martes, 15 de agosto de 2017

Piel de lobo

Sofía y Rita. Son hermanas. Tiempo atrás quizás estuvieran más unidas. O puede que no. Recogen, casi en silencio, la casa de su padre. Rita quiere acabar pronto, irse y venderla. Sofía no sabe lo que quiere. Ya hace casi un año que murió. Es raro empaquetar las cosas de otro. Parecen apagadas al haber perdido a su dueño. Recuerdos olvidados entre el polvo.
Sofía. Una huida. De un matrimonio roto y de una vida en apariencia anodina, sin más objetivos que Leo, su hijo de cinco años. Una casa vacía que la recibe indiferente. ¿Cómo rehacerse? ¿Cómo encontrar su lugar en el mundo? Culpa, miedo, dependencia, obsesión por la comida sana, calor, hormigas y un jardín, serán los testigos de su verano en el pueblo.
Rita. La pequeña. Más independiente. Más libre. Más avispada. Más valiente. Está con quien quiere y donde quiere, cuando ella quiere. También vuelve a la casa.
El silencio entre ellas esconde algo más profundo: el miedo a atravesar sus propias corazas. Sus recuerdos. El dolor es tan hondo que hace imposible cruzar puertas que no están cerradas. Quizás lo estuvieron. Pero ya no. Nunca más.
Solo tienes que entrar.
En una atmósfera densa y pegajosa se desarrolla el verano de estas dos hermanas. Comparten con nosotros unos pocos recuerdos que desbaratan la idea que nos hicimos de ambas. Nos sorprenderán: la vida aburrida de Sofía no lo era tanto, y las heridas de Rita son de una intensidad tal que su única opción fue avanzar.
La tensión aumenta y descubrimos su infancia. Donde empezó todo.
La piel no era de cordero. No se escondía. No. Su piel era de lobo. No engañaba a nadie. Pero ningún adulto lo quiso ver. Quedó a su merced.
No había leído nada de Lara Moreno, pero ante las buenas opiniones y reseñas que me iba encontrando por ahí, Piel de lobo, se vino una tarde conmigo a casa. Y he de decir que no me arrepiento. Está muy bien escrito. La autora tiene un estilo muy personal, con frases largas, llenas de metáforas. A veces, casi poético. Y tiene la sabiduría y la técnica necesarias para llenar de contenido y emoción una historia en la que parece que no pasa nada. Pero, ¡vaya si pasa!
Y para ser sinceros también he de deciros que igual que me gustó, también me costó. Me afectó. Tuve que parar varias veces e intercalar otros libros. Me hizo daño. Me dolió. ¡Es una gran historia! Pero una historia terrible.
SLHLT


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Los lobos que no se esconden, los que enseñan su piel brillante sin pudor a plena luz del día, son peligrosos. Pero no más que cualquier otro que se esconda entre pieles de cordero. Lo son porque los que los rodean no quieren asumir que realmente son lobos, que hay un lobo en su casa, que un día salió de su vientre... Nadie hace nada. Y el lobo ataca. Y volverá a atacar. Es una fiera.

viernes, 11 de agosto de 2017

Cuentos escogidos

Después que leer Siempre hemos vivido en el castillo me quedé con ganas de más, y gracias a la editorial minúscula he podido satisfacer mi ansia lectora de Shirley Jackson.
Cuentos escogidos es una recopilación de ocho historias que, a finales de los años cuarenta, fueron publicados en diversos periódicos y revistas. Algo hoy en desuso, aunque muy popular en la época. Pero además, esta edición nos regala tres conferencias de la autora en las que aborda la creación literaria desde su propia experiencia, y donde nos cuenta la repercusión que tuvo uno de sus cuentos más famosos, “La lotería”, en la sociedad de la época.
He de reconocer que estas conferencias me han gustado tanto o más que los cuentos y en ellas se aprecia el dominio del oficio de la autora, su forma particular de ver la vida y su gran sentido del humor.
Pero los cuentos también son estupendos, y en ellos reconozco a Shirley Jackson como una gran contadora de historias. Y aunque siempre se la asocia con el género de terror gótico, aquí no aparece por ninguna parte, siendo estos cuentos igualmente perturbadores. En este caso el desasosiego parte de lo cotidiano, del comportamiento del ser humano y sus maldades de cada día, sus impulsos disculpados y las actitudes que nos alteran la paz de espíritu.
Así, nos encontraremos búsquedas desesperadas, risas ahogadas detrás de las puertas, conversaciones con extraños en trenes, reacciones poco inocentes de mentes infantiles, lenguajes propios entre niños, prejuicios, metamorfosis, la necesidad de quitarle a otro lo que anhela, viajes nocturnos mitigando dolores con opiáceos y café, desorientación, desapariciones y salvajes ritos ancestrales en los pueblos de la América profunda.
¡¡Os van a encantar!!
SLHLT

martes, 8 de agosto de 2017

Náufragos

Sepia. Madrid. Los ochenta.
Azul. Barcelona. Diez años después.
Alex, y Julio. Dos personas que se encuentran diez años atrás, en un momento de sus vidas en el que todo está por hacer, por decidir, por pasar, por vivir. 
Ese momento en la vida de cualquiera de nosotros en el que aún todo era posible. Ese lugar mental que construimos y reconstruimos una y otra vez, cuando el tiempo pasaba lento y éramos inmortales: ¡el centro del universo! Y que recordamos con nostalgia, no solo de lo que fuimos, si no de lo que aún podíamos llegar a ser. 
Un momento en el que conoces a alguien sin ser consciente de lo que puede cambiar tu vida… Y tú la suya.
Una década después parecen los mismos, con un peinado, una ciudad, un trabajo y una pareja distintos. Pero son otros. Eso es lo que hace la vida casi sin darte cuenta. 
Carpetas llenas de recuerdos. Fotos descoloridas. Nostalgia de otro tiempo. De otro lugar. De otro tú. De otro yo. 
Y se vuelven a encontrar. Y todo parece igual. Pero no lo es. Y después de la pausa y de los calambres en el alma generados por el recuerdo, por lo no dicho, por lo no hecho… ¡A seguir con la vida!
Los dibujos son fantásticos. Y la historia, sin ser especialmente original, es bonita. Me ha gustado. Os lo recomiendo.
SLHLT

lunes, 24 de julio de 2017

Arte

Sergio, Marcos e Iván son amigos desde hace más de quince años.
Sergio se acaba de comprar un cuadro. Pero no cualquier cuadro. Es un Antrios. Está orgullosísimo de su adquisición. Tanto es así, que le ha cambiado hasta el discurso: ahora habla de arte como un verdadero experto. Matices, texturas e ideas subyacentes invaden su charla mientras él se hincha como un pavo. ¡Tiene un Antrios! Y le ha costado una pasta. Es el momento de enseñárselo a sus amigos.
Marcos no puede creérselo. ¡¡Se ha gastado todos sus ahorros en un lienzo completamente en blanco!! Perdón. No es totalmente blanco. Lo atraviesan varias líneas apenas perceptibles, también de color blanco. ¡Se ha vuelto loco!
Y ahí empieza la discusión.
Iván intenta mediar entre ellos, sin tomar partido por ninguno, cuando las cosas comienzan a írseles de las manos. No se moja. Sólo quiere que dejen de discutir. Y como siempre pasa, el mediador también acaba escaldado.
Arte, de Yasmina Reza es una obra de teatro divertida, con un sentido del humor ácido e inteligente, que no es solo una crítica hacia el postureo y esnobismo que rodea el mundo del arte contemporáneo, sino que va mucho más allá. Es también un análisis cínico y mordaz sobre la amistad. Y nos hace preguntarnos qué sería del afecto que tenemos por nuestros amigos, si alguno de ellos hiciese algo que no entendiésemos o respetásemos. Y sobre todo, si tratase de cambiar el rol que ha asumido siempre dentro de la relación.
¿Te has planteado alguna vez por qué somos amigos?
De fácil y rápida lectura, divierte a la vez que hace pensar. Y no pierde actualidad a pesar de haber sido escrita hace ya veintitrés años. Es muy fácil reconocer o sentirse identificado con alguno de los personajes o con los tres.

Pasaréis una tarde muy agradable entre sus páginas. Prometido.
SLHLT

viernes, 21 de julio de 2017

Europa

Salieron de noche. Tardaron sólo dos días en atravesar tres fronteras, tres países. Por la noche habían dormido en casa, papá había regalado las gallinas, vendido la vaca. Amontonaron los cestos con tomates y pimientos contra la pared del corral. Heda había recogido sus libros en un hato y lo había camuflado entre la ropa de la maleta, sin que la madre lo advirtiera. Pamuk fue tumbado en el suelo del coche hasta la estación.
Esta no es sólo la historia de Heda, de Pamuk, del padre y de la madre. Es también la historia de una guerra en un país incierto y de lo que le hace a la gente, del fin de la inocencia, del comienzo del terror. Es la historia de una huida. Escapar para sobrevivir. Malviviendo, pero vivos. Aunque a veces, también muertos. Es la historia de un tiempo que ya no es y que parece imposible que haya existido. Es la historia de una traición, de muchas traiciones. Del dolor del desarraigo. Del añorar un hogar que ya no existe, una casa que ya no existía entonces y una vida por vivir antes de que todo acabara. Es la historia de un renacimiento en un lugar nuevo, lejano, frío, hostil, diferente… Un lugar, no un hogar.
Piensa que la vida es extraña. Y perversa. Que tan pronto un muchacho es capaz de traicionar a su padre, de arrastrar al abismo a su familia, como de enamorarse de una niña que borda tontos corazones.
La vida, como la escritura, tiene comas, puntos suspensivos, interrogaciones, exclamaciones y puntos finales. Pero también tiene puntos y aparte. Y hay que seguir viviendo, pero el párrafo es otro. Porque se rompió. Porque lo rompieron. Porque los rompieron. Porque la rompieron… Un tren parado en la vía como punto y aparte. Soldados pidiendo carnets y sacando a las mujeres del vagón… ¡Ojalá hubiese sido un punto final! Desde entonces la vida ya no se parecería a la vida.
Y Europa, más que continente, metáfora de refugio, de escapatoria, de cárcel, de desarraigo, de última salida, y de pensión sórdida que se anuncia con luces de neón titilantes en una noche que no se acaba y donde, entre las sábanas, se pierde y se gana.
- Tal vez esa extraña forma que tienes de odiarme será amor – lo oirá decir.
Sabrá que la está mirando. La mirará mientras mueve los hombros frente al cristal oscurecido, al ritmo de la melodía bailable. Aunque no podrá verlo, sentirá su deseo en la piel de los tobillos. En los muslos, En la espalda. En los pliegues de la nuca. En las comisuras de la boca.
Será en esos momentos cuando más desee matarlo.
- No. No es amor.
Cristina Cerrada y Europa han sido todo un descubrimiento y un gran acierto. Una novela breve. Capítulos cortos. Pasado, presente y ¿futuro? Con una prosa sencilla y directa, la autora describe y cuenta lo necesario para que sintamos a Heda. Ni una palabra de más. Ni una palabra de menos.
La devoré en una tarde.
¡Magnífica!

 SLHLT