Mostrando entradas con la etiqueta Nordica Libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nordica Libros. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de agosto de 2026

Quienes se marchan de Omelas

Omelas es una ciudad distinta a todas las demás. La gente se muda a ella atraída por su prosperidad, por la ausencia de conflictos y por la felicidad que parece impregnar cada rincón de sus calles. Sus habitantes viven satisfechos y no parece haber motivo alguno para abandonar un lugar así.

Pero toda felicidad tiene un precio. En Omelas, todos y cada uno de sus ciudadanos saben cuál es.

La mayoría están dispuestos a aceptarlo.

Otros, solo unos pocos, deciden marcharse.

Pocas veces un texto tan breve plantea un dilema moral tan enorme. Ursula K. Le Guin apenas necesita unas páginas para obligarnos a reflexionar sobre cuestiones incómodas: qué estamos dispuestos a tolerar a cambio de nuestro bienestar, dónde situamos los límites de la justicia o si la felicidad colectiva puede justificar determinados sacrificios.

Lo más fascinante es que la autora no ofrece respuestas. Se limita a colocar al lector frente al espejo y dejar que sea él quien decida qué haría si viviera en Omelas. Y esa pregunta continúa resonando mucho después de cerrar el libro.

Más que un relato, Quienes se marchan de Omelas es un ejercicio de reflexión ética disfrazado de ficción. Breve, brillante y perturbador.

SLHLT

martes, 23 de diciembre de 2025

Hermana

Un niño de cuatro años mira el mundo.

Lo hace desde la hierba, desde la playa, desde el silencio que deja su madre cuando los llama a casa. Lo hace junto a su hermana, que va donde él va, que siente lo que él siente, aunque no lo diga.

Y en esa mirada infantil, Jon Fosse nos regala una historia mínima y enorme a la vez.

Hermana es un libro breve, pero no pequeño. En apenas unas páginas, el Nobel noruego nos sumerge en una atmósfera de verano que huele a mar, a hierba recién cortada, a infancia que se escapa. La voz del niño es pura, lírica, llena de repeticiones que no cansan, sino que envuelven. Como las olas. Como los pensamientos que vuelven una y otra vez.

Hay ternura, sí. Pero también una melancolía suave, como el final de un día largo. Y una pregunta que flota: ¿cómo se ve el mundo cuando aún no sabes nombrarlo?

¡Qué preciosidad!

SLHLT

viernes, 15 de agosto de 2025

Bola ocho

Estáis ante ocho relatos que viajan por continentes y emociones, con mujeres que buscan algo, o a alguien, en medio del caos. 

Entre sus páginas encontraréis arrozales en Bali, bares en Seattle, retiros espirituales dudosos y mucho deseo mal canalizado.

El relato que da título al libro puede que sea el más potente: una joven intenta salvar a su hermano de la adicción, mientras se enfrenta a su propia impotencia.

También me han gustado “El chico perro” y “La hora violeta”, donde el deseo y la soledad se entrelazan con ironía.

Puede que no haya sido una de mis mejores lecturas: me ha costado conectar con los personajes, que se empeñan en abrir la misma herida una y otra vez. 

Pero reconozco que hay momentos brillantes y una mirada femenina sin filtros.

SLHLT

 

lunes, 3 de marzo de 2025

Linden Hills

¿Y si el sueño americano fuera una pesadilla envuelta en el celofán de una casa en una urbanización exclusiva con el jardín bien cuidado?

Linden Hills es una novela que se disfraza de paseo por un barrio residencial afroamericano de clase alta, pero que en realidad es una bajada al abismo. Gloria Naylor en esta historia construye una alegoría moderna inspirada en el Infierno de Dante, donde cada nivel del barrio es un círculo más profundo de pérdida, ambición y vacío.

Willie y Lester, dos jóvenes buscavidas, que hacen chapuzas en el barrio , serán nuestros ojos en este viaje por Linden Hills. A través de ellos conoceremos a los vecinos: gente aparentemente perfecta, con títulos, dinero y sonrisas impecables. Pero detrás de cada puerta hay secretos, renuncias, soledad y pactos con el diablo...

Uno de los personajes más inquietantes es Luther Nedeed, el patriarca, una figura casi mítica que controla quién entra y quién no. Su casa es el epicentro del barrio, el origen de todo. Los demás lo temen y admiran a partes iguales. Pero no saben lo que esconde entre sus paredes ni su historia familiar: una genealogía del dolor y la manipulación.

El final es abrumador. Sobrecoge. Pero no podía haber otro, siendo Linden Hills lo que es y siendo la naturaleza humana la que es.

Gloria Naylor escribe con una precisión quirúrgica: cada frase tiene peso y cada escena está cargada de simbolismo. No es una lectura ligera, pero sí adictiva, y es perfecta para quienes quieren una historia que les haga pensar, que les incomode un poco y que les obligue a mirar más allá del escaparate.

De lo mejor que he leído este año.

SLHLT

lunes, 22 de febrero de 2021

Otoño

Otoño es un mundo dentro de una novela.

<< En todo el país había júbilo y tristeza.

En todo el país, lo que había ocurrido se retorcía como un cable que la tormenta hubiese arrancado del tendido eléctrico y azotara el aire por encima de los árboles, los tejados, el tráfico.

En todo el país, la gente pensaba que era un error. En todo el país, la gente pensaba que era un acierto. En todo el país, la gente tenía la sensación de que había perdido. En todo el país la gente tenía la sensación de que había ganado. En todo el país, la gente tenía la sensación de haber actuado bien y de que los otros se habían equivocado. En todo el país, la gente buscaba en Google: “¿Qué es la UE?” En todo el país, la gente buscaba en Google: “Mudarse a Escocia”. En todo el país, la gente buscaba en Google: “Solicitar el pasaporte irlandés”. 

En todo el país, la gente se insultaba. En todo el país, la gente se sentía insegura. En todo el país, la gente se reía a carcajadas. En todo el país, la gente se sentía legitimada. En todo el país, la gente se sentía desconsolada y perpleja. En todo el país, la gente se sentía bien. En todo el país, la gente se sentía mal. En todo el país, la gente se sentía perseguida por la historia. En todo el país, la gente pensaba que la historia no tenía sentido. En todo el país, la gente tenía la sensación de que no contaba para nada. En todo el país, la gente había depositado en aquello sus esperanzas. En todo el país, la gente agitaba banderas bajo la lluvia. En todo el país, la gente pintaba esvásticas en los muros. En todo el país, la gente amenazaba a otra gente. En todo el país, la gente le decía a la gente que se fuera. En todo el país, los medios de comunicación deliraban. En todo el país, los políticos mentían. En todo el país, los políticos se derrumbaban. En todo el país los políticos se esfumaban. En todo el país, mandaban las redes sociales. En todo el país, las cosas se ponían desagradables. En todo el país, nadie hablaba de eso. En todo el país, nadie hablaba de otra cosa. En todo el país, se extendía la bilis racista. En todo el país, la gente decía que no era que no le gustasen los inmigrantes. En todo el país, la gente decía que era cuestión de recuperar el control. En todo el país, todo cambió de la noche a la mañana. En todo el país, los ricos y los pobres siguieron igual. En todo el país, la pequeña minoría habitual siguió forrándose a costa de la amplia mayoría habitual. En todo el país, dinero dinero dinero dinero. En todo el país, ningún dinero ningún dinero ningún dinero >>.

 

Esta es la historia de una desilusión. Como en el otoño añoramos los largos días en los que el verano nos aclaraba el pelo y nos calentaba la piel, también añoramos la vida que esperábamos tener y los caminos que hubiéramos querido recorrer.

Esta es la historia de una amistad. La curiosa amistad entre una niña y su anciano vecino. Entre sesudas conversaciones, lecturas, acertijos, películas, reflexiones sobre Arte y descubrimientos diversos, se va gestando una amistad única que perdurará en el tiempo y que les protegerá, en cierto modo, del mundo en el que les ha tocado vivir.

Esta es una historia de amor. Amor al Arte y a los artistas olvidados por el tiempo y por la gente; a los libros y a los autores: a Dickens, a Huxley, a Shakespeare, a Dylan, a Joyce… Del amor a los amigos, a la diversidad y a la diferencia, a pesar de que algunos pretendan presentarlos como una amenaza.

Y si aún no te he convencido, te diré que también es tierna, devastadora y divertida. Que la trama no es tan importante, aunque te conmoverá. Que es una historia de historias: de ideas que fluyen desde las páginas hasta el lector, que se convierte en cómplice y desea escuchar al menos una última vez un “Hola, ¿qué estás leyendo?” de labios de Daniel.

Hay que tener mucho oficio, además de creatividad y talento, para escribir una novela así. Y la señora Smith lo tiene. 

Y un aplauso enorme para Magdalena Palmer, la traductora, porque ha hilado finísimo y no lo tenía fácil.

 SLHLT

 

viernes, 3 de julio de 2020

El día del perro

Un perro, atraviesa la autopista E411 corriendo entre los coches como un loco. Al verlo, los conductores frenan en seco y bajan de sus automóviles. Algunos lo llaman, tratando de atraerlo y de evitarle la muerte, otros solamente contemplan el panorama y alguno se dirige al teléfono de emergencia más cercano para alertar a las autoridades.

Pero a seis de las personas que detuvieron sus automóviles, la visión del perro a la carrera les ha removido algo dentro, les ha abierto las compuertas y les ha hecho enfrentar su vida como si se reflejase en un espejo.

Un camionero que escribe a periódicos y revistas contando una vida que no vive; un sacerdote que echa de menos a una mujer casi desconocida en quien atisbó la cura a su mediocridad; una mujer que se dirige a romper con su pareja y usa el abandono como mecanismo de defensa; un joven ciclista, experto en arreglos frutales, que cada día se arriesga entre el tráfico para sentir que aún está vivo; una viuda que trata de ser útil y recomponerse, pero que no sabe querer a su hija; y esa hija, que llena compulsivamente con comida la ausencia de un padre que lo fue todo para ella, mientras trata de cortar el cordón umbilical con una madre lejana y fría.

Es una maravilla, aunque también lo más triste que he leído en mucho tiempo.

Nadie puede negar que Caroline Lamarche sabe lo que hace.

SLHLT

domingo, 29 de diciembre de 2019

La autopista del Sur

Podría haber sido una tarde de domingo como tantas otras, en las que el atardecer se engalana con calma al ritmo de avance de los coches que vuelven a París. Pero no lo fue.

Los vehículos que apenas se movían, dejan de hacerlo por completo. Y lo que pudo haber sido un atasco como el de cualquier otro domingo, se convierte en algo más. Los minutos de espera se transforman en horas. La gente sale de sus coches y empieza a especular y a hablar con sus vecinos sobre ruedas. Los más osados se atreven a avanzar a pie sobre el asfalto abrasador y entre las hileras de coches recalentados, en busca de noticias.
Nadie sabe nada. Nadie se mueve. Van a pasar allí la noche, les guste o no.
Sale el sol y hasta que vuelve a ponerse, solamente han avanzado unos pocos metros. ¿Qué habrá podido pasar? Pronto llegarán refuerzos. Mientras tantos, algunos se erigen en líderes y buscan agua y comida para los niños y los ancianos, y se van organizando en grupos.
Los días pasan y el sol ya no calienta. Se establecen jerarquías, se hacen amigos, se cuida de los más débiles y se llevan a cabo expediciones por los alrededores en busca de comida y agua. Cada uno asume su rol. Y la vida, el amor y la muerte van pasando sin percatarse de la inmovilidad reinante.
Pero todo lo que empieza, termina. Y, casi como por arte de magia, los coches vuelven a moverse. Primero avanzan lentamente. Todos juntos. Poco a poco. Pero a medida que van subiendo las marchas y el tráfico es fluye, los grupos se pierden, al mirar por la ventanilla ya no reconocen a sus vecinos de automóvil… La vida sigue. Avanza. Inexorablemente. No hay vuelta atrás.
Este relato corto es una metáfora asfixiante sobre las vidas que vivimos sin darnos cuenta, atrapados en una rueda de hámster día tras día, y sin poder parar a reflexionar qué pasaría si nos apeásemos.
A mí me ha recordado a ese verano de la adolescencia que idealizas como el mejor de tu vida y que te hace esbozar una sonrisa cuando lo evocas. Esa posibilidad de ser otro tú durante un campamento de verano o un intercambio de idiomas. Y ese choque con la realidad de encontrarte con tu yo de siempre al volver a casa.
SLHLT

martes, 13 de agosto de 2019

Shakespeare & Cervantes

Jorge Carrión en este libro-travesura hace un homenaje a los grandes maestros de la literatura.
A través de un supuesto cuento olvidado por todos, “Los otros dos”, y con la pluma de Borges como varita mágica, establece la comunicación entre dos viejos que, sentados en el banco de un parque, observan una partida de ajedrez. Uno habla en inglés. El otro, en castellano. Pero se entienden. Uno se llama William. El otro, Miguel.
-       Tú fuiste poeta, William, y sabes que aunque hablen del amor oscuro, los sonetos siempre hablan del soneto en sí.
-       Tú también fuiste poeta, Miguel.
-       Un poeta malo no es poeta.
-       Un poeta solamente puede ser un poeta herido.
-     De dolor sí que sé, y mucho. Fueron treinta mil las almas que perecieron en la batalla de Lepanto. Y fueron infinitos los morosos que tuve que perseguir en Andalucía.
-     Setenta y cuatro personajes míos fallecen en mis obras por muerte violenta, llevé la cuenta. No quiero ni pensar en todos esos muertos, si la muerte vuelve a ocurrir, incesante, cada vez que una obra mía se representa.
-       La pluma es una daga.
-      En mi caso más bien una ballesta o un arcabuz, una sucesión de cañonazos en el fragor del asedio.
-    Pero son los ojos del lector o del espectador los que, en realidad matan. No hay pupilas más homicidas.
A mi amiga Raquel le gusta conectar sus universos. Ese es el motivo por el que este libro acabó en mis manos. Lo encontró en una librería de Oviedo. Y cuando lo abrió, vio que estaba dedicado a una tal Vera tanto por el escritor como por el ilustrador. Y decía:
<<Este Shakespeare & Cervantes es para Vera, que también ama las máscaras. Sabadell, 8/11/2018>>
Este abril, una semana después del Día del Libro, Raquel me lo regaló a mí. ¿Por qué? Porque sabía que me gustaría, por supuesto, y porque también sabía que yo escribiría algo sobre él en el blog y, quizás, le llegaría esta pequeña historia a Jorge Carrión y así podríamos averiguar quién es Vera… 
Y se establecería un nuevo puente entre universos.
Veremos.
SLHLT

miércoles, 4 de abril de 2018

El festín de Babette

Berlevag es un pequeño pueblo situado a los pies de uno de los muchos fiordos que pueblan la costa danesa. A mediados del siglo XIX allí se establece una comunidad piadosa dirigida por un pastor luterano que se encarga del cuidado de sus vidas y sus almas.
Este buen hombre tuvo dos hijas, criadas en la austeridad, la misericordia y el amor al prójimo. ¡Nunca se conoció muchachas más piadosas y dedicadas a su comunidad! Incluso rechazaron la posibilidad de desarrollar su propia felicidad y talento para dedicarse a seguir los pasos de su padre.
Una noche lluviosa de 1871, tres timbrazos sacan a las hermanas de sus quehaceres cotidianos, y al abrir la puerta ven a una mujer morena, voluminosa, tremendamente pálida y empapada hasta los huesos, que cae desmayada a sus pies. Tras volver en sí, saca de entre sus ropas una carta que tiende a las dos hermanas sin decir ni una palabra.
Una carta escrita en francés.
En esa carta, un viejo amigo les pide que ayuden a Babette, pues ha tenido que huir de París como consecuencia de la guerra franco-prusiana y el levantamiento de les communards.
Las hermanas la acogen, no sin cierto recelo, pues, aunque es un acto de bondad y generosidad que su padre también habría hecho en vida, temen que esa extraña altere sus vidas y amenace la paz de la comunidad. Pero se equivocan. Babette sigue al pie de la letra sus deseos e instrucciones, cambiando sus vidas solamente para mejor, hasta convertirse en una parte fundamental de las mismas.
Los años pasas repitiendo todos ellos sus 365 días de rutinas, austeridad y renuncias. Ya van quince desde que Babette llegó. Pero un día, con el mismo envoltorio que cualquiera de los otros, Babette descubre que le ha  tocado la lotería y quiere ofrecer a toda la comunidad una cena de agradecimiento y de homenaje al difunto pastor luterano en el centenario de su nacimiento. ¡Una cena por todo lo alto! Como las que ella solía preparar en París.
Las hermanas no se pueden negar pues es lo único que Babette les ha pedido en esos quince años, pero temen que se quiera ir y que la opulencia de la cena altere a una comunidad que ya no es ni tan piadosa ni tan amante del prójimo como solía ser.
El desenlace lo tendréis que descubrir vosotros.
Al igual que en los cuentos infantiles, El festín de Babette podría haber empezado con un “Érase una vez…” Porque es un cuento delicioso y con moraleja.
¿Y cuál es la lección que nos enseña? Entre otras muchas, que la felicidad se puede alcanzar entre bocado y bocado, pero que siempre ha de ser compartida, que el talento es algo que no se puede disimular, que la excelencia no solo satisface al que la posee, sino a cualquiera que sea testigo de ella, que el disfrute siempre llega al abrir la mente y al perder el miedo, y que la belleza puede estar, también, nadando en el fondo de una cuchara.
Aunque había oído hablar de la película, no la había visto. Y tampoco sabía que se trataba de la misma autora de Memorias de África. Así que esta lectura me ha servido para aprender e investigar muchas otras cosas.
Me ha gustado muchísimo. Y las ilustraciones de Noemí Villamuza le ponen la guinda al pastel.
Os la recomiendo. 
SLHLT

viernes, 7 de abril de 2017

Geografía humana y otros poemas

Hasta ahora siempre he asociado la poesía de Gloria Fuertes a mi infancia. Sus libros para niños llenaban mi casa, sus poemas mi cabeza y el timbre de su voz algunos de mis recuerdos.
Hay quien piensa que la literatura infantil y juvenil es un género menor, pero yo no estoy de acuerdo en absoluto. Esta idea errónea, junto con su aspecto singular y sus apariciones televisivas hicieron creer a muchos que Gloria Fuertes era una poeta “de segunda”. ¡Nada más lejos de la realidad!
Este año, gracias a la conmemoración del centenario de su nacimiento, estoy descubriendo la otra poesía de Gloria Fuertes, la obra de toda su vida, una vida entera dedicada a la poesía: su vida en versos. Y al igual que cuando era una niña, ¡me encanta!
No soy ninguna experta, pero reconozco el dolor que se cuela en ese estilo tan suyo, la aparición recurrente de la soledad, el poso de la miseria y el hambre, las marcas que deja el miedo, la valentía de aceptarse siendo distinto a los que te rodean y la capacidad de poner una pincelada de humor al cuadro más oscuro.
¡Quién pudiera condensar tantos sentimientos en tan pocas líneas!
En esta antología, prologada por Luis Antonio de Villena con emotividad y dulzura, y editada por Nórdica Libros, no están todos sus poemas, pero sí muchos muy representativos y hermosos. Si le añadimos que las ilustraciones de Noemí Villamuza son preciosas y le vienen como anillo al dedo, solo cabe decir que tenemos ante nosotros una pequeña joya.
Espero que la disfrutéis tanto como yo.
Aquí os dejo uno de los poemas que más me han gustado.
QUE QUIEN ME CATE SE CURE
Qué inutilidad es ser
- cualquier profesión discreta-;
no quiero ser florecilla quitameriendas,
quiero ser quitadolores,
santa Ladrona de Penas
ser misionera en el barrio
ser monja de las tabernas
ser dura con las beatas
ser una aspirina inmensa
- que quien me cate se cure-
rodando por los problemas.
hacer circo en los conflictos,
limpiar llagas en las celdas,
proteger a los amantes imposibles,
mentir a la poesía secreta,
restañar las alegrías
y echar lejía donde el odio alberga.

Si consigo ese trabajo,
soy mucho más que poeta.
SLHLT

domingo, 25 de diciembre de 2016

La Navidad para un niño de Gales

En este relato corto, Dylan Thomas recuerda las Navidades de su infancia. 

Unas Navidades blancas en un pequeño pueblo de Gales con niños por las calles deseosos de jugar con la nieve que cae, y cae, y no deja de caer durante un montón de días. Con gatos que aparecen y desaparecen por cualquier esquina, con tíos barrigudos y cantarines, con regalos prácticos e inútiles, con el aroma de la comida y el calor de una casa llena de gente, cantando villancicos de casa en casa, alguna con fantasma incluido, y con carteros repartiendo el correo, inasequibles al desaliento.

Es un cuento bonito que nos invita a recordar aquellas otras Navidades que todos hemos vivido. Sí, esas fiestas vistas a través de los ojos de los niños que fuimos y que se quedaron guardadas en nuestro recuerdo con el aura nostálgica de ese tiempo en el que aún no habíamos perdido la inocencia.

Muy bonita la edición ilustrada de Nórdica libros.

¡¡¡¡Feliz Navidad!!!!

lunes, 12 de diciembre de 2016

Los crisantemos

Elisa Allen es la mujer de Henry, el dueño de un rancho en el valle de Salinas, en California. Mientras trabaja en su jardín, Henry negocia la venta de unos terneros. Ha obtenido un buen precio y saldrán a celebrarlo.
Elisa está orgullosa de sus manos, esas “manos de plantadora”, que son capaces de hacer crecer cualquier cosa.
Un buhonero fuera de su ruta habitual se acerca hasta su granja. Y charlan. Hace su trabajo y se va. Y Elisa se pone a pensar en su vida, en la vida de las mujeres, en cómo podría ser, en qué serían capaces de hacer, si fuesen libres, si las dejarán. Son los años 20.
¡Qué complicado es decir tantas cosas en tan pocas páginas!
Este relato, de prosa clara, obliga al lector a leer entre líneas y a reflexionar.
Los verdaderos maestros en cualquier disciplina son los que hacen que parezca fácil lo difícil. Me quito el sombrero ante el Señor Steinbeck. He leído muy poco de este autor, pero es un error que espero tardar poco en corregir.
Muy recomendable.                                                                                                                 SLHLT
P.D. La edición ilustrada de Nórdica Libros es una preciosidad.