Michka, la protagonista, pierde las palabras, pero no la lucidez para entender lo que se le escapa. En su pasado hay una deuda pendiente: alguien la salvó cuando era niña, y ahora necesita agradecerlo antes de que sea tarde. A su lado está Marie, para la que es su "madre elegida", porque Michka la acogió cuando era una niña en el momento que más lo necesitaba. Y también Jérôme, el logopeda que intenta frenar la pérdida del lenguaje, y que descubre en Michka una lección de vida.
Este libro nos muestra la necesidad de dar las gracias antes de que se apaguen las palabras, porque nadie llega solo a ninguna parte.
Me gustó muchísimo la manera de narrar de la autora: sencilla, directa, sin adornos innecesarios, pero cargada de emoción. De Vigan demuestra que no hace falta rellenar cientos de páginas para escribir una obra maestra. Basta con tocar el corazón, y este libro lo hace.
MA-RA-VI-LLO-SO.
SLHLT

No hay comentarios:
Publicar un comentario