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sábado, 20 de julio de 2024

El descontento

Marisa trabaja en una agencia de publicidad y odia con toda su alma ir a la oficina, aunque en agosto, con la mitad de la plantilla de vacaciones, casi le resulta tolerable y así ahorra en aire acondicionado.

Con la entrada en la treintena es casi obligatorio reflexionar sobre la vida que uno lleva, cómo pensabas que sería y cómo debería ser. Y esta reflexión puede llegar a ser demoledora. ¿Es válida cualquier cosa con tal de pagar el alquiler o la letra de la hipoteca? ¿Por qué se hacen reuniones eternas que podrían haber sido un simple correo electrónico? ¿Es necesario tanto postureo, tanto anglicismo y tanta tontería? ¿Qué dice de nosotros como sociedad que necesitemos anestesiarnos para poder sobrellevar la existencia? Eso sí, cada uno que elija la anestesia que más le apetezca: alcohol, Youtube, benzodiacepinas…

Con un sentido del humor tremendamente ácido, Beatriz Serrano nos deja muy claro que la vida tiene que ser algo más que trabajar de lunes a viernes e ir el sábado a comprar al Carrefour.

Si quieres leer una novela entretenida, crítica y divertida, que te obligue a poner tu cotidianidad y tu rutina delante de un espejo sin filtro, esta es tu historia.

SLHLT

miércoles, 23 de marzo de 2022

Yo no sé de otras cosas

<< Le digo que yo no sé de otras cosas, pero sé que por ese camino solo hay bosque. El señor me contesta: <<Es por ahí>>. ¡Que no, que no, que no, que se va usted a morir si va por ahí! Si quiere le indico o le llevo hasta su perro, le insisto. <<No hace falta>>, me dice él. Y yo le digo: <<Aquí los perros que no comen siempre van al mismo sitio>>. <<Es por ahí>>, me repite. Que no, que no, que no, Le paro con la mano porque yo sé que quienes se adentran en el bosque no salen. No llegan a ningún sitio y se mueren. Se cansan y se deshidratan. Se cansan y se mueren de frío. Se cansan y ya la vida no les enseña ningún camino. Le tiro del brazo y le explico. Le explico que yo soy más de aquí que nadie, que soy joven pero que yo este lugar me lo conozco porque tengo historia. Que si quiere yo le cuento, le digo, que yo perdí a una perra cuando era más pequeña y estaba donde las liebres >>.

Lea, 19 años y ojos de campo, sentada en un banco frente al bosque, trata de convencer a un hombre que busca a su perro de que no se adentre en él, que espere con ella hasta que aparezca, que lo hará, porque ella no sabe de otras cosas, pero sabe cómo es el bosque, a dónde van los perros que se pierden, cómo son los pueblos pequeños de los que nadie se acuerda, en los que los odios se heredan, donde los veraneantes vienen y luego los olvidan, donde los de fuera se establecen y acabas vendiéndoles las tierras y trabajando para ellos, donde tus amigos crecen contigo, donde has de cuidar a una hermana que no se vale por sí misma y ayudar a tu madre en el ultramarinos.

Lea no sabe de otras cosas, pero sabe que uno no siempre se enamora de quien debe y que las abuelas no son como en los cuentos, que el amor no es querer, que querer no vale, lo importante son las circunstancias, que siente un ardor que la ahoga, que el pueblo se le queda pequeño, que ella quiere descubrir el mundo y consumir la vida hasta el hueso.

Y también sabe que los mayas se equivocaron, el mundo no se acabó en 2012, el mundo, a ella, se le acabó ayer.

<< ¿A usted nunca le ha pasado que la vida se le enreda? Pues a mí la vida se me ha enredado, se me ha hecho un nudo que no sé cómo deshacer >>.

Este libro es todo un descubrimiento. Elisa Levi escribe muy bien y muy bonito. El monólogo incontenible de Lea abarca el mundo entero.

Tenéis que leerlo.

Recomendadísimo.

SLHLT

miércoles, 2 de febrero de 2022

Almendra

 << Ese día hubo un herido y seis muertos. Primero mamá y la abuela. Luego un estudiante universitario que quiso disuadir al hombre. A continuación, dos señores cincuentones que iban al frente de un grupo del Ejército de Salvación y un policía. Y, por último, el propio hombre. Se eligió a sí mismo como el destinatario final de sus cuchillazos indiscriminados. Se clavó el arma bien hondo en el pecho y, al igual que las otras víctimas, murió antes de que llegaran las ambulancias.

Como siempre, yo me quedé viendo todo lo que sucedía con cara inexpresiva. >>

Yunjae tiene alexitimia, un trastorno que le impide tener, expresar o reconocer emociones. La amígdala de su cerebro no se desarrolló como debería, se ha quedado pequeña y no le permite sentir nada.

Desde muy pequeño su madre y su abuela, dado que no es capaz de identificar lo que le pasa a la gente que le rodea, le intentan enseñar a comportarse como lo haría cualquiera, ante determinadas conductas, tratando que Yunjae sea capaz de desenvolverse de manera funcional en situaciones cotidianas.

Pero un día ocurre lo impensable…

Y ahora está solo.

Este libro es una joya. La autora ha sido capaz de transmitir al lector la emoción en estado puro a través de los ojos y la piel de un chico que no es capaz de sentir nada.

Os va a encantar. Eso sí, tened pañuelos cerca, porque los vais a necesitar.

SLHLT

martes, 4 de enero de 2022

Azúcar quemado

<< Mentiría si dijera que nunca he sentido placer cuando a mi madre le ocurre una desgracia.

Sufrí por su culpa siendo una niña. Y todos los males que la asolaron después me parecieron una especie de redención, un reequilibrio del universo destinado a restaurar el orden racional de causa y efecto.

Pero ahora no puedo igualar el marcador entre nosotras.

La razón es simple: mi madre está perdiendo la memoria y no hay nada que yo pueda hacer para remediarlo. No hay forma de que se acuerde de todo lo que hizo en el pasado, no hay forma de ahogarla en la culpa. Antes, sacaba a colación ejemplos de su crueldad, como si nada, mientras tomábamos el té y veía contraerse su rostro. Ahora, casi no es capaz de recordar las cosas de las que le hablo; tiene la mirada perdida, perpetuamente alegre. Cualquiera que esté presente me aprieta la mano y susurra: “Déjalo ya. No se acuerda, pobrecilla”.

La compasión que despierta en los demás me produce acidez. >>

Azúcar quemado es una historia que desmitifica la maternidad y la idea del amor incondicional entre una madre y su hija.

A través de Antara y su madre, que está empezando a perder la memoria, la autora trata temas que aún hoy, en pleno siglo XXI, son un poco tabú: no todas las mujeres quieren ser madres y, no todas las que lo son están dispuestas a las renuncias que, por desgracia, supone tener hijos. ¿Tiene consecuencias ser una madre diferente y no cumplir con lo que se espera de ti? ¿Has de renunciar a tus deseos y poner por delante los de tu hija? ¿Qué ocurre si no quieres a tus hijos como se espera de ti?

Esta es una novela diferente e intensa, en la que vas cambiando de bando una y otra vez a medida que transcurre la historia y se desvelan los recuerdos.

El final es magnífico. 

No te dejará indiferente.

SLHLT