viernes, 31 de marzo de 2017

Historia de un perro llamado Leal

Leal es un perro. Está hambriento y atado con una cadena bajo la lluvia. La manada de hombres que lo retienen dicen que el hambre hará que siga mejor el rastro. No saben nada. Buscan a un indio. Pero le temen. A él y a esta selva llena de ruidos que no escuchan y que no saben entender. Están nerviosos. Puede oler su miedo.
Allí tumbado, oyendo rugir sus propias tripas, recuerda: al poco de nacer estuvo a punto de morir en la nieve, pero un jaguar lo encontró y lo salvó. Como aquella montaña no era el mejor sitio para un perro, una noche lo llevó a un poblado mapuche. Allí creció con otros cachorros humanos y aprendió a amar y a respetar todo lo que le rodeaba, a usar solo lo necesario y a agradecer a la naturaleza por todo lo que le proporcionaba. Allí también aprendió a amar a su hermano humano Aukamañ y el significado de la palabra lealtad.
En su anterior día de caza Leal encontró una brizna de lana en la selva:
Esa pequeña brizna de lana huele a leña seca, a harina, a leche y a miel, huele a todo lo que perdí.”
Y reconoció el olor. Ahora sabía a quién buscaban aquellos hombres.
¡¡Nunca lo encontrarán!!
Luis Sepúlveda es un gran contador de historias y sabe transmitir como nadie el amor y el respeto por la naturaleza. Esta historia no es sólo un homenaje a sus orígenes indios si no un toque de atención sobre las zonas que se está devastando, las culturas que se están perdiendo y las vidas que se están segando en aras del progreso, la civilización y el enriquecimiento de unos pocos.
Es un cuento precioso.
SLHLT

lunes, 27 de marzo de 2017

Las chicas de campo

Irlanda. Años 50. Caithleen tiene catorce años y vive en una granja en un pequeño pueblecito. Hickey cuida de las vacas, prepara el desayuno y hace reír a Caithleen. Baba es su mejor amiga. Su única amiga. A veces la mangonea y la trata mal, pero también será su compañía y su refugio cuando no pueda volver a casa.
La madre de Caithleen es una mujer trabajadora que cuida de la casa y de la granja y que quiere que su hija estudie y tenga una oportunidad en la vida. Su padre se gasta cuanto tienen en las tabernas. A veces tarda varios días en volver. Ahí empieza la espera… Y el temor a que vuelva… Porque cuando vuelve lo paga con ellas.
Caithleen es una gran estudiante. Baba es hermosa, pero lo suyo no es la escuela. A Caithleen le han dado una beca para estudiar en un internado. Baba también irá: sus padres pueden pagárselo. Caithleen quiere volver a casa y contárselo a su madre. Pero ella ya no está. ¡Y él ha vuelto! Menos mal que ha ido Baba con ella. Delante de desconocidos finge ser un caballero…
Estos son los últimos días de la infancia de Caithleen. El fin de la inocencia. La muerte de su madre la dejará desamparada y tendrá que aprender a valerse por sí misma.
Edna O’Brien nos cuenta esta historia a través de la voz clara de Caithleen. Su estancia en el internado, el aprender a vivir lejos de casa y rodeada de chicas que no conoce; el descubrimiento del amor, su nueva vida en Dublín, su independencia, su primer trabajo, sus relaciones con los hombres, el desamor y la desilusión.
Este libro, escrito en primera persona, narra una vida corriente, la vida de una chica de campo en su transición a la edad adulta. La sencillez apabullante con la que está escrito obliga al lector a conectar su alma con la de la protagonista.
Aunque hoy en día la historia puede parecer sencilla, en su día no lo fue: ¡fue todo un escándalo! Mientras recibía muy buenas críticas en Inglaterra y Estados Unidos, el libro fue prohibido en la católica Irlanda y se dice que el párroco del pueblo de O’Brien compró los ejemplares que encontró y los quemó públicamente. 
Me ha gustado mucho.
SLHLT

viernes, 24 de marzo de 2017

La pareja de al lado

Anne y Marco van a ir esta noche a cenar a casa de sus vecinos. Desde que nació Cora apenas han ido a ninguna parte y de eso hace ya seis meses. 

Cynthia y Anne solían ser buenas amigas, pero desde el nacimiento del bebé se han ido distanciando: a Cynthia no le gustan los niños y Anne está sufriendo un pequeña depresión postparto. Esta noche podría ser un buen momento para volver a estrechar su relación.
La canguro llama. Ha muerto su abuela y no podrá ir a su casa. Anne quiere cancelar la cena, pero Marco la convence de que si llevan el escucha bebés y se van turnando para ir a verla cada media hora, no habrá ningún problema: la niña estará vigilada y ellos tranquilos. ¡Todo irá bien!
Cuando vuelven a casa, se encuentran la puerta principal abierta y la cuna vacía. Cora ha desaparecido. ¡Alguien se ha llevado a la niña! Pero ¿quién? Y ¿por qué?
Este es el punto de partida de La pareja de al lado, un thriller recién publicado en España y al que se le está dando mucho bombo. Y aunque es cierto que es entretenida a mí me ha parecido un poco floja y que con cien hojas menos la historia no perdería nada de nada. Además, es bastante previsible, pues hasta yo, que nunca acierto quién es el asesino en las novelas negras, he adivinado por dónde iban los tiros.
¡¡Lo que sí me ha gustado es la escena final!!
Si queréis pasar un par de tardes entretenidas es una buena opción. Pero poco más que eso.
 SLHLT

miércoles, 22 de marzo de 2017

¿Y tú me lo preguntas?


Ayer fue el Día Mundial de la Poesía e Internet entero se desbordaba de versos. Versos propios de algunos, como el gran @mikinaranja, y versos ajenos, aunque también maravillosos, de la mayoría.

¡Qué gustazo ver las redes plagadas de poemas! Y no penséis que no me doy cuenta de que en muchos casos es puro postureo, pero aún así, ¡qué delicia!

¡Qué valientes los poetas! O ¡qué locos! en estos tiempos que corren. Honores deberíamos rendirles a los que se dedican al noble oficio de poner en palabras lo que otros no sabemos... o no podemos.

Hay poesías que te despiertan de un sueño y te acarician por dentro, otras que te disparan a bocajarro justo en el centro de gravedad. Las hay que te lamen las heridas y te curan, y otras que escuecen y pican... Las que más me gustan son las que te ponen la piel del alma de gallina.

Soy de las que cicatrizan lento, aún teniendo plaquetas de sobra. Y tanto yo como mis dos compañeros de ADN reconocemos en la melancolía a una vieja amiga, contra la que luchamos día a día. Y aunque nacimos con el alma planchada a la camisa, la vida nos la recolocó debajo del esternón... Y no siempre podemos permitirnos que asome. Por eso, quizás, no leo ya tanta poesía como solía: abre mis compuertas, destapa mis miedos, hace temblar mis rodillas, me expone... 

Hay poemas que inspiran canciones... Y esto es lo que ocurrió con el Aunque tú no lo sepas de Quique González, surgido tras la digestión de otro Aunque tú no lo sepas, el de Luis García Montero. Aquí os dejo las dos. ¡Disfrutadlas!

AUNQUE TU NO LO SEPAS
... 

Como la luz de un sueño, 
que no raya en el mundo pero existe, 
así he vivido yo 
iluminado 
esa parte de ti que no conoces, 
la vida que has llevado junto a mis pensamientos... 

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto 
cruzar la puerta sin decir que no, 
pedirme un cenicero, curiosear los libros, 
responder al deseo de mis labios 
con tus labios de whisky, 
seguir mis pasos hasta el dormitorio. 

También hemos hablado 
en la cama, sin prisa, muchas tardes 
esta cama de amor que no conoces, 
la misma que se queda 
fría cuanto te marchas. 

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo, 
hicimos mil proyectos, paseamos 
por todas las ciudades que te gustan, 
recordamos canciones, elegimos renuncias, 
aprendiendo los dos a convivir 
entre la realidad y el pensamiento.


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P.D: Es brillante y lo entiende todo a la primera. Y se aburre mientras yo explico palancas y engranajes todas las veces que haga falta. Casi siempre seria y enfadada con el mundo,  la miro y veo cómo saca un libro de su mochila y lee medio escondida mientras sigo explicando. Y no le digo nada. Hoy, en el taller, sacó a Benedetti y hoy sí le dije algo, y hablamos de poesía y del amor por la lectura... entre sierras y martillos. Hoy esta publicación va por ti... aunque tú no lo sepas. 
SLHLT

lunes, 20 de marzo de 2017

La buena letra

Ana escribe a su hijo desde su casa vieja y con goteras, dentro de una piel arrugada y detrás de unos ojos nublados por la edad.
Ana escribe a su hijo con la serenidad que da una vida vivida, una vida luchada, una vida entregada, una vida sufrida.
Ana escribe a su hijo para que entienda el mundo que le tocó vivir, “el peor de los tiempos”, que diría Dickens, pero huérfano de tiempos mejores. El tiempo de la postguerra, del hambre, del miedo, de las represalias, de las ejecuciones en las cunetas, de las rencillas familiares, de las visitas a la cárcel. Y el frío. Y el silencio… El tiempo de la miseria.

“Cada noche me preguntaba si es que los demás no se daban cuenta de que la miseria no nos dejaba querernos. Era como vivir entre ciegos. Una tarde cogí a tu hermana y me la llevé al cine. Ni siquiera sabía qué película pasaban aquel día. Sólo quería vengarme de los otros. No me importó que las vecinas me viesen entrar. Al final de la función me incorporé como todo el mundo y se me hizo un nudo en la garganta cuando tuve que cantar el Cara al Sol con el brazo en alto. Por la noche, en casa, tu padre, que ya se había enterado, me besó, me acarició el pelo. Entonces sentí que aquella lucha desesperada por la supervivencia era la forma de amor que nos habían dejado.”

Ana escribe a su hijo desde la nostalgia por todos aquellos que quedaron por el camino, que no lo consiguieron, que no pudieron, que se rindieron.
Ana escribe a su hijo sintiendo que todo ese esfuerzo no ha servido para nada.

“… y me pregunto de qué nos valió la honradez, la entrega, el querer que las cosas fueran como creíamos que tenían que ser.”


Ana escribe a su hijo lo que nunca le dijo a nadie. Aunque no la vaya a leer. Aunque no la vaya a entender. Aunque no la quiera escuchar. Aunque no le vaya a importar.
Podría decir muchas cosas de este libro, pero no quiero resultar pesada. Solo diré: LITERATURA de la buena (y con mayúsculas).
SLHLT

viernes, 17 de marzo de 2017

Las catilinarias


Émile y Juliette son una pareja de jubilados. Llevan juntos desde niños y lo son todo el uno para el otro. Llegado este punto deciden aislarse del mundo y dedicar el tiempo que les quede a disfrutar al máximo de su mutua compañía. No necesitan a nadie más.

Compran una casita en medio del bosque, lejos de la ciudad, en plena naturaleza, y con un pueblo lo bastante cerca como para poder llegar en coche y abastecerse de lo necesario. Sólo hay una casa en los alrededores. Es invierno. La nieve cae suavemente. ¡Es el paraíso!

Pero su refugio del mundo exterior se ve rápidamente amenazado por la visita de su vecino más cercano: Palamede, el médico local. Cada día aparece en su puerta a las cuatro de la tarde, entra, se sienta en el sillón y allí se queda hasta las seis. Apenas habla, pero nada le gusta, de nada disfruta, nada lo satisface y nada le parece suficiente. Las normas de cortesía hacen que Émile y Juliette lo reciban y atiendan, pero día a día los va desestabilizando. Su salud mental y su paz peligran. ¿Hasta cuándo podrán soportarlo? ¿Quién es Palamede? ¿Por qué se comporta así?

Este es un libro con un aire surrealista y escrito con un punto de humor bastante cruel e inquietante. Cuestiona los convencionalismos sociales y las buenas maneras, pero también los principios éticos y morales necesarios para vivir en sociedad, el odio hacia uno mismo, la incapacidad de ser feliz y el asco.

Siendo gran admiradora de Amélie Nothomb, tengo que decir que este ha sido el libro que menos me ha gustado de todos. Lo habría abandonado, pero como es un libro corto y ya conozco a la Nothomb, sé que hay que llegar hasta el final en sus historias. Y estaba en lo cierto.


SLHLT

lunes, 13 de marzo de 2017

Un monstruo viene a verme

Connor tiene doce años y no está en su mejor momento: su padre se ha ido a vivir a Estados Unidos con su nueva familia y para colmo de males, unos chicos le hacen la vida imposible en el cole. Además, desde hace un tiempo tiene una horrible pesadilla que no lo deja dormir. Pero eso no es lo peor: su madre tiene cáncer y parece que el tratamiento ya no surte efecto: se muere.
Una noche, exactamente a las 12:07, aparece en su jardín un enorme y viejísimo tejo que solía contemplar desde su ventana, pero ahora tiene brazos y piernas y un aspecto aterrador. ¡Un monstruo!
Dice que viene a ayudar a Connor, que él lo ha llamado. Esa ayuda consistirá en contarle tres historias. Historias de otras veces en las que ha tenido que echarse a andar. Una vez que se las haya contado, será el turno de Connor, y solo podrá contarle un cosa: la verdad.
Un monstruo viene a verme es un cuento precioso, intenso y emotivo. Una fábula que trata sobre nuestros miedos y cómo intentar evitar que nos devoren, sobre enfrentarse a la verdad y tratar de ser valientes, sobre cómo afrontar los cambios, las pérdidas y la soledad, y sobre todo, sobre cómo ser capaces de asumir sentimientos que son más grandes que nosotros mismos y que nos ahogan hasta dejarnos sin fuerzas.
Es un libro precioso. ¡¡Me ha gustado muchísimo!!
SLHLT

viernes, 10 de marzo de 2017

El club de los mejores

Walter es lo que se entiende por un hombre de éxito: es ingeniero y está trabajando para una empresa muy importante que está a punto de sacar una patente que lo hará millonario.
Pero su vida personal no es tan estupenda: su matrimonio está en crisis y no tiene a nadie a quien realmente pueda llamar amigo.
Un día, mientras asiste con su mujer a un partido de tenis benéfico, se encuentra por casualidad con uno de sus amigos de la infancia: Cormac. Ambos pasaron sus primeros años en Crosby, su pueblo natal, y junto con otros tres chicos, formaban “EL Club de los Mejores”.
Reglamento del Club de los Mejores.
Los chicos del Club de los Mejores nos comprometemos a apoyarnos en todo momento y a compartir todos nuestros cómics.
Si algún mayor quiere pegarnos, nos defenderemos todos juntos.
Y si alguno de nosotros es millonario, tendrá que darles dinero a los demás.
Quien no lo cumpla se las verá con Mackenzie y le quitará todo lo que tiene, dejándole sin nada.

Una noche alguien aporrea la puerta de Walter. Es Cormac. Han secuestrado a su mujer y necesita ayuda. A partir de este momento Walter se verá envuelto en una red de amenazas, mentiras y secretos que tiene sus raíces en el pasado, porque:
Todo secreto tiene su precio. Y toda promesa rota, su castigo.
Aunque tiene un estilo bastante cinematográfico y es un libro entretenido y fácil de leer, no ha acaba de convencerme. En mi opinión, le sobran unas cuantas páginas y la trama, aunque enrevesada en la forma, es demasiado simple en el fondo. Me ha sabido a poco.
SLHLT

lunes, 6 de marzo de 2017

Tea Rooms. Mujeres obreras

Madrid. Años 30. Una cola larguísima para hacer las pruebas de mecanografía de un posible trabajo. En la calle llueve. Poco. Lo justo para que moleste ir sin paraguas. La duda: comprar un buñuelo o volver a casa en tranvía. El hambre gana.
Una España en crisis y una existencia más que precaria. Aunque quisiera un trabajo de oficina, Matilde se tiene que conformar con las tres pesetas diarias que le pagan en el salón de té por diez horas de trabajo. ¡Y no te atrevas a quejarte! En un pispás estás en la calle. Y por lo menos aquí el jefe no te acosa…
Así comienza una de las historias de este libro. Son historias de mujeres trabajadoras. De mujeres y su época. De mujeres y su lucha. De mujeres y su suerte. De mujeres y el mundo en el que les ha tocado sufrir.
En un tiempo difícil, Luisa Carnés se atreve a relatar el mundo en el que vive y las vidas de unas cuantas mujeres invisibles a los ojos de todos. Y habla de la miseria, del hambre, de la doble moral y el doble rasero a la hora de juzgar, de la falta de opciones, del “crimen” de robar una peseta para poder calzarte, de la infidelidad, del aborto, del poder de la Iglesia, de las revueltas callejeras, del sometimiento al varón, de la imposibilidad de realizarse como persona, del “deber” de conformarse, del trabajo casi como semiesclavitud… En definitiva: de la trampa de haber nacido mujer.
Luisa Carnés es una de las Sinsombrero. De esas escritoras maltratadas por la historia, por sus compañeros de generación y condenadas al exilio y al olvido por todo lo que vino después. Además, al contrario que muchas de las escritoras de su época, era de clase baja y trabajadora, casi autodidacta, lo que aún tiene más mérito. ¡Y escribe maravillosamente!
Es de esos libros que te tocan el alma. Porque lo que escribe fue cierto. Porque darle voz es evitar volver atrás.
Y la edición es preciosa.
Tenéis que leerla.
SLHLT

viernes, 3 de marzo de 2017

Hermana

Beatrice es una mujer de éxito y vive en Nueva York. Su vida transcurre con normalidad cuando recibe una llamada de su madre: ¡Tess ha desaparecido!
Tess es su hermana pequeña. Tiene 21 años, estudia arte en la universidad y está embarazada y a punto de dar a luz. ¡Cómo ha podido desaparecer sin decirle nada! Ellas se lo cuentan todo…
Beatriz vuela a su Londres natal con la idea de encontrarla, pero a los pocos días de estar allí Tess aparece muerta, con las venas cortadas en un viejo edificio de Hyde Park, que alberga los baños públicos. Su niño, Xavier, se adelantó tres semanas y nació muerto. Todo el mundo cree que se ha suicidado: la policía, el juez, el psiquiatra que la atendió tras el parto… ¡Hasta su madre!
Pero Beatrice sabe que Tess nunca se suicidaría. ¡Alguien la ha matado! Y aunque nadie la crea, no parará hasta averiguar qué le pasó a su hermana, quién la mato y por qué. Y no os quepa la menor duda de que lo conseguirá.

Comencé este libro pensando que iba a ser otra novela negra más, pero me equivoqué, pues no es sólo una investigación criminal, sino que va mucho más allá: es un canto al amor fraternal, al amor desinteresado, profundo y sin condiciones entre dos hermanas, lo que la hace tremendamente emotiva, además de emocionante.
Es de esas historias en las que sabes gran parte de la trama desde el principio, y en la que el narrador va desvelando paso a paso toda la investigación. Pero en este caso Beatrice, no nos lo cuenta a nosotros, con quien habla es con Tess, su hermana muerta. Ya entenderéis el porqué…
Si aún no estáis convencidos del todo, dejadme deciros que no fui capaz de adivinar quién fue el asesino, ni aún siendo una novela con pocos personajes, y que el final es muy sorprendente.
Os va a gustar. Seguro.
SLHLT