miércoles, 9 de marzo de 2022

Páradais

<< Todo fue culpa del gordo, eso iba a decirles. Todo fue culpa de Franco Andrade y su obsesión con la señora Marián. Polo no hizo nada más que obedecerlo, seguir las órdenes que le dictaba. Estaba completamente loco por aquella mujer, a Polo le constaba que hacía semanas que el bato ya no hablaba de otra cosa que no fuera cogérsela, hacerla suya a como diera lugar; la misma cantaleta de siempre, como disco rayado, con la mirada perdida y los ojos colorados por el alcohol y los dedos pringados de queso en polvo que el muy cerdo no se limpiaba a lametones hasta no haberse terminado entera la bolsa de frituras tamaño familiar >>

Polo vive en Progreso, un barrio humilde, junto con su madre y su prima. Cada mañana se dirige a la urbanización de lujo Páradais, donde trabaja como jardinero y chico de los recados. Allí conoce a Franco, vecino de la casa donde él trabaja y con cuya dueña está obsesionado.

Ambos muchachos, pertenecientes a mundos antagónicos, tejen una amistad conveniente, basada en el beneficio propio, la soledad, el aburrimiento y el no ser capaces de encontrar su lugar en el mundo. Cada noche, en el manglar, mientras beben hasta casi perder el sentido, planean un crimen salvaje que cambiará sus vidas.

La autora nos cuenta, desde la oralidad, una historia cruda y brutal que es una pura huida hacia delante y que tiene como telón de fondo las desigualdades sociales, la violencia, la misoginia, y la falta de esperanza de los que no tienen nada que perder.

Esta es un novela angustiosa, incómoda y desasosegante. Y eso es exactamente lo que la autora pretende transmitir, haciéndolo con maestría y un enorme dominio del lenguaje y de la técnica narrativa. 

A muchos no os va a gustar, y lo entiendo, pero a mí me ha parecido magnífica.

SLHLT

No hay comentarios:

Publicar un comentario