martes, 15 de julio de 2025

Las inviernas

 << Pasaron una mañana como el susurro de un avispón, más rápidas que un instante.
       Ellas.
       Las Inviernas.
    Los hombres doblados sobre la tierra se enderezaron para observar. Las mujeres detuvieron las escobas. Los niños dejaron de jugar: dos mujeres con grandes huesos cansados, como irritados de la vida, atravesaban la plaza del pueblo.
     Dos mujeres seguidas de cuatro ovejas y una vaca de andar balanceado que tiraba de un carromato cargado de bártulos.
      Al final de un carreiro que zigzagueaba entre nabizales, seguía estando la vieja casa del abuelo –también su casa-, ahora cubierta por las ramas de una higuera.
     Murciélagos y búhos se estrellaban haciendo círculos. La hiedra había invadido la casa, y la chimenea, abultada por el follaje, adquiría las proporciones y la apariencia de una torre ruinosa. La casa tenía una huerta con un limonero y matorrales que albergaban mariposas y crujidos; al fondo corría un río con truchas finas y sabrosas.
   Más allá del río nacía la fraga con frondosos árboles. Una vegetación apretada y tupida que se entretejía desde el suelo hasta las cimas de los árboles, ceñida por huertos y minúsculos prados de labor.
      Llovía y se metieron dentro.
      Ellas y las bestias.
   Barrieron el suelo. Arrancaron las telarañas. Colocaron los bártulos que traían. Hicieron una sopa. Menguó la luz y aumentó el frío.
     Un olor doméstico y familiar las envolvió; les recordó la dulzura de ciertos días de verano, las comidas en la huerta y la infancia perdida. Pero el olor también les habló de la guerra, de la humedad y de la risa. Ratones. Rabia.
      Una se sentó junto a la otra y le dijo:
      -Estaremos bien.
      La otra contestó:
      -Sí.
      Y pasaron el rato sorbiendo la sopa, enfrascadas en aquella conversación.
      -Estaremos bien.
      No era temor. Acaso una sospecha, una rara intuición.
      -Estaremos. >>.

Años cincuenta. Dos hermanas regresan a la que fue un día su casa en la Terra Chá. Lo hacen con un secreto a cuestas, sueños de Hollywood y una historia familiar que nadie quiere recordar.

La novela mezcla lo grotesco con lo entrañable, lo rural con lo surreal. Hay vacas que suben al monte, cerebros que se compran en vida, y una radio que anuncia la llegada de Ava Gardner como si fuera la Virgen.

Pero detrás del humor negro y los personajes excéntricos hay una verdad más que reconocible. Una verdad que resuena en las lareiras oscuras, donde se contaban historias muy parecidas a estas, con voz queda y olor a humo, en las que la realidad se mezclaba con el miedo y la superstición, y donde lo que no se decía pesaba más que las palabras.

Cristina Sánchez-Andrade no inventa Galicia, la revela. Y lo hace con una prosa que huele a tojo, a caldo, a confesiones a media voz. El realismo mágico aquí no es un truco literario, es la forma en que se vive en los pueblos: donde lo imposible convive con lo cotidiano sin que nadie se asombre.

Maravillosa.

SLHLT

jueves, 10 de julio de 2025

El verano muere joven

Verano del 63. Tres amigos de doce años, un acantilado con vistas al Adriático, y un pacto de sangre. 

¿Qué puede salir mal?

La historia arranca con una atmósfera casi idílica, pero pronto se cuela la sombra. Un encontronazo con unos abusones desata una cadena de acontecimientos que obliga a los chicos a cumplir su pacto no una, sino tres veces.

Y ahí es donde el libro se vuelve feroz.

El autor escribe con una prosa sobria y visual, sin adornos innecesarios. Lo que parece una historia de iniciación se convierte en un relato sobre la pérdida de la inocencia, la amistad y el peso de las decisiones.

En este libro no encontraréis nostalgia edulcorada, pero sí una mirada honesta a lo que significa crecer cuando el mundo no espera a que estés listo.

SLHLT

 

sábado, 5 de julio de 2025

Dura una eternidad y en un instante se acaba

<< Hoy se me ha caído el brazo izquierdo. Se me ha desprendido limpiamente a la altura del hombro. Janice2 lo recogió y lo trajo al hotel. Creía que iba a afectarme al equilibrio más de lo que me ha afectado. Es como cortarse el pelo. El movimiento del aire alrededor de las partes que quedan en mí es distinto. Hay también una sensación intermitente de novedad y de merma: yo libre, yo no muerta, no me mires.

¿No es raro que no conociera a ninguna Janice viva y ahora conozco a tres? >>

Esta es una novela de zombis, sí, pero no como te la imaginas. Aquí no hay persecuciones ni vísceras gratuitas: hay duelo, memoria, amor y una protagonista que, aunque técnicamente está muerta, se aferra a lo que fue y a lo que sintió con una ternura que desarma.

La historia arranca en un hotel lleno de no muertos que lo han olvidado casi todo. Pero ella —sin nombre, con un cuerpo incompleto, pero una voluntad intacta— decide emprender un viaje hacia el oeste, en busca del lugar donde alguna vez amó.

Lo que sigue es una travesía poética, filosófica y curiosamente divertida, escrita en una mezcla de primera y segunda persona que te hace reflexionar y te envuelve.

Anne de Marcken, una completa desconocida para mía hasta hace unos días, convierte el cliché del apocalipsis en una meditación sobre lo que nos hace humanos, y el género zombi en una excusa para hablar de lo que queda cuando ya no queda nada.

No es una lectura fácil ni convencional, pero si te gustan las novelas que desafían las etiquetas y te dejan pensando mucho después de cerrar el libro, esta es para ti.

SLHLT

lunes, 30 de junio de 2025

Un momento de ternura y de piedad

<< Mi madre es divina y suicida, como las mujeres norteamericanas de los años cincuenta que se cansaban de sus maridos y metían la cabeza en el horno en el que iban a hacer la tarta de cumpleaños. O que se atiborraban de barbitúricos debido al brutal número de suicidios que los pusieron de moda. Pienso mucho en esas mujeres: no querían casarse, y se casaron; no querían tener hijos, y los tuvieron; no querían jabón para abrillantar suelos, y lo terminaron comprando. Mi madre no soporta ese desfase entre lo que quiso y lo que tuvo. Supongo que en eso nos parecemos. Yo no quería una madre como ella, y es todo lo que tengo. >>

Este es uno de esos libros que te hacen cerrar los ojos al terminarlo para digerir lo que acabas de leer.

Irene Cuevas ha escrito una historia que no se parece a nada de lo que he leído últimamente.

Y eso me encanta.

Hay una madre ingresada en un psiquiátrico que bebe Colacao con galletas como si fuera un ritual sagrado, mientras piensa en cómo acabar con su vida; hay una víctima que se convierte en objeto de deseo, y hay una asesina a sueldo que no sabe si está matando por dinero, por amor o por desesperación.

Pero no penséis que se trata de una historia de sicarios ni de crímenes. Es una historia de vínculos, de heridas, de amor retorcido y de ternura inesperada.

Si la premisa ya es de por sí original, la forma de contarlo la complementa a la perfección. 

Con una voz mezcla de sarcasmo, lucidez y fragilidad, la protagonista nos va enseñando retales de su vida y de la de los que se cruzan en su camino. Y esa voz pasa del humor más negro al lirismo sin pedir permiso, haciéndote tanto reír con culpa, como dejándote el corazón en carne viva.

Me ha maravillado y solo puedo recomendárosla.

SLHLT

lunes, 23 de junio de 2025

Calabobos

 << Palabras de una madre que salió por leña:

El mar me la trajo. Se puso todo negro y me la trajo. Me cubrió el mar pa darme una hija. Yo la encontré entre las rocas. Metiduca en una concha de mejillón. Y yo me agaché. Y yo la arranqué de la roca. Y cuando abrí la concha en lugar d’un mejillón pequeñuco y arrugao vi aquel feto pequeñuco y arrugao que era esta cría. Y el mar de dijo <<métetelo>>. Me dijo que me lo metiera pa dentro de mí. Y yo lo cogí despazuco. Lo arranqué de su concha. Y me lo metí. Me lo metí dentro. Y luego una ola me lo metió más adentro. Me lo empujó pa metérmelo a onde se hacen las crías. Y la concha yo la tiré, porque supe que la concha desde ese momento iba a ser yo. Esta pobre criatura, me la trajo el mar. Como a la virgen una paloma. Se la arranqué al mar. Y lloro porque algún día me la arrancará de mí. Lloro porque algún día se la volverá a llevar. Mariuca, mi corazón, desgracia mía. Ya no sé cómo buscar maneras pa quererte. >>

 

Mariuca, la niña mejillón, no aparece. 

Y su hermano, nuestro narrador, sale a buscarla.

Mientras lo hace, recuerda. Y este recuerdo, como la lluvia que lo empapa todo, lo cala y lo atraviesa.

Como un cuchillo. Como la rabia... 

Como el dolor.

La oralidad feroz de Luis Mario lo vuelve todo más áspero y denso, pero también más humano y por momentos, mitológico.

Estáis ante una historia en la que hay gentes que amamantan perros, percebes descomunales y mujeres salvajes encaramadas en la montaña. 

Una historia que te deja la piel con sabor a sal y a secretos. Y con la certeza en el alma de que justamente es la diferencia lo que nos salva. 

Salva a Mariuca.

Y nos salvará a todos.

SLHLT

lunes, 16 de junio de 2025

Arena negra

Llueve ceniza del Etna cubriéndolo todo con un manto gris, incluso los secretos.

En esta historia, la subcomisaria Garrasi se enfrenta a un caso que parece sacado de una novela gótica: el cadáver momificado de una mujer aparece en una villa señorial abandonada desde 1959. ¿Quién era? ¿Por qué murió? ¿Y qué relación guarda con otro crimen ocurrido décadas atrás en el mismo lugar?

Vanina, perspicaz y concienzuda, se lanza a investigar con la ayuda del comisario jubilado Biagio Patanè, que aporta memoria y experiencia a una historia que mezcla avaricia, rencor y silencios arrastrados por el tiempo.

Esta novela es el inicio de una saga protagonizada por Vanina Garrasi, una policía palermitana trasladada a Catania, que convive con sus propios fantasmas mientras resuelve crímenes complejos, y en la que la propia Sicilia, con sus ruinas, su calor y su historia, podría ser personaje más. 

Con un estilo ágil y natural, con diálogos vivos y una subcomisaria que no necesita demostrar nada a nadie, Cassar desprende un aroma “Camilleriesco”.

Habrá que seguirle la pista.
SLHLT

lunes, 9 de junio de 2025

Emprendadas

 << Margalida ya se ha muerto. Por fin. Ya puedes escribir la historia de la joya. Habla de Mateu y de Joan, de Miquel y del hijo que no tuvo; de cuando bajamos a Vila a donar las prendas y de aquel tontorrón de Ramos. Bueno, todo, todo, no hace falta que lo expliques; solo lo justo para que quede claro en el pueblo lo que nos pasó en aquellos años de miseria. No lo cuentes todo, porque si alguien se acerca a mi casa y me pregunta por joyas, cruces, anillos o prendas, les diré que tú tienes mucha imaginación.

Ay, que no te he dicho ni hola. ¿Cómo estás? ¿Y la niña, está bien? Ya me llamarás>>.

Eulària me dejó este mensaje en el contestador a finales de marzo, cuando llevábamos casi un año sin vernos. Le di mil vueltas y, al final, decidí que prefería que me acusase de tener mucha imaginación a dejar por explicar alguno de los hechos. Así, con lo que me relataron y con lo que leí y viví, pude componer la historia de la majora, que se ha convertido en parte de mi historia.

 

Las emprendadas son las joyas tradicionales que llevaban las mujeres ibicencas, piezas de oro, plata y coral que se heredaban de generación en generación. Con ellas como pretexto, Oti Corona Bonet construye una novela que es mucho más que una investigación histórica: es un relato coral, íntimo y político, donde varias mujeres se dan voz unas a otras para contar lo que nunca se dijo.

A través de su trabajo de investigación, Virginia (una mujer joven, decepcionada y desencantada con el tipo de vida que ha elegido) conoce a Eulària, una payesa bastante mayor, que le abre las puertas a un pasado silenciado: el saqueo franquista de las joyas, las historias de mujeres que sobrevivieron a la guerra y a los abusos, y una red de sororidad que atraviesa generaciones.

Lo que empieza como un mero trámite académico se convierte en un viaje personal que la transforma por completo. Virginia empieza a ver con otros ojos su presente y su futuro, y se atreverá, por fin, a tomar las riendas de su vida.

En esta historia hay memoria, hay denuncia y hay ternura. Pero sobre todo hay emoción. O al menos eso es lo que yo sentí.

Y también hay un final que no se olvida.

Descubrí a Oti Corona hace ya unos cuantos años Twitter (@LaCrono_) y me gustó su contenido porque es una mujer cargada de anécdotas, brillante con las palabras, crítica con lo que hay que serlo, tremendamente divertida y que invitaba a los “abusones” (por no llamarlos de otra manera) que abundan en las redes a comprar su libro en el aeropuerto de Ibiza. Solo era cuestión de tiempo que esta historia terminara entre mis manos y ha sido todo un acierto.

Me ha encantado.

Maravillosa.

SLHLT

lunes, 2 de junio de 2025

El dios de los bosques

Una niña desaparece en un campamento de verano en los bosques de Adirondack, en 1975. Se llama Barbara Van Laar y es hija de los dueños del lugar. Pero no es la primera vez que ocurre algo así en su familia: quince años antes, su hermano también desapareció sin dejar rastro.

La historia se despliega en dos líneas temporales y a través de múltiples voces, lo que le da profundidad y ritmo. Hay capítulos cortos, personajes complejos, una atmósfera, por momentos, inquietante y una comunidad que guarda más secretos de los que está dispuesta a admitir

Liz Moore construye un relato que va más allá del misterio: habla de crítica social, de relaciones familiares no demasiado sanas, de traumas y de redención. Y lo hace con una escritura envolvente, que te lleva de la mano hasta un final que no decepciona.

Thriller entretenido con un estilo muy “novela americana” que atrapa y donde los personajes secundarios tienen un valor añadido. 

Ideal para cuando no tienes claro cuál va a ser tu siguiente lectura.

 SLHLT

lunes, 26 de mayo de 2025

El fino arte de crear monstruos

 << Morteros se inundaba con facilidad y sin causas.

     Algunos días de algunos años, los campos se llenaban de agua y, sin que nadie supiera muy bien por qué, Morteros se transformaba en un pueblo flotante: flotaban las vacas, flotaban los coches, flotaban los perros y las bicicletas, flotaban los maceteros, flotaban los bancos de la plaza, flotaban las barreras del ferrocarril y el escenario del Tiro. Un año, también flotaron los muertos. La imagen no es fácil de recordar y, sin embargo, es imborrable: flotaron noventa ataúdes y todos hicieron el mismo recorrido, marcharon en fila india desde el cementerio hasta el monumento que está frente a la plaza, en el centro del pueblo. Algunos, al pasar por la estación de tren, quedaron enganchados en las barreras, pero de eso se dieron cuenta los conductores del Norteño al día siguiente, cuando en su trayecto San Francisco-Suardi pasaron por Morteros y vieron que a la barrera le había nacido un ataúd.>>

 

Así empieza esta novela que parece escrita desde el corazón de una tormenta, con una voz que no se parece a ninguna otra: la de Vitria, niña y narradora, que observa el mundo con una mezcla de asombro, sarcasmo y ternura. Su mirada convierte lo cotidiano en extraordinario, y lo trágico en juego. ¿Quién más podría contar una batalla naval sobre ataúdes flotantes como si fuera una fiesta de cumpleaños?

Vitria no solo narra: interpreta, transforma, inventa. Su forma de entender lo que pasa a su alrededor tiene algo de magia y algo de resistencia. Y junto a sus amigos, vive obsesionada con la aparición de un tal Harley Davidson, ese hombre-mito que llega en moto y parece traer consigo la promesa de una nueva vida.

La novela está llena de imágenes inolvidables, frases que se repiten como estribillos y una energía narrativa que no decae.

Y el final… El final es un salto al vacío, un giro que no se puede contar sin traicionar su fuerza. Solo diré que es brutal y absolutamente fiel a la voz que lo ha construido.

Un verdadero descubrimiento.

No os la perdáis.

SLHLT

lunes, 19 de mayo de 2025

Todo el mundo tiene envidia de mi mochila voladora


Los que seguís este blog sabéis que adoro las viñetas de Tom Gauld. Y como no hay dos sin tres, hoy os traigo otra de sus joyas: Todo el mundo tiene envidia de mi mochila voladora.

Si te gusta la literatura, el humor inteligente y los absurdos cotidianos, este es tu libro. El autor, con su estilo minimalista y su ironía británica, nos regala una colección de viñetas que parecen escritas por un bibliotecario con superpoderes y un poco pasado de vueltas.

Entre sus páginas encontraras escritores que luchan contra bloqueos creativos, robots que escriben novelas, lectores que se enfrentan a libros imposibles, editores con ideas delirantes y revisiones de clásicos de la literatura.

Cada página te sacará una sonrisa. Prometido.

Y sí, todos tenemos envidia de su mochila voladora.

SLHLT

lunes, 12 de mayo de 2025

James

¿Y si uno de los personajes silenciados de la literatura americana tuviera por fin voz propia?

Eso es lo que hace Percival Everett en James, una novela que “reescribe” Las aventuras de Huckleberry Finn desde el punto de vista de Jim, el esclavo que acompañaba a Huck en su viaje por el Misisipi. Pero aquí Jim ya no es solo un compañero de aventuras: es un hombre culto, reflexivo, herido y, sobre todo, decidido a recuperar su libertad y a reunir a su familia.

La historia arranca cuando Jim descubre que su dueña planea venderlo, lo que lo separaría de su esposa Sadie y su hija Elizabeth. Decide huir y se esconde en la Isla Jackson, donde se cruza con Huck, que también ha escapado de su padre salvaje y maltratador. Juntos emprenden un viaje en balsa por el río, lleno de peligros, encuentros con estafadores, esclavos fugitivos, y momentos de profunda humanidad. Jim no solo sobrevive: se transforma. Aprende, enseña, se indigna, se venga y ama.

Pero lo más potente de James no es solo su argumento, sino su intención. Everett no corrige a Twain, dialoga con él. Si Twain usaba la ingenuidad de Huck para criticar la sociedad esclavista, Everett usa la lucidez de Jim para desmontar el racismo estructural desde dentro. Jim lee a Locke y Rousseau, reflexiona sobre la libertad, y se burla de los estereotipos que lo rodean.

Cuando mi hermana me recomendó este libro, nunca había oído hablar de Percival Everett y ha sido todo un descubrimiento, convirtiéndose esta en una de las mejores lecturas del año.

Es magnífica.

SLHLT

lunes, 5 de mayo de 2025

El factor Rachel

Rachel es una universitaria irlandesa que trabaja en una librería para pagarse los estudios. Allí conoce a James, un chico de su edad con quien pronto entabla una amistad intensa y luminosa. Comparten piso, confidencias y una vida caótica en plena crisis económica, mientras intentan encontrar su lugar en un mundo que no parece tener sitio para ellos.

James lucha con su identidad sexual y con las expectativas ajenas, mientras Rachel se enreda en fantasías románticas con un profesor casado. Pero lo que realmente sostiene la novela es el vínculo entre ellos: una amistad que no necesita etiquetas, que se tambalea, pero no se rompe. Una amistad que deja huella.

La autora retrata con humor y ternura esa etapa de los veinte años en la que todo parece urgente, confuso y definitivo.

El factor Rachel es una oda a las amistades que nos salvan sin que lo sepamos, a los pisos compartidos que se caen a pedazos, pero nos hacen sentir en casa, y a la libertad de equivocarse sin pedir perdón.

SLHLT

 

lunes, 28 de abril de 2025

Algodón mágico

Algodón mágico es una obra de teatro que sorprende por su mensaje, su fuerza y su verdad.

Sandra Suárez Berlanga, profesora de Lengua y Literatura con un talento escénico enorme y un gran futuro por delante, se mueve en esta obra entre lo cotidiano y lo poético, como si el mundo pudiera transformarse con solo mirar de otra manera.

El algodón del título no es solo materia: es símbolo, es refugio y es memoria.

Pero bajo la suavidad del título se esconde una lectura política y emocional poderosa. Porque Algodón mágico no solo habla de la necesidad de ser uno mismo sin esconderse, de la injusticia de cargar con secretos heredados y de los falsos aliados (lobos con piel de cordero). También reivindica la diversidad sexual, denuncia la violencia obstétrica y hace apología de la sororidad, la libertad y la justicia (aunque a veces no quede más remedio que tomársela una por su mano).

Es teatro hecho con mimo, muy pensado y muy real. Con diálogos madurados, creíbles, y con una sensibilidad que emociona sin caer en lo fácil.

Una pequeña joya que merece ser leída, compartida y representada.

No os la perdáis.

SLHLT

lunes, 21 de abril de 2025

Los sorrentinos

 << El Chiche Vespolini era el menor de cinco hermanos, dos varones y dos mujeres. Su verdadero nombre era Argentino, pero le decían así porque de chico era tan lindo y simpático que se había convertido en “el chiche de sus hermanas”. Los Vespolini se habían instalado en Mar del Plata a principios del 1900 y siempre habían tenido hoteles y restaurantes. De su familia el Chiche había heredado la Trattoría Napolitana: el primer restaurante en el mundo en servir sorrentinos.

     Los sorrentinos eran una pasta redonda, rellena, que había inventado Umberto, el hermano mayor del Chiche, bautizada en homenaje a la ciudad de sus padres. El sorrentino no tenía el borde de masa de los pansotti, ni el relleno de carne de los agnolotti, ni llevaba ricota como los cappelletti. Era una media esfera con cuerpo, hecha con una masa secreta, suave como una nube, rellena de queso y jamón.

     De vez en cuando aparecía alguien en la trattoria que tenía el mal gusto de preguntar, con cierto aire superado: “¿El sorrentino no es lo mismo que un raviol pero redondo?”. Ante esto, las mujeres de la familia ponían los ojos en blanco y los hombre se reclinaban en sus sillas y resoplaban. >>

 

Esta es una de esas historias que se lee con una sonrisa y se recuerda con un nudo en la garganta.

En el corazón de Mar del Plata, una familia de origen italiano regenta un restaurante donde los sorrentinos (esa pasta rellena que no es raviol ni es canelón) son casi una religión.

Pero lo que realmente se cuece entre fogones no es solo comida: son secretos, herencias, silencios, afectos y pequeñas traiciones que se transmiten de generación en generación como una receta imperfecta.

Con una prosa cálida, llena de humor y melancolía, Virginia Higa nos invita a sentarnos a la mesa de los Vespolini y a mirar, desde la cocina, cómo se construyen los afectos. Es una historia sobre lo que se dice y lo que no, sobre los vínculos que se sostienen a pesar de todo, y sobre el modo en que la comida puede ser un idioma propio, una forma de amar.

Simplemente maravillosa.

SLHLT

lunes, 14 de abril de 2025

La mitad evanescente

<< La mañana en que una de las gemelas perdidas regresó a Mallard, Lou LeBon corrió hasta la cafetería para anunciarlo, e incluso ahora, pasados muchos años, todo el mundo recuerda la alteración de Lou cuando, sudoroso, abrió de un empujón las puertas de cristal, con el pecho agitado, el cuello de la camiseta oscurecido por su propio esfuerzo. Los clientes, medio adormilados, prorrumpieron en un griterío alrededor de él; eran unos diez, si bien posteriormente serían muchos más los que mentirían y dirían que también ellos estuvieron allí, aunque solo fuera para simular que por una vez habían presenciado algo de verdad emocionante. En aquella pequeña localidad agrícola, nunca ocurría nada sorprendente, no desde la desaparición de las gemelas Vignes. Pero esa mañana de abril de 1968 Lou, de camino al trabajo, vio a Desiree Vignes recorrer a pie Partridge Road, cargada con una pequeña maleta de cuero. Presentaba exactamente el mismo aspecto que cuando se marchó a los dieciséis años, su piel todavía clara, del color de la arena solo un poco húmeda. Su cuerpo sin caderas le recordó a una rama movida por una brisa impetuosa. Avanzaba con rapidez, la cabeza gacha, y -en ese momento Lou hizo una pausa, tenía algo de showman- llevaba cogida de la mano a una niña, de siete u ocho años, negra como un tizón. >>


La mitad evanescente, de Brit Bennett, arranca con el reencuentro de dos hermanas gemelas, Desiree y Stella, que crecieron en un pequeño pueblo sureño obsesionado con la blancura de la piel.

Aunque son negras, su tez clara les permite “pasar” por blancas, y ese detalle marcará sus destinos.

De adolescentes, huyen juntas, pero pronto sus caminos se bifurcan: Stella decide vivir como una mujer blanca, ocultando su origen incluso a su familia, mientras Desiree regresa al pueblo con su hija, de piel mucho más oscura.

La novela sigue a ambas mujeres (y a sus hijas) a lo largo de décadas, explorando cómo el racismo, la identidad y las decisiones personales moldean sus vidas.

Me ha gustado muchísimo.

No os la perdáis.

SLHLT