Mostrando entradas con la etiqueta roca editorial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta roca editorial. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de agosto de 2026

Voz

Jean McClellan es la voz de esta historia: una brillante experta en neurolingüística que estaba a punto de lograr un importante avance en el tratamiento de la afasia de Wernicke antes de que todo cambiara.

Desde hace un año sobrevive en una sociedad donde las mujeres han sido silenciadas de forma literal: solo pueden pronunciar 100 palabras al día. Si las superan, un brazalete contador les proporcionará una descarga eléctrica que irá subiendo en intensidad a medida que superen el límite. Ninguna se libra: desde la Primera Dama, hasta la última recién nacida.

Con un ritmo más cercano al thriller que a la ciencia ficción tradicional, Dalcher construye una distopía inquietante precisamente porque resulta fácil reconocer en ella mecanismos que ya hemos visto funcionar a lo largo de la historia: el uso del miedo, la manipulación ideológica, el control de la educación y la utilización de la religión como herramienta para justificar la desigualdad. Jean es una protagonista extraordinaria, inteligente y combativa, pero también humana, llena de dudas y contradicciones.

Lo que más me ha gustado de Voz es que no se limita a plantear una premisa impactante. Es una novela que invita a reflexionar sobre lo fácil que resulta perder derechos cuando se da por sentado que siempre estarán ahí. Lecturas como esta son necesarias porque nos recuerdan la importancia de la memoria, del pensamiento crítico y de no delegar nuestras decisiones en quienes ofrecen respuestas simples a problemas complejos.

Puede que no sea la distopía más sofisticada que he leído, pero sí una de las más directas y efectivas. Una novela absorbente, ágil y muy pertinente que debería encontrar lectores especialmente entre quienes creen que los retrocesos sociales solo ocurren en los libros o forman parte de un pasado ya superado.

SLHLT

 

jueves, 15 de diciembre de 2022

Eleanor Oliphant está perfectamente

Eleanor Oliphant es una persona muy singular: es metódica, cuadriculada, obsesiva y prácticamente asocial. Aunque lleva muchos años en la misma empresa y desarrolla su trabajo con total eficiencia, casi no se relaciona con sus compañeros de trabajo y cuando lo hace no los comprende. Su actitud recuerda a la de una persona con asperger o algún otro trastorno del espectro autista.

 

Tiene una cicatriz en la cara. Cuando era niña sufrió un accidente del que no habla. Ha tenido una relación de pareja violenta y tóxica, es una gran lectora y habla por teléfono con su madre una vez a la semana. Es una persona perfectamente funcional, pero está sola y los fines a de semana bebe hasta desmayarse. No conocemos su historia, pero desde luego, le ha dejado huella.

 

En la vida de Eleanor nunca pasa nada, como en cualquier vida, pero un día pasa algo que lo cambia todo. Ese algo son dos algos: Eleanor se ha colgado por un cantante de rock desconocido y ha sido testigo de un accidente en la calle. Ambas circunstancias la obligarán a salir de su zona de confort y relacionarse con gente que, aunque comenzará resultándole muy molesta, terminará salvándola y cambiándole la vida.

 

Estáis ante una historia tremenda que tendréis que ir desenvolviendo poco a poco para que no se rompa. Con el pasar de las hojas entenderéis un poco más a Eleanor y acabaréis adorándola.

 

Emocionante y preciosa oda a la amistad y a la supervivencia.

SLHLT

sábado, 15 de octubre de 2016

Los humanos

Acabo de terminar Los humanos de Matt Haig, regalito de mi amiga Inés Andrés.
Se desarrolla en Cambridge, donde un famoso matemático acaba de demostrar la hipótesis de Riemann. Por ese motivo es abducido por los extraterrestres, que tras obtener de él toda la información necesaria, lo matan y ponen en su lugar a uno de los suyos.
La misión de este alienígena es descubrir si Andrew Martin había contado algo de su descubrimiento y eliminar todas las pruebas relacionadas con el mismo.
La primera parte del libro es divertida, pues muestra el contacto del alienígena con los humanos y nuestra forma de vida, todos los líos en los que se mete y las confusiones que experimenta por no entender muy bien esta especie nuestra. Recuerda un poco a Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza, pero sin llegar a ser tan hilarante como éste.
No quiero contaros mucho más del argumento, pero hasta los aliens acaban cogiéndonos cariño a través de las pequeñas cosas, como la poesía de Emily Dickinson, los perros o la mantequilla de cacahuete...
Me gustó mucho.
El principio es genial y no quieres parar de leer. El final es muy emotivo. La parte central por momentos se me hizo un poco lenta...
Me gusta que te haga ver el mundo y a los humanos desde otro punto de vista. Me encantan los 97 consejos que le da a su "hijo". Y como dice en el libro... ¡Ser humano es adictivo!
Muy recomendable.
SLHLT