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martes, 7 de abril de 2026

Todo lo que hice por dinero

Violeta Niebla convierte algo tan cotidiano como un currículum, en una pieza literaria juguetona, irónica y sorprendentemente honesta.

Lo que empieza como una retahíla de trabajos, algunos gloriosos, otros no tanto, y unos cuantos directamente inclasificables, acaba revelando la historia de una vida marcada por la precariedad, la creatividad forzosa y el talento para salir adelante como sea.

El humor es la puerta de entrada, pero detrás laten otras cosas: el vértigo de no tener estabilidad, la necesidad constante de reinventarse, la picardía como mecanismo de defensa y el ingenio convertido en herramienta de resistencia. La autora se ríe, sí, pero también señala; y en esa mezcla está lo mejor del libro. Cada empleo es un relato en miniatura, un episodio picaresco contemporáneo que demuestra que una vida laboral puede decir muchísimo más de nosotras de lo que imaginamos.

El resultado es fresco, distinto y con mucha personalidad. Un libro que se lee con una sonrisa en los labios pero que deja poso, porque en el fondo todas podríamos contar nuestra vida así: a base de trabajos que nos han salvado, agotado, definido y, a veces, cambiado la vida.

Entretenido y diferente.

SLHLT

martes, 30 de diciembre de 2025

La lluvia

No podía terminar mi año lector sin cerrar el círculo: este ha sido, sin ninguna duda, “mi año Blackwater” y La lluvia el broche perfecto. 

Con esta sexta entrega, Michael McDowell nos despide de Perdido y de los Caskey, esa familia que hemos seguido con fascinación a lo largo de décadas, secretos y aguas turbias. Es verdad que el tiempo ha pasado y muchos de los personajes principales han envejecido o desaparecido, pero la esencia permanece.

Y en el centro de todo, como siempre, Elinor. Sin ella no habría historia. Su llegada en La riada fue el principio de todo, y su sombra, a veces protectora, a veces implacable, se proyecta hasta la última página. Sin embargo, es imposible no quererla. Porque Elinor es una fuerza de la naturaleza, sí, pero también una mujer que amó, que cuidó, que construyó. Un personaje maravilloso, de esos que se quedan contigo mucho después de cerrar el libro.

McDowell ha sido todo un descubrimiento para mí. Su forma de dosificar el suspense y de retratar lo cotidiano con un velo de extrañeza, me ha atrapado desde el primer libro.

Si aún no has empezado con Blackwater, te espera un viaje fascinante. 

Y si, como yo, has llegado al final, sabrás que La lluvia no es solo un cierre: es una despedida digna, melancólica y poderosa. Perdido se queda contigo. Y Elinor, también.

SLHLT

martes, 16 de diciembre de 2025

La fortuna

La quinta entrega de Blackwater es, en muchos sentidos, la más íntima: la que nos enfrenta a la verdad de su naturaleza. El agua no es solo su origen, es su destino. Y Nerita, más que una sombra del pasado es un recordatorio constante de que Frances no puede ser feliz lejos del río, ni de lo que realmente es.

Mientras tanto, Ellinor sigue siendo el verdadero timón de los Caskey. Con una visión clara y una determinación silenciosa, guía a la familia hacia el éxito empresarial, utilizando la ambición y el talento de Miriam para los negocios, incluso cuando las tensiones internas amenazan con desbordarse.

Y Sister… Sister se resiste a mirar de frente, a aceptar lo que ocurre a su alrededor y a romper un matrimonio que no la hace f,eliz. Prefiere quedarse postrada en una cama antes que enfrentarse a su marido e irse con él o dejarlo para siempre. Pero la negación tiene un precio, y en su caso, es el de sacrificar su propia existencia y circunscribirla a las cuatro paredes de su habitación e ir convirtiéndose, poco a poco, en una nueva Mary-Love: controladora, rígida e inflexible.

Esta es una de las entregas de la saga que más me ha gustado. Y ya solo queda una… ¿Qué nos deparará? Pronto lo sabremos.

SLHLT

martes, 21 de octubre de 2025

La casa

En esta tercera entrega de la saga Blackwater, la casa de Elinor y Óscar se convierte en un personaje más: testigo silencioso de los secretos, las tensiones y los miedos que se filtran entre las grietas.

La guerra entre Mary Love y Elinor alcanza cotas insospechadas, y las hijas del matrimonio, Miriam y Frances, encarnan dos formas muy diferentes de crecer bajo la enemistad entre las dos mujeres más importantes de sus vidas.

McDowell acelera el ritmo y nos regala escenas que rozan lo sobrenatural, lo absurdo y lo profundamente humano. Elinor sigue siendo un enigma fascinante, y Óscar… bueno, Óscar sigue siendo Óscar: un adulto con alma de niño, atrapado entre dos mujeres que lo manejan como quieren.

La atmósfera de este capítulo es más oscura que en los anteriores, y el terror psicológico se cuela en cada página. Hay momentos que dan miedo de verdad, de ese que te obliga a cerrar el libro y respirar hondo. Pero también hay ternura, evolución y una narrativa que no suelta.

Sin ninguna duda, el siguiente caerá pronto.

SLHLT

martes, 23 de septiembre de 2025

El dique

El dique, segundo volumen de la saga Blackwater, nos devuelve a Perdido.

Tras la riada, llega la reconstrucción, y con ella, la decisión de levantar un dique para tratar de controlar las aguas. Pero en Perdido nada es tan simple. Elinor, ya casada con Oscar, se opone al proyecto con una frase que hiela la sangre: “Cuando muera, haya o no un dique, esta ciudad será borrada de la faz de la tierra”.

La guerra fría entre Elinor y Mary Love, su suegra y matriarca de los Caskey, se intensifica. Y mientras Sister empieza a rebelarse, nuevos personajes entran en escena para agitar aún más las aguas.

Como en el anterior libro, el ritmo es ágil, la atmósfera densa, y el río sigue siendo un personaje más, oscuro y latente. Lo sobrenatural se insinúa, pero el autor se centra en el drama familiar, en las alianzas, los sacrificios y las amenazas que se cuecen en silencio.

El final, como en el primer libro, es un golpe seco, inesperado y salvaje. Eso sí, te deja con ganas de saber más.

SLHLT

martes, 9 de septiembre de 2025

La riada

<< La mañana del domingo de Pascua de 1919, el pueblo de Perdido, en Alabama, amaneció con un cielo despejado, de un rosa pálido y translúcido que no se reflejaba en las aguas negras que desde hacía una semana anegaban por completo el pueblo. El sol, inmenso y anaranjado, apenas asomaba por encima del pinar que había más allá de lo que en su día había sido Baptist Bottom, el barrio más bajo de Perdido. Aquel lugar, donde los negros emancipados se habían instalado hacinados en 1865, y donde seguían haciéndolo sus hijos y nietos, era ahora poco más que un amasijo de tablones, ramas de árboles y animales muertos e hinchados. Del centro de Perdido no se distinguían más que el ayuntamiento, su torre cuadrangular con un reloj en cada una de las cuatro caras, y el primer piso del Hotel Osceola. Ya solo se podía recordar el cauce que los ríos Perdido y Blackwater habían seguido hasta la semana anterior. Los mil doscientos habitantes de Perdido se habían refugiado en puntos más elevado, y entretanto el pueblo se pudría bajo una inmensa capa de agua negra y hedionda que apenas había empezado a retroceder. Los frontones y los aguilones y las chimeneas de las casas que no habían acabado destruidas y arrastradas por la riada sobresalían de la superficie negra y brillante del agua estancada, como señales de auxilio hechas de piedra, ladrillo y madera. Pero nadie respondía a su llamada silenciosa, y los maderos flotantes, los detritos no identificables y los restos de ropa y muebles chocaban entre sí y se amontonaban, formando nidos pestilentes alrededor de aquellos dedos asomados. >>

El río se desborda y, además de barro y escombros, trae a Perdido a Elinor Dammert, una mujer silenciosa, elegante y enigmática.

Para la familia Caskey, que reina en Perdido desde hace generaciones, gracias a la riqueza y la posición que le proporciona su próspero aserradero, la llegada de Elinor desata una tensión que no se puede achacar solo a la riada. La joven se integra rápidamente en la vida del pueblo, se gana la confianza de Óscar y se convierte en una figura clave en la dinámica familiar, pero su presencia despierta recelos en Mary Love, la matriarca, que intuye que esa mujer oculta algo más que buenos modales.

Bajo la superficie de esta historia de ambiciones, herencias y rivalidades, se esconde una corriente oscura, a medio camino entre los sobrenatural y lo cotidiano, que se filtra entre las grietas de las relaciones familiares de los Caskey.

McDowell construye una atmósfera espesa y envolvente, donde el agua es símbolo de cambio, amenaza y renacimiento, que os atrapará.

Aunque en este primer volumen la acción se dosifica, el final deja la puerta abierta a seguir leyendo. ¡No lo podréis evitar! Así que, mejor haceos con la colección completa antes de empezar a leerlo.

SLHLT 

miércoles, 9 de febrero de 2022

HERMANITO (Miñán)

<< Estoy en Europa, pero yo no quería venir a Europa. >>

Miñán, en Pulaar, lengua que se habla en algunas zonas de Guinea Conakri, significa hermano pequeño, hermanito.

Y el viaje de Ibrahima no tenía otro propósito que encontrar a su miñán.

Amets Arzallus conoció a Ibrahima en la Red de Acogida de Irún, donde era voluntario. Hablaron, colaboraron y trabajaron mano a mano. Allí le contó su historia y, su singular forma de narrar, fue el germen de este libro: Ibrahima pondría la voz y Amets la letra.

Ibrahima es el mayor de cuatro hermanos y ayuda a su padre a vender zapatos. Cuando muere, trabaja muy duro para mantener a la familia y que sus hermanos puedan seguir estudiando. Cuando se entera de que su hermano pequeño deja la escuela y se marcha a Europa en busca de un futuro, decide ir tras él. Y ahí comienza un camino donde la vida humana vale menos que nada: es secuestrado y vendido por las mafias, ha de trabajar como un esclavo, pasa hambre, sed, frío y desea que le llegue la muerte en no pocas ocasiones.

Esta es una historia desgarradora y real, contada con la emoción, la crudeza y la esperanza de alguien que lo ha sufrido todo y aún es capaz de convertirlo en algo hermoso.

A las puertas de nuestro país hay cada día cientos de historias como esta y nos negamos a mirar. Abramos los ojos.

 Abramos los brazos.

SLHLT

domingo, 30 de agosto de 2020

Calypso

Calypso es la recopilación de un buen puñado de anécdotas y reflexiones del autor sobre su vida y la de su familia, traspasada ya la barrera de los 50.

En ellas, con una mezcla de humor y melancolía, David Sedaris recuerda a su madre, el suicidio de su hermana Tiffany, su adicción a la pulsera fitbit, su visión de la América de la era Trump, los encuentros, a veces surrealistas, con sus lectores, las manías de un padre republicano que ronda los 80, su relación de pareja, su vida en la campiña inglesa, las temporadas en la casa de la playa, sus encuentros con un pequeño zorro, sus recuerdos de juventud y el ser consciente del paso del tiempo y de que a su vida ya le quedan menos capítulos por leer de los que ya ha pasado las páginas.

La forma de escribir de David Sedaris, además de divertida, transmite verdad y hace que el lector se encuentre tan cómodo al leerlo como cuando charla con un viejo amigo, alguien de confianza, con quien no es necesario fingir, establecer normas de cortesía ni interponer filtros.

Me ha gustado mucho más de lo que esperaba.

SLHLT

viernes, 16 de agosto de 2019

Los asquerosos

<<Nació en Madrid en 1991. Su padre era uno que le daba igual a todo el mundo. Su madre, que lo mismo, era la hermana de mi exmujer, a la que no veo desde hace ya ni sé. No tenía más tíos que yo.
Impresionaba verle, con once años, buscando trabajo en Internet. Ni se lo iban a dar ni él lo iba a pedir, por su edad. Pero desde crío, Manuel ya estaba indagando sobre cómo sería verse a sí mismo metido en el mundo.
Manuel es nombre falso. Pero es que no debo dar el verdadero>>.
Manuel era un chico listo. Curioso. Que aprendía mirando y escuchando lo que le rodeaba. Haciendo. Y desde bien pequeño comenzó a reparar máquinas después de destriparlas y observar su interior.
Todo lo que tenía de listo en lo académico y lo manipulativo, lo tenía de torpe en lo social. Deseaba con todas sus fuerzas el contacto de sus iguales, un amigo, una pandilla con la que salir a divertirse… Pero no hay nada que espante más a alguien que notar el ansia que el otro tiene de ser su amigo.
Tras un FP y una ingeniería, comenzó a realizar trabajos precarios y mal pagados, hasta que consiguió, por fin, independizarse en un piso-zulo-carbonera de esos que se ven por los Madriles. Con tan mala suerte que, a los pocos días, tuvo un encontronazo casual con un antidisturbios en su portal, y terminó clavándole en el cuello el destornillador del que nunca se separaba.
Ahí empezó su odisea. Su huida. Con la ayuda de su tío, los pocos ahorros de los que disponía, la entrega a domicilio y la sección de bazar del Lidle, su maña e imaginación, y los libros de la colección Austral abandonados bajo una lona de la casa que ocupó, se estableció en un pueblo abandonado de Castilla: Zarzahuriel.
Y aunque pueda parecer un final, este fue el verdadero comienzo de su nueva vida.

Me ha gustado esta historia a lo Robinson Crusoe madrileño del siglo XXI.
Es un libro ameno, por momentos angustioso, a veces repetitivo, ingenioso, crítico con la sociedad en la que vivimos, y siempre divertido. Me encanta la evolución de Manuel, su proceso de adaptación y desintoxicación del mundo, y la guerra de guerrillas que afronta cuando ve amenazado su pequeño refugio.
Una lectura diferente.
SLHLT

miércoles, 12 de junio de 2019

Vozdevieja

Marina tiene 9 años y nos enseña su mundo. Mejor dicho, el mundo a través de sus ojos.

Una madre joven y enferma que canta como los ángeles y no le deja decir tacos. Un padre ausente al que no sabe si echa de menos. Gafas grandotas. Libros leídos a escondidas. Dos amigos en este cole. Pero habrá que decirles adios porque se vuelven a mudar de casa y toca empezar de nuevo. Revistas para mayores. Una abuela maravillosa con la que se entiende mejor que nadie, enamorada hasta las trancas de Felipe González y del recuerdo de sus maridos. Una abuela que hace que la vida parezca fácil, que le hace ropa a ella y a sus muñecas, que le deja dormir hasta tarde y le trae churros para desayunar.

Y el verano caluroso y pegajoso de Sevilla, donde todo se para a mediodía y resurge de sus brasas al anochecer. Un verano con su abuela, pues a su madre la tienen que volver a operar y no le deja ir a verla porque le dan miedo los hospitales. Pero a Marina no le dan miedo. Le encantan. Y los médicos también. ¿Dónde va a estar más segura? Lo que sí le asusta es no volver a verla. Y que no le cuenten cosas porque es pequeña. Ella quiere saberlo. Y poder despedirse cuando llegue el momento. Pero no le hacen mucho caso.

Marina no lo sabe. Pero este será el último verano de su infancia. Su cuerpo lo dice. A veces palpita. Y le gusta esa sensación. Sus muñecas se besan, se tocan y se levantan la falda cuando los  mayores no miran. Y ella también querría hacerlo, pero cuando llega el momento se asusta, a pesar del deseo.

Y al final del verano puede volver con su madre y su novio friki y tartamudo. Volver. Pero a una casa nueva. Con piscina comunitaria. Y muchas niñas. Niñas con las que se entiende. Y que dicen en voz alta lo que ella tiene en su cabeza. ¡Qué lejos queda ahora el barrio de la abuela!

¡No os podéis imaginar lo que me ha tocado el alma esta novela!

A mí, que soy la reina del vivir el presente y de las huidas hacia delante adormilando el pasado en vapores de cloroformo, me ha hecho recordar sensaciones y pensamientos de una Raquel preadolescente que no entiende muy bien el mundo, porque los adultos hacen y dicen cosas distintas, y que lo explora con precaución porque tiene miedo de todo. Yo me reconozco en esa Marina de 9 años. Y me encanta cómo la autora se mete en su piel y habla con su voz.

Es una primera novela maravillosa.

Os encantará.
SLHLT

viernes, 10 de agosto de 2018

Crezco

Jasper  es un chaval de 17 años que no encuentra su lugar. Es un tío listo e imaginativo, con un sentido del humor muy particular y el ego inmenso de cualquier adolescente, que no entiende el mundo fuera de los límites del yo.
Pasa sus días haciendo que estudia, escribiendo programas para tener contenta a su madre y que le siga dejando salir y dándole dinero para alcohol y drogas; charlando, fumando y bebiendo té con su amiga Tenaya; yendo a terapia con Julie, desde que su vecino lo pilló rematando a su gato (dice que fue un accidente); obsesionado con follarse a Georgia Treely, aunque se acuesta con cualquiera que se le ponga a tiro, entrando en chats porno, escribiendo su libro y empeñado en demostrar que su padrastro es un asesino.
Y así, rodeado de adultos que no se comportan siempre como tales, viviendo al día y exprimiendo una vida cuyo fin no acaba de entender, trata de resistirse a crecer, sin ser muy consciente de ello, y a enfrentarse a una realidad que da miedo y donde uno debería asumir las consecuencias de sus actos.
Ben Brooks nos trae una historia de iniciación a la vida adulta que refleja su visión de lo que es ser un adolescente británico de clase media a principios del siglo XXI. Las influencias de Salinger son más que notorias, aunque nuestro Jasper es bastante más divertido que Holden Caulfield.
Lo que realmente tiene mérito es que el autor la escribiese con solo 17 años. Y para ser una primera novela no está nada mal: el estilo ágil y fluido permite sentir curiosidad y leer de un tirón una historia que, sin tener una gran profundidad, te engancha. Otra cosa que me gusta es la ausencia de moraleja. ¿Para qué?

Me ha gustado más de lo que esperaba.
SLHLT

martes, 6 de diciembre de 2016

La benévola

Kentucky.
Mediados del siglo XIX.
Nacer blanco o nacer negro. El destino está escrito en el color de la piel.
Nacer hombre o nacer mujer. Otra línea imborrable del destino.
Una granja de cerdos. Una niña mal casada. Bien criada. O al menos con buena intención. De él no quiero ni hablar. Cleome, Zinnia y Alcofibras.
Historias. Secretos. Un cobertizo. Grilletes. Un pozo. Golpes de fusta. Sueños. Víctimas y verdugos. Cambio de papeles. Venganza o justicia.
A esta novela hay que llegar sabiendo poco y por ello no voy a contar mucho más. Sólo decir que el autor no se regodea en el morbo de la tortura, sino que utiliza elipsis, distintas voces, relatos dentro de relatos, saltos en el tiempo, ensoñaciones y otros recursos literarios muy bien desarrollados, para que sea el lector el que descubra paso a paso el terror de la crueldad y la naturaleza humana más abyecta; pero lo hace de tal forma, que llegas a empatizar también con el verdugo cuando cambian las tornas.
Un gran libro. Pero no para cualquier momento, estado de ánimo ni estómago.
Me ha gustado mucho.
SLHLT