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miércoles, 31 de diciembre de 2025

2025 en 53 lecturas

A estas alturas del año, es casi obligada una pausa para mirar atrás y pensar en lo que hemos leído. Porque leer no es solo pasar páginas: es abrir ventanas, descubrir voces, cuestionar certezas y, a veces, encontrar respuestas donde no las esperábamos. Las 53 lecturas de 2025 han sido eso y mucho más: compañía, aprendizaje y emoción. Y hoy toca celebrarlas.

Este ha sido mi año Blackwater, una saga que nunca pensé leer, pues la fantasía y el terror no son géneros que me suelan apetecer, pero me alegro de haberlo hecho. Sus seis volúmenes me llevaron a un universo turbio y fascinante, demostrando que a veces salir de la zona de confort es la mejor decisión lectora.

Entre las 53 lecturas de este 2005, hay títulos que destacaron por encima de las demás. James de Percival Everett, con su relectura audaz de Twain; Linden Hills, un clásico moderno que sigue golpeando fuerte; El fino arte de crear monstruos, brutal, diferente, con una voz propia y un final que te deja sin aliento; Calabobos, delicada, cruda, brutal y poderosa; Un momento de ternura y piedad, divertida, irreverente y tremendamente humana; Las inviernas, con su realismo mágico gallego; La llamada y La postal, dos historias reales que se leen con el corazón encogido; y El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, una joya sobre redención y amor.

Pero si tuviera que elegir una lectura que me erizó el alma, sería Como bestias de Violaine Bérot. Emotiva y emocionante, te hace reflexionar y no te deja indiferente, obligándote a leer despacio, porque cada frase es la pieza del mapa de un tesoro que no sabías que necesitabas, pero sin el que ya no estás dispuesta a continuar.

2025 ha sido un buen año lector, con muchas y buenas lecturas, en el que la literatura me volvió a salvar del mundo.

¿Qué traerá 2026? No lo sé, pero lo espero con los brazos abiertos.

¡Feliz año y buenas lecturas para tod@s!

SLHLT

lunes, 13 de octubre de 2025

9 años y un día

 

Hoy hace nueve años y un día que nació este blog. Nueve años y un día de lecturas, reseñas y descubrimientos. Sé que suena a condena, y no puedo negar que en algún momento me lo ha parecido, pues mantener vivo un blog durante casi una década no ha sido tarea fácil: a veces lo he asumido como una obligación autoimpuesta, mientras que en otras ocasiones resultó ser una necesidad vital.

A lo largo de estos nueve años mi vida ha cambiado mucho, yo he cambiado aún más, y también lo han hecho mis lecturas. Hoy leo mayoritariamente autoras, salgo con frecuencia de mi zona de confort y me dejo sorprender por voces que antes no conocía, y que ahora forman parte de mi universo lector: Violaine Bérot, Agustina Bazterrica, Mia Couto, Cristina Sánchez-Andrade, Irene Cuevas, Silvana Vogt, Virginia Higa, María Fernanda Ampuero, Gloria Naylor, Dorothy Allison, Salomé Esper, Ana Paula Maia o Miriam Toews, entre otras.

Las estadísticas del blog me recuerdan que en este tiempo he publicado 459 reseñas y que, aunque no es lo más importante, hemos recibido más de 120.000 visitas, lo que me hace pensar que hay gente por ahí fuera con ganas de leer, y eso siempre reconforta.

A lo largo de los años este blog ha sido testigo de mis entusiasmos, mis bloqueos, mis obsesiones y mis descubrimientos. Y aunque no sé lo que nos deparará el futuro ni al blog ni a mí, hoy celebro con entusiasmo que seguimos existiendo y que seguimos leyendo y compartiendo lecturas.

Gracias por acompañarme en el viaje.

Seguiré leyéndolos todos… O intentándolo.

SLHLT

viernes, 31 de diciembre de 2021

Adiós, 2021. Bienvenidas, minirreseñas.

Si hace un año os decía que había leído menos que los anteriores, os tengo que contar que el 2021 ha hecho bueno al 2020. ¡Qué desastre lector, amigos!

En total han sido 32 lecturas, dos tercios de las cuales han sido escritas por mujeres y entre ellas destaca sobremanera Hamnet de Maggie O'Farrell. 

También he descubierto muchas voces nuevas, como las de Miriam Towes, Ali Smith, Natalia Menéndez, Aurora Venturini y Agustina Bazterrica.

Por si fuera poco, al mediocre año lector se ha unido una enorme apatía a la hora de escribir reseñas. Por ello, uno de mis propósitos para el año nuevo es tratar de remediarlo. Para que mi intento no fracase, voy a volver a las minirreseñas, que fueron, allá por el 2015, el germen de este blog. Mi intención es ir publicando a lo largo del mes de enero las reseñas de los libros leídos a lo largo del 2021 y que todavía no os he contado. A ver si lo consigo.

Os deseo lo mejor en este 2022. 

SLHLT

jueves, 21 de octubre de 2021

Alive and... reading

Sí, he estado desaparecida, pero no os preocupéis, que sigo viva y leyendo.

Aquí os dejo una muestra de los libros que he leído durante estos meses de ausencia. 

Mi intención era reseñarlos todos, pero la realidad y el día a día se han ido imponiendo y va a ser complicado.

Veremos qué nos depara el futuro, pero mientras tanto: sí, los he leído todos... Y me han gustado.



SLHLT

viernes, 1 de enero de 2021

Adiós, 2020

Hace un año estaba escribiendo una entrada similar a esta y nunca, ni en el más esperpéntico de mis augurios, habría imaginado que el año que estrenábamos iba a ser tan complicado.

El confinamiento y las pandemias mundiales solo tenían cabida, para mí, en los libros de historia, la literatura distópica, las novelas apocalípticas y las series de zombis. Los estados de alarma y los toques de queda traían a mi mente lecturas durísimas de nuestro pasado reciente y de las dictaduras militares argentina y chilena.

Por suerte, la realidad, aunque terrible, también trajo los aplausos a las ocho, la repostería casera, los vermuts virtuales, los maratones de series, la comunicación en la distancia con los que estaban lejos, y el aprender a convivir con los que estaban cerca, la responsabilidad colectiva y la profesionalidad de los que parecían invisibles, para que los demás siguiéramos viviendo casi como antes.

Unos no conseguíamos concentrarnos, abandonábamos un libro tras otro y tardamos semanas en volver a disfrutarlos y a permitir que actuaran de linimento para las contracturas del alma; pero otros, que hacía años que no leían, volvieron a encontrar alivio, entretenimiento, pasión, aventura y calor entre las páginas. Y hasta las visitas a este blog se dispararon en el mes de abril.

Me quedo con esto: con los libros y con el germen de lo que podríamos llegar a ser si quisiéramos...

Y con el pan casero, claro.


A este balance lector de 2020 le faltan unas cuantas reseñas que espero ir compartiendo con vosotros a lo largo del mes de enero, pero en algún momento hay que poner el punto y seguido. Por lo tanto, hasta el día de hoy, han sido 49 los libros que he querido compartir con vosotros, 32 de los cuales escritos por mujeres (#leoautoras). Narrativa, novela gráfica y ensayo. Este año no ha habido poesía y es algo que trataré de remediar en 2021.

Si algo he de agradecer a 2020 es que ha sido el año en el que descubrí autoras de enorme talento: Pilar Quintana, Maria José Ferrada, Olga Tokarczuk, Claire Fuller, Inès Cagnati, Elif Shafak, Dolores Reyes, Marina Perezagua y la maravillosa Irene Solá. Y suyas son las mejores lecturas del año:



De la lista de abandonos he indultado a muchos libros este año. Todos los que merecían más atención y tiempo por mi parte y aquellos con los me encontré en el lugar y el momento inadecuados, han sido puestos en libertad sin fianza a la espera de una nueva oportunidad.

Pero hay tres que por diversos motivos (aburrimiento, una malísima traducción que estropea la lectura o mucho bombo publicitario y luego ni chicha ni limoná) han sido abandonados para siempre, juzgados y condenados. Por sus portadas los reconoceréis:


Cuidaos mucho y leed siempre.

¡Feliz 2021!

SLHLT


jueves, 23 de abril de 2020

Los libros de mi vida

Hace dos años tuve la suerte de trabajar con Raquel Friera. Mi amiga me contaba, en días como estos pero con mucho más calor de aula, que para el Día del Libro iba a hacer con sus grupos un cronomapa literario. Esto consistía en que cada uno de los chicos crearía una especie de estación. En ella, sobre una hoja de papel, tendrían que colgar o pegar dibujos, textos, fotos, o cualquier otra cosa que los representara literariamente. Y así, cada estación contendría en esas cinco imágenes o textos, los gustos e influencias de cada uno de ellos.
Pero ahí no acababa la cosa. Una vez colocado en la pared, desde una estación a otra, lanzarían hilos con los referentes literarios que conectaban a toda la clase. De esa manera verían qué los unía y se animarían a leer lo que le gustaba a los demás. Tras una puesta en común grupal, una foto de familia final dejaría para la posteridad testimonio de quiénes eran y qué leían en 2018.
Como siempre, mi amiga había reservado un hueco para mi estación en 3ºC, mi tutoría.
Raquel siempre habla con emoción de lo que hace y da gusto escucharla. Por eso, cuando llegué a casa, me puse a preparar mi estación. 
Yo soy profe de Tecnología y esas semanas había enseñado a mis chicos de 3º a hacer infografías. Así que: ¿por qué no hacer una? En cuanto la tuve lista se la mandé a Raquel. Y como le gustó, decidimos convertirlo en  un proyecto interdisciplinar.
¿Qué ocurrió? Que, como tantas veces nos pasa a los profes, la burocracia, las reuniones, la temporalización, el temario… Hicieron que este proyecto no se pudiera llevar a cabo. Pero yo aún conservo mi estación, que es lo que quiero compartir con vosotros en este 23 de abril confinado.
Seguramente, en otro momento y para otro público, los libros elegidos serían diferentes, pero estos son parte imprescindible de mi vida. Recuerdo cómo me marcaron y lo que sentí al leerlos. Decía Heráclito que el hombre no puede bañarse dos veces en el mismo río, y yo digo, que tampoco vuelves a ser la misma persona después de haber leído algunos libros. Mi estación está llena de esos libros.

Leí Momo en la infancia, cuando iba al colegio. Para una niña como yo, la valentía de Momo y sus amigos frente a los hombres grises y el inexorable robo del tiempo, fue una verdadera revelación. En cada releer le encontraba nuevos significados, y muchos años después Beppo, el barrendero sigue susurrándome al oído: "Paso, inspiración, barrida".
No sé la de veces que mi prima y yo leímos Lo que el viento se llevó. Recuerdo que era una edición barata en dos tomos, de esas que se coleccionaban con los periódicos, y que mientras una estaba con uno de ellos la otra estaba con el otro. Margaret Mirchell fue una escritora maravillosa, adelantada en su tiempo, que puso en valor la lucha y el esfuerzo de las mujeres en un mundo que se reconstruía y cambiaba para siempre. Y la verdadera historia de amor que habita entre sus páginas no es la de Escarlata y Ashley (un hombre que nunca estuvo a su altura) o la de Escarlata y Rhet (con quien habría podido ser feliz), sino la de Escarlata y Melania: dos mujeres que, a pesar de sus diferencias (más de forma que de fondo), encontraron en el apoyo mutuo la fuerza necesaria para poder sobrevivir al peor de los momentos.
Y, como curiosidad, nuestra preciosa perrita, Tara, debe su nombre a la tierra roja que tanto amaba Escarlata O'Hara.

Matar a un ruiseñor me descubrió a a Atticus Finch: el padre que yo habría querido tener. Valiente, bueno, justo, consecuente... Dejaba que Scout fuese como ella quisiera y la quería y cuidaba igualmente.
<<Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida de antemano, lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el final pase lo que pase. Uno vence raras veces, pero alguna vez vence>>.
A Márquez llegué con 16 años y el mundo dejó de ser el mismo. Quizás también la adolescencia y la intensidad asociada a ella ayudaron, no lo niego, pero ya no me valían las cosas descafeinadas ni superficiales En mi fuero interno yo quería saborear y ser saboreada, oler y ser olida, tocar y ser tocada. ¡¡¡Quería vivir y dejar huella!! 
A la Pardo Bazán la descubrí más tarde, en la veintena, en uno de los peores momentos de mi vida. Su narración preclara y la descripción cruda y sin eufemismos de la realidad y la debilidad humanas, me golpearon de frente. Desde ese momento no he podido dejar de admirarla. Y, cuanto más la conozco, más grande se hace a mis ojos. Es uno de esos casos en los que ella, Emilia, la persona, es mucho más que su obra, aun siendo esta sublime, maravillosa y descomunal.
Los habituales del blog sabéis que no soy muy dada a las confidencias, pero hoy me he vuelto loca. Será el confinamiento.
¡Feliz Día del Libro! 
¡Leed siempre!
SLHLT

lunes, 6 de enero de 2020

Que fuera el mundo entero una juguetería.

En un día tan especial como hoy, en el que la mayoría de nosotros tenemos los zapatos plagados de regalos, me gustaría acordarme de los que no tuvieron tanta suerte. Y le pido a este año que comienza que nos permita luchar para que el próximo 6 de enero el mundo entero sea una juguetería.

¡Feliz 2020 y feliz Día de Reyes!


SLHLT


martes, 31 de diciembre de 2019

Mi 2019 en lecturas.


EL año se acaba y reflexionar y analizar lo vivido es casi una obligación. ¡Reflexionemos, pues!

No sorprendo a nadie si digo que he leído menos de lo que me hubiera gustado. A pesar de ello, han sido 46 reseñas las que he compartido con vosotros este 2019, 29 de las cuales de libros escritos por mujeres (#leoautoras). 

Reconozco también mis pequeños fracasos asumiendo 2 abandonos sonados: "La isla de los conejos", de Elvira Navarro, y "El niño que comía lana" de Cristina Sánchez Andrade (muy valorados en las redes sociales, pero yo no he podido con ellos). ¡Qué le vamos a hacer!

Una de las cosas que he descubierto es que el hecho de escribir sobre cada libro me hace recordarlos mejor. Y releer las reseñas me permite volver al momento en que viví cada uno de ellos y rememorar lo sentido. Eso es lo que me ha pasado estos últimos días mientras decidía cuáles habían sido los libros qué más me gustaron en el 2019. Aquí os los dejo. 



- La primera mano que sostuvo la mía, por el amor.
- El último vagón, por la ternura.
- Lectura fácil, por hacerme pensar en cosas que nunca se me habían ocurrido antes.
- La canción de los vivos y los muertos, por la magia.
- Para Helga, por la verdad y la emoción.

Un fuerte abrazo a todos y ¡feliz 2020!


SLHLT


sábado, 12 de octubre de 2019

Tres eran tres


Tres años y ¡seguimos vivos!
No es fácil mantener un blog activo con publicaciones semanales durante tanto tiempo. A veces todo mi esfuerzo, mi atención y mi tiempo se los lleva el día a día. Pero en eso consiste vivir: en ir solucionando problemas, muchas veces improvisando, y en aprovechar el tiempo que nos queda para hacer otras cosas que también nos hacen felices.
Aunque el ritmo de publicaciones ha bajado, leo más de lo que publico y mucho menos de lo que me gustaría, creo que el espíritu del blog sigue vivo. Y lo seguirá mientras continúe ilusionándome el poder compartir mis lecturas con vosotros.
Así que gracias a todos los que os pasáis por aquí y hacéis que todo esto tenga sentido.
 ¡Ah! Y sí. Los he leído todos.
SLHLT

jueves, 21 de marzo de 2019

De poesía y cebolla

Si algo te eriza el vello de la nuca y te hace latir el corazón más fuerte; si notas un nudo en la garganta y te falta el aire; si sientes que habitas otro cuerpo y ves el mundo con ojos diferentes; si notas una piel distinta calentándote los huesos y pierdes pie porque la realidad se aleja; si el estómago te hace ascos ante la crudeza de un recuerdo y la bilis te amarga las heridas…
Estoy por apostar que estás leyendo poesía.
Porque eso es lo que hace. Al menos eso es lo que me hace a mí la poesía. Pero corrígeme si me equivoco, pues mi ignorancia es grande en este tema y solo puedo hablar desde las tripas.
Si no estuvieras leyendo… ¡Corre al médico!

Para celebrar el Día Mundial de la Poesía, quisiera compartir con vosotros la nana que Miguel Hernández escribió desde la cárcel a su hijo Manuel Miguel, tras recibir carta de Josefina haciéndole saber que solo tenían para comer cebolla y pan.

SLHLT


lunes, 31 de diciembre de 2018

2018 en imágenes.


He aquí 53 de la muchas formas en las que fui feliz este 2018.

Y un consejo para el 2019: leed. Leed mucho. ¡Leed siempre!


SLHLT

domingo, 14 de octubre de 2018

¡Y ya van dos!


Parece que fue ayer cuando cumplíamos nuestro primer año juntos, y hace un par de días ya soplábamos la segunda vela. Tempus fugit, que diría Virgilio.

Antes de continuar con mi pequeña reflexión cumpleañera, quisiera daros las gracias por seguir pasándoos por aquí. ¡¡Ya son más de 27.000 visitas!! Y nunca, ni en mis mejores sueños, hubiera podido pensar que este pequeño proyecto le llegase a interesar a tanta gente.

Sé que hay personas que se han quedado por el camino, también sé que habéis aparecido unos cuantos nuevos y que la gran mayoría continuáis leyendo las reseñas que, semana tras semana, comparto con vosotros. Agradezco todos y cada uno de los comentarios que dejáis en el correo, en el blog o en las redes sociales. Y me sigue alucinando recibir mensajes donde me pedís que os recomiende libros para las vacaciones o sobre un tema determinado. Yo, con toda mi buena voluntad, trato de hacerlo pero, probablemente, muchas veces me equivoque, pues mi formación no es literaria y me falta muchísimo por aprender y por leer. Pero cuando me contestáis que os ha gustado, me mandáis un mensaje de whatsapp para comentar algún libro que he reseñado, o para darme las gracias por el blog, siento que todo esto ha valido la pena y que el conocimiento compartido es el único que tiene sentido.

En ocasiones me asombra la respuesta a una reseña que creo que no es especialmente buena y otras veces me sorprende que pase casi desapercibida alguna que he escrito con la emoción a flor de piel. Pero, aunque me desconcierte, también lo agradezco, pues me hace darme cuenta de la diversidad de gustos y de que no siempre es lo mismo lo que nos acelera el corazón.

Este segundo año de blog he intentado ser más consciente a la hora de elegir mis lecturas e intentar salir de mi zona de confort. Por ello he incluido más poesía, novela gráfica y teatro. Además, me propuse leer a muchas más autoras. Y lo he hecho. De las 56 reseñas publicadas, 32 son de libros escritos por mujeres. Pero, antes de ponerme a recapitular pensé que serían muchas más. La sensación que tenía era que casi todas habían sido escritoras, y no fue así, solamente lo fueron unas pocas más de la mitad.

Y eso me ha hecho reflexionar... 

Y, sin ánimo de adoctrinar, os pido que os pongáis las gafas violetas y aprendáis a mirar a su través. Porque una vez que lo ves, no puedes fingir que no lo has visto. Es como cuando aprendes a leer: una vez que lees no puedes evitar hacerlo, las vocales le dan sentido y sonido a las consonantes, y estas se enhebran formando palabras que evocan lugares, colores, olores y sabores.

Leed mucho, leed algo, leed un poco... ¡Pero leed!

Yo aquí seguiré, compartiendo lo que leo con todos los que tengáis a bien asomaros por el blog.

Y para que no quepa ninguna duda: sí, los he leído todos.

SLHLT



lunes, 23 de abril de 2018

Mis chicos del pasillo. Si quieres ser como ellos, ¡lee!

Yo, como algunos de vosotros, me críe en los 80. Esos años 80 que ahora están tan de moda y que vuelven con toda la fuerza y el poder de la nostalgia idealizadora, en forma de series como Stranger Things o Dark, camisetas imposibles, minishorts, pantalones pitillos tobilleros (que un día juré que nunca me volvería a poner) y gafas enormes revisitadas. 

<<¡Cosas veredes!>> decía el Quijote. ¡Y tanto que las hemos visto!

Como todos los niños de la época, yo veía los sábados La bola de cristal y me encantaba. Aunque he de reconocer que había secciones que no entendía muy bien, quizás porque era aún pequeña para pillar el sentido del humor absurdo de Pedro Reyes o Pablo Carbonell, las noticias de Gurruchaga y las letras de muchas canciones. Mi parte favorita, aparte de los electroduendes y de la bruja avería diciendo: <<¡¡Pero qué mala soy!!>>, eran las aventuras de La pandilla y el día a día de La familia Monster.

Hace unos días, pensando en qué os podía escribir el Día del Libro, me acordé de aquellos falsos anuncios que usaban como cortinilla entre secciones en La bola de cristal. Había uno que decía: <<Yo solo no puedo, con amigos sí>>. Y otro: <<Tienes quince segundos para imaginar... si no se te ha ocurrido nada, a lo mejor deberías ver menos la tele>>. 



Pero mi preferido era uno en el que aparecían imágenes de distintos personajes y una voz en off  iba diciendo: 

<<Este no lee>> 
o 
<<Este sí que lee>>,

en función de si eran buenos o malos, para terminar con la imagen de un rebaño de ovejas y un:

<<Si no quieres ser como estos, ¡lee!>>.

Hoy, en vez de poner a King Kong o a tiburón, como ejemplo de los que no leen, habría que poner a alguno de nuestros políticos, a más de un tertuliano y casi a cualquier participante de reality show...

Pero yo cambiaría también el final y pondría una imagen de "mis chicos del pasillo".

El departamento de Tecnología está en la planta baja del instituto al final de un largo pasillo. Y en una de las aulas que dan a ese pasillo se ha habilitado una sala de juegos durante los recreos. Yo las primeras semanas, como profe nueva que era, no lo sabía y cada día, en mi camino en búsqueda de cafeína, veía que había chicos esperando a la puerta. Y casi siempre con libros en las manos.

No conocía a ninguno. Pero un día me paré a hablar con ellos. Y luego otro día les pregunté qué leían. Y otro día me preguntaron ellos a mí y les recomendé alguno. Y día tras día hemos ido compartiendo miles de historias. Ficticias y reales. Y aunque el grupo inicial se mantiene, también han ido apareciendo nuevos miembros. ¡¡Y me encantan!! 

La adolescencia es una etapa muy complicada y los institutos pueden ser sitios terriblemente ásperos para alguna gente. Pero estos chicos, mis chicos del pasillo, sin ser muy conscientes de ello, se han unido en sus diferencias para hacer un frente común y sobrevivir. Y yo estoy muy orgullosa de ellos.

Así que mi anuncio terminaría:     Si quieres ser como ellos, ¡lee!

SLHLT


domingo, 31 de diciembre de 2017

2017: esto se acaba

El 2017 se acaba y toca hacer balance de lo leído en la segunda mitad del año, igual que hice con la primera, allá por el mes de julio. ¡Qué rápido pasa el tiempo!

Estos meses he leído menos que en los anteriores (la vida se me ha complicado y "completado" un poco más de lo que yo esperaba) y he reseñado 23 de ellos. Y aunque sé que los números no son importantes, los menciono porque a más de un lector que yo conozco le da una extraña paz lo de contabilizar las cosas...

La mitad han sido de escritoras y eso sí que me parece importante. Y he de decir que muy buenas, o al menos a mí me lo han parecido.

He descubierto a Lara Moreno, a Cristina Cerrada, a Rosa Ribas y a Laura Castañón. Me he reconciliado con David Trueba. He continuado las sagas de Eva Gª Sáez de Urturi, María Oruña y de mi adorado Camilleri. He reído con la obra teatral de Yasmina Reza y he disfrutado de novelas gráficas estupendas de la mano de Rayco Pulido y Pablo Monforte.

Mi corazón se ha desbocado de la mano de Paul Pen, Federico Axat y Shirley Jackson. Y se ha vuelto a acompasar gracias a Hiromi Kawakami. He disfrutado con las rarezas de Amélie Nothomb y Julio José Ordovás. He aprendido de Chimamanda Ngozi Adichie ¡¡Y me he vuelto loca con Mark Twain!!

He leído, leído y leído. ¡¡Y me ha hecho feliz!! Que es de lo que se trata.

Y si queréis una recomendación, aquí os dejo mi trío de ases de esta segunda mitad del año.


Disfrutadlos. 

Y ¡feliz año nuevo!
SLHLT

jueves, 28 de diciembre de 2017

Me declaro culpable


- ¿Cómo se declara la acusada?

- Culpable, señoría. Me declaro culpable.

- ¿Quiere la acusada confesar su crimen?

- Sí, señoría. Espero que alivie mi conciencia.

- Prosiga.

- He de reconocer que ya había sucedido antes, señoría. No es la primera vez que abandono un libro sin terminar de leerlo... Pero este año había hecho propósito de enmienda. Trataría de elegirlos con cuidado, incluso asegurándome de que vinieran recomendados por lectores fiables y de confianza contrastada. Y si aún así alguno de ellos se resistía a "engancharme", les daría una segunda oportunidad. 

No sé qué ha podido pasar...

- Tenemos su confesión y no hay ninguna duda de su culpabilidad. ¿Quiere la acusada añadir algo más antes de que dicte sentencia?

- Sí, señoría. En mi defensa he de decir que tanto Mac y su contratiempo como Una vida mejor me resultaron tremendamente aburridos. Y no me sentí mal abandonándolos sin llegar ni a las 50 páginas. ¡La vida es muy corta para leer libros aburridos!

- Recuerde que quien ha de juzgarla soy yo.

- Disculpe, señoría. Un caso distinto fue el de La novia ladrona. Margaret Atwood es una gran escritora y lo que había leído de ella hasta el momento me había encantado. Además venía avalado por una lectora de pata negra... Pero no pude con él. En este caso lo intenté hasta en tres ocasiones y superé las 300 páginas, pero algo fallaba, y lo dejé. Con Querido Miguel me siento también en falta, pues creo que llegó a mi vida en un momento en el que mi capacidad de concentración era tan escasa que me sentía incapaz de meterme en la historia. Creo que le daré otra oportunidad más adelante, señoría. Y no tengo más que añadir.

- El juicio queda visto para sentencia.

SLHLT

jueves, 12 de octubre de 2017

One year of blog

¡¡Un año de blog!!

Parece imposible que ya haya pasado un año desde que comencé esta pequeña aventura.

Era miércoles y aprovechando que era día festivo, y que no tenía que ir a trabajar, decidí ultimar los detalles de lo que llevaba ya cerca de un mes preparando y ¡¡despegar!!

Desde entonces he compartido con vosotros 137 reseñas y unas pocas "batallitas". ¡No está nada mal! También he recibido más de 14.000 visitas, y aunque probablemente muchas de ellas sean de familiares y amigos, ya no tengo dudas de que algunos de vosotros habréis llegado aquí sin conocerme y que quizás a más de uno le haya gustado y haya decidido repetir. Por todo ello no solo estoy asombrada, si no muy agradecida.

Otra de las cosas que me sigue sorprendiendo son los comentarios que de vez en cuando me dejáis para hablar de un libro o pedirme opinión. Es un honor que de vez en cuando se pase por aquí gente tan estupenda como Marta (@queridajuliet), Ana (@anablasfuemia) y Miguel (@mikinaranja), o mis amigos, compañeros de trabajo, alumnos, familia y algún autor como Isabel Bono. Solo puedo daros las gracias por dedicar un poco de vuestro tiempo a visitarme.

Durante este tiempo he recibido buenas críticas, pero también hay quien me ha dicho que tendría que hacer el blog más comercial para llegar a más gente, que las reseñas deberían ser más del estilo de las editoriales para que me mandaran libros gratis, o que si hablara de la vida de los autores y criticara los libros con más dureza, generaría polémica y sería más conocida. Pero ese no es mi estilo. Yo soy una profesora de Tecnología a la que le gusta leer, y el espíritu con el que nació este blog fue el de compartir lo que leo con todo aquel que quiera pasarse por aquí y quedarse un ratito al calor de los libros. Nunca criticaré a nadie que escriba por motivos personales ni peregrinos. Y cuando publico una reseña es porque la obra ha supuesto algo bueno para mí y por eso decido compartirla con vosotros.

Para terminar, vuelvo a daros las gracias por pasaros por aquí y por hacerme sentir que esto de compartir lecturas tiene sentido. Desde luego, a mí, me hace feliz.

Y como decía un señor muy importante en esto de la literatura: 


"Quien lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho".


SLHLT


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Para los amantes de las estadísticas, que sé que hay unos cuantos, os dejo los enlaces a las diez entradas más leídas durante este primer "año de blog".


Y, por si a alguien le queda alguna duda: sí, los he leído todos. ;)

jueves, 13 de julio de 2017

2017: so far, so good


Aunque con unos días de retraso, hoy os traigo la recopilación de los libros que he ido leyendo y compartiendo con vosotros a lo largo de esta primera mitad de 2017. Y al ponerlos todos juntos me he sorprendido: ¡41 libros! No está nada mal. Como en los últimos meses he bajado mi ritmo lector por motivos varios que han estado ocupando mi tiempo, mi mente y mi concentración, no me había dado cuenta de lo mucho que había leído hasta el momento.

Ya sé que no se trata de cantidad. Esto no es una competición. Pero ha habido años en mi vida en los que a duras penas leía diez libros, y me gusta pensar que aquellos tiempos han quedado atrás definitivamente y que mi esencia vuelve a estar pegada a mis huesos.

En estos seis meses he leído un poco de todo: novedades editoriales y clásicos; poesía y policíaca; cuentos y novela gráfica; autores de cerca y de lejos.. ¡¡Historias de gente!! Y todos ellos han aportado algo a mi vida. ¡Suertuda que es una!

Como siempre, hay algunos que me han gustado más que otros. Y esos que ocupan el escalón más alto del podio son:


Si no los habéis leído, os animo a hacerlo. Y si no os gustan, no pasa nada. Leed cualquier otra cosa que os haga felices.

Yo no me puedo quejar de lo que va de año en casi ningún aspecto. 2017: so far, so good.


¿Cuáles han sido vuestras mejores lecturas en lo que va de año? 

SLHLT