Mostrando entradas con la etiqueta alfaguara. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alfaguara. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de julio de 2024

Las indignas

En un mundo postapocalíptico un puñado de mujeres viven en un antiguo convento, la Casa de la Hermandad Sagrada. Sus muros las protegen de la lluvia ácida, de los vientos venenosos, de los insectos que queman la piel y de los viajeros errantes… Aunque ya hace mucho que nadie aparece por allí.

Pero esos muros que las protegen del inhóspito exterior son más una cárcel que un refugio. Allí dentro la Hermana Superior dirige con mano de hierro, y una crueldad sin límites, los destinos de las mujeres a su cargo, con la excusa de agradarlo a Él, el líder del culto siniestro en el que se encuentran inmersas.

Una vez dentro, y tras ser purificadas, las mujeres son agrupadas dentro de alguna de las categorías en las que se divide su extraño universo: Santas menores, Auras plenas, Diáfanas de espíritu, Iluminadas e Indignas. Todas ellas son torturadas constantemente por supuestos malos comportamientos del cuerpo, del alma o de la fe. Y todas ellas lo asumen como un mal necesario para ir ascendiendo en el escalafón que las acercará más a Él.

Una de las feligresas, nuestra narradora, duda y escribe una especie de diario, con la tinta que dejaron allí los antiguos monjes que habitaban el convento, lo que les ocurre a ella y a sus compañeras dentro de esos muros…

 

A medio camino entre La carretera y El cuento de la criada, Agustina Bazterrica escribe una historia brutal donde denuncia, en forma de distopía, el control que el patriarcado ha tenido, tiene y pretende tener sobre los cuerpos de las mujeres, usando el dolor y la sumisión como arma de control.

Al igual que Cadáver Exquisito, este no es un libro para todos los estómagos, pero sí que es una gran historia, muy necesaria para abrir mentes y despertar conciencias.

SLHLT

domingo, 30 de junio de 2024

Mirafiori

 << No me esperará dentro de la estación sino en la calle, apoyada en la puerta de un Fiat 131 Mirafiori con un Ducados en la boca para encenderlo con una cerilla en cuanto me vea, como si su director le hubiese dicho <<¡acción!>>. Todo parecerá casual, pero en su cabeza habrá transcurrido una y otra vez. Se habrá despertado pronto para probarse un montón de ropa, alguna aún con la etiqueta colgada para devolverla después, y terminar eligiendo, como siempre, el vestido corto negro y las botas altas negras que tanto me gustaron cuando la acompañé al festival de Sitges. Habrá estado delante del espejo una hora –lo sé porque la cronometraba-, y al final decidirá no maquillarse apenas, solo una sombra en los ojos, pero no porque ella se vea mejor sino porque sé que su rostro lavado es el mejor de todos los que usa en la vida y en las películas, incluido el rostro que me vio al límite de la muerte en nuestro piso en Madrid, al misma mirada de Faye Dunnaway a Warren Beatty cuando comprende en Bonnie & Clyde que los van a matar en segundos; esa belleza absoluta que solo aparece al fondo del terror, cuando ya todo da igual y lo que os pase os va a pasar a los dos al mismo tiempo, y nunca más se quedará ninguno solo, es decir, sin el otro. >>

Así empieza Mirafiori, una historia de amor a lo largo de cuatro décadas, entre una actriz, Valentina Barreiro, y un periodista, que nos lo cuenta todo. 

Una historia de amor que nace en un momento imposible, anudada por un secreto aún más imposible. 

Una historia de amor entre dos personas que se quieren y se hieren, que se separan y se buscan, que se reinventan y se añoran.

Una historia que termina. 

Pero imposible de cerrar…

Porque aquel secreto imposible, susurrado a escondidas de los labios de una adolescente, resulto ser posible.

Aunque nadie lo entienda.

Aunque nadie lo crea.

SLHLT

domingo, 20 de agosto de 2023

No huyas

Amala se despierta. Está desorientada y no sabe dónde se encuentra. Le duele el hombro. Al llevar la mano al lugar que le quema, sus dedos tocan un objeto extraño. El dolor es intenso. Insoportable. Su secuestrador le ha insertado una pieza con un enganche en la espalda. Está unido a una cadena que le permite moverse por el interior de una especie de nave abandonada, y llegar caminando hasta el retrete. Mientras busca la manera de huir, recibe un extraño mensaje “No huyas”. ¿Quién se lo ha enviado? ¿Hay alguien más allí encerrado? ¿Y de dónde salen las abejas?

 Francesca, la tía de Amala, intentará encontrarla con todos los medios a su alcance, y más aún cuando se da cuenta de que existe una conexión con una serie de asesinatos de adolescentes treinta años atrás. Ella se encargó de defender al que fue condenado. Siempre creyó en su inocencia. Ahora está segura. La aparición de Gerry, un extraño personaje que se hace pasar por turista israelí, la ayudará a encontrar las respuestas que busca.

 Este sí es un thriller al uso. Lectura adictiva de las que te quitan horas de sueño y te llevas a todas partes porque eres incapaz de soltarla. Narrada en dos líneas temporales, con personajes femeninos potentes y bien construidos, es perfecta para los amantes del género y para los bloqueos lectores.

 Absténganse los estómagos sensibles.

SLHLT

sábado, 10 de junio de 2023

El tiempo de las moscas

<< Inés avanza escoltada por una agente penitenciaria a la que apenas conoce. A ella le habría gustado que hoy la acompañara otra, alguna de aquellas con las que compartió tantos años ahí dentro. Quince. El bolso que carga no llega a pesarle en el hombro. Regaló la mayoría de las pocas cosas que tenía. Siente que está a punto de nacer por tercera vez: la primera cuando la parió su madre; la segunda, cuando mató a Charo o Tuya; la tercera, en cuante se abra la puerta y esté libre. Una nace desnuda, así que para qué llevar nada, eso pensó cuando le dijeron que preparara sus cosas, cuando supo que se iba. Eso piensa ahora, una nace desnuda. >>

 

Inés ha pasado quince años en la cárcel. Esa fue la pena que le impusieron por matar a la amante del que un día fue su marido. Pudo haber sido más. Pudo haber sido menos. Ya da igual. Las cosas fueron como fueron.

El tango dice que veinte años no es nada. ¡Pero sí que lo son! Y quince también. En quince años da tiempo a que todo cambie. Inés es otra. No hoy rastro de la que fue. Ahora es más calmada y reflexiva: mejor. Y el mundo. ¡El mundo sí que ha cambiado! Y parece que se ha vuelto todo más rápido, más inmediato, más aséptico, más inclusivo… Mejor.

Inés lo observa y se adapta rápidamente a ese nuevo y extraño mundo, donde su única amiga, La Manca, a la que conoció en prisión, se convertirá en su socia en un negocio singular. Mientras Inés se dedica a la fumigación de todo tipo de plagas, La Manca se erige en detective privada. Y las dos son más que buenas en sus respectivos trabajos.

Su vida dará un nuevo vuelco cuando una de las clientas de Inés le hace un encargo “poco habitual” …

El tiempo de las moscas es la continuación o la segunda parte de Tuya. Yo os recomiendo que las leáis en orden, para percibir la evolución de Inés, pero se pueden leer de forma autónoma sin ningún problema.

Los que os asomáis por aquí ya sabréis que admiro a Claudia Piñeiro, una gran contadora de historias, capaz de cambiar de registro de una obra a la siguiente y hacerlo siempre con maestría. No quiero desvelar mucho de esta historia, pero sí diré que me ha gustado muchísimo. Incluso más que Tuya. Ya me contaréis lo que os ha parecido a vosotros.

SLHLT

jueves, 23 de marzo de 2023

Tuya

Argentina. Finales del siglo XX. Un barrio residencial. Una familia tradicional de clase media acomodada. Ella, ama de casa. Él, hombre de negocios de éxito. Y una hija adolescente.

Inés es una mujer casada que vive la vida que quiere llevar y se comporta de acuerdo con lo que se espera de ella, hasta que un día encuentra una nota dirigida a su marido con un corazón y un “Te quiero” con la rúbrica “Tuya” hecha con carmín.

Las alarmas se disparan. Su mundo ideal se tambalea. Inés no quiere ser una mujer como su madre. No lo va a permitir.

Una noche, tras una llamada telefónica a horas poco adecuadas, su marido sale de casa con la excusa de “son cosas de trabajo”. Inés decide seguirlo. E, inesperadamente, se convierte en testigo de un crimen.

Mientras tanto, Lali, su hija, se ha quedado embarazada y nadie se da cuenta de nada.

La trama se va a enredar. ¡¡Y mucho!! ¿Qué estará dispuesta a hacer Inés para mantener su estatus, su posición y su matrimonio?

Tendréis que leerlo para averiguarlo.

Novela corta, ágil, entretenida, intrigante y rápida de leer; irónica, ácida, divertida y con giros inesperados en la trama. Sin ser lo mejor que he leído de Claudia Piñeiro, cumple perfectamente su misión.

Os gustará.

SLHLT

jueves, 6 de octubre de 2022

Niebla ardiente

Barcelona, 2013.


Esther, asentada en Barcelona desde hace ya unos años, mira las noticias del 1 de enero en la tele. Lo normal en esas fechas: fuegos artificiales, cotillones y resúmenes de lo ocurrido en el mundo durante el año anterior.


Mientras decide lo que va a hacer durante el día, mira uno de los canales latinos de televisión por cable donde cuentan lo acontecido en México durante los últimos doce meses. Nada nuevo bajo el sol: inseguridad, secuestros, asesinatos de mujeres, el PRI, la corrupción institucional y algún que otro chisme sobre artistas que ella ya no conoce.


De repente una imagen la deja sin aliento. No puede ser. Acaba de ver a su hermana en las imágenes de las marchas de protesta de los campesinos en el estado de Hidalgo. Es imposible. Irene está muerta. Desapareció como tantas otras mujeres en México, de las que nunca se vuelve a saber nada.


Pero Esther reconocería esa cara en cualquier parte. Fue un momento. Un instante. ¿Estarían la nostalgia y la culpa jugándole una mala pasada? ¿Es posible que Irene estuviera viva después de tanto tiempo?


Aquí comienza la búsqueda. Quizás detrás de un fantasma.

SLHLT 

domingo, 7 de agosto de 2022

Catedrales

<< No creo en Dios desde hace treinta años. Para ser precisa, debería decir que hace treinta años me atreví a confesarlo. Tal vez no creía desde tiempo antes. No se abandona “la fe” de un día para otro. Al menos no fue así para mí. Aparecieron algunas señales, síntomas menores, detalles que, al principio decidí ignorar. Como si estuviera germinando dentro de mí una semilla que, tarde o temprano, reventaría y abriría la tierra para salir a la superficie como un tallo verde, tierno, débil aún, pero decidido a crecer y gritar a quien quisiera oírlo: “No creo en Dios” >>.


Nadie está preparado para despertarse una mañana con la noticia de que el cuerpo de tu hermana pequeña ha sido encontrado, quemado y descuartizado, en un descampado a las afueras de la ciudad. Algo así no se mastica ni se digiere. Se traga entero y se queda atravesado de por vida entre la garganta y el corazón. Con el tiempo, te acostumbras a tener ese nudo ahí, como una nueva extremidad. Pasa a formar parte de tu cuerpo, pero no te permite olvidar.


Ana, hija menor de una familia de clase media, conservadora, tradicional y religiosa, como tantas, aparece asesinada. El tiempo se para. Se ralentiza. Pero el culpable no aparece y todos parecen dispuestos a olvidar. Treinta años después su hermana Lía, desde el otro lado del mundo, recibe una extraña visita junto con las cenizas de su padre. Algo se vuelve a abrir y el nudo en el pecho despierta, molesta, duele y late. Quizás haya llegado el momento de descubrir la verdad.


Esta historia va mucho más allá de la investigación de un asesinato. Esa búsqueda es la excusa para desenterrar algo más profundo: secretos, prejuicios, la doble moral escondida detrás del agua bendita y los padrenuestros, y el odio vestido de buenas intenciones.


Leed a Claudia Piñeiro. Es oro puro.

SLHLT

domingo, 2 de enero de 2022

La buena suerte

Pablo. Hombre de negocios. Traje caro. Maletín. Todo un cliché del éxito empresarial.

El tren en el que viaja hace una parada en Pozonegro, un pueblo gris y anodino en medio de la nada, nacido a la sombra de una antigua explotación hullera, y que agoniza con ella. 

Algo en Pablo se quiebra. Ese lugar perdido de la mano de Dios puede ser el lugar perfecto para esconderse, para huir de todo, para dejar su vida atrás, para que no lo encuentren… Y entonces, con la determinación de las decisiones que te han de cambiar la vida, se baja del tren y desaparece. 

Así comienza La buena suerte: una historia sobre el bien y el mal, sobre el miedo, el sufrimiento, la culpa y la mezquindad humanas, pero también una historia sobre la redención, el perdón, la ternura, el humor, las segundas oportunidades y la capacidad de detectar la belleza en lo cotidiano y de aprender a amar la vida. 

Si necesitas una lectura que te temple el corazón y te haga ver el vaso medio lleno, no lo dudes, esta es la indicada. 

Sin ser de sus mejores novelas, leer a Rosa Montero siempre es un acierto. Y te aviso: te enamorarás de Raluca.

SLHLT

martes, 9 de noviembre de 2021

Cadáver exquisito

 << Media res. Aturdidor. Línea de sacrificio. Baño de aspersión. Esas palabras aparecen en su cabeza y lo golpean. Lo destrozan. Pero no son solo palabras. Son la sangre, el olor denso, la automatización, el no pensar. Irrumpen en la noche, cuando está desprevenido. Se despierta con una capa de sudor que le cubre el cuerpo porque sabe que le espera otro día de faenar humanos >>.

Tras contraer un virus mortal para el ser humano, todos los animales fueron sacrificados.

<< Se probaron vacunas, antídotos, pero el virus resistió y mutó. Recuerda artículos hablando sobre la venganza de los veganos, otros sobre actos de violencia contra animales, médicos en la televisión explicando cómo sustituir la falta de proteínas, periodistas confirmando que todavía no había cura para el virus animal >>.

Sin proteína animal, comenzaron a aparecer las primeras voces reclamando el canibalismo. Hubo debates, protestas masivas, huelgas de hambre, reclamaciones de organizaciones que defendían los derechos humanos… Pero también artículos y estudios a favor, de mano de prestigiosos periodistas, científicos y universidades de renombre.

Pronto las protestas disminuyeron, tapadas por las noticias, cada vez más habituales, de personas muertas por el virus… Luego comenzaron las campañas mediáticas y, tras una breve transición, todos normalizaron el canibalismo, aunque esa es una palabra que no se volvió a utilizar. El nuevo término oficial fue “carne especial” … Y alguien tenía que encargarse de “prepararla”.

Marcos Tejo es el encargado del frigorífico (ya nunca más “matadero”) Krieg y nos cuenta su historia.

<< Él no le dice carne especial. Él usa las palabras técnicas para referirse a eso que es un humano, pero nunca va a llegar a ser una persona, a eso que es siempre un producto. Se refiere al número de cabezas a procesar, al lote que espera en el patio de descarga, a la línea de sacrificio que debe respetar un ritmo constante y ordenado, a los excrementos que deben ser vendidos para abono, al área de tripería. Nadie puede llamarlos humanos porque sería darles entidad, los llaman producto, o carne, o alimento. Menos él, que quisiera no tener que llamarlos por ningún nombre >>.

 

Agustina Bazterrica, con esta distopía brutal, hace una crítica cruda y necesaria del consumo y producción intensiva de carne animal y plantea una reflexión de lo más necesaria sobre el tema. Además, os enganchará: los capítulos son cortos, el protagonista tendrá que tomar decisiones cuestionables, y el final no os dejará indiferentes. Os lo aseguro.

No es un libro para todos los públicos: el hecho de sustituir a la res por el ser humano, y ponerse en sus pezuñas, es un ejercicio que a muchos les revolverá las tripas, pero yo os lo recomiendo. No por morbo, sino por la reflexión.

Tras esta historia, no volveréis a ver el mundo con los mismos ojos.

SLHLT

jueves, 7 de enero de 2021

Madrugada

Trinidad Ríos perdió a su madre cuando era muy niña, en una aldea en medio de la selva cuya existencia solo se sostenía por la minería y explotación ilegales de los recursos del subsuelo. Una mañana su madre no volvió a casa. El miedo hizo que Trinidad se acercase al prostibar donde trabajaba y allí la encontró en el suelo. Muerta.

Trinidad, casi como una heroína, huye para no heredar el destino de su madre. Por el camino encontrará gentes de todo tipo y condición, y tendrá que tomar decisiones que condicionarán su vida y determinarán la persona en la que se va a convertir.

Pero su infancia en la selva ha dejado más cicatrices de las que ella esperaba. El cuerpo humano no es capaz de eliminar los metales pesados y el mercurio que contaminaba las aguas ha ido envenenando sus riñones hasta destrozarlos. Necesita un trasplante. La compatibilidad y las posibilidades de éxito son mucho mayores cuando el donante comparte tu ADN. Y ella sabe que tiene un padre. Un día su madre le dijo su nombre. Pero él desconoce su existencia. La búsqueda comienza.


La sinopsis de la contraportada no hace justicia a lo que encontraréis entre sus páginas: la violencia, los vínculos familiares, la frustración, la represión, las relaciones de poder entre fuertes y débiles, la corrupción social y política, el amor mal entendido, el deseo mal gestionado, las consecuencias que nuestros actos tienen sobre los que nos rodean, la lucha por la supervivencia, la soledad, la música disco de los Bee Gees y un maravillosos baile final de doña Blanca, que para sí lo quisiera la mismísima Uma Thurman, son algunos de los hilos que trenzan esta novela.

Me han fascinado la historia, el estilo, los personajes, el lenguaje lleno de peruanismos y la capacidad del autor de transmitir emoción y de encontrar belleza en los lugares más oscuros.

Si no lo habéis leído, no sé a qué estáis esperando. 

A mí me encantó.

SLHLT

martes, 7 de julio de 2020

Un comunista en calzoncillos

Ese verano, el verano siguiente a que lo despidieran de su trabajo, mi padre sostuvo la economía familiar vendiendo turboventiladores. Los turboventiladores eran, en aquel entonces, lo más novedoso que se podía encontrar para aliviar el calor del conurbano bonaerense. Y ese verano, el verano de 1976, hizo mucho calor en Buenos Aires y sus alrededores. Nosotros éramos de los que vivíamos en <<sus alrededores>>. <<Gracias a Dios, hace calor>>, decía mi padre, que no creía en dios alguno. Yo sí, todavía.

En el verano de 1976, una niña de 13 años abre los ojos a la realidad del mundo en el que vive. De un mundo que está cambiando y no para mejor.

Dejar atrás la infancia muchas veces es darse cuenta de que tu familia es distinta a la de tus compañeras del colegio. Que en tu casa se dicen otras cosas. Se escuchan otras cosas… Y que esas cosas es mejor no decirlas en la escuela. Por si acaso.

Dejar atrás la infancia también es tener conciencia de las debilidades de tus padres y de que sus silencios, en ocasiones, tienen mucho más significado que sus palabras.

Dejar atrás la infancia es abrir ojos y oídos al mundo de los adultos y comenzar a descifrar un idioma nuevo que, tras palabras y gestos aparentemente sin importancia, esconde una realidad diferente.

Dejar atrás la infancia es aprender que los héroes lo son solo a ratos y que el acto de un cobarde puede redimirlo.

Dejar atrás la infancia es aprender a resistir.

La vida es una sucesión de actos miserables interrumpidos por unos pocos y pequeños actos heroicos, y es en el promedio de todos ellos donde logramos sentirnos dignos. Donde queremos que al menos un testigo nos sepa dignos. Aunque no lo seamos.

Probablemente sea el libro más personal de Claudia Piñeiro.

Y es maravilloso.
SLHLT

martes, 7 de abril de 2020

Elena sabe

La hija de Elena ha muerto. Dicen que se ha suicidado. Dicen que apareció colgada del campanario de la iglesia. Pero Elena sabe que eso no es posible. Su hija tenía mucho miedo de las tormentas. Y ese día llovía. Nunca se habría acercado a la iglesia un día de lluvia. Y mucho menos habría subido al campanario. Algo le pasó. Algo le hicieron. Ya se lo dijo a la policía. Pero parece que el caso está cerrado. Aunque la atienden, es más por respeto a su edad, o por simple pena, que porque vayan a hacer algo al respecto.
Solo le queda un recurso. Ha de ir a visitar a alguien a la ciudad. Alguien que le va a confirmar sus sospechas. Ella sabe que tiene razón, que su hija no se pudo matar, que quería vivir, pero necesita una confirmación.
Aunque le cueste trabajo, aunque su cuerpo no le obedezca, aunque casi no le quede dinero, ha de ir a ver a una mujer. Una mujer a la que solo vio una vez en su vida. Ella tiene la respuesta.
Lo que en principio podría parecer una historia con un misterio por desvelar, en realidad es otra cosa: es la crónica de una enfermedad. Las páginas pasan, las palabras corren y Elena deja de ser la protagonista. El párkinson le roba su papel, de la misma manera que le está robando la vida. Y la historia avanza, como Elena hacia su interlocutora, como la enfermedad convierte el cuerpo en roca, hacia el final que ella busca… Hacia el final que ella anhela.
Solo alguien que ha vivido esta enfermedad de cerca podría haber escrito un libro como este. Hay muchas Elenas con otros nombres. A mí me hizo revivir a la mía y por eso esta lectura me ha dolido tanto.
A pesar del dolor, me ha gustado. La autora me ha engatusado, me ha llevado por donde ella ha querido, como una prestidigitadora que conoce su oficio, y hasta que llegué al final no entendí que aquello que me estaba enseñando, era el reloj que yo sentía marcar el pulso en mi muñeca.
Leer a Claudia Piñeiro siempre es un acierto.
SLHLT

viernes, 9 de agosto de 2019

Riesgos de los viajes en el tiempo

<<No hubiesen venido a buscarme, pero, ingenuamente, hice que se fijaran en mí. Me atreví, adrede, a hacer lo que no tenía que haber hecho.
Utilicé mi libre albedrío pero con un cálculo erróneo. O, más bien, sin calcular: sin pensar. Por vanidad y estupidez; y ahora estoy perdida.
A veces, de rodillas, en una postura de oración, soy capaz de atravesar la “barrera del censor”… Soy capaz de recordar…
¡Pero me duele tanto la cabeza! Es un esfuerzo titánico: algo así como luchar contra la gravedad en Júpiter.
Por mi condición de Exiliada tengo prohibido hablar con nadie de mi sentencia o de mi vida antes del Exilio, así pues mi soledad es doble.
Aunque pocas veces me falta compañía en este sitio extraño. Me siento muy sola y no estoy segura de poder perseverar.
Mi condena es “solo” de cuatro años. Podría haber sido “perpetua”.
O podría haber sido Aniquilación.>>
EAN-23: Estados de América del Norte. Año 23.
El cómputo del tiempo se puso a cero tras los Grandes Ataques Terroristas del 11/09/2001. Hay una historia única y una desmemoria también única. Todo aquel que se la cuestione o cuestione cualquier tipo de autoridad establecida por el gobierno será considerado traidor.
Adriane Strohl tiene 17 años ha quedado la primera de su promoción y le han concedido una de las pocas Becas Patrióticas para la Democracia que le permitirán ir a la universidad. Además, le han encargado el discurso de despedida de su promoción en el instituto Pennsboro.
Y eso será su perdición.
Su discurso, repleto de preguntas lanzadas al aire fue considerado subversivo y fue detenida tras el ensayo general. Nunca llegó a pronunciarlo.
No la vaporizaron.
Pero la condenaron al exilio.
Cuatro años exiliada en Zona Nueve con un chip en el cerebro que le impide recordar su vida con claridad y la prohibición de contar de dónde viene y de alejarse más de 15 kilómetros del lugar de residencia asignado, a riesgo de ser ejecutada.
Zona Nueve se encuentra en Winsconsin.
Pero en 1959.

Me ha gustado muchísimo esta distopía cercana. Me ha dejado una sensación de inevitable huida hacia delante, como si el suelo bajo nuestros pies fuese una cinta transportadora que, hagas lo que hagas, te llevará a tu destino.
Muy recomendable.
Hacía muchos años que no leía nada de Joyce Carol Oates y había que ponerle remedio. Es una escritora magnífica capaz de transmitir su mensaje maravillosamente, cambiando, de un libro a otro, de estilo literario y temática sin despeinarse, sin perder calidad y haciendo que parezca sencillo el complicadísimo oficio de escribir.
SLHLT

viernes, 26 de julio de 2019

Malaherba

<<La primera vez que papá murió todos pensamos que estaba fingiendo. Todos éramos mi hermana Rebe y yo, que nos habíamos sentado en la cocina para comer tostas de pan y aceite con la radio puesta.>>
Tambu, Míster Tamburino, es el nombre con el que él se identifica. Nadie le llama César.
Es el primer día de colegio. Tambu tiene 9 años y va a repetir curso. Ese es el día que creen ver morir a su padre. También es el día que conocen a Armando, a Elvis y a Claudia.
Tambu no entiende nada. El mundo es un lugar extraño y hostil para niños como él. Un niño que solo quiere jugar, sentirse seguro y que lo quieran. El resto de la gente habla y dice cosas que no se corresponden con la realidad que sus ojos ven. Tratan a los niños como si fueran tontos. Y, aunque Rebe le explica las cosas para que el las entienda, muchas veces tiene que escuchar detrás de la puerta de la cocina mientras su madre habla con Pili.
Relacionarse con los otros niños tampoco es fácil. El mundo es muy raro. Y el cole más. Él trata de entenderlo. No es fácil. A veces se enfada. Y mucho. Entonces estalla. Como papá.
<<Bien sabe Dios que es más peligrosa la pena que el odio, porque el odio puede destruir lo que odias, pero la pena lo destruye todo.>>
Esta es la historia de un niño que, sin saberlo, está viviendo los últimos días de su niñez. Es un canto nostálgico a la inocencia perdida, pero también una huida hacia delante por pura supervivencia. Y como dice la contraportada: “Un libro sobre las cosas terribles que se hacen con cariño”.
Me ha gustado que el autor desmitifique los años 80. Esos años que todo el mundo tiende a teñir con el prisma de la libertad, en la que los niños, muchas veces se criaban en la calle y, en ocasiones, era pura suerte que salieran adelante. También me ha gustado que te obligue a ver el mundo a través de los ojos de ese niño de 9 años, leyendo entre líneas, interpretando lo que entiende, sin concesiones y sin atajos.
Pero lo que verdaderamente me ha encantado es el personaje de Tambu. Es de esos que te guardas para siempre. Cuando leáis el libro lo entenderéis.
De fácil lectura, os encogerá el alma por momentos, pero en otros os dibujará una sonrisa.

SLHLT

viernes, 12 de julio de 2019

Betibú

Para entrar en el country La Maravillosa hay que pasar unos rigurosos controles de seguridad. Si no tienes autorización de alguno de los propietarios, no pasas. Las empleadas de hogar que no están internas, jardineros, electricistas y obreros varios, llegan cada mañana temprano y se ponen a la cola de la garita para poder entrar en el recinto y comenzar su jornada de trabajo. Los lunes son los días que más se tarda en pasar el control.

Gladys Varela está en esa cola. Trabaja para el señor Chazarreta desde que enviudó. La historia salió en todos los periódicos. Él fue acusado de su muerte, pero finalmente salió libre. De eso hace ya tres años. Gladys lleva dos trabajando para él. No conoció a la señora y nunca ha preguntado por ella. Esa no es su labor.

Cuando llega a la casa, como cada mañana, recoge los periódicos de la entrada y comienza su tarea. Los platos sucios de la cena siguen en el fregadero. El señor aún no se ha levantado. O quizás aún no se haya acostado. Al pasar junto al salón se da cuenta de que se encuentra sentado en su sillón favorito. Se habrá quedado dormido. Gladys entra y ve que hay un vaso de whisky tirado en el suelo. Saluda y se dispone a recogerlo. Nadie le responde. Está quieto. Muy quieto. Gladys lo mira. Tiene un cuchillo en la mano y un tajo le atraviesa la garganta de lado a lado. Está muerto.

¿Suicidio o asesinato? ¿Qué le ha pasado a Chazarreta? ¿Ha sido el karma, su mala conciencia, justicia divina? ¿O humana?

Así comienza esta historia. Nurit Iscar, “Betibú”, una escritora en horas bajas; Jaime Brena, un periodista de la vieja escuela del diario El Tribuno caído en desgracia; y el pibe de Policiales, que lo sustituye, a pesar de su inexperiencia, unirán sus fuerzas y sus destinos para encontrar las respuestas a esta muerte. Pero su investigación sacará a la luz muchas más cosas…

Me ha gustado mucho este libro. Mezcla la investigación policial con la periodística, tiene unos personajes principales muy bien armados, tres perdedores en proceso de reconstrucción que se unen para salir a flote; una trama sin fisuras, unas secundarias maravillosas y un sentido del humor ácido y genial como contrapunto a una historia de lo más oscura.

¡Os va a encantar!
SLHLT

viernes, 9 de diciembre de 2016

El libro de los Baltimore

El libro comienza el día antes que Woody, primo de Markus, entre en la cárcel. Dos días después, su tío lo llama y casi no le deja ni contestar: “¡Ven a Baltimore!
Este es el principio del Drama, como lo llama Markus, y la razón por la que se convirtió en un escritor de verdad.
Todos eran Goldman. Unos de Montclair, y otros de Baltimore. Unos clase media y otros con dinero, unos de sangre y otros de adopción. Pero todos Goldman.
Ocho años después del Drama, y tras la muerte de su tío, el pasado vuelve a llamar a la puerta. Y para descubrirlo, para entenderlo, para asumirlo y para repararlo, Markus escribirá El libro de los Baltimore. En él irá recordando su infancia y adolescencia, el amor a sus primos, “la Banda de los Goldman”, las tensiones entre familias, algunos secretos inconfesables, el primer amor, el verdadero amor, la necesidad de sentirse importante, y la grandeza, que no siempre está donde parece.
Me ha gustado mucho. Creo que Joël Dicker ha sido muy listo al reutilizar el personaje de Markus, y hacerlo de nuevo narrador de una historia de la que no es el protagonista principal, pues lo hace más real y muchos de nosotros lo sentimos ya como un viejo conocido y queremos saber más de él.
Está muy bien escrito. El planteamiento es original y el autor nos lleva constantemente hacia delante y hacia atrás en el tiempo, para descubrir ese Drama.
Que nadie espere giros argumentales y tensión como en “La verdad sobre el caso Harry Quebert. Este libro es otra cosa.
Tenéis que leerlo. Una vez terminado es difícil dejar de pensar en él, y en lo estúpido y magnífico del ser humano.
Somos muchos los que buscamos darle algún sentido a la vida, pero la vida solo tiene sentido si somos capaces de cumplir estos tres propósitos: dar amor, recibirlo y saber perdonar. Todo lo demás es una pérdida de tiempo.
Me ha gustado mucho.
SLHLT

jueves, 8 de diciembre de 2016

La confesión de la leona

"Dios fue mujer. Antes de exiliarse lejos de su creación y cuando todavía no se llamaba Nungu, el actual Señor del Universo se parecía a todas las madres de este mundo."
Kulumani es una aldea pequeña y olvidada de Mozambique donde las creencias, la tradición y la superstición se transmiten de generación en generación, de la misma manera que se transmite el sometimiento a las mujeres. Grave pecado, ya que son ellas las que tejen el universo, pues:
"cuando sus vientres se redondean,

se añade un pedazo de cielo."
En este remoto lugar las leonas han comenzado a atacar y matar a mujeres dentro de la aldea. Nunca antes había pasado.
El miedo y los malos augurios se apoderan de la población y deciden llamar a Arcángel Baleiro: el último cazador. Un cazador con una historia a sus espaldas y una gran tristeza sobre sus hombros. Él lo sabe. Va a ser su última cacería.
No quiero contar mucho más, tenéis que descubrirlo. Probablemente nada sea lo que parece y el lector flotará entre lo real y lo mágico sin saber muy bien dónde se encuentra en cada momento.
Es una historia contada a dos voces, la versión de Mariamar y el diario del cazador. Distintas y complementarias. Y ambas buscarán a las leonas: a las reales y a las soñadas, a las temidas y a las deseadas, a las de dentro y a las de fuera...
Este libro es un canto a la vida, a la naturaleza y a la mujer.
Y más que escrito está soñado.
¡Qué suerte el haber descubierto a Mia Couto! ¡Qué manera de escribir!
¡Qué final! "Hasta que los dioses vuelvan a ser mujeres, nadie más nacerá bajo la luz del sol."
¡Me ha encantado!
SLHLT

sábado, 19 de noviembre de 2016

Eleanor & Park

Park es un friki de los comics y la música punk. Además, es medio asiático y siempre viste de negro. Con los cascos puestos, ha conseguido pasar desapercibido y ya casi no se meten con él en el autobús de camino al instituto.
Eleanor acaba de llegar al barrio. Tiene cuatro hermanos pequeños, una madre dependiente e inmadura y un padrastro al que odia. Le encanta leer, es grande, se viste con extrañas combinaciones de prendas de ropa vieja de hombre, y tiene una melena roja, rizada e indómita. Es un blanco muy fácil.
Eleanor sube al autobús y las burlas comienzan. Sólo hay un sitio: al lado de Park. Él la ignora.
¡Qué fastidio para ambos!
Este libro es una historia de amor que salva a sus dos protagonistas. Es un descubrimiento de ellos mismos y del otro, de la amistad y el amor, de la literatura y la música, de la avidez por la piel de la persona amada, la necesidad de hacerla feliz y la imposibilidad de disimular lo que uno siente. Pero también de la lucha contra los prejuicios, de la vulnerabilidad de los niños y adolescentes, de la importancia de ser uno mismo y del aprender a quererse.
El personaje de Eleanor me gusta mucho, pero Park me encanta. Es el verdadero superhéroe de esta historia.
Aunque me ha gustado, no ha estado a la altura de mis expectativas y algunas partes me han resultado algo lentas. Aún así es un libro muy recomendable.
SLHLT

jueves, 17 de noviembre de 2016

En mitad de ninguna parte

Es el primer libro que leo de Julio Llamazares, pero os aseguro que no será el último. Escribe tan bien este hombre que su prosa huele a poesía, salpimentada con toques de un sutil y aromático humor.
En mitad de ninguna parte es un libro de relatos donde viven siete historias:
Una Nochebuena que no acaba como todas, y un pavo que termina acompañado; un rutinario y aburrido contable viviendo su personal odisea sobre cuatro ruedas; un poeta que comete el error de pasarse a la prosa y contar en su novela el caso de su abuela incorrupta; el único caso conocido de un hombre condenado por nocturnidad como delito y no como agravante; un funcionario del ferrocarril despedido porque el paso a nivel que vigila ha sido cerrado, pero que se empeña en seguir contando el tráfico; la historia de Oso Negro, una mujer fuerte y valiente, que un abuelo cuenta a su nieta para que la proteja; y la amistad entre dos viejos como salvavidas cuando ya no se mueve ni una hoja.
¡Me ha gustado mucho!
Sólo tengo un problema con los libros de cuentos: que cuando acabas uno, tienes que parar de leer y masticarlo y digerirlo y, si es bueno, quisieras saber más. ¡Cosas mías!
SLHLT

sábado, 5 de noviembre de 2016

Las ventajas de ser un marginado

Charlie es un chico raro. Siempre ha sido raro. Le cuesta relacionarse con los demás. Su mejor amigo, su único amigo, se acaba de suicidar. No ha dejado ninguna nota. Es difícil de entender, de asimilar. Aunque no es la primera pérdida que Charlie ha vivido.
Tiene 15 años y está a punto de empezar el instituto. Y le da miedo. Se siente sólo en un universo nuevo y hostil.
Un día oye a unas chicas hablar de alguien y decide comenzar a escribir cartas a ese alguien contándole su día a día, su visión del mundo y las cosas que no entiende. Esa especie de diario epistolar sin respuesta le ayudará a desahogarse, a intentar entender lo que ocurre a su alrededor y a poner en orden sus ideas.
Charlie también es muy listo, tiene un gran potencial. Él no se da cuenta pero Bill, su profesor de literatura, sí.
Conocer a Sam y a Patrick, dos chicos del último curso, cambiará su vida, con ellos irá descubriendo el mundo, el amor, la amistad y otras muchas cosas que le ayudarán a sobrevivir a la adolescencia. Pero no es fácil.
Este es un libro que habla de lo difícil que es la adolescencia por muchos y muy diversos motivos. Hace tiempo que oí hablar de él, y más tarde de la película, pero no me animaba con ninguno de los dos. Me alegro de haberlo hecho. Aunque se me ha hecho duro. Yo trabajo con adolescentes y es muy fácil reconocer en ellos las escenas descritas en esta historia.
Me ha gustado mucho.                                                                                                          SLHLT