miércoles, 20 de septiembre de 2017

El pantano de las mariposas

2010. Sam vuelve a Carnival Falls y recuerda aquel verano del 85 cuando todo cambió: el final de la infancia, el primer amor, la pérdida de la inocencia y el descubrimiento de la verdad.
Años atrás, cuando Sam tenía apenas un año, su madre murió en un accidente de tráfico. Él iba con ella y se salvó. A veces sueña y cree recordar la lluvia en los cristales, el golpe, una luz y cómo algo arrastra a su madre fuera del coche. La policía nunca encontró el cuerpo. Y en la versión oficial consta que Christina Jackson pudo salir despedida del vehículo por el impacto y ser arrastrada por las aguas de un río cercano. Pero, ¿es eso lo que realmente pasó?
En 1985 Sam tiene doce años y está en una casa de acogida. Billy es su mejor amigo y con él vive grandes aventuras en las largas tardes de verano. La llegada de Miranda Matheson alterará sus rutinas y sus afectos, pasando a formar parte indispensable de sus vidas.
Lo que aparentemente puede parecer una novela al estilo de Los Goonies, es mucho más: experiencias paranormales, pasadizos secretos, complots, amistad, asesinatos, extraterrestres, bicicletas, secretos, casas en el árbol…
Con dos hilos temporales, y el mismo y único narrador en cada uno de ellos, vamos desgranando uno a uno todos los enigmas y misterios. El autor nos lleva y nos trae exactamente por donde él quiere. Y cuando crees que la historia va por un camino, te sorprende y te transporta por una senda que no habías imaginado.
Es muy original. Te mantiene en vilo y no puedes dejar de leer. Y cuando crees que ya está todo atado, el señor Federico Axat dibuja un final que te desconcierta y no puedes evitar volver a atrás para comprobar que ha jugado con tu percepción de las cosas… ¡¡Y te encanta!!
Muy entretenido. Os sorprenderá.


SLHLT

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Y si te has quedado con ganas de más, aquí tienes la reseña de su última novela:   La última salida.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Tierra de Campos

Hay pasado en todas partes. El pasado está posado sobre nosotros como el polvo sobre los muebles. Hay pasado en el presente y hay pasado en el futuro. Impregnado, agarrado, diluido, difuminado, mezclado, empastado, desenfocado. Hay pasado en el recuerdo, en el gesto, en los rasgos, en las frases por decir, en las soluciones. Hay pasado en la imaginación, que a veces es un proyector de experiencias vividas. Hay pasado en los pasos por dar, en la carrera por delante, en la mirada, en el cuento, en el invento, en los sabores. Las canciones están hechas de pasado. No hay canciones futuristas, es un arte sin ciencia ficción. Hay pasado en las pasiones, en la desdicha, en lo sueños. Hay pasado en el porvenir, e los planes de futuro y hasta en las hipotecas. Hay pasado en tus hijos, en tus nietos, en sus gestos, en sus nombres. Hay pasado en la calle de tu ciudad, en las afueras, hay pasado en cada persona, incluso en las que no han nacido aún.
No hay párrafo que mejor describa esta historia. Una vuelta al pasado, para lograr entender lo que somos y dónde estamos.
Cara A.
Dani Mosca, viaja en el asiento del copiloto de un coche fúnebre. Ya ha pasado un año desde la muerte de su padre y por fin va a cumplir su última voluntad: ser enterrado en Garrafal de Campos, su pueblo natal.
En ese viaje, de tres o cuatro horas desde Madrid, Dani repasa parte de su vida: su infancia, el colegio, un padre autoritario, el beso de buenas noches, conocer a Gus, las clases de guitarra, los veranos en el pueblo, la enfermedad de su madre, los primeros amores, formar un grupo con Animal y Gus, pelearse por tocar en garitos de mala muerte… Los comienzos.
Cara B.
Llegan al pueblo. Están en fiestas. Todo el mundo los espera. Dani es una celebridad para los vecinos. Y después del entierro tendrá que dar el pregón y tocar unos temas. ¡Una encerrona en toda regla!
Y Dani sigue recordando cómo llegó el éxito, la gente que conocieron, los discos, las fans, el amor, el desamor, el desengaño, las drogas, la tristeza, la pérdida, escribir canciones. Japón. Un renacer. Un nuevo amor. Los niños. Y volver a perder.
Esta es una novela que habla del amor, de la amistad, de los conflictos generacionales, de la muerte, de equivocarse y de volver a empezar para caer exactamente los mismos errores y repetirlos una y otra vez.
Del pasado se huye, pero se regresa para buscar resguardo, en un movimiento contradictorio.
Habla de ese pasado con más nostalgia que dureza, y con el toque de humor que dan los años y el ser capaz de verlo todo con otra perspectiva. Es un pasado muy reconocible para varias generaciones, que somos capaces de identificarnos en comportamientos, actitudes, canciones, lugares y personajes que nos hacen recordar cómo éramos entonces, cuando aún todo era posible y nos sentíamos inmortales.
Por todo esto me ha gustado. Y también por narrarlo en primera persona. Y por dividirlo en dos caras, como si de un vinilo o de una cinta de casete se tratara. Y por intercalar letras de canciones. Y por emocionarme. Y por inventar un personaje como Gus. Y por hacerme sonreir.
Pero para ser sincera, en ocasiones se me hizo un poco largo y repetitivo. Hubiera sido perfecto con 150 páginas menos.

De todas formas, me ha reconciliado con David Trueba después del fiasco de Blitz. Ahora estoy segura de que repetiré.
SLHLT



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Y como propina el playlist del libro que han hecho en Spotify.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Los diarios de Adán y Eva

Esta es una historia deliciosa que le da una vuelta de tuerca, en forma de diarios personales, a la archiconocida versión del Génesis sobre el comienzo de la vida en este planeta. Sin darle apenas protagonismo al Dios “hacedor” de todas las cosas, se centra en la visión de ese mundo recién creado a través de los ojos de sus primeros pobladores.
Así, Adán, se presenta como un ser distante, aburrido, cuya interacción con el resto de criaturas ni le interesa ni comprende, y molesto por la irrupción de Eva en su “paraíso para uno” y su manía de darle nombre a todo y de usar el “nosotros”, cuando hasta el momento solo existía el “yo”. La llegada de Caín le asombra y descoloca a partes iguales. ¿Qué será ese nuevo ser que Eva no deja ni a sol ni a sobra? Ya ha comprobado que no es un pez. Probablemente sea un canguro o un oso pequeño al que aún no le ha salido pelo… Pero desde luego no ha encontrado a ningún otro de su especie durante sus excursiones.
Eva, desde el principio, sabe que forma parte de un experimento y está dispuesta a aprender de todo lo que tiene a su alrededor. Lo observa, le da un nombre y lo analiza hasta comprenderlo y establecer un vínculo con él: cuida de los animales y duerme entre ellos, escucha a los pájaros, se enamora de la luna y las estrellas, descubre el fuego y enloquece por ese otro ser humano que la rehúye.
Del manzano comen ambos y la expulsión del paraíso no es un drama ni una desdicha, sino el comienzo de una nueva vida. ¿Quién quiere un paraíso para dos, si puede tener un mundo para todos? Y Adán aprende a quererlo. Y a quererla.



En la tumba de Eva
Adán: 
<<Dondequiera que ella estuviese, allí estaba el Edén>>


¡Mark Twain era un genio!
Este libro es original, fresco, actual, moderno, irónico, inocente, divertido, sarcástico y cargado de dulzura. Y para poner la guinda al pastel, se presenta acompañado de las increíbles ilustraciones de Sara Morante en una edición preciosa y cuidada como solo Impedimenta sabe hacerlo.

¡¡Os va a encantar!! A mí me ha conquistado.
SLHLT

viernes, 18 de agosto de 2017

Qué fue de Sophie Wilder

Charlie Blakeman ronda la treintena y se siente algo frustrado y perdido. Es escritor. Y aún trata de asimilar el poco éxito que cosechó su primera obra. Debería estar escribiendo su segundo libro, pero no se siente capaz. En lugar de ello se dedica a vivir como un veinteañero despreocupado y, junto con su primo Max, no hay noche que no celebren una fiesta con gente del mundillo de la cultura neoyorquina. Excesos de postureo, alcohol y frivolidad.

Una de esas noches aparece Sophie Wilder, su novia de la universidad. Hace casi diez años que no la ve. Sabe que escribió un libro y que se casó. Pero poco más. Sophie fue la mujer que le cambió la vida. Y al verla, le resulta inevitable recordar… Y sentir. Y quiere saberlo todo: por qué está allí y qué ha sido de su vida en durante todos estos años.
Pero los primos Blakeman y su historia constituyen poco más que el marco para la verdadera protagonista: Sophie Wilder. Un accidente de tráfico la dejó huérfana muy joven. Y desde entonces no hizo otra cosa que intentar llenar el vacío que sentía en su interior y tratar de establecer vínculos que la hicieran sentir en casa. Y estos bálsamos fueron muchos y variados: la literatura, Charlie, otros chicos con los que estaba cuando necesitaba poner espacio entre Charlie y ella, la escritura, Tom, la religión y finalmente su suegro moribundo.
Nunca nada fue suficiente. Nada definitivo. Por el camino, por suerte o por desgracia, descubrió secretos que la atormentarían, e hizo cosas con las que tendría que aprender a vivir.
Una especie de narrador omnipresente nos describe a retazos trozos de la vida de Sophie, que es un personaje rico en matices, fuerte y vulnerable a la vez, y tremendamente cautivador. Es lo mejor de la novela. Y el final es fantástico.
Lo que menos me ha gustado es la necesidad de Sophie en refugiarse en la fe cristiana. No me lo acabo de creer. Y aunque el final va muy ligado a ello, a mí me sobra.
Muy recomendable.
SLHLT

martes, 15 de agosto de 2017

Piel de lobo

Sofía y Rita. Son hermanas. Tiempo atrás quizás estuvieran más unidas. O puede que no. Recogen, casi en silencio, la casa de su padre. Rita quiere acabar pronto, irse y venderla. Sofía no sabe lo que quiere. Ya hace casi un año que murió. Es raro empaquetar las cosas de otro. Parecen apagadas al haber perdido a su dueño. Recuerdos olvidados entre el polvo.
Sofía. Una huida. De un matrimonio roto y de una vida en apariencia anodina, sin más objetivos que Leo, su hijo de cinco años. Una casa vacía que la recibe indiferente. ¿Cómo rehacerse? ¿Cómo encontrar su lugar en el mundo? Culpa, miedo, dependencia, obsesión por la comida sana, calor, hormigas y un jardín, serán los testigos de su verano en el pueblo.
Rita. La pequeña. Más independiente. Más libre. Más avispada. Más valiente. Está con quien quiere y donde quiere, cuando ella quiere. También vuelve a la casa.
El silencio entre ellas esconde algo más profundo: el miedo a atravesar sus propias corazas. Sus recuerdos. El dolor es tan hondo que hace imposible cruzar puertas que no están cerradas. Quizás lo estuvieron. Pero ya no. Nunca más.
Solo tienes que entrar.
En una atmósfera densa y pegajosa se desarrolla el verano de estas dos hermanas. Comparten con nosotros unos pocos recuerdos que desbaratan la idea que nos hicimos de ambas. Nos sorprenderán: la vida aburrida de Sofía no lo era tanto, y las heridas de Rita son de una intensidad tal que su única opción fue avanzar.
La tensión aumenta y descubrimos su infancia. Donde empezó todo.
La piel no era de cordero. No se escondía. No. Su piel era de lobo. No engañaba a nadie. Pero ningún adulto lo quiso ver. Quedó a su merced.
No había leído nada de Lara Moreno, pero ante las buenas opiniones y reseñas que me iba encontrando por ahí, Piel de lobo, se vino una tarde conmigo a casa. Y he de decir que no me arrepiento. Está muy bien escrito. La autora tiene un estilo muy personal, con frases largas, llenas de metáforas. A veces, casi poético. Y tiene la sabiduría y la técnica necesarias para llenar de contenido y emoción una historia en la que parece que no pasa nada. Pero, ¡vaya si pasa!
Y para ser sinceros también he de deciros que igual que me gustó, también me costó. Me afectó. Tuve que parar varias veces e intercalar otros libros. Me hizo daño. Me dolió. ¡Es una gran historia! Pero una historia terrible.
SLHLT


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Los lobos que no se esconden, los que enseñan su piel brillante sin pudor a plena luz del día, son peligrosos. Pero no más que cualquier otro que se esconda entre pieles de cordero. Lo son porque los que los rodean no quieren asumir que realmente son lobos, que hay un lobo en su casa, que un día salió de su vientre... Nadie hace nada. Y el lobo ataca. Y volverá a atacar. Es una fiera.

viernes, 11 de agosto de 2017

Cuentos escogidos

Después que leer Siempre hemos vivido en el castillo me quedé con ganas de más, y gracias a la editorial minúscula he podido satisfacer mi ansia lectora de Shirley Jackson.
Cuentos escogidos es una recopilación de ocho historias que, a finales de los años cuarenta, fueron publicados en diversos periódicos y revistas. Algo hoy en desuso, aunque muy popular en la época. Pero además, esta edición nos regala tres conferencias de la autora en las que aborda la creación literaria desde su propia experiencia, y donde nos cuenta la repercusión que tuvo uno de sus cuentos más famosos, “La lotería”, en la sociedad de la época.
He de reconocer que estas conferencias me han gustado tanto o más que los cuentos y en ellas se aprecia el dominio del oficio de la autora, su forma particular de ver la vida y su gran sentido del humor.
Pero los cuentos también son estupendos, y en ellos reconozco a Shirley Jackson como una gran contadora de historias. Y aunque siempre se la asocia con el género de terror gótico, aquí no aparece por ninguna parte, siendo estos cuentos igualmente perturbadores. En este caso el desasosiego parte de lo cotidiano, del comportamiento del ser humano y sus maldades de cada día, sus impulsos disculpados y las actitudes que nos alteran la paz de espíritu.
Así, nos encontraremos búsquedas desesperadas, risas ahogadas detrás de las puertas, conversaciones con extraños en trenes, reacciones poco inocentes de mentes infantiles, lenguajes propios entre niños, prejuicios, metamorfosis, la necesidad de quitarle a otro lo que anhela, viajes nocturnos mitigando dolores con opiáceos y café, desorientación, desapariciones y salvajes ritos ancestrales en los pueblos de la América profunda.
¡¡Os van a encantar!!
SLHLT

martes, 8 de agosto de 2017

Náufragos

Sepia. Madrid. Los ochenta.
Azul. Barcelona. Diez años después.
Alex, y Julio. Dos personas que se encuentran diez años atrás, en un momento de sus vidas en el que todo está por hacer, por decidir, por pasar, por vivir. 
Ese momento en la vida de cualquiera de nosotros en el que aún todo era posible. Ese lugar mental que construimos y reconstruimos una y otra vez, cuando el tiempo pasaba lento y éramos inmortales: ¡el centro del universo! Y que recordamos con nostalgia, no solo de lo que fuimos, si no de lo que aún podíamos llegar a ser. 
Un momento en el que conoces a alguien sin ser consciente de lo que puede cambiar tu vida… Y tú la suya.
Una década después parecen los mismos, con un peinado, una ciudad, un trabajo y una pareja distintos. Pero son otros. Eso es lo que hace la vida casi sin darte cuenta. 
Carpetas llenas de recuerdos. Fotos descoloridas. Nostalgia de otro tiempo. De otro lugar. De otro tú. De otro yo. 
Y se vuelven a encontrar. Y todo parece igual. Pero no lo es. Y después de la pausa y de los calambres en el alma generados por el recuerdo, por lo no dicho, por lo no hecho… ¡A seguir con la vida!
Los dibujos son fantásticos. Y la historia, sin ser especialmente original, es bonita. Me ha gustado. Os lo recomiendo.
SLHLT

lunes, 24 de julio de 2017

Arte

Sergio, Marcos e Iván son amigos desde hace más de quince años.
Sergio se acaba de comprar un cuadro. Pero no cualquier cuadro. Es un Antrios. Está orgullosísimo de su adquisición. Tanto es así, que le ha cambiado hasta el discurso: ahora habla de arte como un verdadero experto. Matices, texturas e ideas subyacentes invaden su charla mientras él se hincha como un pavo. ¡Tiene un Antrios! Y le ha costado una pasta. Es el momento de enseñárselo a sus amigos.
Marcos no puede creérselo. ¡¡Se ha gastado todos sus ahorros en un lienzo completamente en blanco!! Perdón. No es totalmente blanco. Lo atraviesan varias líneas apenas perceptibles, también de color blanco. ¡Se ha vuelto loco!
Y ahí empieza la discusión.
Iván intenta mediar entre ellos, sin tomar partido por ninguno, cuando las cosas comienzan a írseles de las manos. No se moja. Sólo quiere que dejen de discutir. Y como siempre pasa, el mediador también acaba escaldado.
Arte, de Yasmina Reza es una obra de teatro divertida, con un sentido del humor ácido e inteligente, que no es solo una crítica hacia el postureo y esnobismo que rodea el mundo del arte contemporáneo, sino que va mucho más allá. Es también un análisis cínico y mordaz sobre la amistad. Y nos hace preguntarnos qué sería del afecto que tenemos por nuestros amigos, si alguno de ellos hiciese algo que no entendiésemos o respetásemos. Y sobre todo, si tratase de cambiar el rol que ha asumido siempre dentro de la relación.
¿Te has planteado alguna vez por qué somos amigos?
De fácil y rápida lectura, divierte a la vez que hace pensar. Y no pierde actualidad a pesar de haber sido escrita hace ya veintitrés años. Es muy fácil reconocer o sentirse identificado con alguno de los personajes o con los tres.

Pasaréis una tarde muy agradable entre sus páginas. Prometido.
SLHLT

viernes, 21 de julio de 2017

Europa

Salieron de noche. Tardaron sólo dos días en atravesar tres fronteras, tres países. Por la noche habían dormido en casa, papá había regalado las gallinas, vendido la vaca. Amontonaron los cestos con tomates y pimientos contra la pared del corral. Heda había recogido sus libros en un hato y lo había camuflado entre la ropa de la maleta, sin que la madre lo advirtiera. Pamuk fue tumbado en el suelo del coche hasta la estación.
Esta no es sólo la historia de Heda, de Pamuk, del padre y de la madre. Es también la historia de una guerra en un país incierto y de lo que le hace a la gente, del fin de la inocencia, del comienzo del terror. Es la historia de una huida. Escapar para sobrevivir. Malviviendo, pero vivos. Aunque a veces, también muertos. Es la historia de un tiempo que ya no es y que parece imposible que haya existido. Es la historia de una traición, de muchas traiciones. Del dolor del desarraigo. Del añorar un hogar que ya no existe, una casa que ya no existía entonces y una vida por vivir antes de que todo acabara. Es la historia de un renacimiento en un lugar nuevo, lejano, frío, hostil, diferente… Un lugar, no un hogar.
Piensa que la vida es extraña. Y perversa. Que tan pronto un muchacho es capaz de traicionar a su padre, de arrastrar al abismo a su familia, como de enamorarse de una niña que borda tontos corazones.
La vida, como la escritura, tiene comas, puntos suspensivos, interrogaciones, exclamaciones y puntos finales. Pero también tiene puntos y aparte. Y hay que seguir viviendo, pero el párrafo es otro. Porque se rompió. Porque lo rompieron. Porque los rompieron. Porque la rompieron… Un tren parado en la vía como punto y aparte. Soldados pidiendo carnets y sacando a las mujeres del vagón… ¡Ojalá hubiese sido un punto final! Desde entonces la vida ya no se parecería a la vida.
Y Europa, más que continente, metáfora de refugio, de escapatoria, de cárcel, de desarraigo, de última salida, y de pensión sórdida que se anuncia con luces de neón titilantes en una noche que no se acaba y donde, entre las sábanas, se pierde y se gana.
- Tal vez esa extraña forma que tienes de odiarme será amor – lo oirá decir.
Sabrá que la está mirando. La mirará mientras mueve los hombros frente al cristal oscurecido, al ritmo de la melodía bailable. Aunque no podrá verlo, sentirá su deseo en la piel de los tobillos. En los muslos, En la espalda. En los pliegues de la nuca. En las comisuras de la boca.
Será en esos momentos cuando más desee matarlo.
- No. No es amor.
Cristina Cerrada y Europa han sido todo un descubrimiento y un gran acierto. Una novela breve. Capítulos cortos. Pasado, presente y ¿futuro? Con una prosa sencilla y directa, la autora describe y cuenta lo necesario para que sintamos a Heda. Ni una palabra de más. Ni una palabra de menos.
La devoré en una tarde.
¡Magnífica!

 SLHLT

martes, 18 de julio de 2017

El extraño verano de Tom Harvey

Tom Harvey es un músico de jazz. Años atrás fue una promesa y grabó un disco. Pero, con treinta y cinco, a las promesas se las lleva el viento... Eso sí. Nadie puede negar que no sea un saxofonista sólido y con talento. Pero nada más.
Ahora vive en Roma, toca en garitos de jazz y hace tours por la ciudad para turistas americanos. El verano está llegando a su fin. Su teléfono suena y en la pantalla aparece un nombre: Bob Ardlan. Pintor de fama mundial y su exsuegro. Tanto tiempo sin saber nada de él y ahora lo llama. Justo ahora que Tom tiene algo mucho más interesante entre manos. ¡Ya le devolverá la llamada más tarde!
Un par de días después la que se pone en contacto con él es Elena, su exmujer. Está destrozada. Su padre ha sufrido un accidente. Se ha caído por el balcón y ha muerto entre las rocas del acantilado. Tom anula todos sus compromisos y se dirige a acompañar a Elena en ese duro trance. Y es entonces cuando recuerda la llamada de Bob, solo unos momentos antes de morir. ¿Qué es lo que querría decirle? ¿Era una despedida? ¿Una llamada de socorro? ¿Realmente fue un accidente o alguien lo empujó?
Este es el punto de partida de una novela de intriga de lo más adecuada para la estación veraniega. En ella acompañaremos a Tom en su investigación en la búsqueda de la verdad y descubriremos quién ha sido y por qué. Nada es lo que parece y nada es casual.
Es una historia muy entretenida y absorbente. No podréis parar de leer hasta descubrir qué es lo que realmente ha pasado.
Después de leer tres libros de Mikel Santiago puedo decir que tiene un estilo propio muy reconocible e interesante. Con atmósferas densas y  aires de thriller americano, sabe muy bien jugar y mantener la atención del lector. Sus personajes principales suelen ser artistas, escritores o músicos. Una buena tormenta no puede faltar. Y tampoco un halo espiritual en forma de sueños lúcidos o experiencias extrasensoriales.

Os va a gustar.
SLHLT

Aquí os dejo las reseñas de sus dos libros anteriores por si os apetece seguir con el thriller.





jueves, 13 de julio de 2017

2017: so far, so good


Aunque con unos días de retraso, hoy os traigo la recopilación de los libros que he ido leyendo y compartiendo con vosotros a lo largo de esta primera mitad de 2017. Y al ponerlos todos juntos me he sorprendido: ¡41 libros! No está nada mal. Como en los últimos meses he bajado mi ritmo lector por motivos varios que han estado ocupando mi tiempo, mi mente y mi concentración, no me había dado cuenta de lo mucho que había leído hasta el momento.

Ya sé que no se trata de cantidad. Esto no es una competición. Pero ha habido años en mi vida en los que a duras penas leía diez libros, y me gusta pensar que aquellos tiempos han quedado atrás definitivamente y que mi esencia vuelve a estar pegada a mis huesos.

En estos seis meses he leído un poco de todo: novedades editoriales y clásicos; poesía y policíaca; cuentos y novela gráfica; autores de cerca y de lejos.. ¡¡Historias de gente!! Y todos ellos han aportado algo a mi vida. ¡Suertuda que es una!

Como siempre, hay algunos que me han gustado más que otros. Y esos que ocupan el escalón más alto del podio son:


Si no los habéis leído, os animo a hacerlo. Y si no os gustan, no pasa nada. Leed cualquier otra cosa que os haga felices.

Yo no me puedo quejar de lo que va de año en casi ningún aspecto. 2017: so far, so good.


¿Cuáles han sido vuestras mejores lecturas en lo que va de año? 

SLHLT


martes, 11 de julio de 2017

Entre tonos de gris

Me sacaron de casa en camisón.
Si echo la vista atrás me doy cuenta de que todas las señales de lo que iba a ocurrir estaban ahí: las fotos de la familia ardiendo en la chimenea, mi madre cosiendo por las noches la plata y sus mejores joyas en el forro de su abrigo, y papá que no volvió del trabajo. Mi hermano pequeño, Jonas, hacía preguntas. Yo también, pero quizá no quise atar cabos sobre lo que significaban todas esas señales. Solo más tarde comprendí que mi madre y mi padre querían que escapáramos. Pero no lo hicimos.
Vinieron por nosotros y nos sacaron de casa.
14 de junio de 1941.
Así comienza Entre tonos de gris. Una novela que cuenta desde el punto de vista de una niña de catorce años, la deportación de una familia lituana a Siberia. Uno de los capítulos más oscuros de la historia reciente de esta Europa en la que vivimos.
¿Se han preguntado alguna vez cuánto vale una vida humana? Aquella mañana, el precio de la vida de mi hermano fue un reloj de bolsillo.
No olvidemos que la historia la escriben los ganadores. Y el gran vencedor de la Segunda Guerra Mundial, a pesar de lo que digan las películas norteamericanas, fue Rusia. Mientras que hemos escuchado y leído una y mil veces de las bien documentadas atrocidades cometidas por Hitler, mucho menos sabemos de las de Stalin. Pero más de veinte millones de muertes pesan sobre su conciencia y sobre la de la sociedad a la que convirtió en cómplice y ejecutora de sus purgas.
Esta historia narra, a través de la voz, los ojos, los dibujos y los recuerdos de Lina, el trágico viaje sin retorno de una familia que no había hecho nada malo, pero que se convierte en enemiga del régimen por el simple hecho de ser lituana y de que el padre de familia sea un profesor universitario. Insultos, vejaciones, desnutrición, enfermedad, crueldad, trabajos forzados, humillaciones y muerte.
 - Pero ¿cómo pueden decidir, así sin más, que somos animales? Ni siquiera nos conocen – protesté –
- Nosotros sí nos conocemos – dijo mi madre – Sabemos que se equivocan. Y no permitas que te convenzan de lo contrario.
Y frío, mucho frío. Más frío del que el ser humano puede soportar y en las peores condiciones posibles. Tan al norte, la noche ártica dura meses. El sol no sale. No hay luz. Y a todo el sufrimiento anterior se une el tener que vivir entre nieves perennes donde solo se distinguen unos pocos tonos de gris.
Pero hasta en el peor de los tiempos existe una grieta por la que se cuela tímidamente la esperanza. Entre tanto horror y falta de humanidad existe un pequeño resquicio para la generosidad y la compasión. Y el mayor acto de rebeldía es mantener la dignidad y atreverse a querer sobrevivir.
“En lo más crudo del invierno, supe por fin que dentro de mí albergaba un verano invencible”
Albert Camus.

 SLHLT

viernes, 7 de julio de 2017

Cuentos de amor de locura y de muerte

Cuentos de amor de locura y de muerte. Así, sin coma, es como lo concibió su autor hace ya cien años. Y esa sutil ausencia describe a la perfección la naturaleza de los relatos que la componen, convirtiendo amor y locura en dos conceptos que se corresponden, que se complementan, que se buscan, que se encuentran, y que son casi imposibles de separar.
¡La inmortalidad es esto! Que un siglo después alguien siga leyendo tu obra y recomendándosela a los demás. ¡Quién te lo hubiera dicho, Horacio Quiroga! Tú, que viviste una vida desdichada, perseguida por la fatalidad y la desgracia, y que decidiste terminar tus días en un vaso de cianuro, te convertiste en inmortal gracias a tus historias.
Estos relatos te vapulean. Te golpean. Te dejan sin aliento. Son historias corrientes solo en apariencia, que envueltas en una prosa magnífica, te hacen sentir el aliento del protagonista en la cara, el palpitar de su corazón, el calor sofocante en el aire quieto o los escalofríos de una fiebre que no presagia nada bueno. La locura y el amor se mezclan, no importa el escenario: el hogar, la ciudad, la granja o la selva. Y el ser humano no puede escapar al destino inexorable que es la muerte. Pero pudiendo llegar a ella embellecido y limpio, decide ir por el camino oscuro y se deshumaniza, adquiriendo sesgos salvajes e incluso animales.
Cada uno tendrá su relato favorito, pero yo me quedo con “La gallina degollada”.
Un matrimonio ve como, uno tras otro, sus cuatro hijos varones, a las pocas semanas de nacer, sufren de fiebres y convulsiones que los sumen en las tinieblas y los vuelven idiotas e incapaces de hacer otra cosa que no sea imitar los comportamientos de los demás. Al quinto intento, nace una niña, ¡y está sana! Tal es la felicidad de los padres, que solo tienen ojos para ella y olvidan a los demás, que pasan el día en un banco del patio viendo pasar la vida. Un día ven cómo la sirvienta degüella una gallina que acabará en el puchero. Y la vida sigue… Pero una tarde, al volver del paseo, la hija pequeña se suelta de la mano de su madre y vuelve sola a casa, donde se encuentra con sus hermanos, que la degüellan, como vieron hacer a la criada con la gallina.

¿Cómo os quedáis? Ya no hago más “spoilers”. Eso sí, os animo a leerlos. Cada uno a su ritmo y con la moderación o premura que el corazón os vaya pidiendo.
SLHLT


Hasta hace poco este libro estaba descatalogado en España, pero Uve Books decidió reeditarlo con gran acierto. Y no lo digo solamente por los relatos, sino por lo preciosa que es la edición, con una portada con textura que le va como anillo al dedo y con una papel de altísima calidad que da gusto oler, tocar y leer, claro.

martes, 4 de julio de 2017

Un nido de víboras

Leer las historias de Montalbano es como volver a casa. En ellas encuentro exactamente lo que busco: un escenario familiar, personajes reconocibles, con sus virtudes, defectos y manías; tramas originales muy bien desarrolladas y con la extensión adecuada, que suelen sacar a la superficie lo peor del género humano; y humor, mucho humor: negro, ácido, inteligente y costumbrista.

Aunque a lo largo de los años, y de las 25 entregas que ya lleva la serie, mi querido Salvo Montalbano ha ido evolucionando, desarrollándose, envejeciendo, y volviéndose cada vez más vulnerable, parte del encanto y atractivo de estas historias es lo que permanece invariable: Vigata, Marinella y Montelusa, la casa en la playa y las cenas que le prepara Adelina, las discusiones con Livia, su novia eterna, las comilonas en la tratoría de Enzo, los paseos por el espigón, Catarella y su idioma propio, Fazio y su amor por los datos personales de los sospechosos, Mimi y sus escarceos amorosos…
Pero lo que realmente engancha de estas novelas negras es el instinto policial, la perspicacia, la intuición, el carácter y el sentido de la justicia del comisario Montalbano.
Esta entrega comienza con un extraño sueño, una tormenta y la aparición de un vagabundo de aspecto mísero y modales exquisitos. Pero también con un cadáver. El contable Barletta aparece asesinado y lo que en principio parecía la consecuencia de un robo que salió mal, se convertirá en algo mucho más complicado, oscuro, crudo y terrible. Nada era lo que parecía… Y a medida que avanza la investigación, el mal lo ensucia todo y te das cuenta de que el título le viene como anillo al dedo.
No os voy a contar más. No es la mejor novela de Camilleri, pero está a la altura y el desenlace te sobrecoge. Esta vez fui capaz de adivinar el motivo y me bebí las páginas restantes deseando no haber acertado. Pero acerté.
Espero que os guste tanto como a mí. 

SLHLT

sábado, 17 de junio de 2017

Baluarte

Un poemario de 95 páginas lleno de talento, frescura y sensaciones a flor de piel.
El amor y el desamor como centro de todo.
Varios tipos de amor: el amor a otros, el amor a uno mismo, el amor a la escritura y a la poseía… En definitiva, el amor a la vida.
Sin ser una experta, siento aromas a García Montero y a Benjamín Prado.
Versos con fuerza y fuerza en los versos.
Casi lo que más me ha gustado son los poemas intercalados a modo de diario. Aquí os los dejo:

Día Uno sin ti:
te echo tanto de menos que en mi reloj aún es ayer.


Día Dos sin ti:
no salgo de la cama,
aún estás conmigo, tan guapa,
aunque sea en mis pesadillas.


Día Tres sin ti:
no llamas
y todo, las canciones mi cama
la pena mi pecho tu nombre mi nombre con el tuyo
tus fotos mis trozos nuestros restos,
comunica.


Día Cuatro sin ti:
me abandonaste a las tres en punto.
El reloj lleva cuatro días marcando las tres y cinco.


Día Cinco sin ti:
tu ausencia aplastando mis entrañas.
Pareciera que han pasado por mi alma noventa años.


Día Seis sin ti:
hoy solo he llorado escuchando a Andrés
y leyendo a Ernesto.
Voy mejorando.

Día Siete sin ti:
mi madre me ha besado las ojeras
y he salido del ataúd que es mi cama sin ti,
dejando al lado de la almohada una nota de resurrección.

Día Ocho sin ti:
me he ido a dar un paseo a la playa,
ha llovido como si le hubieran roto en corazón al cielo
y he comprendido
que uno es de donde llora pero siempre
querrá ir a donde ríe.

Día Nueve sin ti:
no te olvido,
pero hoy he vuelto a reír de nuevo
y he sentido un anhelo reconfortante al abrir la ventana,
como si el aire barriera los fantasmas de mi suelo.

Día Díez sin ti:
he dejado de huir
porque me he dado cuenta de que soy la
única que me sigue.
Tu recuerdo tampoco: se ha quedado atrás.
Creo que me acerco a la meta.

Día Once sin ti:
me he olvidado de que te estaba olvidando
y te he olvidado.

Día Doce sin ti:
he conocido a alguien,
soy yo.
Voy a darme una oportunidad.

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Y lo mejor, sin duda alguna, que me lo haya descubierto y prestado una de mis alumnas de  quince años.
¡Hay futuro!
SLHLT