklin y ha hecho algo terrible.

Aunque ya no están juntos, Eva le escribe cartas a Franklin. Es su manera de seguir en contacto, de compartir el dolor, de ordenar sus recuerdos, de intentar entender lo que sucedió y de averiguar si podían haberlo evitado.

En estas cartas nos vamos enterando de su historia: cómo eran antes de Kevin y cómo su llegada les cambió la vida.

Tras un parto difícil, Eva no siente lo que le dicen que debería sentir y se preocupa. No quiere ser una mala madre, pero hay algo en ese niño que no le inspira los sentimientos que debería. Podría ser una depresión postparto, pero con el paso del tiempo la cosa no mejora. Algo pasa con Kevin: no tiene empatía, es sibilino, cruel y manipulador. Pero Franklin no lo ve. No lo quiere ver. Y es ella la que, a sus ojos, es una egoísta y una loca…

No os digo más. Leedlo y me contáis.

SLHLT

 

lunes, 30 de octubre de 2023

Aniquilación

Aniquilación es un libro extraño. Al menos es lo que me ha parecido a mí esta primera lectura de Houellebecq.

¿Por qué me ha parecido extraño? Pues porque parece una cosa y es otra. Tras leer la sinopsis esperas un thriller dentro de una distopía cercana. La historia comienza en la Francia de 2027, a las puertas de unas elecciones: alianzas en la sombra, amenazantes vídeos en la red, extraños símbolos, violencia por todas partes, atentados inconexos… ¿Qué está pasando?

Paul Raison vive todo esto muy de cerca, por su proximidad al poder. Pero a su vez, su vida personal hace aguas: su padre sufre un ictus, su matrimonio se tambalea y algo extraño le está pasando a su cuerpo. No está bien.

Después de varios cientos de páginas, empiezas a darte cuenta de que no era el libro que esperabas, sino algo diferente. El autor te va llevando poco a poco hacia algo más personal, más íntimo, más definitivo: cómo afrontar la muerte, cómo soportar la vida y si algo de todo lo vivido ha merecido la pena o ha tenido sentido.

Este libro me ha hecho sentir incómoda y, por momentos, me ha resultado demasiado largo, pero me ha gustado.

Me temo que Houllebecq no es para todos los públicos y no es la mejor lectura si no estáis con un buen ánimo, pero creo que le daré otra oportunidad. ¿Cuál de sus novelas me recomendarías?

SLHLT

miércoles, 30 de marzo de 2022

Sed

<< Uno tras otro, los testigos de cargo fueron desfilando. No di crédito cuando vi llegar a los recién casados de Caná, los beneficiarios del primer milagro.

-Este hombre tiene el poder de transformar el agua en vino -declaró, muy serio, uno de los cónyuges-. Sin embargo, esperó al final de la boda para ejercer su don. Se complacía con nuestra angustia y humillación cuando podría habernos ahorrado ambas perfectamente. Que el mejor vino se sirviera después del mediocre fue culpa suya. Fuimos el hazmerreír de todo el pueblo.

Miré con calma a los ojos de mi acusador. Me sostuvo la mirada, convencido de tener la razón. […]

Uno a uno, los treinta y siente beneficiarios de mis milagros fueron sacando sus respectivos trapos sucios. El que más gracia me hizo fue el exposeso de Cafarnaún:

-¡Desde el exorcismo mi vida es de lo más banal!

El antiguo ciego se quejó de lo feo que era el mundo, el antiguo leproso declaró que nadie le daba ya limosna, el sindicato de pescadores de Tiberiades me acusó de haber favorecido a una cuadrilla frente a las demás; Lázaro contó hasta qué punto le resultaba odioso tener que vivir con el olor a cadáver impregnado en la piel.

Obviamente, no fue necesario sobornarles, ni siquiera exhortarles. Cada uno acudió a declarar en mi contra por su propia voluntad. Más de uno manifestó hasta qué punto le aliviaba poder desahogarse por fin en presencia del culpable.

En presencia del culpable. >>

 Original, diferente, emocionante, filosófica, divertida y sobre todo humana. Así es Sed, la última novela traducida al español de la singular y genial Amélie Nothomb.

En esta historia se pone en la piel de Jesucristo, siendo él mismo quien nos relata sus últimas horas: su miedo, su dolor, su incomprensión y la sed que lo va invadiendo en su camino hacia el Calvario.

Entre los recuerdos de su infancia, su padre, sus amigos, el descubrimiento del amor y del deseo, Jesucristo reflexiona acerca de la vida y la muerte, del cuerpo y del alma y de Dios y su creación. Duda de que su Padre divino lo haya amado lo suficiente y haya entendido su obra culmen, por el desprecio al dolor y al sufrimiento de los cuerpos mortales.

<< La gran diferencia entre mi padre y yo es que él es amor mientras que yo amo. Dios dice que el amor es para todo el mundo. Yo, que amo, me doy perfecta cuenta de que es imposible amar igual a todo el mundo. Es una cuestión de aliento >>.

Niega haber dicho jamás <<Perdónalos, Padre, no saben lo que hacen>> y reflexiona y apuesta por el cuerpo mortal, pues él, bajo la piel que habita, nunca ha sentido tanto la divinidad como cuando ha conseguido satisfacer las necesidades de su cuerpo.

<< Para experimentar la sed hay que estar vivo. Yo he vivido de un modo tan intenso que he muerto sediento.

La vida eterna quizá sea eso >>.

Sé que con Amélie Nothomb no soy imparcial, pero no puedo dejar de recomendaros este libro. Es una maravilla.

SLHLT

miércoles, 26 de enero de 2022

Agathe

<< Si me jubilaba con setenta y dos años me quedarían cinco meses de trabajo. Tiempo que correspondería a veintidós semanas, luego, contando con que todos mis pacientes acudieran, me quedan exactamente ochocientas conversaciones. Que por supuesto serían menos en caso de anulaciones o enfermedad. A pesar de todo, ahí había cierto consuelo. >>


Después de muchos años ejerciendo la psiquiatría, ha decidido jubilarse, y para ello, ha ideado un plan metódico y organizado, como acostumbra a hacer con todo en su ordenada vida. Sin embargo, su asistente, Madame Surrugue, alterará sus pautadas costumbres al aceptar una nueva paciente, Agathe, y al tener que ausentarse durante varios meses por motivos familiares.

Que no os engañe el título y la sinopsis, esta es una lectura calmada e introspectiva donde la verdadera protagonista no será Agahte, sino el psiquiatra y el efecto que causará sobre él esta su nueva paciente

Este es tu libro si buscas una novela corta, una historia amable y fácil de leer que trata de la soledad y la coraza que nos ponemos las personas para relacionarnos con los demás, de que nunca es tarde para empezar a practicar la empatía, y que la cura no siempre viene de donde uno espera.

SLHLT

 

miércoles, 20 de enero de 2021

Un amor

Un amor es un libro incómodo.

Así es como me ha hecho sentir durante toda su lectura.

Incómoda como cuando tratas de justificar un acto censurable de alguien a quien quieres. Incómoda como cuando haces algo que no quieres hacer, aunque nadie te lo pida. Incómoda como cuando alguien cree que piensas como él y te callas dejando que lo crea. Incómoda como cuando haces algo que no deberías y que lamentarás más tarde. Incómoda como cuando tratas de agradar a alguien que te ignora. Incómoda como cuando te empeñas en querer a quien no te ama. Incómoda como cuando no ayudas a quien lo necesita. Incómoda como cuando te engañas a ti misma. Incómoda como cuando pierdes el control. Incómoda como cuando eres cobarde.

Nat deja su trabajo y su antigua vida. Rompe con todo y se muda a una casa destartalada en La Estaca, un pueblo perdido en medio de la nada y a la sombra de El Glauco. Allí encontrará un casero hostil, desagradable y autoritario, un perro que no se deja adiestrar y una serie de personas que en apariencia la acogen, pero entre los que la desconfianza pronto aflorará a la superficie.

Esta es una historia en la que parece que no pasa nada, pero nada permanece como estaba.

Lo que debería haber sido un nuevo comienzo en un lugar donde sentarse a trabajar sin horarios y donde poder cuidar un jardín y contemplar el ocaso del sol sobre el horizonte, se convierte en un punto y seguido, donde la claustrofobia y la incomunicación reptan despacio hacia un interior apuntalado y en ruinas. Tan frío, que confunde el calor con el amor.


Sara Mesa tiene un universo literario propio y sabe plasmar la soledad y las atmósferas claustrofóbicas como nadie. En este libro y con maestría, la autora crea una especie de purgatorio, en medio de la España vaciada, donde la protagonista ha de expiar sus pecados, tocar fondo y, quizás, aprender de ello.

Para muchos ha sido el libro del año 2020. Yo no diría tanto, pero me ha gustado mucho. Entre las muchas reseñas que he leído de esta novela, me quedo con la de mi antigua alumna, Marta Alonso, lectora voraz y gran persona. Este es el libro con el que estrenó su canal de Youtube: La BiblioKeka. A mí me encanta escuchar sus opiniones y desde aquí os animo a que os asoméis a conocerla: os va a encantar.

Y luego dicen que las ingenieras no leemos…

SLHLT

miércoles, 21 de octubre de 2020

Rewind

En un momento estás disfrutando de una fiesta y al momento siguiente se te ha caído el edificio encima.

En un momento te sientes inmortal y al momento siguiente todos tus amigos están muertos o agonizando.

En un momento sois jóvenes, con talento, la alegría del barrio… Y al momento siguiente dejáis de existir.

Un segundo. Ese es el tiempo para que todo lo que has conocido desaparezca. De un plumazo. Como una exhalación.

Un segundo: el tiempo que tardas en cerrar los ojos, en encender un interruptor, en apretar el botón del ascensor, en rascarte la barba, en mirar si tienes mensajes nuevos en el teléfono móvil.

Un segundo, quizás menos, es el tiempo que se tarda en arruinar una vida, 6 vidas, muchas vidas.

Un segundo que separa la vida de la muerte.

Un segundo. Eso es todo.


Anouk, Didier, Ilka, Emma, Luca y Paul. Un grupo de estudiantes Erasmus en Lyon da una fiesta en su piso. Como cada viernes. Pero esa noche será la última: una explosión en su edificio acabará con todo.

Solo Paul sobrevive.

Antes vivir era fácil. Como respirar. Pero, ¿cómo se aprende a seguir viviendo después de algo así? Después de estar casi muerto. Paul, “el chico que sobrevivió”, nos cuenta en primera persona quién fue y en quién se está convirtiendo.

Al resto los conoceremos a través de las vidas y los recuerdos de otros: sus madres, el padre de Emma, la quiosquera, la hermana de Luca, la médica que les atendió en urgencias… Cada uno nos ofrecerá una visión de los muchachos, de la tragedia y de cómo cambió sus vidas.

 

Este libro ha sido una de los grandes éxitos del confinamiento y del verano. Y por eso mismo he tardado tanto en leerlo: cuando mucha gente habla maravillas de un libro me da miedo que a mí no me guste y acabar con la sensación de que no lo he entendido bien o de que debo ser bastante rarita porque no me gustan las cosas que a la mayoría de la gente le encantan.

Pero no ha sido así. Me ha emocionado. Me ha gustado muchísimo. Me ha encantado cómo trata la pérdida, el luto y la capacidad, o no, de sobreponerse a un suceso dramático: sin meter el dedo en la llaga, sin excesivo sentimentalismo, sin contarlo todo y dejando que el lector complete lo que falta, tomándose su tiempo.

Si sois de los pocos que aún no lo habéis leído, no dudéis más.

Muy recomendable.

SLHLT

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Canto yo y la montaña baila

Canto yo y la montaña baila es uno de los libros más bellos que he leído en mucho tiempo.

A veces pensamos que somos dueños de nuestras historias, pero no es del todo cierto pues esas historias son consecuencia de otras y parirán a la que están por venir. Transcurren en escenarios que nunca volverán a ser iguales, que se inician, varían y cambian para transformarse en algo que no fueron y que tampoco volverán a ser, aunque se les parezcan. Y lo que acontezca en nuestras historias repercutirá en otras, quizás invisibles para quien no sabe o no quiere mirar, tan importantes como la nuestra.

Esta es una novela coral con 18 narradores distintos cada uno con su voz propia. En distintos lugares. En distintos momentos. Y todos ellos cuentan su parte: lo que han visto, lo que han sentido, lo que han olido, lo que han amado, lo que han temido, lo que han deseado y con lo que se han conformado, contribuyendo con ello a completar la visión de conjunto.

En esta historia hablan los corzos, los osos y los perros; hablan las nubes, los vivos y los muertos; hablan las brujas y las mujeres de agua; hablan las setas, la frontera y la montaña.

Hablan todos.

Y a través de sus voces descubrimos que la muerte es parte de la vida y que los muertos entretejen sus caminos con los vivos.

También descubrimos a Domènec, a Sió, y a Hilari, a Mia, a Jaume y a Oriol, a Neus y a Cristina… Cuyas vidas están conectadas por esa montaña.


En algún sitio he leído que esta novela es como si el espíritu de El bosque animado se hubiera trasladado al Pirineo catalán, y no podría estar más de acuerdo.

Bellísimo.

SLHLT

miércoles, 13 de mayo de 2020

Malasangre

Caracas, 1920.

Diana tiene 14 años y es la hija de una familia acomodada. Su madre, una beata de buena familia, proporcionó buen nombre a la fortuna de su padre, un prestamista salido de la nada, quien “se ganó” a su esposa en una apuesta.
Diana va a la escuela y quiere estudiar para maestra, no por vocación, sino para ser independiente, escapar del yugo familiar y poder leer todo aquello que se le antoje.
La relación con su madre es fría, pero a su padre, ausente casi siempre, lo adora. Y ella tiene un secreto que la atormenta y que no entiende muy bien: la visión de la sangre le causa una atracción inexplicable.
Una tarde, mientras espía la conversación entre su madre y Héctor, un viejo amigo que ha venido de visita, a este se le resbala una jarra entre las manos y le hace un corte en el brazo. Diana aún no sabe muy bien lo que pasó. Fue como si la oscuridad de una tormenta repentina le nublara la razón. Se abalanzó sobre él y lo siguiente que recuerda fue su boca llena de sangre, a su criada Teresa llevándosela a la cocina y a Héctor con el brazo amoratado.
Este es el punto de partida de Malasangre, en el que Diana va a descubrir el origen de su hematofagia y va a tratar de averiguar qué hacer con ella. También, y muy a su pesar, descubrirá que el ser humano comete pecados mucho peores que la sed de sangre.
Esta novela peculiar, a medio camino entre lo histórico y lo gótico, tiene un punto transgresor y feminista muy interesante. Lo que más me ha gustado ha sido Modesto y la evolución del personaje de Diana.
SLHLT

jueves, 13 de febrero de 2020

Seis formas de morir en Texas

<<Algunas de las historias más singulares que suceden entre los muros de una prisión no pueden ser contadas. Algunas de las historias más extraordinarias que suceden entre las lindes de un continente tampoco. Pero de todas las crónicas, ninguna entraña tanta dificultad a quien intenta comunicarla como la que sucede dentro de los límites del ser humano>>.
Tres personas protagonizan esta historia. Tres seres unidos y separados por un corazón. Un mismo latido. Dos continentes. Y la peor versión de la palabra humanidad.
Un hombre con los ojos vendados arrodillado frente a un muro. Una pistola. La orden es que el disparo no lo mate al instante. El trasplante de un corazón arrancado de un cuerpo aún vivo tiene más probabilidades de éxito. Y quien lo espera no hará preguntas. Elige vivir a cualquier precio, porque es un precio que se puede pagar con dinero… Y, así, vuelve a latir. A bombear sangre. En otro cuerpo. En otro país. Bajo otra piel. Sin pensar que, al otro lado del mundo, una promesa perseguirá esos latidos y tratará de pararlos, para que su legítimo dueño pueda descansar en paz.
2017. Texas. Unidad de Mountain View. Corredor de la muerte. Robyn nos muestra su mundo. Dieciséis años de oscuridad. Un padre recién descubierto, Zhao, y sus cartas. Quieren sus latidos, antes de que la inyección letal acabe con ellos. Duda. Acepta. Solo algo a cambio: poder ver su reflejo en el espejo antes de morir. Y aprender a leer. Y devolver la mirada de los que vayan a observar su muerte, para que se pudran en su memoria.
<< Hace unos años, el certificado de defunción de una condenado a muerte en Texas, se marcaba una casilla incluida para tal propósito, esta casilla indicaba: <<Muerte por envenenamiento letal>>. Pero ahora el certificado de defunción ha cambiado, y se ofrecen solo seis casillas, que deben compendiar las seis formas de morir en Texas:
-       Muerte natural.
-       Accidente.
-       Suicidio.
-       Homicidio.
-       Desconocida. / No se puede determinar.
-       Pendiente de investigación.
Actualmente la casilla que el funcionario debe marcar en el caso de una ejecución es la de homicidio. Por tanto, los certificados de defunción que dejamos los condenados a muerte son el testimonio legal de que el Estado comete, de manera regular, homicidio. Ignoro por qué no existe una casilla para el asesinato. En el caso de que existiera, nuestra defunción debería marcarse con una cruz en esa casilla, pues la muerte que se nos impone se da bajo los agravantes de alevosía –el que va a morir no puede defenderse y el agresor no corre ningún riesgo-, ensañamiento –la agonía del que va a morir se aumenta deliberadamente- y precio, recompensa o promesa –el verdugo recibe una retribución económica por cumplir con su cometido>>.
Este libro, original, valiente, profusamente documentado y muy bien escrito, es una crítica al sistema penitenciario de Estados Unidos y una denuncia al tráfico de órganos llevado a cabo con el beneplácito del Gobierno Chino.
La mezcla entre ficción y realidad lo hace aún más poderoso porque la verdad está ahí, existe y no es una invención de la autora ¡Ojalá lo fuese! Y por ser verdad, abruma, desgarra, hace tiritar el alma y convierte el tuétano en escarcha.
No dudéis. Leedlo. Es un canto a la libertad y a la vida. A pesar de muchos. A pesar de todo.
Marina Perezagua ha hecho magia.
SLHLT