domingo, 30 de agosto de 2026

Urraca, Urraquita, Urraquitita

Esta historia nos lleva a Ventaquemada, un pueblo donde los apodos pesan más que los nombres y donde la muerte, la violencia y los secretos familiares forman parte del paisaje. Allí encontramos a Doña Urraca, empeñada en esperar su propia muerte bajo un naranjo; a Teresa la Ternerona, desaparecida sin dejar rastro; y a Motita, la nieta que permanece cuidando las tumbas y sosteniendo una herencia demasiado pesada para cualquiera.

Reconozco que llegué a esta novela con las expectativas por las nubes después de verla tantas veces recomendada en redes, y quizá por eso no me deslumbró tanto como esperaba. Sin embargo, he disfrutado mucho de su lectura. Jaime Riba Arango construye una historia que parece contada al calor de una cocina, desde la oralidad, con personajes imposibles, situaciones que desafían toda lógica y un realismo mágico que consigue que acabemos aceptando como natural lo extraordinario.

Pero, por encima de todo, esta es una novela sobre mujeres: mujeres fuertes, obstinadas, marcadas por la fatalidad y la violencia, que hacen lo que pueden para sobrevivir y sacar adelante a las siguientes generaciones. Porque en Ventaquemada, como en tantos pueblos pequeños, los recuerdos nunca desaparecen del todo y cada familia guarda sus propias heridas.

Un debut con mucha personalidad, una atmósfera absorbente y una voz narrativa que merece la pena seguir de cerca.

SLHLT

martes, 25 de agosto de 2026

Voz

Jean McClellan es la voz de esta historia: una brillante experta en neurolingüística que estaba a punto de lograr un importante avance en el tratamiento de la afasia de Wernicke antes de que todo cambiara.

Desde hace un año sobrevive en una sociedad donde las mujeres han sido silenciadas de forma literal: solo pueden pronunciar 100 palabras al día. Si las superan, un brazalete contador les proporcionará una descarga eléctrica que irá subiendo en intensidad a medida que superen el límite. Ninguna se libra: desde la Primera Dama, hasta la última recién nacida.

Con un ritmo más cercano al thriller que a la ciencia ficción tradicional, Dalcher construye una distopía inquietante precisamente porque resulta fácil reconocer en ella mecanismos que ya hemos visto funcionar a lo largo de la historia: el uso del miedo, la manipulación ideológica, el control de la educación y la utilización de la religión como herramienta para justificar la desigualdad. Jean es una protagonista extraordinaria, inteligente y combativa, pero también humana, llena de dudas y contradicciones.

Lo que más me ha gustado de Voz es que no se limita a plantear una premisa impactante. Es una novela que invita a reflexionar sobre lo fácil que resulta perder derechos cuando se da por sentado que siempre estarán ahí. Lecturas como esta son necesarias porque nos recuerdan la importancia de la memoria, del pensamiento crítico y de no delegar nuestras decisiones en quienes ofrecen respuestas simples a problemas complejos.

Puede que no sea la distopía más sofisticada que he leído, pero sí una de las más directas y efectivas. Una novela absorbente, ágil y muy pertinente que debería encontrar lectores especialmente entre quienes creen que los retrocesos sociales solo ocurren en los libros o forman parte de un pasado ya superado.

SLHLT

 

jueves, 20 de agosto de 2026

Los figurantes

Pensar en Delphine de Vigan es pensar en novelas que golpean y que se te cuelan bajo la piel. Por eso me sorprendió encontrarla en un terreno tan diferente como el teatro. Y, sin embargo, Los figurantes conserva algo esencial de su mirada: su interés por quienes suelen pasar desapercibidos.

Inspirada en el mundo de los extras de cine, la autora convierte a los más invisibles del rodaje en una metáfora de nuestra propia existencia. Orso, Cécile, Bruno, Joyce y Nora pasan horas esperando entre toma y toma, ocupando un espacio que parece secundario pero que resulta indispensable. A través de sus conversaciones y confesiones vamos descubriendo pequeñas historias de cansancio, soledad, frustración, deseo de pertenencia y necesidad de ser vistos.

Con un tono que oscila entre el humor, la ternura y una melancolía muy reconocible, De Vigan dibuja personajes corrientes que, poco a poco, revelan todo aquello que esconden tras la máscara de la normalidad. La obra es breve, pero deja espacio para reflexionar sobre la incomunicación, la búsqueda de reconocimiento y la importancia de sentirse escuchado.

Sin alcanzar la intensidad emocional de sus novelas, Los figurantes demuestra una vez más su capacidad para observar a las personas y encontrar humanidad en los lugares más inesperados.

SLHLT

sábado, 15 de agosto de 2026

Bailey's Café

Encontrarme con una nueva novela de Gloria Naylor siempre es una buena noticia. Después de lo maravilloso que fue descubrir Linden Hills, tenía muchas ganas de volver a encontrarme con su literatura, y Bailey's Café ha confirmado que estamos ante una autora con una voz única.

En esta ocasión nos abre las puertas de un lugar imposible y fascinante: un café que aparece cuando más se necesita y que se convierte en refugio para quienes arrastran heridas difíciles de nombrar.

El local está regentado por Bailey y Nadine, una pareja cuya propia historia acaba siendo tan importante como la de quienes cruzan la puerta. Allí solo se sirve un plato al día, salvo los fines de semana, cuando parece posible pedir cualquier cosa. Y es que Bailey's Café funciona con una lógica propia, casi mágica, como si existiera en algún lugar entre la realidad y el deseo.

A través de distintas voces vamos conociendo a personajes tan inolvidables como Eve, dueña de una peculiar casa de acogida para mujeres; Esther, marcada por los abusos sufridos desde niña; Jesse Bell, destruida por las pérdidas y la adicción; Mary, una joven cuya belleza se convierte en una condena; o Mariam, una muchacha embarazada cuya historia aporta una de las notas más conmovedoras de la novela.

Bailey's Café es una novela original en su estructura y en las voces que la narran, dura en muchos momentos, pero también llena de compasión y esperanza. Un libro sobre quienes han sido expulsados de los márgenes y, aun así, siguen buscando un lugar donde descansar, aunque solo sea durante una taza de café.

Me ha gustado muchísimo.

SLHLT

lunes, 10 de agosto de 2026

Quienes se marchan de Omelas

Omelas es una ciudad distinta a todas las demás. La gente se muda a ella atraída por su prosperidad, por la ausencia de conflictos y por la felicidad que parece impregnar cada rincón de sus calles. Sus habitantes viven satisfechos y no parece haber motivo alguno para abandonar un lugar así.

Pero toda felicidad tiene un precio. En Omelas, todos y cada uno de sus ciudadanos saben cuál es.

La mayoría están dispuestos a aceptarlo.

Otros, solo unos pocos, deciden marcharse.

Pocas veces un texto tan breve plantea un dilema moral tan enorme. Ursula K. Le Guin apenas necesita unas páginas para obligarnos a reflexionar sobre cuestiones incómodas: qué estamos dispuestos a tolerar a cambio de nuestro bienestar, dónde situamos los límites de la justicia o si la felicidad colectiva puede justificar determinados sacrificios.

Lo más fascinante es que la autora no ofrece respuestas. Se limita a colocar al lector frente al espejo y dejar que sea él quien decida qué haría si viviera en Omelas. Y esa pregunta continúa resonando mucho después de cerrar el libro.

Más que un relato, Quienes se marchan de Omelas es un ejercicio de reflexión ética disfrazado de ficción. Breve, brillante y perturbador.

SLHLT

miércoles, 5 de agosto de 2026

Mi hermana, asesina en serie

¿Qué harías si descubrieras que tu hermana ha matado a su novio en “defensa propia”? ¿Y si volviera a ocurrir con el próximo y con el siguiente?

Dicen que tres asesinatos con el mismo modus operandi convierten a alguien en un asesino en serie. Ese es el problema de Ayoola. El problema de Korede, su hermana mayor, es otro muy distinto: ayudarla a limpiar la sangre, hacer desaparecer las pruebas y seguir viviendo como si nada hubiera pasado.

Reconozco que este era uno de mis eternos pendientes, que llevaba cinco o seis años esperándome en la estantería, y por fin ha llegado su momento. Lo que más me ha gustado es su frescura. La autora elimina desde el principio el gran misterio de la trama (sabemos quién mata y quién encubre) y, aun así, consigue mantener la tensión. El suspense se desplaza a otros lugares, mientras la autora construye una historia marcada por una extraña mezcla de humor negro, crudeza y empatía hacia unos personajes que, sobre el papel, no deberían despertarla.

Además, entre cadáver y cadáver, aparecen otras tramas también importantes: la violencia de género, los abusos dentro de las familias, las heridas que dejan ciertas relaciones y la hipocresía de las clases acomodadas dentro del “Nigerian way of life”. Todo ello sin perder nunca la ligereza aparente de una novela que se lee en un suspiro.

Y es que sus capítulos cortísimos son pura dinamita. Siempre quieres leer uno más. Y luego otro. Hasta que, sin darte cuenta, has llegado al final.

Mi hermana, asesina en serie es una novela original, diferente y muy difícil de encasillar, que me ha sorprendido y me ha gustado mucho más de lo que esperaba.

SLHLT