viernes, 20 de julio de 2018

Picnic en Hanging Rock

El catorce de febrero de 1900, cuatro alumnas y una profesora del Colegio Appleyard para señoritas desaparecen en las inmediaciones de Hanging Rock mientras disfrutaban de un soleado y tranquilo día de picnic a los pies de la roca.
Solo una de ellas regresa. Pero a su vuelta, tras ser rescatada gracias al extraño presentimiento de un joven inglés de buena familia que acaba de llegar a Australia, no es capaz de recordar lo que allí ocurrió.
Las demás chicas nunca aparecen. ¿Qué les pudo haber pasado?
Esta es la crónica de dicha desaparición.
Pero no os confundáis. Esta no es una novela de intriga con un final esclarecedor. La autora no recurre al suspense y nos muestra solamente los hechos conocidos y probados. No especula con lo que pudo haber pasado. La clave de que esta historia se haya vuelto una novela de culto y que cada 14 de febrero Hanging Rock se llene de seguidores buscando respuestas, es precisamente lo que la autora no cuenta. Lo que el lector se imagina.
Otro acierto de la autora es la recreación de la atmósfera que la desaparición genera, cual extraña maldición, y que va afectando de distinta manera a todos los implicados. Un suceso que crece, se multiplica y se retroalimenta en el imaginario popular hasta dotar a la montaña de un protagonismo propio, más allá de su naturaleza pétrea, y de un extraño aliento maléfico.
Para mí, además de estar muy bien escrita y, perdonen mi atrevimiento, aún mejor traducida, es una novela que trata del ocaso del colonialismo y de sus efectos, pero sobre todo, del fin de la inocencia.

Me ha gustado. Quizás me resultó un poco lenta por momentos, porque me acerqué a ella creyendo que sería una novela de misterio, pero según van pasando los días, y la digestión, me gusta más.
SLHLT

martes, 17 de julio de 2018

La vegetariana

Tres voces. Pero ninguna es la propia.
Tres momentos en el tiempo. Siempre hacia delante. Hacia el declive, o hacia la libertad. Depende de quien lo mire. Depende de quien lo viva. Depende de quien lo entienda.
El fin de la inocencia. El abrir los ojos por primera vez. El descubrir la verdad. El desconectarse de Matrix, el descubrir quién es el Mago de Oz o los Reyes Magos. Porque cuando lo ves, cuando lo ves de verdad, ya nunca más puedes dejar de verlo. Y no lo puedes negar sin engañarte a ti misma. Y no lo puedes ignorar. Hay que tomar partido.
Yeonghye eligió resistirse.
Esta novela, dividida en tres partes, cuenta la historia de cómo Yeonghye, tras un sueño revelador, se resiste a ser parte del “animal humano”, de su violencia, de su crueldad, de su indiferencia ante el dolor ajeno, de su destructiva manera de vivir, de su desprecio por los demás seres vivos y de su afán por satisfacer sus deseos doblegando a los demás.
La primera medida que toma es dejar de comer y cocinar carne. Y eso es considerado como una grave molestia por parte de su ruin marido, un ser egoísta acostumbrado a que la insulsa Yeonghye cumpla siempre su voluntad.
Su cuñado, sin entenderla, comienza a obsesionarse con ella y con una extraña marca de nacimiento verdosa que tiene en una de sus nalgas. A Yeonghye, en su huida, le dan paz las flores que él le pinta sobre el cuerpo. Cree que ahuyentan sus pesadillas…Pero él no entiende nada. Nada. Y eso también será su fin.
Y su hermana, que la quiere, trata de compensar sus ausencias y falta de valentía en la infancia, quiere que se recupere, que luche, que quiera seguir, que no anhele desaparecer y convertirse en árbol… 
Hasta que, por fin, lo ve.

Había leído muchas reseñas sobre este libro, pero ninguna me había preparado para la experiencia tan sobrecogedora que me iba a encontrar entre sus páginas. No solo es diferente y está maravillosamente escrita y traducida, sino que es hermosa, poética y turbadora.
Creedme. Tenéis ante vosotros una lectura fundamental.

 SLHLT

viernes, 13 de julio de 2018

Estabulario

Antes de empezar diré que este libro no es para todos los públicos. Abstenerse aquellos a los que les desagrade la distopía apocalíptica y grotesca, y a aquellos de estómago delicado.
A los que os vaya el rollo Black mirror con un aire patrio, os gustará. O quizás no. Porque estos seis relatos no son fáciles de digerir ni de leer.
Con un estilo muy personal, Sergi Puertas nos cuenta historias imposibles y sobrecogedoras que te inquietan por obligarte a enfrentar un espejo distorsionado que podría parecerse a aquello que pretendemos esconder. ¿Y a qué Dorian Gray le gusta mirar su retrato?
No voy a contar nada más. Creo que deberíais llegar a ellos sin pistas… ¡Y a flipar!
Solo deciros que Pegar como texto sin formato y Estabulario son los que más me han gustado.
A ver qué os parecen. Desde luego, indiferentes no os van a dejar.
SLHLT

martes, 10 de julio de 2018

Pez en la hierba

Hay hombres capaces de muchas cosas. Hay hombres que forzarían a una mujer sin dudarlo si supiesen que ello no iba a tener ninguna consecuencia; y viven entre nosotros, tienen familia, esposa, hijas… Son nuestros médicos, nuestros jueces, nuestros carniceros, son maestros de nuestros hijos. Están ahí… También hay hombres que miran a sus hijas con deseo. Tampoco hacen nada. La sociedad con sus leyes, con sus normas… les convierten en buenos ciudadanos porque no les ponen una mano encima a sus hijas, pero lo harían. Incluso hay hombres que harían saltar de un bote salvavidas a su propia madre antes que a una mujer bella, hermosa, y convencerse que es la selección natural la que les obliga a actuar así. Y lo harían movidos por la fantasía pueril de poder acabar abusando de ella tarde o temprano. Hay hombres que pegan a las mujeres, las utilizan, les mienten, las engañan para su propio recreo, las someten, les insultan, las humillan, las vejan, las violan , traicionan su confianza… Y luego, a mundos de distancia, hay hombres capaces de ser hombres. Pero muchas veces acaban pagando los errores de todos aquellos hombres que no lo son. Y cuando encuentran a una mujer, ha sufrido tanto que ya no deja que nadie se le arrime.
Un infarto suena a través del teléfono. Mi padre. Y vuelvo a la que un día fue mi casa. Donde el tiempo está detenido en el momento en que todo se quebró. Y ahora a cuidar de un hombre que apenas conozco. 
El pueblo está como siempre… O casi. Antiguos amigos. Como si nada.
Un hombre cansado en apariencia. Una mujer embarazada con un libro para corregir bajo el brazo. Noches en vela. Lumbre de leña. Un viejo ordenador. Libros por todas partes. 
Y secretos. Muchos secretos.
Ríos que atraviesan las entrañas de la tierra. Gente miserable. Y aquellas chicas… Nada cuadra. Algo no está bien contado. Algo se cerró en falsó. Y las heridas mal curadas nunca cicatrizan del todo.
Setán la encontró. Le echaron la culpa. Pero no la tenía. Lo mató. Y no puedo vivir con ello.
No hay nada peor para un hombre que morir sin perro…

Después de leer El hombre que arreglaba bicicletas, sabía que volvería a encontrarme con Gil Cheza. Y desde luego, no me ha defraudado. Con un gran trabajo de documentación y un estilo muy personal y cuidado, el autor crea una novela ágil, en la que un editor y la escritora a la que está corrigiendo su último libro se adentran en la investigación de unos terribles asesinatos de niñas ocurridos hace ya catorce años.
Hubo un momento en el que no entendía muy bien el título y la insistencia en el tema futbolístico, pero todo cobró sentido al llegar al final. Brutal. Desgarrador. Tan posible que asusta. Es como elegir la pastilla roja: la realidad se muestra y ya no puedes dejar de verla.
Novela cruda, pero cien por cien recomendable.

Me ha gustado muchísimo.
SLHLT

sábado, 7 de julio de 2018

El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares

“Encuentra al pájaro. En el bucle. En el otro lado de la tumba del viejo. 3 de septiembre de 1940”.
Estas son las últimas palabras que Jacob Portman escuchó de su abuelo mientras moría entre sus brazos. Dicen que fue atacado por unos perros salvajes, pero a su nieto no le cuadra. Unas horas antes lo había llamado al trabajo para decirle, terriblemente asustado, que lo habían encontrado.
Hacía tiempo que el viejo no era el que solía ser. Decía cosas raras... Pero Jacob vio algo en el bosque aquel día mientras su abuelo moría. Algo y no a alguien. ¿Qué era aquella extraña criatura? ¿Por qué solo lo vio él y no su amigo? ¿Se estaría volviendo loco como su abuelo?
Cuando era niño, su abuelo creó para él el mejor de los mundos a través de sus historias. Historias de un tiempo diferente donde, huyendo de los monstruos que lo perseguían, encontró un hogar donde eran bienvenidos todo tipo de niños con extraños poderes. Podría parecer pura fantasía, pero su abuelo guardaba unas fotografías que le daban legitimidad a los ojos de su nieto.
Con los años, Jacob se dio cuenta de que era meros montajes y que su abuelo le había mentido. Y ahora que él ya no estaba, no sabía qué hacer con todo lo que sentía. Y además estaba esa criatura que habitaba sus sueños…
Así comienza la aventura que llevará a Jacob hasta una isla perdida de Gales, donde descubrirá algo que cambiará su vida para siempre.
Con un aire a lo Peter Pan gótico, Ransom Riggs dibuja un escenario fantástico con un punto terrorífico, para esta historia de literatura juvenil. Es la primera parte de una trilogía y estoy segura de que os gustará.

No os perdáis las imágenes de los “niños peculiares” que ilustran el libro. ¡Son fantásticas!
SLHLT

jueves, 28 de junio de 2018

Todo lo que no te conté

Lydia está muerta. Pero esto aún no lo saben. 1977, 3 de mayo, seis y media de la mañana. Nadie sabe nada excepto este dato inocuo: Lydia llega tarde a desayunar.

Ella se ahogaba y se fue.
Se había convertido en lo que siempre quiso evitar. Como una maldición.
Se fue para poder respirar.
Y todo se vino abajo.
Pero un día volvió.
Yo escondí su libro rojo.
Ella no cocinó más.
Yo me juré a mí misma que si no se volvía a marchar, haría todo lo que ella quisiera.
Siempre.

Antes de que volviera, él me empujó.
Caí.
Desaparecí.
Y luego frío.
Pero su mano me sacó.
Él recordará siempre su empujón.
Yo, que me salvó.

No soy la que quieren. Pero lo intento.
Libros otra vez.
Y preguntas.
Clases de verano… Y más preguntas.
Deberes. Las otras chicas, el instituto, las amigas… ¿Qué amigas?

China, capuchina, mandarina.

Fingir.
Me falta el aire.
Y Nath se va. Quiere escapar.
Es el único que entiende esta locura.
Me quedaré sola.

¿Cuándo empezó todo a estropearse?
¿Cuándo se volvió imposible de rectificar?

Silencio.

Rabia.

Miedo.

Nada.


Años setenta. Middlewood. Una pequeña ciudad universitaria de Ohio. En ella vive la familia Lee. Una familia interracial con tres hijos: Nathan, Lydia y Hanna. Esta es su historia.
Me ha sobrecogido e impresionado.

Muy recomendable.
SLHLT

miércoles, 20 de junio de 2018

Esto es agua

Había una vez dos peces jóvenes que iban nadando y se encontraron por casualidad con un pez mayor que nadaba en dirección contraria; el pez mayor los saludó con la cabeza y les dijo: <<Buenos días, chicos. ¿Cómo está el agua?>>.
Los dos peces jóvenes siguieron nadando un trecho; por fin, uno de ellos miró al otro y le dijo: <<¿Qué demonios es el agua?>>.
Así comienza el discurso que dio David Foster Wallace en la ceremonia de graduación de la Universidad de Kenyon.
Entre metáforas, analogías, anécdotas e historias, Foster Wallace trata de transmitir a los estudiantes recién graduados la importancia de “aprender a pensar”, algo que se supone que les han enseñado a lo largo de sus estudios universitarios, y que van a tener que decidir si ponen en práctica, o no, en su día a día. Porque, amigos, el mundo real empieza ahora, y la vida adulta está llena de momentos estresante, aburridos y frustrantes que se repiten todos los días. Y, queramos admitirlo o no, estamos configurados (nosotros y lo que nos rodea) para considerarnos el centro del universo y pensar y tomar decisiones exclusivamente en función de cómo nos van a repercutir en un futuro inmediato. Lo demás no importa.
Lo de <<aprender a pensar>> en realidad quiere decir ejercer cierto control sobre cómo y qué piensa uno. Quiere decir ser lo bastante consciente y estar lo bastante despierto como para elegir a qué prestas atención y para elegir cómo construyes el sentido a partir de la experiencia.
Foster Wallace explica a su auditorio que la verdadera educación, la que te enseña a pensar, te proporciona los mecanismos para alcanzar la libertad, pues te permite distinguir qué es lo que tiene sentido y qué no.
El tipo realmente importante de libertad implica atención, y conciencia, y disciplina, y esfuerzo, y ser capaz de preocuparse de verdad por otras personas y sacrificarse por ellas, una y otra vez, en una infinidad de pequeñas y nada apetecibles formas, día tras día.
Pero el camino de la libertad no es fácil, es una lucha diaria y constante. Y ha de ser elegido de forma consciente y adulta día tras día.
La alternativa es la inconsciencia, la configuración por defecto, la competitividad febril: la sensación constante y agobiante de que has tenido algo infinito y lo has perdido.
Ahora que acaba el curso y toca hacer balance, suscribo todas y cada una de sus palabras. No os quedéis en la superficie. Analizad lo aprendido y dadle una aplicación. Una. Aunque solo tenga sentido para vosotros. Elegid el camino largo, el difícil. Es más satisfactorio. A veces también más ingrato. Pero es el único que no os dejará un vacío por dentro. Y tardaréis en recorrerlo el tiempo que os reste de vida. Pero de eso se trata. De vivirlo. Y de seguir queriendo dar cada día un paso más.
El verdadero valor de una verdadera educación, no pasa por las notas ni los títulos y sí por la simple conciencia: la conciencia de algo que es tan real y tan esencial, y que está tan oculto delante mismo de nuestras narices y por todas partes, que nos vemos obligados a recordarnos a nosotros mismos una y otra vez: 
<<Esto es agua>>. 
<<Esto es agua>>.




Simplemente maravilloso.


La conferencia completa está aquí.
SLHLT





miércoles, 13 de junio de 2018

El hombre del revés

En plenos Alpes franceses, en la zona del Mercantour, los lobos del parque natural han empezado a atacar a las ovejas de las poblaciones cercanas. Pero su comportamiento no es el habitual: las matan de forma salvaje y las dejan allí: sin comérselas.
Lawrence estudia a los lobos. Hace tiempo que no ve a uno de los más jóvenes. Pero los lobos no se comportan así. Algo raro está pasando.
Los ataques continúan y se convierten en noticia. Han encontrado huellas de patas y de colmillos. Parece ser que se trata de un único animal. Un lobo enorme. Extraordinario. Lobos de ese tamaño no se encuentran por el Mercantour.
Pero con la muerte de Suzanne los rumores de la presencia de un hombre lobo en la zona se acrecientan. Los lobos no atacan al hombre a no ser que se sientan acorralados. Y Suzanne lo sabía. Nunca se habría puesto en peligro.
Este es el desencadenante que hace que una pequeña “comunidad del anillo” salga en busca de ese “hombre del revés”. Camille, compositora de música y fontanera en sus ratos libres, a la que le relaja mirar catálogos de herramientas, conducirá la ganadera. El veloso, un viejo pastor de pocas palabras que ha consagrado su vida a cuidar de las ovejas, seguirá el rastro, y será la voz de la razón mientras hace lo que mejor se le da: velar. Y Soliman, hijo adoptivo de Suzanne, que se dedica a memorizar el diccionario y a inventar fábulas sobre África, la tierra de sus orígenes, que nunca conoció.
Mientras tanto Adamsberg se encuentra en París tratando de que una joven asesina no acabe con él. A través de la televisión le llega la historia de los ataques de los lobos del Mercantour y le parece reconocer al fondo de la imagen una silueta familiar enfundada en unas botas de piel. Quizás la nostalgia le esté jugando una mala pasada.
Así empieza El hombre del revés.
Personajes maravillosos, una historia diferente y que engancha, y la singular ausencia del protagonista de la saga hasta el final del libro, hacen de esta novela un acierto seguro para todos los amantes de la novela policiaca.
Si no conocéis a Fred Vargas y al comisario Adamsberg, este es un buen momento para remediarlo. Su intuición, sus silencios, su humanidad y su particular forma de ser os encantarán. Nada parecido a los duros protagonistas masculinos a los que nos tiene acostumbrada la novela negra. Adamsberg es otra cosa.
Y las historias que Fred Vargas idea son más que un simple escenario, se convierten en un protagonista más de la novela.
A mí la Vargas me vuelve loca y me acabo de dar cuenta de que no había publicado ninguna reseña suya en el blog. Ha llegado el momento de subsanar tamaño error.

Espero que os guste.
SLHLT

miércoles, 6 de junio de 2018

Riquete el del Copete

A su madre le habría gustado ser bailarina, pero la echaron por flaca. Su padre era alto y gordinflón, y preparaba las más deliciosas recetas en la Ópera de París. Se enamoraron como locos al pie de unas escaleras. Y mucho tiempo después, como un milagro, llegó Déodat, el bebé más feo del mundo. Pero también el más listo. Un bebé que observa el mundo como un experimento y que llora por primera vez al verse reflejado en un espejo y ser consciente de su informe figura.
Tremière, por el contrario, es la bebé más hermosa que vuestros ojos hayan podido ver jamás. Pero es pasiva. Estática. Se queda horas y horas contemplando un objeto. Como si nada. Sus padres piensan que es tonta de capirote. Sus profesores y sus compañeros del colegio también. Y se la endilgan a su abuela, que la adora, la entiende, la admira y cree en ella. Así, Tremière, crece en un caserón que se viene abajo, entre los extraños rituales de una anciana con capacidades poco comunes y un gran amor por las joyas.
Ambos jóvenes habrán de sobrevivir en un mundo que rechaza lo diferente, que etiqueta y clasifica sin piedad y que enseña a los cachorros a actuar de forma hostil y cruel contra los que no encajan en los estándares establecidos.
<<La gente no es indiferente a la belleza extrema: la detesta a conciencia. A veces el muy feo puede despertar una ligera compasión; el muy guapo, en cambio, irrita sin piedad>>.
Y ambos crecerán gestionando sus recursos, descubriendo el amor y el desamor, y manteniéndose fieles a sí mismos.
Dos seres así, en los cuentos, están destinados a encontrarse.
En esta ocasión la Nothomb nos ha reescrito un cuento de Perrault: Riquete el del Copete, o La Bella y la Bestia. Y la verdad es que hacía falta. En esta versión, mucho más realista y actual, Amélie Nothomb reconstruye a estos dos personajes maravillosamente y les da la oportunidad de ser quienes son.
No son poderosos, no viven en castillos ni se encuentran bajo el influjo de hechizos mágicos. Aquí nuestros protagonistas solo son feos e idiotas a ojos de los demás, y aprenden a hacer que los demás no importen. Cuando han conseguido hacerlo, y logrado aprender a quererse y respetarse, es cuando se encuentran y consiguen ser felices. Pero sin salvarse ni cambiarse el uno al otro. No es necesario.
Si te has enamorado de la Bestia, ¿por qué has de conformarte con un melifluo príncipe azul?
Me ha gustado mucho. Muy Nothomb.
SLHLT

miércoles, 30 de mayo de 2018

Nada

Pierre Anthon dejó la escuela el día que descubrió que no merecía la pena hacer nada puesto que nada tenía sentido.
Los demás nos quedamos.
Y a pesar de que el profesor se apresuró a borrar toda huella de él, tanto en la clase como en  nuestras mentes, algo suyo permaneció en nosotros. Quizás por eso pasó lo que pasó.

Taering. Dinamarca. Mediados de agosto. El curso acaba de empezar. Pierre Anthon, recoge sus cosas y se va. Pero sus palabras continúan flotando en el aire y en las cabezas de sus compañeros de séptimo curso.
<<Nada importa. Hace mucho que lo sé. Así que no merece la pena hacer nada. Eso acabo de descubrirlo>>.
De vuelta a casa sus compañeros lo encuentran subido a un ciruelo y, como un extraño profeta, les grita: “Todo da igual. Porque todo empieza solo para acabar. En el momento en que nacéis empezáis a morir. “Todo es un gran teatro que consiste solo en fingir y en ser el mejor en ello”. Y les lanza una ciruela.
Ellos se sienten mal. Creen que Pierre Anthon ha dado con algo revelador Pero aterrador. No lo pueden asumir. No lo quieren admitir. Ellos van a ser algo. ¡Ellos van a ser alguien!
Desde ese momento algo cambia. Hay que hacer callar a Pierre Anthon. Pero ni las burlas, ni los insultos ni las piedras lo consiguen. Él sigue declamando su nada entre las ramas del ciruelo. Hay que cambiar de estrategia. Le van a demostrar que está equivocado. Van a buscar algo importante. Algo que tenga significado y ante lo que tenga que rendirse.
Comienzan pidiendo a los vecinos objetos que tengan valor sentimental para ellos y los guardan en una vieja serrería abandonada. Pero… Si fuesen tan importantes no se habrían desprendido de ellos.
¿Cuánto importa lo que más te importa?
Su montón de significado ha de tener más significado y se lo han de aportar ellos mismos. Cada uno le exigirá algo a otro. Y no se va a poder negar: el diario de Lady Guillermo, el telescopio de Maiken, las sandalias verdes de Agnes, unas muletas, una serpiente sumergida en formol, una bicicleta amarilla, la bandera de Frederik, el Cristo crucificado de la iglesia… El hermanito muerto de Elise… La “inocencia” de Sophie
Cada vez la prenda es mayor. El sacrificio es mayor. La crueldad es mayor. El significado es mayor… ¿Hasta dónde serán capaces de llegar para demostrarlo? Ni os lo imagináis.
Y cuando todos hayan acabado, ¿se rendirá Pierrre Anthon ante la enormidad de su montón de significado?

Leer Nada es como recibir una bofetada con la mano abierta. Te duele y te despierta.
Es abrumadora. Cruda. Cruel. Una extraña mezcla entre un revisitado Señor de las moscas y una fábula filosófica sobre el sentido de la vida y la búsqueda de la propia identidad.
Es aterradora y bella a la vez. Porque es el reflejo donde vemos algo que evitamos mirar.
Yo, al igual que la autora en su epílogo, no entiendo la polémica que generó su publicación y me parece absurdo que dijeran que inducía al suicidio. A lo único que induce es a pensar.
Es un GRAN libro. Vais a tener que leerlo.
SLHLT

jueves, 24 de mayo de 2018

La pirámide de fango

Esta historia empieza, como casi todas, con Montalbano en la cama. Se despierta por el estruendo de un gran trueno. Lleva días lloviendo sin parar. Y eso le recuerda que acaba de tener un extraño sueño en el que se arrastraba con otro hombre por una estrecha galería que estaba a punto de venirse abajo.
En esas estaba cuando suena el teléfono. Una llamada en plena noche casi siempre es sinónimo de problemas. Y así es. Ha aparecido el cuerpo de un hombre joven, de unos 30 años, semidesnudo en el interior de una tubería en medio de una obra. Su bicicleta está apoyada fuera. A él le dispararon por la espalda. ¿Quién era? ¿De quién huía? ¿Por qué metió en el interior de la tubería si la carretera estaba solo unos metros más abajo?
Poco a poco Montalbano y sus ayudantes irán desentrañando el misterio que les ocupa, que resultará ser mucho más complicado de lo que les intentan hacer creer. Y a medida que van profundizando en la investigación, irán desvelando una trama de corrupción en la concesión de contratos de obras, que implica, como no, a las familias mafiosas de la zona.
Pero Salvo no es el mismo de siempre. Nota que su perspicacia y su instinto le fallan. Está triste y muy preocupado por Livia, que no ha conseguido reponerse tras la muerte de François. Ha pedido una excedencia en su trabajo, casi no sale de casa y ya no tiene fuerzas ni para discutir con él. Ha perdido las ganas de vivir.
Así comienza esta nueva aventura de nuestro querido comisario Montalbano. Un poco más sordo. Un poco más viejo. Pero el mismo de siempre. Y aunque a él le entran dudas, su instinto y su olfato policial siguen en plena forma. A los amantes de la saga os va a encantar.
Señor Camilleri, ¡no se muera usted nunca!
SLHLT

domingo, 20 de mayo de 2018

Colaboración horizontal

Una nieta y su abuela hablan de amor entre tazas de café. Virginie, la nieta, piensa que antes las cosas eran más sencillas, que su abuela Rose nunca perdió la cabeza por nadie…
París. 1940. Alemania ha invadido Francia en unas pocas semanas. Europa está en guerra. Pero los que no están combatiendo tienen que seguir adelante cada día.
En un barrio de París. En un edificio como cualquier otro vive Rose con su hijo. Su marido está en el frente. Sus vecinos son una anciana malhumorada y cascarrabias amante de los gatos, una portera cotilla y metomentodo con un marido ciego y amable que escucha con paciencia a todos, y una hija con un gran talento, que quiere ser artista y que no se reconoce en su piel. También viven en el edificio: Josephine, una hermosa joven, que ha de salir adelante como puede y está al límite; Judith, que está embarazada y su marido León, que es policía. Y hay alguien más. Entre todos esconden a una vecina judía y a su hijo.
Pero un día un alemán llama a la puerta. Pregunta por ellos. ¿Les habrá delatado alguien? ¿O les estarán observando? Rose abre la puerta y convence al soldado de que allí no hay nadie. Pero también pasa algo más. Hay electricidad en el aire. Se gustan. Se buscan. Se enamoran. Se necesitan… 
Y el amor es algo muy difícil de disimular.
E imperdonable cuando te enamoras del enemigo.

MARAVILLOSA. Los dibujos. La historia. Todo. Muy bien documentada y fantásticamente bien ambientada. Emocionante. Me ha dejado sin palabras. A partir de ahora les seguiré la pista a Naive y a Carole Maurel.
Y la carta de Mark entre las últimas páginas del libro es un acierto total. Detalles como esos marcan la diferencia.

No la dejéis pasar. Es una novela gráfica fantástica.
SLHLT

miércoles, 16 de mayo de 2018

Los peligros de fumar en la cama

Una niña buscando tesoros en el patio de su abuela desentierra algo que la acompañará de por vida.
Unas adolescentes deciden ir a bañarse a una tosquera poco concurrida para soportar mejor la canícula veraniega y tratar de enamorar a Diego. El final de la poza hay una gruta con la imagen de una virgen. Cuidado con lo que deseas…
La aparición de un mendigo en un barrio de clase media acomodada y el comportamiento de sus habitantes con él los harán víctimas de un cúmulo de desgracias, mala suerte y desdichas. ¿Existen las maldiciones?
Unas fans que se toman al pie de la letra las letras de las canciones de su ídolo y las llevan hasta las últimas consecuencias.
Aljibe es el cuento que más me ha impresionado de todos…
Y nunca volveré a ver, ni a oler, igual Barcelona después de haber leído Rambla Triste.
Estos, y otros seis más, son los cuentos que habitan Los peligros de fumar en la cama. No os quiero contar más porque el llegar a ellos sin ideas preconcebidas es lo mejor que os puede pasar. Solo espero haberos tentado un poquito.

Me ha impresionado. No solo lo bien que escribe esta mujer, sino la selección de las historias, la duración de los capítulos, la madurez de los mismos, la tensión perfectamente medida, y la dosis de terror que genera cada uno de los relatos. Puro terror. Del más terrible de todos. El terror cotidiano. Del que sabes que puede ser posible, que podría ser real y aparecer un día en los periódicos. Del que puede infligir el ser humano. Del que sale de esa parte oscura que todos llevamos dentro. Del que llamamos a veces locura, demencia… Porque los monstruos no existen. Somos nosotros.
Ahora que ha vuelto a estar de moda la ficción distópica y las series donde cada capítulo es independiente de los demás en cuanto a argumento y personajes, pero todos ellos con un hilo conductor común, al estilo Black Mirror o Electric Dreams; los cuentos de Mariana Enríquez podrían formar parte de una serie de terrores cotidianos. Hay dejo mi idea para los productores de Netflix o HBO. Yo, desde luego, la vería.
SLHLT

miércoles, 9 de mayo de 2018

El amor que nos vuelve malvados

Sara coge el metro de vuelta a casa, en Nuevos Ministerios, como todos los días después del trabajo. Eduardo la espera en casa. Van a ir a cenar.
Un vagabundo la aborda en las escaleras mecánicas: Dame algo, por favor. Lo que sea. Tengo hambre. Sara se asusta. Piensa que le va a robar. Aprieta el bolso y le dice que no lleva nada. Lo aparta y sigue su camino hacia el andén. El chico es joven. Muy joven. Está sucio y esquelético. Tras pasar el torno, Sara cree que se ha librado de él. Pero él salta por encima y se vuelve a acercar. Está llorando y repite: por favor. Sara quiere que se vaya. Que la deje en paz. Que desaparezca. Y lo mira a los ojos. Y solo ve desesperación. Señorita, ya no puedo más. Y avanza de espaldas hacia las vías… Se deja caer. Y se queda quieto. Muy quieto. Con los brazos pegados al cuerpo… Y pasa el tren.
Y la vida de Sara también.
Grabaciones a escondidas, cartas nunca enviadas entre las hojas de libros que cuentan historias de amor, espejos que reflejan lo que ya no son, almas heridas, retratos que guardan la esencia del instante en el que todo cambió…
No reconocerse. Una enfermera que duerme a su lado. Vilezas cotidianas. Medicamentos y alcohol. Esperar a que todo pase. Sin moverse. Ni gritar. Ni llorar. Eduardo. Dolor como forma de comunicarse. La única. Como si nada.
Una casa roja a través de una ventana. La esperanza puesta en los ojos de otro. Y en sus manos. Y en su lápiz. Porque él la vio. Nadie más. Solo él. Y la dibujó. Ella lo sabe.
Y él, rodeado de muerte, también espera que sus ojos le salven. No por suyos. Por ser el reflejo de otros. Los que lo abandonaron. Los que nunca logró olvidar. Los que fueron y serán su condena. La condena de querer a alguien durante toda la vida. Y echarlo de menos.
A todas horas y en todas partes.
Hasta el final.
Abandono. Cuidado. Dependencia. Control. Decadencia. Dolor. Amor, también amor. Las consecuencias de nuestros actos… y el tener que aprender a vivir con ellas. Esto ha sido para mí  El amor que nos vuelve malvados.
Me ha gustado muchísimo.
SLHLT
 P. D: Jeremías Prun. ¡Qué personaje!

viernes, 4 de mayo de 2018

Los platos más picantes de la cocina tártara

Esta es una historia de mujeres. De tres generaciones de mujeres: una madre, una hija y una nieta. Tres mujeres a las que les han tocado vivir tiempos convulsos, tiempos de cambios. De origen tártaro, pero rusas, sus vidas se asoman al ocaso de la Unión Soviética y han de sufrir las consecuencias, que terminarán por alejarlas de allí y terminar en Alemania, donde comenzarán una nueva vida.
Rosalinda es una mujer fuerte y mandona. De armas tomar. ¡Una fuerza de la naturaleza! No hay nada con lo que no pueda. Y parece que, como los gatos, tenga siete vidas. Está casada con Kalgánov y tienen una hija: Sulfia: una decepción para su madre, que la ve fea, poco espabilada, débil, tímida y con muy poca gracia. Tanto ella como Kalgánov bailan siempre al son que toca Rosalinda, que es la que resuelve todos los problemas. A su manera, eso sí. Pero los resuelve.
Sulfia, con diecisiete años, se queda embarazada. Y así es como Aminat llegará a sus vidas. ¡Otra fuerza de la naturaleza! En ella depositará Rosalinda todas sus esperanzas y hará cualquier cosa por ella, pasando por encima de quien haga falta, nieta incluida.
Esta novela está desarrollada en capítulos cortos, narrados con la voz de Rosalinda, y muy bien escritos. ¡No podréis parar de leer!
De la mano de Rosalinda, Sulfia y Aminat, recorreremos la historia de una parte de Europa a lo largo del último tercio del siglo XX, eso sí, con mucha energía y sentido del humor. Porque, aunque la historia en sí sea un drama, Rosalinda es un personaje que no podréis olvidar: es manipuladora y mandona, pero divertida. Y quiere controlar la vida de todos los que tiene a su alrededor, porque sabe cuál es la forma correcta de hacer las cosas. Y todo lo hace “por su bien”. Ella no pide ni perdón ni permiso. No le entra en la cabeza. A pesar de lo que pueda parecer, es un personaje al que entiendes y que te resulta entrañable. Con una excepción. Bueno, dos. Para mí, hace dos cosas imperdonables. Pero eso lo tendréis que descubrir vosotros.

Me ha encantado este libro. Es un canto a la libertad, a la fortaleza, a la supervivencia, al atreverse a enfrentarse a los fantasmas, al valor de volver a empezar… Y al amor. También al amor. A pesar de los errores.

No leerla no es una opción.
SLHLT