domingo, 31 de diciembre de 2017

2017: esto se acaba

El 2017 se acaba y toca hacer balance de lo leído en la segunda mitad del año, igual que hice con la primera, allá por el mes de julio. ¡Qué rápido pasa el tiempo!

Estos meses he leído menos que en los anteriores (la vida se me ha complicado y "completado" un poco más de lo que yo esperaba) y he reseñado 23 de ellos. Y aunque sé que los números no son importantes, los menciono porque a más de un lector que yo conozco le da una extraña paz lo de contabilizar las cosas...

La mitad han sido de escritoras y eso sí que me parece importante. Y he de decir que muy buenas, o al menos a mí me lo han parecido.

He descubierto a Lara Moreno, a Cristina Cerrada, a Rosa Ribas y a Laura Castañón. Me he reconciliado con David Trueba. He continuado las sagas de Eva Gª Sáez de UrturiMaría Oruña y de mi adorado Camilleri. He reído con la obra teatral de Yasmina Reza y he disfrutado de novelas gráficas estupendas de la mano de Rayco Pulido y Pablo Monforte.

Mi corazón se ha desbocado de la mano de Paul Pen, Federico Axat y Shirley Jackson. Y se ha vuelto a acompasar gracias a Hiromi Kawakami. He disfrutado con las rarezas de Amélie Nothomb y Julio José Ordovás. He aprendido de Chimamanda Ngozi Adichie ¡¡Y me he vuelto loca con Mark Twain!!

He leído, leído y leído. ¡¡Y me ha hecho feliz!! Que es de lo que se trata.

Y si queréis una recomendación, aquí os dejo mi trío de ases de esta segunda mitad del año.


Disfrutadlos. 

Y ¡feliz año nuevo!
SLHLT

jueves, 28 de diciembre de 2017

Me declaro culpable


- ¿Cómo se declara la acusada?

- Culpable, señoría. Me declaro culpable.

- ¿Quiere la acusada confesar su crimen?

- Sí, señoría. Espero que alivie mi conciencia.

- Prosiga.

- He de reconocer que ya había sucedido antes, señoría. No es la primera vez que abandono un libro sin terminar de leerlo... Pero este año había hecho propósito de enmienda. Trataría de elegirlos con cuidado, incluso asegurándome de que vinieran recomendados por lectores fiables y de confianza contrastada. Y si aún así alguno de ellos se resistía a "engancharme", les daría una segunda oportunidad. 

No sé qué ha podido pasar...

- Tenemos su confesión y no hay ninguna duda de su culpabilidad. ¿Quiere la acusada añadir algo más antes de que dicte sentencia?

- Sí, señoría. En mi defensa he de decir que tanto Mac y su contratiempo como Una vida mejor me resultaron tremendamente aburridos. Y no me sentí mal abandonándolos sin llegar ni a las 50 páginas. ¡La vida es muy corta para leer libros aburridos!

- Recuerde que quien ha de juzgarla soy yo.

- Disculpe, señoría. Un caso distinto fue el de La novia ladrona. Margaret Atwood es una gran escritora y lo que había leído de ella hasta el momento me había encantado. Además venía avalado por una lectora de pata negra... Pero no pude con él. En este caso lo intenté hasta en tres ocasiones y superé las 300 páginas, pero algo fallaba, y lo dejé. Con Querido Miguel me siento también en falta, pues creo que llegó a mi vida en un momento en el que mi capacidad de concentración era tan escasa que me sentía incapaz de meterme en la historia. Creo que le daré otra oportunidad más adelante, señoría. Y no tengo más que añadir.

- El juicio queda visto para sentencia.

SLHLT

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Un lugar a donde ir

Un lugar a donde ir es la segunda parte de Puerto escondido. Y aunque son libros que se pueden leer de forma independiente, ya que la historia principal se cierra en cada uno de ellos, y no hay demasiados “spoilers”, yo os pediría que los leyerais en orden, pues disfrutaréis más de la trama y de ir descubriendo a los personajes. Dicho esto, ¡vamos al lío!
Seis meses después de haber resuelto los crímenes que tuvieron en vilo a los vecinos de Suances, la teniente de la Guardia Civil Valentina Redondo se verá de nuevo inmersa en un caso de lo más particular: el cadáver de una mujer vestida con un traje medieval aparece en la Mota de Trespalacios
Y nadie ha visto nada. 
La cosa se complica al averiguar que la moneda que llevaba colgada no es de la misma época que la supuesta “princesa medieval”. Y cuando días más tarde aparece otro cadáver, que nada tiene que ver con ella, pero que también es portador de una moneda similar, todo apunta a la mano ejecutora de un asesino en serie cuyos motivos se le escapan.
Mientras Valentina intenta resolver su puzle particular, Oliver trata de encontrar el paradero de su hermano. La llamada perdida que unas semanas atrás registró su teléfono móvil ha dado nuevas alas a su esperanza. 
Lo que no sabe es que la llegada de una visitante inesperada trastocará sus vidas de un modo inimaginable.

Un thriller muy bien cuajado. Una documentación soberbia. Dos tramas que parecen independientes. Flashbacks al pasado para que el lector descubra el origen de las relaciones entre los protagonistas. Un narrador omnisciente a la par que siniestro. Un puñado de historiadores, arqueólogos, geólogos y espeleólogos buscando secretos bajo la superficie terrestre. Y Cantabria y su paisaje, ciudades, ríos, museos y cuevas, como escenario y coprotagonista de toda la historia. Esto es lo que os vais a encontrar y lo que hace de este libro una lectura muy entretenida que seguro que vais a disfrutar.
Aunque la historia de Puerto escondido me gustó más, en esta segunda parte los personajes están mejor dibujados y son más creíbles.
Seguro que os gusta.


SLHLT

Y de propina, la banda sonora del libro en Spotify. 

miércoles, 13 de diciembre de 2017

La luna en las minas

Había aullado de hambre toda la noche. A la madre se le había cortado la leche.
El padre se acercó a la cuna y lo miró. Las frazadas revueltas parecían a punto de engullirlo, pero se resistía, apretaba con fuerza los puños diminutos. Lo levantó con morosidad, esperando una voz que lo detuviera. La criatura abrió los ojos. Esos ojos. Las ojeras debajo, un presagio de luto si él no hacía nada.
Lo envolvió para protegerlo del frío. Era febrero y una gruesa capa de nieve cubría las calles del pueblo. Hizo un fardo prieto, el llanto cesó y lo sucedió una queja aguda, como la de los gatitos cuando los metían en un saco para tirarlos al pozo. Percibió tras de sí un roce entre las sábanas, ella se movía, tal vez dejaba de darle la espalda a esa cuna odiada. Cargó el fardo en el brazo derecho y se volvió. Despeinada y amarillenta, su mujer reptaba para sentarse. No le quitaba la vista de encima, pero seguía muda. Él avanzó hasta la puerta. Antes de abandonar el dormitorio, se giró de nuevo para que viera a la criatura.
- Llévatelo.
Nacer inocente. Nacer maldito.
Nacer con el odio y el miedo como único reflejo en los ojos de tu madre. Hijo del fruto del ataque de una bestia.
Un padre, que no es tal, se apiada de aquel bulto pequeño que es todo piel y llanto, y que aprieta los puños con fuerza, luchando por una vida que acaba de estrenar.
Al pasar por el cementerio le canta, para que se calme. Como un padre haría. La vergüenza le hace bajar la cabeza. No quiere que nadie del pueblo lo vea. Lo llevará con su madre, en el medio del bosque, para que ella se ocupe.
Una abuela, que no es tal, lo acoge. Y reniega de su propio hijo desde ese mismo momento. Ella cuidará y protegerá a ese niño con toda su fuerza. A pesar del miedo. Como una abuela haría.
Joaquín crece, entre susurros de maldiciones y coscorrones de su abuela. Y llega la edad de ir al colegio. La gente del pueblo lo mira con miedo. Sus hermanos le rehúyen y él les pone “ojos amarillos” (que no se entere la abuela) y se hacen pis encima.
<<Baja la cabeza, lobito>>                   <<Así, lobito bueno>>
Algunos niños le tiran piedras por el camino a casa. La abuela le pide que lleve al Rubio para que lo defienda.
<<Corre, lobito. Corre>>
Pero también hace un amigo: Vicente. El mejor de los amigos. Un filósofo encerrado en la piel de un niño pastor que teme a la muerte y a los espectros.
Y el tiempo pasa, y la metamorfosis llega una noche de luna llena.

Este libro es una pequeña joya. En él Rosa Ribas utiliza la licantropía como metáfora de lo diferente. Pero también habla de los hijos que han de pagar por los pecados de sus padres, de un mundo ruin y cruel lleno de miseria, donde el hambre era el pan nuestro de cada día, y el emigrar, para realizar el más duro de los trabajos, se convertía en la única opción.
Pero lo que más me ha gustado ha sido esa lucha de un hombre condenado contra su destino. Una lucha por ser mejor, a pesar de que las cartas estuvieran marcadas desde el principio. Una lucha por negarse a aceptar lo que todos esperaban de él, aunque para conseguirlo tuviera que dejarse la vida. Una lucha por la dignidad del individuo en un mundo donde todo aquel que se sale de la norma es temido y humillado; pero donde también es posible que un lobo y un pastor sean amigos. Los mejores amigos.
Tierna y cruel a partes iguales. Maravillosamente escrita. No le falta ni le sobra nada. Te emociona hasta el tuétano. De lo mejor que he leído este año.

¡Tenéis que leerla!
SLHLT

miércoles, 6 de diciembre de 2017

El crimen del conde Neville

Si al conde Neville le hubieran dicho que un día visitaría a una vidente, no se lo habría creído. Si hubieran añadido que sería para buscar a su hija fugada, este hombre sensible se habría desmayado.
Alexandra y Henri Neville son una pareja perteneciente a la más antigua aristocracia belga y, contra todo pronóstico, han formado un matrimonio de lo más feliz.
Sus hijos Oreste y Électre son dos seres hermosos y perfectos, mientras que la pequeña Sérieuse, antes llena de vida, de un tiempo a esta parte ha perdido la alegría de vivir y deambula como una sombra entre la apatía y la abulia.
Por ello, cuando Madame Portenduère le llama para decirle que ha encontrado a la pequeña Sérieuse tiritando en el bosque que rodea el castillo mientras trataba de fugarse, Henry no puede dar crédito a sus palabras
Pero las sorpresas solo acaban de empezar:
- Pronto dará usted una gran fiesta en su casa – dijo.
- Efectivamente.
- Durante esa recepción, usted matará a un invitado.
-¿Perdón? – exclamó el conde palideciendo.
La vidente le soltó la mano y sonrió:
- No se preocupe. Todo saldrá de maravilla.
Casi sin darse cuenta, el conde Neville comienza a pensar quién será su víctima, y ya que va a matar a alguien, que sea una persona que se lo merezca. Pero la cosa se complica cuando su pequeña Sérieuse le suplica ser ella la víctima del crimen.
En un claro homenaje a Óscar Wilde y su El crimen de Lord Arthur Savilek, Amélie Nothomb hace una crítica ácida, divertida y perturbadora de la nobleza y del arte de vivir proyectando una imagen fingida hacia los demás.
Sin ser su mejor libro, esta fábula moderna y entretenida de final imprevisible, se mantiene fiel a su estilo, pero con un aire más "light" para todos los públicos.
¡Venecia se hunde!
Me ha divertido mucho. Os hará pasar una tarde estupenda.
SLHLT

Si quieres leer más libros de la Nothomb, date una vuelta por aquí.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Paraíso Alto

El bullicio y la vida ya hace tiempo que abandonaron Paraíso Alto. Hoy es un pueblo fantasma perdido de la sierra turolense. Y, cual esqueleto que un día albergó latidos, secretos e historias, ha quedado reducido a un mero cascarón polvoriento en el que, de tarde en vez, recalan los suicidas.
A esta Comala del Maestrazgo llega nuestro protagonista, un hombre sin nombre, con intención de poner fin a sus días. Pero, sin saber muy bien cómo ni por qué, cambia de opinión y decide quedarse a ejercer “de ángel”.
Se instala en la vieja casa del alcalde y rebusca entre sus paredes y muebles destartalados y polvorientos cualquier vestigio de los que un día allí habitaron. No queda nada. Solo un viejo diario da testimonio de que Paraíso Alto un día fue algo más que el lugar al que ir a morir.
A las afueras del pueblo queda una única casa habitada, la de Carmen, que se apiada de este extraño ángel, y le da de comer a escondidas de su hermano.
Mientras tanto, extraños personajes van llegando a Paraíso Alto: un banquero corrupto, una mujer que camina con las manos, una actriz porno, un camarero cocainómano, dos gemelas en sillas de ruedas motorizadas, su tía, un soldado que deserta del ejército, un payaso y hasta un antiguo amor.
Nuestro protagonista los recibe, los escucha y vive una última aventura con ellos. Después, cuando están listos, les canta su canción.
Original, en ocasiones surrealista, sin juzgar y con un sentido del humor inteligente y a veces rayando en lo absurdo, este libro trata el tema del suicidio. Pero no un suicidio de huida, desesperado y como último recurso, sino como un final elegido de forma consciente y digna.

Me ha gustado mucho.
SLHLT

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Lamia

Barcelona. 1943.
La sintonía de un consultorio radiofónico suena en la radio de un bar mientras uno de los camareros barre el suelo.
Laia trabaja respondiendo a las cartas de “El consultorio de Elena Bosch”. Es una mujer joven que espera un hijo. Su marido no está. Ella dice que se encuentra en Asturias resolviendo los trámites de una complicada herencia. Pero no es cierto. Él se ha ido. Ha desaparecido. Y para encontrarlo recurre a Mauricio, un detective privado que usa la hipnosis para resolver sus investigaciones.
Pero el caso de Laia tendrá que esperar, al igual que el de muchos otros clientes, pues la policía lo reclama. Hay un asesino en serie suelto por la ciudad y toda ayuda es poca para darle caza.
Nada será lo que parece.
Esta novela negra gráfica describe como nadie la sociedad de la España de postguerra, con su oscuridad, sus mentiras y su doble moral. En ese escenario tan asfixiante donde se alecciona desde los púlpitos a las mujeres para “aguantar”, “porque la vida es sufrimiento”, aparecerá una heroína sangrienta que se tomará la justicia por su mano a lo “Kill Bill” a la española.
Me ha gustado muchísimo. Rayco Pulido ha sido todo un descubrimiento.
La recomiendo al 100%.
SLHLT

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Vi a un hombre

Michael es escritor y tras alcanzar el éxito con su novela Hermanos de barrio, decide darle un giro a su vida e irse a vivir a Inglaterra. Allí conocerá a Caroline, una reportera de guerra australiana, de la que se enamorará y, tras unos meses en la gran ciudad, comenzarán una vida juntos en una preciosa casa en el campo.
Pero la felicidad dura poco. Caroline es asesinada en su última misión en Afganistan por el cohete lanzado desde un dron del ejército americano, que se suponía que no estaba allí.
Michael volverá a Londres huyendo de una casa que le recuerda a Caroline. Y es allí donde conocerá a Josh y a Samantha, una pareja vecina del barrio, con dos hijas y que le ayudarán a ir superando su pérdida.
Pero ellos tampoco son la familia idílica que parecen y la mar de fondo agita los cimientos de su relación.
Una mañana Michael va a su casa para recoger el destornillador que le había dejado a Josh. Se extraña de que la puerta trasera esté abierta. Entra. No hay nadie. ¿Les habrán entrado a robar? ¿Estará el ladrón aún dentro? Josh trata de averiguarlo y es el peor error que cometerá en su vida.
Lo que la editorial y la sinopsis de la contraportada nos venden como un thriller no es tal. Sino que es una historia que trata de las consecuencias de nuestros actos, de la culpa y de cómo somos capaces de vivir con ella y sobrellevarla.
El principio me gustó. Con un estilo muy americano, el autor te pone en situación y describe el contexto que lleva a los personajes a su situación actual. Pero después se fue haciendo lenta y aburrida, con demasiada información que no aporta gran cosa a la historia. Seguí leyendo por si había un giro inesperado que la salvara, pero desgraciadamente no fue así.
No se puede acertar siempre. A veces te encuentras con novelas totalmente prescindibles. Y es una pena, porque el comienzo prometía algo mejor.

SLHLT

miércoles, 8 de noviembre de 2017

La noche que no paró de llover

Cuatro mujeres son las protagonistas de esta historia. Cuatro mujeres muy diferentes. Y las cuatro, sin saberlo, están conectadas entre sí, y sus vidas han cambiado o cambiarán las de las demás.
Emma tras encontrar un empleo estable vuelve a casa, a Gijón, y reforma con ilusión un antiguo piso de la familia para iniciar allí una vida con Laia, la mujer que le cambió la vida. Es optimista, alegre, con una madre bastante tradicional y un poco cotilla que la vuelve loca.
Laia comienza esta nueva etapa adaptándose lo mejor posible a una pequeña ciudad de provincias de cielo gris imperturbable, donde todo el mundo parece conocerse, e intentando establecer una clientela propia en la consulta de psicología que acaba de montar en el centro de Gijón.
Feli, que acortó su nombre en el mismo instante en que la tristeza y la desgracia apartaron la felicidad de su vida, trabaja en una residencia de ancianos, cuida de su padre enfermo y acude a un curso de escritura, donde conoce a alguien que aportará algo de luz a su vida y junto al que comenzarán una investigación que atará cabos imposibles de imaginar.
Valeria Santaclara está más cerca de los noventa que de los ochenta. Todos aquellos a los que un día quiso ya están muertos, y a veces se siente sola. Tiene una situación económica desahogada, lo que le permite tener la mejor habitación de toda la residencia de ancianos en la que vive. Los martes baja a Gijón, se compra ropa nueva, va a la peluquería y acude a la consulta de Laia. Ese pequeño apartamento, muchos años atrás fue la habitación que ella compartía con su hermana. Valeria necesita juntar el valor para abrir un sobre que guarda desde hace muchos años. Espera que sus sesiones con Laia se lo proporcionen. En el sobre hay dos palabras escritas del puño y letra de su hermana Gadea poco antes de morir: “el perdón”. Y solo Dios sabe lo mucho que Valeria necesita ese perdón.
Capítulo a capítulo, cada una de las protagonistas nos va contando su historia en primera persona, y las vamos conociendo tal y como ellas se muestran ante sí mismas. Personajes creíbles con los que te puedes identificar y empatizar aunque en un primer momento parezca imposible. Vidas cruzadas. El libre albedrío convertido en destino. Una vuelta al pasado y varios retornos a los infiernos. Una historia real enterrada por el tiempo y los ganadores, pero no por la memoria. Traiciones, celos, envidias, la guerra saca lo peor de muchos. Pero también lo mejor de otros. Y todos somos esclavos de nuestras decisiones y de nuestros actos.
Y Gijón como escenario y observador mudo de todo lo vivido, de todo lo contado, de todos los recuerdos y de todas las posibilidades que se abren a sus pies.
¡¡Me ha encantado!! A partir de ahora Laura Castañón será una de esas autoras a las que seguiré la pista.
Y si la historia de las protagonistas te atrapa, hay algunos personajes secundarios que merecerían un libro para ellos solos.

Lectura necesaria. Os la recomiendo.
SLHLT

miércoles, 1 de noviembre de 2017

El cielo es azul, la tierra blanca

Oficialmente se llamaba profesor Harutsuna Matsumoto, pero yo lo llamaba <<maestro>>. Ni <<profesor>>, ni <<señor>>. Simplemente maestro. Me había dado clase de japonés en el instituto. Puesto que no fue mi tutor ni me entusiasmaban sus clases, no conservaba ningún recuerdo significativo suyo. No había vuelto a verlo desde que me gradué.
Empezamos a tratarnos a menudo cuando coincidimos, hace unos cuantos años, en una taberna frente a la estación. EL maestro estaba sentado en la barra, tieso como un palo.
- Atún con soja fermentada, raíz de loto salteada y chalota salada – pedí, y me senté en la barra. Casi al unísono, el viejo estirado que estaba a mi lado dijo:
- Chalota salada, raíz de loto salteada y atún con soja fermentada.
Al darme cuenta de que teníamos los mismos gustos, me volví y él también me miró. Mientras intentaba recordar dónde había visto aquella cara, empezó a hablarme:
- Eres Tsukiko Omachi, ¿verdad?
A raíz de este encuentro fortuito en una taberna, Tsukiko y el maestro comienzan su extraña relación. Lo que empieza siendo un acompañamiento casual y plagado de silencios, entre botella y botella de sake, irá evolucionando de forma natural en algo diferente y difícil de identificar para sus protagonistas: dos almas solitarias que conectan, sin pretenderlo, entre vapores alcohólicos, pescado crudo, tofu hervido y brotes de soja.
Me ha gustado mucho. Es una novela japonesa en toda regla, de esas que hacen de lo cotidiano y la costumbre, un arte. Con una narración pausada, dulce y sutil te va introduciendo en el universo de dos personas que solo tienen en común la soledad y la bebida como excusa para sobrellevarla. Y aunque el amor es la consecuencia, lo bello es observarlos recorriendo el extraño sendero que eligen para llegar hasta él.
SLHLT

miércoles, 25 de octubre de 2017

La casa entre los cactus

Baja California. México. Un desierto enorme. Y en medio de la nada una casa rodeada de arena y cactus. El pueblo más cercano está a más de 90 millas.
Allí viven Elmer y Rose con sus cinco hijas. Bueno, cuatro, ya que la mayor Edelweis murió hace poco y aún se están recuperando de la pérdida.
Elmer trabaja en una gasolinera y adora a su familia. Haría cualquier cosa por ella.
Rose es la mejor madre del mundo: cuida de la casa y de las niñas, todas ellas con nombres de flores.
Iris es la mayor y siempre está leyendo y fantaseando con vivir una historia de amor dramática como las que aparecen en sus libros.
Melissa tiene doce años y dibuja maravillosamente, pero se siente sola y necesita relacionarse con más gente. Por eso adora a Socorro, la profesora que viene a darles clase, y también por eso trata de encontrar esa compañía que le hace falta en otro sitio: busca piedras con rasgos humanos, les pega ojos y les dibuja una boca, les pone nombre y duerme con ellas. También tiene tres cactus disfrazados con ropas de hombre y habla con ellos como si fueran sus amigos. Son Needles, Pins y Thorns.
Las gemelas tienen seis años y son dos terremotos: Dhalia y Daisy. Lo hacen todo juntas y hasta hablan a la vez. ¡Son la verdadera alegría de la casa!
Con la llegada de un excursionista, Rick, las vidas de todos cambiarán para siempre.
Y hasta aquí puedo contar…
Me ha gustado mucho. El autor sabe manejar muy bien los tiempos, dibujar con detalle los personajes e ir incrementando la tensión de forma continuada. Es una novela muy cinematográfica. Y aunque la historia discurre en un único escenario, no es tan claustrofóbica como su libro anterior. Pero sí tensa e inquietante.
Me ha hecho pensar. ¿Qué seríamos capaces de hacer por las personas a las que queremos? Quizás os sorprendáis entendiendo y casi justificando comportamientos y actos terribles...
Y el final me ha emocionado. Mucho.
P.D. Melissa es mi preferida.
SLHLT
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Y si os gusta y queréis leer algo más de este autor, aquí os dejo la reseña de El brillo de las luciérnagas, anterior obra de Paul Pen que os dejará sin respiración. 

miércoles, 18 de octubre de 2017

Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo.

Este libro, pequeño solo en tamaño, surgió como respuesta a una carta recibida por Chimamanda Ngozi Adichie. En ella, una amiga que acababa de ser madre de una niña le pedía consejo para educarla en el feminismo.
Por ello, y tras una seria reflexión, la autora estructuró su respuesta en quince consejos. Porque, desde luego, el feminismo comienza con la educación. Y sin ella estamos perdidos.
Aquí os dejo un extracto de sus recomendaciones:
1. Sé una persona plena. La maternidad es un don maravilloso, pero no te definas únicamente por ella. Sé una persona plena. Beneficiará a tu hija.
2. Hacedlo juntos. ¿Recuerdas que en primaria aprendimos que el verbo es una palabra de <<acción>>? Pues bien, un padre es tan verbo como una madre. Chudi debería hacer todo lo que la biología le permite, que es todo menos amamantar.
3. Enséñale a tu hija que los <<roles de género>> son una solemne tontería. No le digas nunca que debe hacer algo o dejar de hacerlo <<porque es una niña>>.
4. Ser feminista es como estar embarazada. Lo estás o no lo estás. O crees en la plena igualdad entre hombres y mujeres o no.
5. Enséñale el amor por los libros. La mejor manera de hacerlo es mediante el ejemplo. Si te ve leyendo, comprenderá que es valioso. Si no fuera a la escuela y solo leyera libros, posiblemente sabría más que un niño educado de manera convencional.
6. Enséñale a cuestionar el lenguaje. El lenguaje es el depositario de nuestros prejuicios, creencias y presunciones.
7. Jamás hables del matrimonio como un logro. […] Condicionamos a las niñas para que aspiren al matrimonio y no a los niños y, por lo tanto, ya desde el principio existe un desequilibrio terrible.
8. Enséñale a rechazar la obligación de gustar. Su trabajo no es ser deseable, su trabajo es realizarse plenamente en un ser sincero y consciente de la humanidad del resto de la gente.
9. Dale a Chizalum un sentido de identidad. Importa. […] Enséñale a aceptar las partes de la cultura igbo que son bellas y a rechazar las que no lo son.
10. Fíjate en cómo tratáis el tema de su apariencia.
11. Enséñale a cuestionarse el uso selectivo que hace nuestra cultura de la biología como <<razón>> para las normas sociales.
12. Háblale de sexo y empieza pronto. […] Con ella no finjas que el sexo es un mero acto controlado de reproducción. O un acto <<exclusivo del matrimonio>>, porque es mentira. Dile que el sexo puede ser algo bello y que, aparte de las consecuencias físicas evidentes, también puede tener consecuencias emocionales. Dile que su cuerpo le pertenece a ella y solo a ella, que nunca debería sentir la necesidad de decir <<sí>> a algo que no quiera o para lo que se sienta presionada. Enséñale que decir <<no>> cuando <<no>> le parece lo correcto es motivo de orgullo.
13. Llegará el amor, así que asúmelo. […] Enséñale que amor no es solo dar, sino también recibir. Es importante porque a las niñas les transmitimos sutiles ejemplos sobre la vida: les enseñamos que un componente primordial de su capacidad de amar es la capacidad de sacrificarse. A los niños no se lo enseñamos.
14. Al enseñarle sobre la opresión, ten cuidado de no convertir a los oprimidos en santos. La santidad no es un prerrequisito de la dignidad. La gente mentirosa y cruel también son seres humanos, y también merecen ser tratados con dignidad. […] Y las mujeres no tienen por qué ser buenas y angelicales para que se les reconozcan sus derechos.
15. Háblale de la diferencia. Convierte la diferencia en habitual. Haz normal la diferencia. […] Porque la diferencia es la realidad de nuestro mundo. Y al enseñársela, estás equipándola para sobrevivir en un mundo diverso.

Cuando me acerqué a este libro pensé que me iba a encontrar con diferencias culturales por el origen nigeriano de la autora, pero me sorprendí viendo que no las hay. Y esto me hizo pensar que la desigualdad de género es el mayor de los prejuicios del mundo en el que vivimos. Por encima de nacionalidades, razas, religiones, colores políticos y poderes adquisitivos, está la desigualdad entre hombres y mujeres.
Suscribo todos y cada uno de estos consejos. Soy feminista. Y seguiré siéndolo mientras no tengamos los mismos derechos y privilegios que los hombres. E intento transmitirlo todos los días, con mi ejemplo, a mis alumnos y a cualquiera que se cruce en mi camino.
Y si tuviera una hija, como dice Chimamanda, le enseñaría que su obligación no es gustar a nadie, ni ser buena ni parecerlo. Le enseñaría a ser sincera. Y amable. Y valiente. Que no tuviera miedo a decir lo que piensa. ¡¡Que nunca calle!! Que diga la verdad. Y si algo no le gusta o la incomoda, que se queje, que lo diga, que grite si es necesario.
Porque hay cosas que hay que repetir una y otra vez.
Hasta que cambien.
SLHLT
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Aquí te dejo otras reseñas de libros de Chimamanda Ngozi Adichie.

jueves, 12 de octubre de 2017

One year of blog

¡¡Un año de blog!!

Parece imposible que ya haya pasado un año desde que comencé esta pequeña aventura.

Era miércoles y aprovechando que era día festivo, y que no tenía que ir a trabajar, decidí ultimar los detalles de lo que llevaba ya cerca de un mes preparando y ¡¡despegar!!

Desde entonces he compartido con vosotros 137 reseñas y unas pocas "batallitas". ¡No está nada mal! También he recibido más de 14.000 visitas, y aunque probablemente muchas de ellas sean de familiares y amigos, ya no tengo dudas de que algunos de vosotros habréis llegado aquí sin conocerme y que quizás a más de uno le haya gustado y haya decidido repetir. Por todo ello no solo estoy asombrada, si no muy agradecida.

Otra de las cosas que me sigue sorprendiendo son los comentarios que de vez en cuando me dejáis para hablar de un libro o pedirme opinión. Es un honor que de vez en cuando se pase por aquí gente tan estupenda como Marta (@queridajuliet), Ana (@anablasfuemia) y Miguel (@mikinaranja), o mis amigos, compañeros de trabajo, alumnos, familia y algún autor como Isabel Bono. Solo puedo daros las gracias por dedicar un poco de vuestro tiempo a visitarme.

Durante este tiempo he recibido buenas críticas, pero también hay quien me ha dicho que tendría que hacer el blog más comercial para llegar a más gente, que las reseñas deberían ser más del estilo de las editoriales para que me mandaran libros gratis, o que si hablara de la vida de los autores y criticara los libros con más dureza, generaría polémica y sería más conocida. Pero ese no es mi estilo. Yo soy una profesora de Tecnología a la que le gusta leer, y el espíritu con el que nació este blog fue el de compartir lo que leo con todo aquel que quiera pasarse por aquí y quedarse un ratito al calor de los libros. Nunca criticaré a nadie que escriba por motivos personales ni peregrinos. Y cuando publico una reseña es porque la obra ha supuesto algo bueno para mí y por eso decido compartirla con vosotros.

Para terminar, vuelvo a daros las gracias por pasaros por aquí y por hacerme sentir que esto de compartir lecturas tiene sentido. Desde luego, a mí, me hace feliz.

Y como decía un señor muy importante en esto de la literatura: 


"Quien lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho".


SLHLT


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Para los amantes de las estadísticas, que sé que hay unos cuantos, os dejo los enlaces a las diez entradas más leídas durante este primer "año de blog".


Y, por si a alguien le queda alguna duda: sí, los he leído todos. ;)

miércoles, 11 de octubre de 2017

Muerte en mar abierto

Los que seguimos las aventuras del comisario Montalbano, sabemos que al menos una vez al año el señor Camilleri nos va a dar una alegría. Pero de vez en cuando nos llevamos una sorpresa de este prolífico autor, y nos regala una jugosa propina en forma de cuentos.
Muerte en mar abierto es una colección de ocho historias que Montalbano y su equipo resolvieron allá por los años ochenta. Cada una de ellas está estructurada en cuatro capítulos en los que se plantea el caso, se desarrolla y se resuelve con el estilo personal de nuestro querido comisario siciliano. En esta especie de flashbacks, recordamos cómo era Salvo hace treinta años: quizás con menos dudas y miedos, puede que con más fe en el ser humano y con una relación de pareja menos desgastada, pero con la misma intuición y savoir faire de siempre.
Un incendio en un hotel que no tiene pinta de accidente, donde el dueño calla, pero no por los motivos que todos sospechan; la desaparición de la adinerada esposa del aparejador Guarraci en extrañas circunstancias, que no resultarán tan extrañas cuando encajen todas las piezas; el asesinato de un mecánico a manos de un compañero a bordo de un barco de pesca; las consecuencias de la apropiación indebida de una nota por parte una vecina chismosa, oportunista y sin demasiados escrúpulos; el robo del contenido de un montón de cajas de seguridad en un banco dirigido por gente con relaciones poco recomendables; el posible ajuste de cuentas entre bandas criminales que esconde la trata y venta de mujeres; un supuesto accidente de coche que puede no haber sido tal; y la inestimable ayuda de un ladrón honrado, gracias al cual se resuelve un caso de lo más sórdido, son las historias que llenan este libro.
No puedo ser parcial con Montalbano. ¡Me encanta!

Eso sí, aunque me ha gustado, prefiero las novelas más largas a los cuentos. Pero a nadie le amarga un dulce.
SLHLT
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Y si quieres seguir con Camilleri, aquí tienes unas cuantas reseñas más.

miércoles, 4 de octubre de 2017

La infancia de Jesús

La infancia de Jesús comienza y acaba con una huida.
Simón y David llegan a Novilla huyendo de otro lugar. No son padre e hijo. No son ni tan siquiera sus verdaderos nombres. Simón cuidará del niño hasta que encuentren a su madre. No saben quién es. El niño tenía su nombre en un papel. Pero el papel se perdió.
Tras pasar unos días en el Centro de Reubicación, les asignan un departamento para vivir. Uno de tantos. En bloques de pisos iguales. Todo el mundo es amable. Simón encuentra un trabajo en los muelles descargando trigo. Simón es más viejo que los otros hombres. Los sacos pesan. Pero al final del día consigue unas monedas para poder comprar fruta y verdura para David. Un niño tan pequeño no puede vivir solo de pan.
En Novilla es como si la gente haya olvidado voluntariamente el pasado. No hay recuerdos. No hay dolor. No hay deseo. No hay carne. Eso sí: hay pan.
Simón le encuentra una madre al niño e intenta apartarse. Aunque no lo consigue. David es un niño especial. Diferente. Y esas diferencias se agigantan cuando ha de ir a la escuela. No se adapta. No sigue las normas. Lo consideran un pequeño peligro. Aquel no es su lugar. Y quieren meterlo en una institución. No lo consentirán. ¡Huirán!
Coetzee, en esta obra nos presenta dos personajes que se encuentran en una búsqueda permanente. La utopía una vez alcanzada les desilusiona. Deberían adaptarse, como todos los demás, pero no lo consiguen. Aquel no es tampoco su lugar en el mundo.
Nos encontramos con una novela solo simple en apariencia. Situada en un escenario distópico, se trata de una historia críptica, casi filosófica, y plagada de diálogos intensos que buscan encontrar el sentido de la existencia.
Y por mucho que busquéis no encontraréis a ningún Jesús.

Me ha gustado su extraña oscuridad y lo mucho que me hizo pensar, aunque haya sido dura de roer.
SLHLT

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Los ritos del agua

Si aún no has leído El silencio de la ciudad blanca, primera parte de esta trilogía, ¡no sigas leyendo! Es cierto que esta segunda parte se puede leer de forma independiente, pero te destripa el primer libro para ponerte en situación y yo creo que es muchísimo mejor leerlo y descubrir por ti mismo a Kraken y todos los entresijos del caso.
Los ritos del agua comienza exactamente en el punto en que acabó la primera entrega de la saga: Kraken está de baja y sufre una afasia de Broca causada por la bala que le metió en la cabeza el último asesino en serie al que consiguió dar caza. Esti lo sustituye. Alba trata de sobrellevar lo mejor posible todo lo acontecido en las últimas semanas mientras intenta tomar una de las decisiones más importantes de su vida. Y Tasio se ha ido a Nueva York.
Pero como dice el dicho: ¡qué poco dura la alegría en la casa del pobre! Y en medio de este panorama Esti llama a Kraken para informarle de que su primera novia, “Anabel Lee” ha aparecido muerta. Y no de cualquier manera: su cadáver se ha encontrado colgado boca abajo de un árbol, con la cabeza sumergida en un caldero de la Edad de Bronce y con quemaduras eléctricas producidas por una pistola taser. Pero eso no es todo. Además de este extraño ritual, la víctima estaba embarazada.
Los crímenes no han hecho más que comenzar y todos y cada uno de ellos estarán relacionados de alguna manera con Kraken y con los acontecimientos que tuvieron lugar en 1992 en un campamento de verano al que Unai y sus amigos fueron para trabajar en la reconstrucción de un antiguo poblado cántabro.
Y ya no puedo contaros más.
Sólo decir que, como el anterior, es una historia muy bien documentada, entretenida y trepidante. ¡No podrás parar de leer!
Lo que más me gustó del libro es la parte que se desarrolla en 1992, cuando Unai no era más que un adolescente, y que da muchas claves para entender al protagonista y el desarrollo de la historia. De hecho, al contrario que en El silencio de la ciudad blanca, aquí sí que fui capaz de descubrir quién era el culpable y la causa.
Me ha gustado. ¡Estoy deseando leer la tercera parte!
SLHLT