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viernes, 15 de septiembre de 2023

El retrato de casada

<< Lucrezia se sienta a la larga mesa del comedor, tan pulida que reluce como el agua y cubierta de fuentes, tazas invertidas y una coronita de ramas de abeto trenzadas. Su marido ocupa una silla, pero no es su sitio de costumbre, en la otra punta, sino a su lado, tan cerca que podría apoyar la cabeza en su hombro si quisiera; el desdobla la servilleta, endereza un cuchillo, acerca una vela y de pronto, con una claridad particular, como si le pusieran un cristal de color ante los ojos, o tal vez se lo retiraran, a ella se le ocurre que tiene intención de matarla.

Ha cumplido dieciséis años, no hace ni uno que contrajo matrimonio. Han pasado gran parte de la jornada en los caminos, aprovechando las pocas horas de luz propias de la estación, después de salir de Ferrara al amanecer y cabalgar hacia lo que, según él, era un refugio de caza, lejos, al noroeste de la provincia.

Pero esto no es un refugio de caza, le habría gustado decir cuando llegaron a su destino: un edificio de altos muros de piedra oscura, flanqueado por un bosque denso a un lado y un retorcido meandro del río Po al otro. Le habría gustado volverse en la silla y preguntarle ¿Por qué me has traído aquí?>>

Todo, o casi todo, se sabe de los Médici. No hay más que recorrer las calles de Florencia cinco siglos después para admirar su legado. 

Pero de Lucrezia, hija de Cosme de Médici y Leonor Álvarez de Toledo, apenas hay información. Existen un par de retratos y se sabe que murió muy joven, con 16 años, solo un año después de casarse con Alfonso de Ferrara. La causa oficial de su muerte fue la tuberculosis, pero los rumores decían algo muy diferente: que había sido envenenada por su marido, al que ya no le resultaba útil, por no darle descendencia.

Este es el punto de partida sobre el que Maggie O’Farrell se apoya para recrear la vida de Lucrezia. Una historia de la que ya conocemos el final. Pero eso no la hace menos interesante, más bien todo lo contrario, pues la autora nos va guiando en el viaje y señalándonos las luces y las sombras, los silencios y los ruidos, las sospechas y las evidencias a cada paso del camino.

Nadie mejor que Maggie O’Farrell, una escritora de talento, sensibilidad y estilo excepcionales, para colmar de dignidad la corta vida de Lucrezia de Médici.

Espero que el final os emocione tanto como a mí.

SLHLT

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Hamnet

Maggie O’Farrell es Dios. 

Puedo parecer exagerada, pero no lo soy tanto: escribe como nadie y nadie lo hace como ella.

Los que seguís este blog, a pesar de mis meses de ausencia, ya sabréis que me encanta su obra. Pero lo que ha hecho en Hamnet es un doble mortal con tirabuzón.

Shakespeare fue profeta en su tierra y todo un “influencer“ de la época, pero, a pesar de ello, casi no hay registros de su vida personal ni de su familia. Académicos e historiadores apenas registraron la fecha de la muerte uno de sus hijos, Hamnet, con Anne Hathaway, su esposa. A raíz de este hecho, y con una labor de documentación sublime, Maggie O’Farrell inventa una vida para todos ellos… Y también una muerte.

Hamnet es una historia mezcla de magia, amor y sabiduría; de instinto, leyenda y certidumbre; de sangre, temblor y hechizo.

Hamnet es una invención, que bien podría ser cierta, destinada a dar voz a dos almas olvidadas, convirtiéndolas en personajes que reclaman su lugar en la historia y su derecho a amar, a ser escuchados y a gritar al aire el dolor de seguir vivos cuando muere un ser amado.

Hamnet es una narración emocionante, conmovedora y preciosa de la que Agnes es cimiento, estructura y techo, y uno de esos personajes que se quedan a vivir contigo.

Hamnet es oro molido.

SLHLT

martes, 3 de septiembre de 2019

Tiene que ser aquí

Maggie O’Farrell es una gran contadora de historias y una, aún mejor, creadora de personajes. Es de esas escritoras que hace que parezca fácil lo difícil: intercalar un nuevo latido entre la sístole y la diástole.
Esta es una historia de huidas, de personas incapaces de soportar la vida que les ha tocado vivir y deciden escapar, no siempre siendo conscientes de lo que hacen ni de las consecuencias. Es una historia de renuncias: unas elegidas, otras impuestas. Es una historia de desencuentros y de pérdidas. Es una historia de aprendizaje y de caída. Es una historia de renacimiento, de reconocimiento y de volver a empezar. Es una historia de perdón y de redención. Y, por encima de todo, es una historia de amor.
Con saltos en el tiempo, con distintos narradores y puntos de vista, la autora nos enseña quiénes son Claudette y Daniel. Sus vidas antes. El intrincado camino que hace que un hombre americano, experto en palabras y significados, decida ir a buscar las cenizas de su abuelo al viejo mundo y que, por casualidad se encuentre ayudando en una carretera perdida en la campiña irlandesa a un niño y a su madre, que han pinchado una rueda. 
Ese encuentro cambiará sus vidas. Les dará un significado.
Pero quizás, aún no es el momento. Quizás se han encontrado demasiado pronto. Quizás necesiten perderse, curarse, perdonarse y volver a encontrarse. 
Y, quizás, puedan llegar a ser felices.
MA-RA-VI-LLO-SA.
SLHLT

miércoles, 13 de marzo de 2019

La primera mano que sostuvo la mía

Lexie tiene 21 años y la acaban de expulsar de la universidad. Son los años cincuenta y su pecado fue cruzar una puerta de uso exclusivo para hombres. Le piden que se disculpe para permitirle licenciarse, pero ella se niega. Quiere irse de allí, lejos de la universidad, de su casa y de sus padres. Tiene un poco de dinero ahorrado y un plan: cualquier día de estos se marchará a Londres y buscará trabajo como mecanógrafa. En estas se encuentra cuando observa a un hombre husmeando a través del seto de su jardín. Es Innes Kent y se ha perdido, pero no puede dejar de mirar a esa muchacha.
Cincuenta años después, también en Londres, una pareja acaba de tener un su primer hijo. Son Elina y Ted. Ella es artista y él trabaja en el mundo del cine. Se conocieron casi por casualidad, ella acababa de dejar a su anterior pareja y él le alquilo el ático de su casa… Pero de eso ya hace mucho tiempo. Elina casi se muere en el parto. Algo se torció. Ted no sabe si fue una negligencia o simple mala suerte, pero Eli perdió más de dos litros de sangre y no recuerda nada.
Poco después de llegar a Londres, Innes vuelve a entrar en la vida de Lexie. Es el editor de una revista de arte llamada Elsewhere y, cual Pigmalión, le enseñará los secretos del oficio y de su propia vida.
Mientras Elina se va recuperando poco a poco, Ted comienza a alejarse. Casi no tenía recuerdos de su infancia, pero con la llegada del niño, aún sin nombre, imágenes muy vívidas vienen a su mente: un hombre que le saluda mientras él lo ve alejarse desde la ventana, una mujer en un vestido rojo sobre el que resbala… ¿Quién es esa gente? Nada le cuadra.
Así comienza esta novela maravillosa. Dos historias que aparentemente nada tienen en común, están mucho más conectadas de lo que podríais imaginar. La autora teje esas dos tramas y va perfilando cada una de ellas para que el lector complete el puzle que le presenta.
No voy a descubriros yo que Maggie O’Farrell es una magnífica narradora, que convierte en magia lo cotidiano y sabe cómo transmitir la emoción contenida como nadie. Pero me ha gustado tanto, que necesito que la leáis y sintáis, como yo sentí, la necesidad de volver a notar el tacto y el calor de esa primera mano que sostuvo la mía.
SLHLT

viernes, 21 de octubre de 2016

Instrucciones para una ola de calor

¡¡Qué maravilla de libro!!
Me habían hablado de Maggie O’Farrell , pero no había leído nada suyo. ¡Menos mal que ese error ya está resuelto! Desde hoy me declaro fan incondicional de esta mujer.
Verano de 1976. Londres sufre una gran ola de calor. Robert Riordan, jubilado, sale a comprar el periódico y no vuelve a casa. Sus tres hijos, Monica, Michael Francis y Aoife (Eva, en irlandés) vuelven a casa para ayudar a Gretta, su madre, a encontrarlo.
Así comienza Instrucciones para una ola de calor.
Es una novela maravillosa que se desarrolla entre Londres, Nueva York e Irlanda. Es la historia de una familia, de una mentira, de muchas mentiras, de una vida condicionada por un suceso del pasado que repercute en las vidas presentes. Los personajes, tremendamente conmovedores y humanos, descubren a la vez que el lector, la historia de sus vidas. Hay saltos temporales y reflexiones en primera persona que obligan al lector a leer entre líneas e implicarse en la historia, con una trama adictiva y maravillosamente escrita.
Tierna, emocional, dolorosa, intensa, dura, real...          ¡¡¡Me ha encantado!!!                              SLHLT