martes, 1 de septiembre de 2026

El aire quema

Lúa Cruz es una mujer que, aparentemente, lo tiene todo. Una carrera brillante en una importante agencia de publicidad, un marido que la quiere, un hijo al que adora y una vida construida alrededor del éxito. Sin embargo, una decisión tomada en apenas unos segundos abre una grieta imposible de cerrar. A partir de ahí, la novela sigue durante doce días el derrumbe progresivo de una mujer empeñada en mantener intacta una imagen de perfección mientras la culpa, el miedo y la autoexigencia amenazan con llevárselo todo por delante.

Mónica González Inés construye un retrato muy reconocible de una generación de mujeres que creció escuchando que podía llegar a todo: triunfar profesionalmente, ser madres ejemplares, mantener una relación de pareja sólida y, además, hacerlo sin mostrar fisuras. Lúa encarna esa promesa convertida en trampa. Es una protagonista compleja, brillante, trabajadora y profundamente humana, cuya angustia resulta fácil de comprender incluso cuando sus decisiones no lo son tanto. La novela explora con acierto la culpa, la presión laboral, las expectativas sociales y el peso de los errores, creando una atmósfera cada vez más asfixiante.

Aunque prometía mucho, esta historia ha estado lejos del entusiasmo que había percibido en el boca a boca. Creo que a la novela le sobran fácilmente unas cien páginas. Entiendo que la repetición de ciertos pensamientos y situaciones busca transmitir el estado mental de Lúa y aumentar la sensación de angustia, pero llega un momento en que el recurso acaba resultando redundante y ralentiza el ritmo.

Además, me ha quedado la sensación de que algunas historias, tanto principales como secundarias, se quedan sin desarrollar del todo. Hay personajes y conflictos que despiertan interés y sobre los que me habría gustado saber mucho más.

SLHLT

domingo, 30 de agosto de 2026

Urraca, Urraquita, Urraquitita

Esta historia nos lleva a Ventaquemada, un pueblo donde los apodos pesan más que los nombres y donde la muerte, la violencia y los secretos familiares forman parte del paisaje. Allí encontramos a Doña Urraca, empeñada en esperar su propia muerte bajo un naranjo; a Teresa la Ternerona, desaparecida sin dejar rastro; y a Motita, la nieta que permanece cuidando las tumbas y sosteniendo una herencia demasiado pesada para cualquiera.

Reconozco que llegué a esta novela con las expectativas por las nubes después de verla tantas veces recomendada en redes, y quizá por eso no me deslumbró tanto como esperaba. Sin embargo, he disfrutado mucho de su lectura. Jaime Riba Arango construye una historia que parece contada al calor de una cocina, desde la oralidad, con personajes imposibles, situaciones que desafían toda lógica y un realismo mágico que consigue que acabemos aceptando como natural lo extraordinario.

Pero, por encima de todo, esta es una novela sobre mujeres: mujeres fuertes, obstinadas, marcadas por la fatalidad y la violencia, que hacen lo que pueden para sobrevivir y sacar adelante a las siguientes generaciones. Porque en Ventaquemada, como en tantos pueblos pequeños, los recuerdos nunca desaparecen del todo y cada familia guarda sus propias heridas.

Un debut con mucha personalidad, una atmósfera absorbente y una voz narrativa que merece la pena seguir de cerca.

SLHLT

martes, 25 de agosto de 2026

Voz

Jean McClellan es la voz de esta historia: una brillante experta en neurolingüística que estaba a punto de lograr un importante avance en el tratamiento de la afasia de Wernicke antes de que todo cambiara.

Desde hace un año sobrevive en una sociedad donde las mujeres han sido silenciadas de forma literal: solo pueden pronunciar 100 palabras al día. Si las superan, un brazalete contador les proporcionará una descarga eléctrica que irá subiendo en intensidad a medida que superen el límite. Ninguna se libra: desde la Primera Dama, hasta la última recién nacida.

Con un ritmo más cercano al thriller que a la ciencia ficción tradicional, Dalcher construye una distopía inquietante precisamente porque resulta fácil reconocer en ella mecanismos que ya hemos visto funcionar a lo largo de la historia: el uso del miedo, la manipulación ideológica, el control de la educación y la utilización de la religión como herramienta para justificar la desigualdad. Jean es una protagonista extraordinaria, inteligente y combativa, pero también humana, llena de dudas y contradicciones.

Lo que más me ha gustado de Voz es que no se limita a plantear una premisa impactante. Es una novela que invita a reflexionar sobre lo fácil que resulta perder derechos cuando se da por sentado que siempre estarán ahí. Lecturas como esta son necesarias porque nos recuerdan la importancia de la memoria, del pensamiento crítico y de no delegar nuestras decisiones en quienes ofrecen respuestas simples a problemas complejos.

Puede que no sea la distopía más sofisticada que he leído, pero sí una de las más directas y efectivas. Una novela absorbente, ágil y muy pertinente que debería encontrar lectores especialmente entre quienes creen que los retrocesos sociales solo ocurren en los libros o forman parte de un pasado ya superado.

SLHLT

 

jueves, 20 de agosto de 2026

Los figurantes

Pensar en Delphine de Vigan es pensar en novelas que golpean y que se te cuelan bajo la piel. Por eso me sorprendió encontrarla en un terreno tan diferente como el teatro. Y, sin embargo, Los figurantes conserva algo esencial de su mirada: su interés por quienes suelen pasar desapercibidos.

Inspirada en el mundo de los extras de cine, la autora convierte a los más invisibles del rodaje en una metáfora de nuestra propia existencia. Orso, Cécile, Bruno, Joyce y Nora pasan horas esperando entre toma y toma, ocupando un espacio que parece secundario pero que resulta indispensable. A través de sus conversaciones y confesiones vamos descubriendo pequeñas historias de cansancio, soledad, frustración, deseo de pertenencia y necesidad de ser vistos.

Con un tono que oscila entre el humor, la ternura y una melancolía muy reconocible, De Vigan dibuja personajes corrientes que, poco a poco, revelan todo aquello que esconden tras la máscara de la normalidad. La obra es breve, pero deja espacio para reflexionar sobre la incomunicación, la búsqueda de reconocimiento y la importancia de sentirse escuchado.

Sin alcanzar la intensidad emocional de sus novelas, Los figurantes demuestra una vez más su capacidad para observar a las personas y encontrar humanidad en los lugares más inesperados.

SLHLT

sábado, 15 de agosto de 2026

Bailey's Café

Encontrarme con una nueva novela de Gloria Naylor siempre es una buena noticia. Después de lo maravilloso que fue descubrir Linden Hills, tenía muchas ganas de volver a encontrarme con su literatura, y Bailey's Café ha confirmado que estamos ante una autora con una voz única.

En esta ocasión nos abre las puertas de un lugar imposible y fascinante: un café que aparece cuando más se necesita y que se convierte en refugio para quienes arrastran heridas difíciles de nombrar.

El local está regentado por Bailey y Nadine, una pareja cuya propia historia acaba siendo tan importante como la de quienes cruzan la puerta. Allí solo se sirve un plato al día, salvo los fines de semana, cuando parece posible pedir cualquier cosa. Y es que Bailey's Café funciona con una lógica propia, casi mágica, como si existiera en algún lugar entre la realidad y el deseo.

A través de distintas voces vamos conociendo a personajes tan inolvidables como Eve, dueña de una peculiar casa de acogida para mujeres; Esther, marcada por los abusos sufridos desde niña; Jesse Bell, destruida por las pérdidas y la adicción; Mary, una joven cuya belleza se convierte en una condena; o Mariam, una muchacha embarazada cuya historia aporta una de las notas más conmovedoras de la novela.

Bailey's Café es una novela original en su estructura y en las voces que la narran, dura en muchos momentos, pero también llena de compasión y esperanza. Un libro sobre quienes han sido expulsados de los márgenes y, aun así, siguen buscando un lugar donde descansar, aunque solo sea durante una taza de café.

Me ha gustado muchísimo.

SLHLT

lunes, 10 de agosto de 2026

Quienes se marchan de Omelas

Omelas es una ciudad distinta a todas las demás. La gente se muda a ella atraída por su prosperidad, por la ausencia de conflictos y por la felicidad que parece impregnar cada rincón de sus calles. Sus habitantes viven satisfechos y no parece haber motivo alguno para abandonar un lugar así.

Pero toda felicidad tiene un precio. En Omelas, todos y cada uno de sus ciudadanos saben cuál es.

La mayoría están dispuestos a aceptarlo.

Otros, solo unos pocos, deciden marcharse.

Pocas veces un texto tan breve plantea un dilema moral tan enorme. Ursula K. Le Guin apenas necesita unas páginas para obligarnos a reflexionar sobre cuestiones incómodas: qué estamos dispuestos a tolerar a cambio de nuestro bienestar, dónde situamos los límites de la justicia o si la felicidad colectiva puede justificar determinados sacrificios.

Lo más fascinante es que la autora no ofrece respuestas. Se limita a colocar al lector frente al espejo y dejar que sea él quien decida qué haría si viviera en Omelas. Y esa pregunta continúa resonando mucho después de cerrar el libro.

Más que un relato, Quienes se marchan de Omelas es un ejercicio de reflexión ética disfrazado de ficción. Breve, brillante y perturbador.

SLHLT

miércoles, 5 de agosto de 2026

Mi hermana, asesina en serie

¿Qué harías si descubrieras que tu hermana ha matado a su novio en “defensa propia”? ¿Y si volviera a ocurrir con el próximo y con el siguiente?

Dicen que tres asesinatos con el mismo modus operandi convierten a alguien en un asesino en serie. Ese es el problema de Ayoola. El problema de Korede, su hermana mayor, es otro muy distinto: ayudarla a limpiar la sangre, hacer desaparecer las pruebas y seguir viviendo como si nada hubiera pasado.

Reconozco que este era uno de mis eternos pendientes, que llevaba cinco o seis años esperándome en la estantería, y por fin ha llegado su momento. Lo que más me ha gustado es su frescura. La autora elimina desde el principio el gran misterio de la trama (sabemos quién mata y quién encubre) y, aun así, consigue mantener la tensión. El suspense se desplaza a otros lugares, mientras la autora construye una historia marcada por una extraña mezcla de humor negro, crudeza y empatía hacia unos personajes que, sobre el papel, no deberían despertarla.

Además, entre cadáver y cadáver, aparecen otras tramas también importantes: la violencia de género, los abusos dentro de las familias, las heridas que dejan ciertas relaciones y la hipocresía de las clases acomodadas dentro del “Nigerian way of life”. Todo ello sin perder nunca la ligereza aparente de una novela que se lee en un suspiro.

Y es que sus capítulos cortísimos son pura dinamita. Siempre quieres leer uno más. Y luego otro. Hasta que, sin darte cuenta, has llegado al final.

Mi hermana, asesina en serie es una novela original, diferente y muy difícil de encasillar, que me ha sorprendido y me ha gustado mucho más de lo que esperaba.

SLHLT

jueves, 30 de julio de 2026

La boca llena de trigo

La boca llena de trigo, de Mayte Gómez Molina, cuenta la historia de Anna, una joven artista que recibe la gran oportunidad de su carrera cuando una influyente galerista apuesta por su obra. Lo que debería ser un sueño cumplido se convierte, sin embargo, en el detonante de una crisis creativa y personal marcada por las dudas, la presión del éxito y el miedo a no estar a la altura.

La novela reflexiona sobre el talento, la identidad, la creación artística y la sensación de impostura que acompaña a muchas personas creativas. Todo ello a través de una narración muy introspectiva, más centrada en las emociones y los pensamientos de la protagonista que en el desarrollo de una trama convencional.

En mi caso, hubo momentos en los que estuve a punto de abandonarla. Tal vez por una cuestión generacional, sentía que el conflicto sobre el que gira la novela no acababa de sostener todo el peso de la historia y que algunas de sus preocupaciones resultaban algo inmaduras para el enorme entusiasmo que ha despertado en redes sociales.

Sin embargo, sería injusto quedarse solo con esa impresión. Mayte Gómez Molina escribe extraordinariamente bien. Su prosa tiene fuerza, personalidad y una capacidad poco común para construir imágenes y emociones. Aunque la historia no me convenció por completo, terminé el libro con la sensación de haber descubierto una voz literaria muy interesante. Estoy segura de que todavía tiene mucho que decir y que seguiré leyendo lo que publique en el futuro.

SLHLT

sábado, 25 de julio de 2026

Asesinato en el molino del cura

No es ningún secreto que Arantza Portabales es una de mis autoras de referencia cuando necesito un buen thriller. Es de esas escritoras a las que recomiendo siempre: tanto a quienes disfrutan del género negro como a quienes simplemente buscan una historia que atrape, ayude a superar un bloqueo lector o sirva de descanso entre lecturas más exigentes.

En esta segunda entrega de Los crímenes de Loeiro, ese pueblo donde nunca pasa nada, la historia arranca con una tragedia ocurrida en 1984 que dejó una estela de muerte y demasiadas preguntas sin respuesta. Cuarenta años después, Alba Mariño vive marcada por una enorme laguna en su memoria y por una cicatriz cuya historia desconoce. Todo cambia cuando una noticia aparentemente inocente despierta en ella un miedo antiguo y la impulsa a investigar quién es realmente y qué ocurrió aquella noche. Su búsqueda la llevará a un pueblo donde todos parecen saber más de lo que cuentan, a una familia rodeada de sombras y a un crimen que nunca terminó de cerrarse.

Una vez más, Portabales demuestra que sabe dosificar la intriga y construir personajes que evolucionan de una novela a otra. Aunque puede leerse de forma independiente, creo que la experiencia es mucho más satisfactoria si se empieza por Asesinato en la Casa Rosa, porque así se disfruta mejor del crecimiento de quienes habitan este universo.

Con capítulos breves, una atmósfera tan gallega como inquietante y una trama llena de secretos familiares, silencios y medias verdades, Asesinato en el molino del cura es una de esas novelas que se leen casi sin darse cuenta. Mientras intentas averiguar qué ocurrió en el pasado, las páginas vuelan. Y eso, para mí, es una de las grandes virtudes de Arantza Portabales: hacer que cerrar el libro sea siempre más difícil de lo que debería.

SLHLT

lunes, 20 de julio de 2026

Las amigas

Allá por el 2021 leí Las primas y llevaba tiempo con ganas de volver a saber de Yuna Riglos, un personaje tan peculiar como inolvidable. Y ya que el verano siempre es un buen momento para los reencuentros, allá vamos.

En Las amigas volvemos a saber de las andanzas de Yuna, ya en el tramo final de su vida, mirando hacia atrás y repasando sus recuerdos a través de las mujeres que la acompañaron, o simplemente se cruzaron, en su camino. Entre ellas están Matilde, Antonella o la propia Alejandra Pizarnik, convertidas en piezas de un mosaico lleno de afectos, desencuentros y contradicciones.

Reconozco que al principio me costó volver a entrar en la voz de Yuna. Su forma de narrar es áspera, extraña, aparentemente desordenada. Pero una vez que aceptas sus reglas, acabas viendo el mundo a través de sus ojos y comprendiendo mejor a este personaje con una mirada singular sobre la realidad.

Venturini tiene un don para crear personajes excéntricos, incómodos y profundamente humanos. Las amigas no habla de la amistad idealizada, sino de la soledad, de la necesidad de compañía y de esos vínculos llenos de luces y sombras que nos acompañan durante la vida.

Estáis ante una novela breve, peculiar y muy “venturiniana”, que disfrutaréis, especialmente, quienes quedasteis fascinados por la Yuna Riglos de Las primas.

SLHLT

miércoles, 15 de julio de 2026

August

Christa Wolf, en esta breve novela, nos presenta a August, un conductor de autobús que está a punto de jubilarse y que, mientras recorre las orillas del Elba, vuelve mentalmente a los años de su infancia, marcados por la enfermedad, la guerra y la pérdida.

Tras quedar huérfano y huir de Prusia Oriental, el pequeño August ingresa en un sanatorio para niños tuberculosos instalado en un antiguo castillo, conocido como “el castillo de las polillas”, donde descubrirá la amistad, la ternura y esos pequeños gestos capaces de iluminar incluso los tiempos más oscuros.

Aunque se puede leer perfectamente en una tarde, conviene hacerlo sin prisas y disfrutarla, porque Wolf escribe sobre la memoria, la soledad, la enfermedad y la pérdida con una delicadeza extraordinaria, encontrando siempre espacio para la ternura y la esperanza.

Me ha gustado mucho y, aunque es una historia triste, también es conmovedora y tierna, y pone en valor la capacidad de las personas para cuidar de los demás.

SLHLT

viernes, 10 de julio de 2026

Nuestras esposas bajo el mar

Miri intenta convivir con el regreso de Leah, su esposa, después de una misión submarina que salió terriblemente mal.

La historia avanza a través de las voces de ambas mujeres: por un lado, conocemos la experiencia de Leah en las profundidades del océano; por el otro, asistimos a la desconcertante realidad de Miri, que ve cómo la persona que ama vuelve a casa transformada de una manera difícil de comprender. Desde el principio sabemos que algo ha cambiado y que el verdadero misterio no está tanto en lo que ocurrió bajo el mar, si no en sus consecuencias.

Bajo esa superficie extraña y perturbadora, subyace una historia de amor, de pérdida y de duelo. Una historia sobre lo difícil que resulta aceptar que alguien a quien queremos profundamente ha cambiado y quizá ya no pueda regresar del todo. El océano, inmenso y desconocido, acaba convirtiéndose en una metáfora perfecta de esas distancias que a veces se abren entre dos personas. Y también de cómo un amor de verdad es capaz de seguir ahí incluso cuando ya no entiende lo que está ocurriendo, dispuesto a hacer lo que sea por la persona amada.

Lo que más me ha gustado es que Julia Armfield no parece interesada en resolver todos los enigmas que plantea. Al contrario. Construye una atmósfera inquietante en la que las preguntas son muchas más que las respuestas. Hay elementos que pueden interpretarse de distintas maneras y esa ambigüedad, lejos de frustrarme, me ha encantado.

Estáis ante una historia extraña, melancólica, inquietante y muy original, una novela en la que la autora confía en sus lectores y les deja espacio para que cada cual complete sus propios huecos.

¡No me ha podido gustar más!

SLHLT

domingo, 5 de julio de 2026

Dorayaki

Sentaro trabaja en una pequeña tienda de dorayakis sin demasiado entusiasmo. Su vida transcurre entre rutinas y decisiones pasadas que siguen pesando más de la cuenta. Todo cambia cuando conoce a Tokue, una anciana que se ofrece a ayudarle a preparar la pasta de judías dulces que da fama a estos pastelitos japoneses. A partir de ahí comienza una relación que transformará la vida de ambos.

Entre recetas, conversaciones y la observación pausada de la naturaleza, Sukegawa habla de la soledad, de la dignidad y de la necesidad que tenemos todos de sentirnos vistos y escuchados.

Pero también hace una denuncia muy clara de una de las páginas más oscuras de la historia reciente de Japón. A través de Tokue, Sukegawa nos acerca a la realidad de las personas enfermas de lepra, que durante décadas fueron apartadas de la sociedad y confinadas en sanatorios, incluso cuando la enfermedad ya podía tratarse. La novela muestra con enorme sensibilidad las consecuencias de ese aislamiento forzoso y de un estigma que sobrevivió mucho tiempo después de la enfermedad. Sin discursos grandilocuentes, nos recuerda hasta qué punto el miedo y los prejuicios pueden condicionar toda una vida.

Es un libro delicado, sereno y profundamente humano. Uno de esos que no necesitan grandes giros ni escenas impactantes para emocionar. Todo sucede despacio, casi en silencio, pero cuando llegas al final te das cuenta de que la historia ha ido creciendo dentro de ti página a página.

Y yo necesitaba exactamente una lectura así. De las que reconfortan sin ser superficiales, de las que parecen pequeñas y acaban resultando enormes.

¡Os va a encantar!

SLHLT

martes, 30 de junio de 2026

Punto de araña

Ari llega a Camariñas a cubrir una vacante en el Museo del Encaje, pero casi parecería que la hubiera llamado el mar, el viento o algo más antiguo, y allí se encuentra con un pueblo hecho de pasillos invisibles: los de la memoria, los de los secretos y los de las vidas sostenidas en silencio por las mujeres. Porque aquí son ellas las que tejen: encajes, redes, familias, realidades… Mientras otros deciden.

La novela va hilando distintas voces para contar algo que no es nuevo, pero nunca deja de doler: el peso de sostener el mundo sin tener voz en él. Y entonces aparece la pregunta que lo cambia todo: ¿qué pasa cuando esas mujeres deciden dejar de sostener o empezar a hacerlo de otra manera?

Hay algo muy satisfactorio en la idea de poder recurrir a un poder antiguo para corregir una injusticia heredada, algo que mezcla rabia, justicia y también un punto de vértigo. Pallares lo envuelve todo en una atmósfera atlántica, húmeda y salada, donde lo real y lo mítico se entrelazan sin pedir permiso.

Y funciona. ¡Vaya que si funciona!

Pero (porque a veces hay un pero), a mí también me dejó con ganas de más. De Ari, sobre todo. De entender mejor sus hilos, su lugar en el tapiz, su pasado. Como si la novela, en su ambición coral, hubiera dejado algún cabo suelto que una lectora como yo necesitase intentar anudar por su cuenta.

Se lee en un suspiro, pero te hace pensar. Os gustará.

SLHLT

martes, 23 de junio de 2026

Nada se opone a la noche

 << Mi madre estaba azul, de una azul pálido mezclado con ceniza, las manos extrañamente más oscuras que el rostro, cuando la encontré en su casa esa mañana de enero. Las manos como manchadas de tinta en los nudillos de las falanges.
     Mi madre llevaba varios días muerta. >>

Delphine de Vigan escribe este libro tras el suicidio de su madre. Casi sin pretenderlo, inicia una búsqueda que tiene más de herida abierta que de investigación, tratando de entender qué llevó a esa mujer, tan presente e inaccesible a la vez, a quitarse la vida.

Para hacerlo, se convierte en detective de su propia historia: revisa fotografías, escucha cintas, recoge recuerdos de sus hermanos y reconstruye una memoria familiar llena de huecos, versiones contradictorias y silencios incómodos.

Lo que emerge no es una verdad clara, sino un retrato lleno de fisuras: el de una mujer marcada por la enfermedad mental, por una infancia difícil y por relaciones familiares profundamente tóxicas.

Esta historia no es solo el retrato de una madre, sino el de toda una familia atravesada por el dolor, los secretos y esas heridas que se van heredando casi sin darnos cuenta.

Me ha gustado muchísimo cómo está escrito. Hay algo preciso y contenido en la narración, como si cada frase pesara lo que tiene que pesar. Y, al mismo tiempo, una delicadeza enorme: la autora escribe desde el amor, pero sin edulcorar, sin proteger del todo, asumiendo el riesgo de contar.

Al final, el libro se convierte en una necesidad: una forma de ordenar el dolor, una venda necesaria para una herida que empieza, por fin, a cicatrizar, y también un homenaje lúcido y valiente a su madre.

<< Lucile murió a los sesenta y un años, antes de ser una anciana.    
     Lucile murió como lo deseaba: viva.
     Hoy soy capaz de admirar su valor. >>

SLHLT