miércoles, 27 de marzo de 2019

Las vidas que dibujamos

Dice la contraportada:
Un libro lleno de seres humanos que piensan sienten, dudan y aman como lo haces tú.”
Y eso es exactamente lo que es.
Entre estas dos tapas duras de 16x16 cm y con una ilustración, al más puro estilo de 72kilos, dándonos la bienvenida, se encuentran guardadas un montón de historias maravillosas, de las que te hacen pensar en alguien con una sonrisa en los labios, esperando a ser compartidas.
Sigo a @72kilos (ahora sé que se llama Óscar Alonso) desde hace tiempo en varias redes sociales y cuando supe que iba a publicar un libro no dudé ni un momento de que una de sus copias sería para mí.
Sus viñetas son calor para el alma. Y con un estilo personal y reconocible, comparten ideas, pensamientos y sensaciones solo sencillas en apariencia, pero siempre maravillosas.
Con En la cocina con Kafka abrí la veda de reseñas de libros de viñetas y me temo que esta no será la última.
¡¡Disfrutadlas!!

SLHLT


jueves, 21 de marzo de 2019

De poesía y cebolla

Si algo te eriza el vello de la nuca y te hace latir el corazón más fuerte; si notas un nudo en la garganta y te falta el aire; si sientes que habitas otro cuerpo y ves el mundo con ojos diferentes; si notas una piel distinta calentándote los huesos y pierdes pie porque la realidad se aleja; si el estómago te hace ascos ante la crudeza de un recuerdo y la bilis te amarga las heridas…
Estoy por apostar que estás leyendo poesía.
Porque eso es lo que hace. Al menos eso es lo que me hace a mí la poesía. Pero corrígeme si me equivoco, pues mi ignorancia es grande en este tema y solo puedo hablar desde las tripas.
Si no estuvieras leyendo… ¡Corre al médico!

Para celebrar el Día Mundial de la Poesía, quisiera compartir con vosotros la nana que Miguel Hernández escribió desde la cárcel a su hijo Manuel Miguel, tras recibir carta de Josefina haciéndole saber que solo tenían para comer cebolla y pan.

SLHLT


miércoles, 13 de marzo de 2019

La primera mano que sostuvo la mía

Lexie tiene 21 años y la acaban de expulsar de la universidad. Son los años cincuenta y su pecado fue cruzar una puerta de uso exclusivo para hombres. Le piden que se disculpe para permitirle licenciarse, pero ella se niega. Quiere irse de allí, lejos de la universidad, de su casa y de sus padres. Tiene un poco de dinero ahorrado y un plan: cualquier día de estos se marchará a Londres y buscará trabajo como mecanógrafa. En estas se encuentra cuando observa a un hombre husmeando a través del seto de su jardín. Es Innes Kent y se ha perdido, pero no puede dejar de mirar a esa muchacha.
Cincuenta años después, también en Londres, una pareja acaba de tener un su primer hijo. Son Elina y Ted. Ella es artista y él trabaja en el mundo del cine. Se conocieron casi por casualidad, ella acababa de dejar a su anterior pareja y él le alquilo el ático de su casa… Pero de eso ya hace mucho tiempo. Elina casi se muere en el parto. Algo se torció. Ted no sabe si fue una negligencia o simple mala suerte, pero Eli perdió más de dos litros de sangre y no recuerda nada.
Poco después de llegar a Londres, Innes vuelve a entrar en la vida de Lexie. Es el editor de una revista de arte llamada Elsewhere y, cual Pigmalión, le enseñará los secretos del oficio y de su propia vida.
Mientras Elina se va recuperando poco a poco, Ted comienza a alejarse. Casi no tenía recuerdos de su infancia, pero con la llegada del niño, aún sin nombre, imágenes muy vívidas vienen a su mente: un hombre que le saluda mientras él lo ve alejarse desde la ventana, una mujer en un vestido rojo sobre el que resbala… ¿Quién es esa gente? Nada le cuadra.
Así comienza esta novela maravillosa. Dos historias que aparentemente nada tienen en común, están mucho más conectadas de lo que podríais imaginar. La autora teje esas dos tramas y va perfilando cada una de ellas para que el lector complete el puzle que le presenta.
No voy a descubriros yo que Maggie O’Farrell es una magnífica narradora, que convierte en magia lo cotidiano y sabe cómo transmitir la emoción contenida como nadie. Pero me ha gustado tanto, que necesito que la leáis y sintáis, como yo sentí, la necesidad de volver a notar el tacto y el calor de esa primera mano que sostuvo la mía.
SLHLT

martes, 5 de marzo de 2019

Permafrost

Una mujer sin nombre, nos muestra sin pudor, sin ira y sin tapujos algunos pasajes de su vida. ¿Tal y como fueron o como los recuerda? Da igual. Eso no importa tanto como que esos fueron los momentos que la definieron, la moldearon, y la convirtieron en la persona que es.
El despertar a la sexualidad, el descubrimiento del olor y el tacto de otra mujer, el miedo al compromiso, la lectura y el sexo como refugio de la vida y de la muerte. Una muerte que en ocasiones ansía y con la que coquetea. A la que no teme y que tiene siempre presente como un perfecto plan de huida. La normalidad con la que asume sus diferencias con quienes la rodean, también es un tormento, un contrapunto ya normalizado que le ayuda a apuntalar su coraza de hielo.
Y, al igual que en la creación de las ciudades hay momentos clave, la construcción de una muralla que la haga inexpugnable, invencible y autosuficiente, que la aísle de sus enemigos y de algunas influencia, lo es. Pero con el tiempo, la historia también nos muestra otras fechas, otros hitos, aquellas batallas que abrieron grietas en esa muralla. Poco a poco, a veces. Otras, en cruentas luchas que hacen temblar los más profundos cimientos, hasta dejarla a la merced de cualquiera. Expuesta. Así se pierden imperios, pero también se crece, se cambia y se evoluciona… Y, tal vez, se abra el camino hacia algo parecido a la felicidad.
Se ha descongelado el permafrost.
Esta novela me ha dejado sin aliento. Es cruda y brutal. La prosa salvaje, y en ocasiones casi poética, de Eva Baltasar te inunda el alma. Y aunque no es un libro para todo los públicos, a mí me ha encantado.

Os la recomiendo.
SLHLT

viernes, 22 de febrero de 2019

Carbón

Ponferrada. 1958.
Ana y Sara tosen. Tienen catarro. Unos pasos apresurados y nerviosos se acercan por el pasillo. Es su padre. Se asoma a la habitación que comparten a los pies de la Central Térmica de Compostilla y las observa preocupado…
Tienen 4 y 5 años y casi son una. Dos hermanas que no se separan nunca, dos niñas “termicanas” para las que la central es el escenario mágico de juegos y rutinas. Estas dos niñas crecerán juntas, descubriendo un mundo exterior distinto a lo que habían conocido: más áspero más cruel y más oscuro que el polvo de carbón que todo lo cubre, y que dejarán atrás al marcharse a Madrid.
Madrid es muy distinto a lo que imaginaban. Lleno de posibilidades, pero también lleno de decepciones. Su padre estudiará la carrera que no le permitieron hacer en su día, una nueva hermana viene en camino y la adolescencia transformará sus días de niñas.
Y la muerte. La muerte condicionará la vida de Sara. Su futuro. Sus elecciones. La forma de afrontar la vida, sus estudios, la profesión que elige.
1971.
<<Tengo la certeza de que no somos pompas de jabón. El motivo de vivir no puede ser pasarlo bien. Ha de ser dejar huella.
Mi madre se ha quedado muy delgada, viste de negro por completo. Tampoco habla apenas, pero una tarde le cuento mis sospechas de que la contaminación de la Térmica haya tenido que ver con nuestras muertes. Mi madre parece haberlo pensado también y, tras un prolongado silencio mirando hacia el suelo dice:
- Fuimos muy felices allí, en la Térmica, pero a ellos dos les costó la vida.>>
En este libro Sara Velasco recuerda con emoción trece años de su vida. Su vida al lado de su hermana Ana. Y lo cuenta en primera persona, porque lo ha vivido, porque lo ha sentido, porque lo ha sufrido, porque lo ha tratado de superar y de olvidar, pero no ha podido… Y tampoco ha querido. Por eso ha investigado y este libro es algo más que unas memorias nostálgicas de un tiempo que nunca ha de volver, también es una acusación a los que pusieron por delante el desarrollismo a cualquier precio, sin importarles la vida de la gente que lo llevó a cabo. Lo que para algunos son simples daños colaterales, para otros es la salud y la vida.
Me ha gustado mucho. Quizás porque ese mundo que describe lo reconozco en las historias que mi abuela me contaba. Quizás porque vivo en una ciudad industrial donde nos están envenenando poco a poco, sin que parezca importarle a nadie, quizás porque enseño esos procesos industriales necesarios para transformar la energía calorífica de los combustibles fósiles en energía eléctrica, o quizás porque en mi ADN el carbón también está presente.
Muy recomendable.
SLHLT

miércoles, 6 de febrero de 2019

La piel caduca


De viaje por Extremadura hicimos una parada en Plasencia para visitar una preciosa librería para replicantes. Y allí, los amigos de La Puerta de Tannhäuser, me recomendaron a Lucía Marín y su colección de relatos La piel caduca. Como esta buena gente ama su oficio y disfruta leyendo y recomendando libros a todo aquel que se asoma, dieron en el clavo. Solo puedo darles las gracias y decir que me ha encantado este libro y que ha sido todo un descubrimiento Lucía Marín, a la que desde ahora seguiré de cerca.
Quizás no sepa cómo se llama y si la gente que amó está viva o muerta. Puede que se quede dormida en los momentos más inadecuados y no reconozca a la que se asoma en el espejo, pero sabe hacer una tortilla de patatas: la cantidad de cebolla justa, la temperatura del aceite, el número de huevos, las patatas perfectamente troceadas y el punto exacto de sal. Cuando la cabeza no puede, el cuerpo recuerda.
¿Qué hacer cuando tu mujer necesita un cambio para ser feliz y tu universo se comienza a resquebrajar por los pequeños detalles? Quieres que esté bien, pero su mejoría tambalea tu autoestima. Quizás sea una buena idea empezar a cambiar también.
Recoges a una mujer en silla de ruedas a la puerta de los juzgados y la conversación con ella, en una ruta sin apenas indicaciones, puede llegar a ser la más importante de tu vida. Y de la suya.
Margarita cuida de Lorenzo. Con la edad y la crisis su familia ha venido a vivir con él. Hay poco sitio y muchos silencios. Samuel tiene que escribir una historia para el instituto y Margarita le ayuda. Y esa historia ya no será un trabajo escolar más. Será una historia que les pertenecerá a todos ellos, con nombre de Victoria.
¿Y si la propia Perséfone, la diosa del infierno viniera a ayudarte a escribir tu novela? Fuck the Muses!! Hell Godesses rock!!
El tiempo pasa y hay gente que, aun habiendo sido importante en de tu vida, se queda por el camino. Otra, poca, permanece. Aparecen nuevos amigos y se desatan diferentes pasiones. Pero, sin saber muy bien el porqué, hay personas que aparecen y desaparecen de forma intermitente a lo largo de los años. Y tú lo aceptas como algo normal… Un día te llega una postal invitándote a una boda. Y, siguiendo el juego, vas.

Cuentos redondos. Historias maravillosas. Personajes que no te dejarán indiferente. Distintos registros. Humor y buen saber hacer. Todo esto y mucho más es lo que os vais a encontrar entre estas páginas. 
¡Os lo recomiendo!
SLHLT

miércoles, 30 de enero de 2019

Los señores del tiempo

Tres años después de que empezase todo (El silencio de la ciudad blanca) Unai y Alba siguen juntos en Vitoria y Deba (Los ritos del agua) crece feliz, con Esti, German y el abuelo como parte importante de su familia y de su vida.
Pero la calma no dura para siempre y menos si eres un policía especializado en hacer perfiles de psicópatas y asesinos en serie.
A finales del verano de 2019 tienen lugar en Vitoria una serie de asesinatos de lo más peculiares: el modus operandi del asesino no es el habitual, sino que está usando técnicas medievales para matar a sus víctimas. Un empresario muere tras haber ingerido cantárida en polvo, un polvo marrón que se usaba como potente estimulador sexual en la Edad Media. Unas hermanas adolescentes que llevaban un par de semanas desaparecidas, serán encontradas emparedadas en un edificio a medio construir en plena almendra medieval de Vitoria; y un joven aparece muerto por encubamiento en el río Zadorra. Al abrir la cuba descubrirán que no estaba solo allí dentro, lo acompañaban un perro, un gato, un gallo y una víbora.
Pero lo curioso no acaba ahí. Todos estos crímenes son similares a los que aparecen en el libro Los señores del tiempo, un superventas de autor desconocido que está causando furor entre los vitorianos.
Las pesquisas llevarán a Kraken hasta la torre de Nograro a conocer a su dueño y a los habitantes del pueblo vecino.
Pero recuerda: las cosas no siempre son lo que parecen.
Esta tercera entrega de la Trilogía de la ciudad blanca es un buen punto y final (¿o un punto y aparte?) de la misma. Alterna capítulos de Los señores del tiempo, con la investigación criminal que lleva a cabo Unai López de Ayala y su equipo. Como en las anteriores novelas de la saga, el trabajo de investigación de la autora es soberbio y la trama muy adictiva, y el desenlace imposible de imaginar.
Mi preferida sigue siendo la primera parte, pero los tres libros están muy bien.
Los amantes de las novelas policiacas, la historia y los thrillers, no os las podéis perder. Eso sí, un consejo: leed los libros en orden.
No los podréis soltar.
SLHLT

miércoles, 23 de enero de 2019

La trenza

Para las mujeres valientes.

Trenza f. Conjunto de tres mechones o tres cabos que se cruzan alternativamente, entretejiéndose.

Smita, Giulia y Sarah.
Uttar Pradesh, Palermo y Montreal.
Smita es una dalit, una intocable, y está nerviosa. Hoy es el día en que Lalita, su hija, irá por primera vez a la escuela. No querían que fuera, pero ella pagó al brahmán. Ahora Lalita aprenderá a leer y encontrará un trabajo digno. Y eso la llena de alegría. Así nunca tendrá que oler la mierda de los demás, como ella, que vacía letrinas de las casas más ricas día tras día.
Giulia es una de las hijas de un empresario siciliano. Está muerta de sueño porque se ha pasado la noche leyendo, pero hoy su padre ha ido a hacer la ruta por las peluquerías de Palermo y le toca a ella abrir el taller. El negocio lleva en pie más de cien años. Un siglo aprovechando el pelo de los sicilianos para hacer pelucas y postizos. Pero los tiempos cambian y es casi un milagro que el negocio siga en pie.
Sarah es abogada y ha luchado como nadie para conseguir el puesto que tiene en el bufete en el que trabaja. Es infalible, inagotable, invencible. Nadie trabaja más que ella. Nunca muestra debilidad. Es perfecta. Es hermética. Y para conseguirlo ha tenido que renunciar a muchas cosas por el camino: dos matrimonios, miles de noches en vela, dos hijos a los que ve mucho menos de lo que desearía y una vida cronometrada al segundo para poder cumplir con todo lo que se espera de ella. En el bufete se rumorea que la van a ascender. Ha llegado a la cima mucho más rápido que nadie.
Pero pasa algo el primer día de Lalita en el colegio; el padre de Giulia tiene un accidente de coche; y Sarah se desmaya en la sala del tribunal.
Sus vidas están a punto de dar un vuelco. Las pondrán a prueba. Y aunque ellas no lo sepan, las van a conectar.
Tres mujeres en un mal momento. Tres historias que contar. Tres decisiones que tomar. Tres vidas diametralmente opuestas. Tres ramas que nacen de un único tronco. Tres personas que luchan por sobrevivir a una vida que les fue impuesta. Una guerra que hay que ganar para poder ser dueñas de su destino.
Tres cabos de una misma trenza.

¡¡Maravillosa!!
SLHLT

miércoles, 16 de enero de 2019

En la cocina con Kafka

Aunque normalmente no reseño libros de viñetas, y se han quedado fuera de este blog amigas como Enriqueta, Maitena, Lola Vendetta y Maestra de pueblo, entre otras, no me he podido resistir a las tiras cómicas de Tom Gauld.

Todos somos frikis y quien diga lo contrario miente. Y los amantes de los libros lo somos, y mucho. Por eso me han hecho tanta gracia estas viñetas y no he podido evitar compartir algunas con vosotros.

Aquí os dejo una pequeña muestra de lo que os vais a encontrar entre las páginas de este libro.

¡Os va a encantar!














SLHLT

miércoles, 9 de enero de 2019

La señora Caliban

Dorothy es una mujer que pasa sus días sin pena ni gloria. Ha sufrido una pérdida irreparable de la que aún no se ha recuperado y que ha acabado prácticamente con su matrimonio. Su marido, Fred casi no está en casa y, cuando lo está, se mantiene distante. Dorothy está segura de que está teniendo otra aventura.
Su única válvula de escape es su amiga Estelle, divorciada, con dos hijos, que bebe demasiado, y con la que charla y se ríe. El resto de su tiempo lo dedica a tareas domésticas, y desde hace un tiempo ha empezado a oír mensajes dirigidos a ella en la radio. ¿Estará perdiendo la cabeza?
Un día escucha que un extraño ser anfibio se ha escapado del Instituto de Investigaciones Oceanográficas tras matar a dos de los científicos que lo estudiaban, y cree que es cosa de su imaginación, hasta que la puerta de su cocina se abre y por ella entra un extraño y apuesto ser de dos metros de alto, fuerte y de color verdoso. En vez de asustarse, le ofrece las verduras que está cortando para la cena de su marido. Está hambriento, cansado y necesita ayuda. Dorothy no le tiene miedo, más bien siente lástima por él y decide darle cobijo y esconderlo de la policía.
Así comienza un descubrimiento mutuo y una hermosa historia de amor. Larry, como se hace llamar, le ayuda con sus tareas domésticas, la escucha, y le pregunta todo lo que no entiende de este mundo de locos. Dorothy redescubrirá su propio universo, su libertad, su fortaleza, su deseo, sus ganas de vivir y una verdad inesperada al atreverse a habitar la piel verdosa de un ser que tiene más de humano que muchos de los seres así catalogados.
La señora Caliban es una mezcla entre “La forma del agua” y “Mujeres desesperadas”, con toques de humor negro y surrealista, giros inesperados en la trama y sin el final que se esperaría si fuese una película. Me ha parecido original, fresca y diferente.
Me ha gustado mucho.
SLHLT

miércoles, 2 de enero de 2019

Todo es posible

¿Os habéis parado a pensar que estamos hechos de vida? De muchas vidas. Cada célula de nuestro cuerpo está viva y actúa como cualquier otro ser: nace, crece, se alimenta, excreta, se mueve, interacciona con otras, se reproduce y, finalmente, muere. Esas células tienen una historia como individuos y una función que hace que, junto con otras muchas compañeras de fatigas, lata mi corazón, entre aire en mis pulmones o me permita teclear estas palabras. Juntas, esas células de vidas anodinas repetitivas y cortas, se convierten en algo más, en mucho más: en ti y en mí.
Algo así es la historia que he elegido para comenzar el año y que es ya la número 200 de este blog.
Cada uno de los protagonistas de esta novela recuerda un pedazo de su vida. Con su visión personal nos transmite sus miserias, sus alegrías, sus frustraciones y sus éxitos. Y todas esas historias están conectadas entre sí, como las células de un organismo superior, todas son parte de algo mayor: la vida.
Y la vida no es sencilla.
Este es el pequeño pueblo del Medio Oeste de Estados Unidos donde se crio Lucy Barton, donde viven sus hermanos, donde fue al colegio (en el que se quedaba las tardes para hacer los deberes y no volver a casa), donde su madre cosía (era buena y muy barata) y su padre trabajaba para otras granjas después de volver de una guerra que lo descompuso, y donde buscaba con sus primos en la basura. Un lugar donde el tiempo parece haberse detenido a descansar.
Lucy hace mucho que se fue. Que escapó. Ahora vive en la ciudad, es escritora y ha escrito un libro autobiográfico. Algunos no se creen que haya podido hacerlo. Otros están orgullosos de su éxito. Y algunos, quizás teman salir en él…
Sin ser una continuación de Me llamo Lucy Barton, ambos libros están conectados. Y Elizabeth Strout sabe transmitir, como nadie, la fragilidad y la fortaleza del ser humano. Con una narración personal, dulce e intimista, que te encoje el corazón, nos relata la vida de gente corriente, con todo lo que ello implica.

Simplemente maravillosa.
SLHLT

lunes, 31 de diciembre de 2018

2018 en imágenes.


He aquí 53 de la muchas formas en las que fui feliz este 2018.

Y un consejo para el 2019: leed. Leed mucho. ¡Leed siempre!


SLHLT

sábado, 29 de diciembre de 2018

Mary, que escribió Frankestein

Esta es Mary. Es una soñadora. El tipo de chica que pasea sola, contempla las nubes e imagina cosas que nunca han existido. Mary tiene un nombre para sus fantasías. Las llama <<castillos en el aire>>.
También le encantan las historias. Intenta escribir la misma clase de historias que le gusta leer. Pero las que ve cuando sueña despierta son las más emocionantes de todas.
¿Y a dónde va Mary cuando quiere leer y soñar? Pues va al cementerio, y se sienta junto a la tumba de su madre.
La madre de Mary era una gran filósofa. Escribía libros en los que decía que las mujeres y los hombres deben ser iguales. Murió cuando Mary solo tenía once días de edad.
¿Puedes echar de menos a alguien que nunca has conocido?
A Mary le pasa.”

Así comienza este cuento maravilloso en el que se narra la vida de Mary Shelley antes y después del monstruo. Una vida llena de tristeza, de desarraigo, de amor, de libertad y de talento. Mucho talento. Pensad que Mary solo tenía dieciocho años la famosa noche en que Byron les propuso a sus amigos escribir las ya célebres historias de fantasmas.
Es una pequeña joya ilustrada con maestría, que le hubiera encantado a mi yo niña tanto o más de lo que le ha gustado a mi yo adulta.
¡Lo vais a disfrutar!
Y ya que estamos en fechas navideñas: ¡regaladlo!

Acertaréis.

SLHLT

viernes, 21 de diciembre de 2018

El peso del corazón

Bruna ha vuelto.

Seis meses después de la anterior entrega, Bruna sigue trabajando como investigadora privada y descontando, como una condena a la inversa, los días que le quedan de vida.

Yiannis lo han echado del archivo y se ha mudado más cerca de BrunaBartolo, el tragón, tan dulce y tierno como siempre, sigue comiéndose todo lo que encuentra por delante. Y la relación entre Bruna y Lizard no pasa por su mejor momento...

En esta aventura Bruna se quedará sin licencia por agredir a un policía al tratar de defender a una niña rusa, de la que se hará cargo más tarde. Esa niña medio salvaje, que ha sufrido lo indecible y que presenta unos niveles de radiactividad imposibles de explicar, trastocará las vidas de todos y hará aflorar en Bruna facetas que ni ella misma conoce. 

Para recuperar su licencia, Bruna tendrá que hacer terapia y así será como el sobón entra en su vida... 

Con la cuenta en números rojos, acepta un trabajo aparentemente sencillo que se convierte en algo con raíces mucho más profundas, donde el tráfico de material radiactivo, el fanatismo religioso del Reino de Labari y las guerras silenciadas por el gobierno y que tienen lugar en los confines del planeta, se convertirán en protagonistas.

He de deciros que esta segunda entrega me ha gustado aún más que la primera. Bruna es cada vez más compleja y humana, y la aparición de nuevos personajes contribuye a ello. 

Estoy segura de que si Rosa Montero fuese estadounidense, ya le habrían comprado los derechos para hacer una saga cinematográfica de esta heroína tecnohumana.

Muy recomendable.

SLHLT


miércoles, 14 de noviembre de 2018

Kentukis

Un día cualquiera, podría haber sido hoy mismo, entras en un bazar o en un centro comercial y te pones a mirar todos los kentukis que tienen expuestos. ¡¡Son monísimos!! No sabes por cuál decidirte: una conejita, un topo, un cuervo, un osito… ¿quizás un dragón?
Aunque no son baratos te decides por uno y te lo llevas a casa. Ahora toca ponerlo a funcionar: lo colocas en su base de carga y esperas a que la conexión tenga lugar.
Tras varias horas de espera tu kentuki abre los ojos, se baja del cargador y comienza a seguirte a donde quiera que vayas. No puede hablar, aunque sí mover los ojitos y la cabeza en todas direcciones y emitir pequeños ruiditos metálicos. ¡Ya eres un “amo de kentuki”!
Pero en la otra punta del mundo, o tal vez en la puerta de al lado, alguien que compró un código de conexión está viendo tu cara y tu casa a través de las cámaras que el kentuki tiene por ojos. Acaba de crearse un vínculo de manera aleatoria y ese enlace solo se romperá si la batería se agota, si el kentuki se rompe o si decide finalizar la conexión de forma unilateral. Una vez finalizada, no se podrá volver a establecer nunca más.
¿Tú qué elegirías: ser kentuki o tener un kentuki?

Samanta Schweblin convierte nuestro presente en una distopía al puro estilo Black Mirror.
A través de distintas historias nos enseña, sin juzgar, el punto de vista de los kentukis y de los amos de kentuki. Y os aseguro que no os dejará indiferentes… ¿Puede una persona ser la mascota de otra? ¿Qué seríamos capaz de hacer si nos permitiesen observar la vida de otro sin ser condenados? ¿Y si nos obligaran a mirar lo que no queremos? ¿Cómo actuaríamos si lo que vemos a través de las cámaras es algo inmoral, depravado o ilegal? ¿Serías capaz de dejar que un desconocido invadiese tu intimidad? ¿Podría un kentuki ayudar a combatir la soledad? ¿Sería posible llegar a enamorarse de la persona que está al otro lado? ¿Dejarías que tus hijos interactuasen con ellos? ¿Querrías conocer a la persona tras el kentuki?
Me ha sorprendido y me ha gustado.

 SLHLT