jueves, 20 de febrero de 2020

El estilita

<<Todo empezó con un rayo. O dentro de unos ojos. O en el vuelo de un gorrión al atardecer. Nadie podría precisarlo con exactitud. Pero empezó, al fin y al cabo, en algún momento, y por esta razón tenemos la oportunidad de contar esta historia.>>
Gyors de la Montagne sería un pueblecito francés más, si no fuese por su seña de identidad: la estatua del conde Rodari que corona la gran columna del centro de su plaza mayor. En torno a ella se ha ido gestando todo un mundo, mitad real, mitad ficción, que atrae al turismo de interior y que ayuda a hacer caja a los habitantes del pueblo y a situarlos en el mapa.
La mala suerte, la casualidad, el destino, o simplemente la potencia eléctrica de un rayo, en una de las peores noches de tormenta que se recuerdan, la hace añicos. Y junto con los trozos de estatua que los servicios de limpieza y los bomberos tratan de limpiar, también se esfuma el turismo y la esperanza del pueblo.
En plena crisis municipal, una mañana, aparece un hombre desaliñado y flaco subido a la columna donde solía estar la estatua del conde. Pretende quedarse allí arriba, meditando y observando el mundo que lo rodea, todo el tiempo que se lo permitan.
Este es el comienzo de un nuevo despertar para Gyors de la Montagne, y para el mundo entero que contempla al estilita a través de la webcam que lo enfoca día y noche.
¿Quién es ese hombre? ¿Qué busca? ¿Está loco? Algunos ven en él un ejemplo a seguir, otros lo consideran una vergüenza y una insensatez por parte de la alcaldía. Hay quien aspira a sacar rédito político y comercial de su presencia sobre la columna. Y hay quien no puede evitar mirarlo desde su ventana. Los turistas vuelven. Surgen imitadores. Algunos son represaliados… Pero a nadie le resulta indiferente.
Como si de un cuento se tratase, Uri Costak nos cuenta una historia en la que un hombre se atreve a hacer algo distinto: se atreve a parar, a quedarse quieto, a meditar, a pensar, a observar y disfrutar del mundo sin juzgar… Ese acto tan sencillo, abre compuertas en el alma de los demás. Y se convierte en algo más. ¡En mucho más!
Sacad vuestras propias conclusiones.
Yo tengo la mía: a veces algo pequeño puede cambiar el mundo. ¡Que se lo digan a Rosa Parks!
SLHLT

jueves, 13 de febrero de 2020

Seis formas de morir en Texas

<<Algunas de las historias más singulares que suceden entre los muros de una prisión no pueden ser contadas. Algunas de las historias más extraordinarias que suceden entre las lindes de un continente tampoco. Pero de todas las crónicas, ninguna entraña tanta dificultad a quien intenta comunicarla como la que sucede dentro de los límites del ser humano>>.
Tres personas protagonizan esta historia. Tres seres unidos y separados por un corazón. Un mismo latido. Dos continentes. Y la peor versión de la palabra humanidad.
Un hombre con los ojos vendados arrodillado frente a un muro. Una pistola. La orden es que el disparo no lo mate al instante. El trasplante de un corazón arrancado de un cuerpo aún vivo tiene más probabilidades de éxito. Y quien lo espera no hará preguntas. Elige vivir a cualquier precio, porque es un precio que se puede pagar con dinero… Y, así, vuelve a latir. A bombear sangre. En otro cuerpo. En otro país. Bajo otra piel. Sin pensar que, al otro lado del mundo, una promesa perseguirá esos latidos y tratará de pararlos, para que su legítimo dueño pueda descansar en paz.
2017. Texas. Unidad de Mountain View. Corredor de la muerte. Robyn nos muestra su mundo. Dieciséis años de oscuridad. Un padre recién descubierto, Zhao, y sus cartas. Quieren sus latidos, antes de que la inyección letal acabe con ellos. Duda. Acepta. Solo algo a cambio: poder ver su reflejo en el espejo antes de morir. Y aprender a leer. Y devolver la mirada de los que vayan a observar su muerte, para que se pudran en su memoria.
<< Hace unos años, el certificado de defunción de una condenado a muerte en Texas, se marcaba una casilla incluida para tal propósito, esta casilla indicaba: <<Muerte por envenenamiento letal>>. Pero ahora el certificado de defunción ha cambiado, y se ofrecen solo seis casillas, que deben compendiar las seis formas de morir en Texas:
-       Muerte natural.
-       Accidente.
-       Suicidio.
-       Homicidio.
-       Desconocida. / No se puede determinar.
-       Pendiente de investigación.
Actualmente la casilla que el funcionario debe marcar en el caso de una ejecución es la de homicidio. Por tanto, los certificados de defunción que dejamos los condenados a muerte son el testimonio legal de que el Estado comete, de manera regular, homicidio. Ignoro por qué no existe una casilla para el asesinato. En el caso de que existiera, nuestra defunción debería marcarse con una cruz en esa casilla, pues la muerte que se nos impone se da bajo los agravantes de alevosía –el que va a morir no puede defenderse y el agresor no corre ningún riesgo-, ensañamiento –la agonía del que va a morir se aumenta deliberadamente- y precio, recompensa o promesa –el verdugo recibe una retribución económica por cumplir con su cometido>>.
Este libro, original, valiente, profusamente documentado y muy bien escrito, es una crítica al sistema penitenciario de Estados Unidos y una denuncia al tráfico de órganos llevado a cabo con el beneplácito del Gobierno Chino.
La mezcla entre ficción y realidad lo hace aún más poderoso porque la verdad está ahí, existe y no es una invención de la autora ¡Ojalá lo fuese! Y por ser verdad, abruma, desgarra, hace tiritar el alma y convierte el tuétano en escarcha.
No dudéis. Leedlo. Es un canto a la libertad y a la vida. A pesar de muchos. A pesar de todo.
Marina Perezagua ha hecho magia.
SLHLT

jueves, 6 de febrero de 2020

Gazpacho agridulce

Hoy os traigo una divertidísima novela gráfica en la que su autora, Quan Zhou, china-andaluza de primera generación, comparte con nosotros algunas anécdotas de su infancia y su adolescencia en Andalucía.
El vivir entre dos mundos tan diferentes implica confusión y desarraigo, pero también un montón de momentos divertidos.
Así, Quan nos presenta con mucho sentido del humor, sus discusiones, por casi todo, con Mama Zhou, el ser las únicas niñas del cole que no tuvieran regalos en Reyes, o que no les dejara una moneda el ratoncito Pérez, el preferir los huevos fritos con patatas al arroz tres delicias, el tener que trabajar en el restaurante, la obsesión porque ella y sus hermanas tuvieran un novio chino…
¡No os la podéis perder!
SLHLT

jueves, 30 de enero de 2020

Háblame de ti. Carta a Matilda.

En el verano de 2017, Andrea Camilleri tiene 92 años y una bisnieta de 4.
Con la excusa de contarle a Matilda quién es, para que lo pueda leer cuando sea mayor, el escritor repasa su larga vida en forma de carta. Y su vida, es la historia del convulso siglo XX, vista a través de sus ojos: desde la subida al poder de Mussolini hasta la crisis económica de comienzos del siglo XXI.
En esta hermosa carta, Camilleri repasa su niñez, su juventud, su madurez y su vejez. Y estas son las de un hombre incansable y luchador que ha tratado siempre de ser fiel a sus principios, que nunca ha temido decir lo que piensa, aunque eso le trajera más de un problema en lo personal y lo profesional, y que no ha dejado de aprender, incluso de los errores.
<< ¿Qué puedo añadir? He aprendido poquísimas cosas y voy a decírtelas.

   La primera es que el lobo no es, como te han contado en los cuentos, malo. El lobo no es ni malo ni bueno; eso son sólo adjetivos que le colgamos sin que se entere siquiera; el lobo muerde solamente cuando tiene hambre. El hombre muerde no por hambre, sino por envidia, por celos, por rivalidades, y eso, a diferencia de lo que ocurre con el lobo, lo hace culpable.

   Otra cosa que he aprendido es que, desde luego, dos más dos no siempre son cuatro; la experiencia me ha enseñado que dos más dos pueden ser tres, o incluso cinco. […]

  Ya para acabar, lo último que he aprendido es que siempre debemos tener una idea y aferrarnos a ella con firmeza, pero sin sectarismos, escuchando siempre a quienes sostienen otras convicciones, defendiendo nuestras razones con determinación, explicándolas una y otra vez, e incluso, por qué no, llegando a cambiar de idea.

   Recuerda que, derrotada o victoriosa, no hay bandera que no destiña al sol. >>


   ¡¡Os va a encantar!!
SLHLT

jueves, 23 de enero de 2020

EL cuarto mono

Lo que a simple vista parece un atropello, con resultado de muerte, se convierte en algo más cuando los inspectores de policía revisan el cadáver y se dan cuenta de que es portador de una cajita de cartón blanca atada con un cordón negro.
Al abrirla se confirman sus sospechas y se disparan todas las alarmas: en el interior de la caja hay una oreja humana. Y esa es la firma de El Cuarto Mono, un asesino en serie al que persiguen desde hace tiempo. Su modus operandi consiste en secuestrar a mujeres jóvenes y mandar a sus familias, como primer aviso, una oreja, un par de días más tarde, los ojos y, finalmente, la lengua. Después, las mata. Y junto al cadáver mutilado deja una nota: “No hagas el mal”.
Así es como los investigadores descubrieron que en las familias de cada una de las víctimas, alguien había llevado a cabo, en el pasado, un acto criminal que había pasado desapercibido para las autoridades.
El hombre atropellado se disponía a enviar por correo la oreja. ¿Es posible que sea El Cuarto Mono?
A partir de este momento comienza una carrera contrarreloj para encontrar viva a su última víctima. Toda la astucia de la policía va a ser necesaria para dar con la dueña de la oreja. Por ello, aun estando de baja, se ponen en contacto con el detective Sam Porter, especialista en el caso.
Se trata de un thriller frenético que los amantes del género no podrán soltar. Rápido, tremendamente cinematográfico, con giros en la trama, una segunda historia en paralelo y un inquietante diario, hará las delicias de los expertos en asesinos en serie. Yo ya estoy deseando hincarle el diente a la segunda parte de la trilogía.
Aunque me ha gustado y lo he devorado sin piedad, he adivinado por donde iban algunas de las tramas y me ha resultado innecesaria la descripción detallada de torturas y actos de violencia extremos.
SLHLT

jueves, 16 de enero de 2020

Kramp

<<D comenzó su carrera vendiendo artículos para ferretería: clavos, serruchos, martillos, picaportes y ojos mágicos para puertas, marca Kramp.
     Cuando por primera vez salió con su maletín de la pensión en la que vivía, no se atrevió a entrar a la ferretería principal de la ciudad, que en ese entonces era un pueblo, hasta haber pasado frente a ella treinta y ocho veces.
     Ese primer intento de venta coincidió con el día en que el hombre pisó la Luna. Los vecinos se juntaron a ver el alunizaje en un proyector que el alcalde sacó desde el balcón de su oficina, que lanzó la imagen sobre una sábana blanca. Como no había audio, de fondo tocó la banda de los bomberos.
     En el momento en que D vio a Neil Armstrong dar el paso hacia la Luna, pensó que, con decisión y el traje adecuado, todo era posible.
     Así que al día siguiente, al finalizar el paseo número treinta y nueva, entró en la ferretería, con los zapatos más lustrados que se vieron en la historia de la ciudad, a ofrecer al encargado los productos Kramp. Clavos, serruchos, martillos, picaportes y ojos para puertas. No vendió nada, pero le dijeron que volviera a la semana siguiente.
     D fue a tomar un café y anotó en una servilleta: toda vida tiene su alunizaje>>.
Así comienza esta pequeña joya de la escritora chilena María José Ferrada.
Al calor de sus páginas vemos, a través de los ojos de M, una niña de 8 años, el mundo que creó para ella su padre, D, un vendedor ambulante, cuando la sacaba de la escuela y se la llevaba con él, de pueblo en pueblo para que lo ayudara con su clientela. Entre la estrategia de D y el talento interpretativo de M, ¡no había venta que se les resistiera!
Así, en el mundo de M, Dios es el Gran Carpintero que construye el universo con clavos, martillos y sierras. Y, en sus viajes, descubrirá los cafés y los cines de pueblo, los negocios y a E y sus fotografías de fantasmas…
No os quiero contar mucho más. Este libro es para leer entre líneas y paladearlo despacio, como quien alarga la última pastilla de chocolate aplastándola despacito con la lengua.
¡Maravilloso!
SLHLT

viernes, 10 de enero de 2020

Tres mil noches con Marga

M, Marga y Margarita.
Tres personas distintas en un mismo ADN.
Tres decisiones que marcaron su vida: una única vida en la que se acumulan los años y se pierden las letras.
Margarita: pura adolescencia, veranos eternos en el pueblo, días largos en la cantera, y noches aún más largas bailando en la discoteca. Rebeldía frente a la autoridad de un padre déspota, saliva, sudor, heroína, secretos escondidos entre las paredes de una casa y dentro de un árbol hueco. El descubrimiento del amor y la pérdida de la inocencia.
Marga: juventud, crecimiento personal, la vida en Madrid y el esfuerzo recompensado en forma de doctorado. Todo es distinto, pero nada parece haber cambiar al volver al pueblo, salvo que su hermano se casa: las mismas calles, las mismas gentes y, también, aquel al que un día amó.
M: Alaska, madurez, estabilidad, un buen trabajo, una nueva vida. La otra se quedó en España el día de la boda de Carlos. Cuando rompió con todo. Con todos. Una llamada de su madre le pide que vuelva: su padre se muere.
Margarita, Marga y M.
Y un secreto que vale una vida. O varias.
Esta es una de esas historias que crece a medida que pasas las páginas. Y, como su protagonista: se hace grande. Me la he creído. Me ha hecho recordar. Y me ha gustado mucho más de lo que esperaba. Os la recomiendo.
SLHLT

lunes, 6 de enero de 2020

Que fuera el mundo entero una juguetería.

En un día tan especial como hoy, en el que la mayoría de nosotros tenemos los zapatos plagados de regalos, me gustaría acordarme de los que no tuvieron tanta suerte. Y le pido a este año que comienza que nos permita luchar para que el próximo 6 de enero el mundo entero sea una juguetería.

¡Feliz 2020 y feliz Día de Reyes!


SLHLT


martes, 31 de diciembre de 2019

Mi 2019 en lecturas.


EL año se acaba y reflexionar y analizar lo vivido es casi una obligación. ¡Reflexionemos, pues!

No sorprendo a nadie si digo que he leído menos de lo que me hubiera gustado. A pesar de ello, han sido 46 reseñas las que he compartido con vosotros este 2019, 29 de las cuales de libros escritos por mujeres (#leoautoras). 

Reconozco también mis pequeños fracasos asumiendo 2 abandonos sonados: "La isla de los conejos", de Elvira Navarro, y "El niño que comía lana" de Cristina Sánchez Andrade (muy valorados en las redes sociales, pero yo no he podido con ellos). ¡Qué le vamos a hacer!

Una de las cosas que he descubierto es que el hecho de escribir sobre cada libro me hace recordarlos mejor. Y releer las reseñas me permite volver al momento en que viví cada uno de ellos y rememorar lo sentido. Eso es lo que me ha pasado estos últimos días mientras decidía cuáles habían sido los libros qué más me gustaron en el 2019. Aquí os los dejo. 



- La primera mano que sostuvo la mía, por el amor.
- El último vagón, por la ternura.
Lectura fácil, por hacerme pensar en cosas que nunca se me habían ocurrido antes.
- La canción de los vivos y los muertos, por la magia.
- Para Helga, por la verdad y la emoción.

Un fuerte abrazo a todos y ¡feliz 2020!


SLHLT


domingo, 29 de diciembre de 2019

La autopista del Sur

Podría haber sido una tarde de domingo como tantas otras, en las que el atardecer se engalana con calma al ritmo de avance de los coches que vuelven a París. Pero no lo fue.

Los vehículos que apenas se movían, dejan de hacerlo por completo. Y lo que pudo haber sido un atasco como el de cualquier otro domingo, se convierte en algo más. Los minutos de espera se transforman en horas. La gente sale de sus coches y empieza a especular y a hablar con sus vecinos sobre ruedas. Los más osados se atreven a avanzar a pie sobre el asfalto abrasador y entre las hileras de coches recalentados, en busca de noticias.
Nadie sabe nada. Nadie se mueve. Van a pasar allí la noche, les guste o no.
Sale el sol y hasta que vuelve a ponerse, solamente han avanzado unos pocos metros. ¿Qué habrá podido pasar? Pronto llegarán refuerzos. Mientras tantos, algunos se erigen en líderes y buscan agua y comida para los niños y los ancianos, y se van organizando en grupos.
Los días pasan y el sol ya no calienta. Se establecen jerarquías, se hacen amigos, se cuida de los más débiles y se llevan a cabo expediciones por los alrededores en busca de comida y agua. Cada uno asume su rol. Y la vida, el amor y la muerte van pasando sin percatarse de la inmovilidad reinante.
Pero todo lo que empieza, termina. Y, casi como por arte de magia, los coches vuelven a moverse. Primero avanzan lentamente. Todos juntos. Poco a poco. Pero a medida que van subiendo las marchas y el tráfico es fluye, los grupos se pierden, al mirar por la ventanilla ya no reconocen a sus vecinos de automóvil… La vida sigue. Avanza. Inexorablemente. No hay vuelta atrás.
Este relato corto es una metáfora asfixiante sobre las vidas que vivimos sin darnos cuenta, atrapados en una rueda de hámster día tras día, y sin poder parar a reflexionar qué pasaría si nos apeásemos.
A mí me ha recordado a ese verano de la adolescencia que idealizas como el mejor de tu vida y que te hace esbozar una sonrisa cuando lo evocas. Esa posibilidad de ser otro tú durante un campamento de verano o un intercambio de idiomas. Y ese choque con la realidad de encontrarte con tu yo de siempre al volver a casa.
SLHLT

martes, 24 de diciembre de 2019

Infamia

INFAMIA
Del lat. infamia.
     1. f. Descrédito, deshonra.
     2. f. Maldad o vileza en cualquier línea.
Nunca un título ha descrito tan bien el contenido de un libro.
Una plaza temporal para enseñar Derecho Penal en la Universidad de Vigo es la excusa y el empujón que necesita Emma para escapar de la relación tóxica en la que está implicada desde hace 20 años.
Un sitio nuevo. Un comienzo. Una oportunidad. La posibilidad de curarse y volver a empezar.
Para evitar el bullicio de la ciudad, Emma alquila una pequeña casa en Merlo, un pueblecito cercano a Vigo. Al poco tiempo de instalarse allí ve unos carteles pegados por todo el pueblo. Habrá un acto de recuerdo a las hermanas Giraud en el pueblo, al cumplirse 25 años de su desaparición.
Sofía y Blanca. 14 y 6 años. Nunca aparecieron…
Pero en el pueblo todos parecen guardar algún secreto.
El silencio se puede cortar con cuchillo y tenedor. La tierra late bajo los pies de los habitantes de Merlo. Y la niebla… La niebla cómplice se ha vuelto espesa desde la desaparición.
Y Emma se pondrá a investigar, sin ser consciente del peligro al que se enfrenta.
No es un thriller. No es una novela policiaca. Es un descenso a los infiernos de la naturaleza humana. 32 capítulos maravillosamente escritos, en los que vas de la mano de Emma desentrañando lo ocurrido. Víctimas y verdugos. Y un final abierto.
El capítulo de la casa me dejó sin aliento. Tuve que parar de leer para respirar.
No conocía a Ledicia Costas, pero escribe tan bien, que la seguiré de cerca a partir de ahora.
Me ha gustado muchísimo. Espero que a vosotros también.
SLHLT

jueves, 28 de noviembre de 2019

Ama

Hace dos años tuve la suerte de poder ir con mis alumnos a escuchar a Rainer Weiss explicar qué eran las ondas gravitacionales. Y en un momento dado, agradeció el trabajo a todos los demás científicos, en cuyos conocimientos se apoyó para poder llevar a cabo su descubrimiento, diciendo: <<Si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes>>.

Nosotros también hemos crecido sobre los hombros de gigantes. Mejor dicho: de gigantas. Esas mujeres que salieron de sus aldeas perdidas y emigraron a la ciudad a trabajar sin descanso para dar a sus familias un hogar, a sus padres un refugio, a la comunidad un consejo y a sus hijos un futuro. Esas mujeres que parecían tener el secreto de la energía inagotable y de la multiplicación de los panes y los peces. Esas madres que lucharon todos los días de su vida para que sus hijos tuvieran un futuro y una vida mejor que la suya.
Amas, madres, mamás, mares, maminas, mamitas, mamaíñas…
Uno nunca está preparado para que su madre se muera. Ni a los cinco años, ni a los cuarenta.
¿Cómo asumirlo? ¿Cómo digerir que habrá un día en que ya no esté? Que su voz irá perdiendo intensidad en tu recuerdo, que su imagen se volverá borrosa y que su olor y su calor se disiparán en el aire para siempre.
José Ignacio Carnero intentó asumirlo grabando sus últimas conversaciones y sus recuerdos. Pero no fue suficiente. Luego comenzó a escribir. Primero para ella. Para que pudiera verlo publicado antes de morir. Después, para sí mismo. Para asumirlo. Para entenderla. Para entenderlo. Para entenderse. Para curarse. Para nunca olvidarse. Para darle las gracias. Para compartirla. Y para seguir amándola. A ella. A la que lo sacrificó todo por él. A su ama.
Esta es una historia de amor. Una historia de emoción, agradecimiento y nostalgia de un mundo que ya no existe, de un tiempo que no ha de volver y de una gente hecha de otra pasta. Gente con vidas corrientes y callos en las manos. Barrios trabajadores, cielos grises, noches iluminadas por las chimeneas de los altos hornos… Y todo por hacer.
Esta es una historia imprescindible.
¡Se os va a derretir el corazón!
SLHLT

lunes, 4 de noviembre de 2019

Deje su mensaje después de la señal

Marina, Carmela, Sara y Viviana.
Cuatro mujeres con cuatro vidas diferentes y que nada tendrían en común, salvo que todas ellas hablan por teléfono con alguien que no las escucha ni va a contestarles. Unos porque están lejos, otros porque no quieren, otros porque ya no están y otros porque han llegado a ese acuerdo.
Un cáncer terminal, el fin de una relación, un intento de suicidio y una cuenta pendiente, son los puntos de partida de estas cuatro historias. Cuatro puntos de inflexión que, con el silencio al otro lado del teléfono como hilo conductor, harán que estas cuatro mujeres se enfrenten a sí mismas, se analicen, se perdonen, se reconstruyan y renazcan a una vida mejor, donde ellas serán distintas: más valientes, más poderosas y con más ganas de vivir.
Podría parecer que los universos de una anciana que dedicó su vida a la familia, una abogada de divorcios que compra en Mercadona, una niña pija que no sabe lo que quiere y una prostituta que dice trabajar en un IKEA, se desplazarían en trayectorias divergentes de imposible intersección, pero nada más lejos de la realidad. Sus historias convergen. Están más cerca de lo que ellas mismas, desconocidas las unas para las otras, pudieran imaginar. Y eso le dará aún más sentido a todo.
Deje su mensaje después de la señal es uno de esos libros que se van haciendo más grandes a medida que pasas las hojas. Con una prosa cuidada, tierna y dura a la vez, te va envolviendo con su calor, te va dejando entrar en su intimidad y llega un momento en el que ya te sientes como en casa entre sus páginas.
Es una historia preciosa. 
Os encantará.
SLHLT

viernes, 25 de octubre de 2019

Días de lluvia y barro

A Turco, como a muchos de nosotros, “la Crisis” nos cambió la vida: yo me convertí en profesora y Turco, en detective privado.
Esta historia comienza con un caso rutinario, que huele a trampa por todas partes.
<<El tipejo aquel trataba de disimularlo, pero se veía de lejos que era catalán. O más bien se oía. Su forma de pronunciar las “eles” y las palabras que acabadas en “de” no dejaba lugar a las dudas. Lo cual no habría tenido nada de malo, me apresuro a aclarar, si el tipejo aquel no se hubiera presentado como Baldomero Bieito, ejecutivo comercial gallego de una Multinacional de Distribución>>.
Y terminará enredándose mucho más: la muerte “accidental” de Cosme, excuñado de Turco y la petición de Mónica, su exmujer, de investigar lo sucedido, irán desgranando poco a poco algo mucho más oscuro y sórdido de lo que cabía esperar.
<<Se ha caído… Se ha caído por el balcón y se ha matado… Por el balcón de su casa… Parece que se estaba peleando con Carlos… Que le estaba pegando a Vera y que Carlos la defendió… No sé… Eso han dicho…>>.
Con un ligero y sutil aire a lo Marlowe, pero del siglo XXI y mucho menos atormentado y misógino, el autor construye un personaje redondo y una trama que atrapa y entretiene a partes iguales. Me ha gustado mucho. Y eso que yo soy muy “especialita” y muy leal a mis “detectives favoritos”.
Presiento que este es el comienzo de una hermosa saga… 
Y no pinta nada mal.
SLHLT

sábado, 12 de octubre de 2019

Tres eran tres


Tres años y ¡seguimos vivos!
No es fácil mantener un blog activo con publicaciones semanales durante tanto tiempo. A veces todo mi esfuerzo, mi atención y mi tiempo se los lleva el día a día. Pero en eso consiste vivir: en ir solucionando problemas, muchas veces improvisando, y en aprovechar el tiempo que nos queda para hacer otras cosas que también nos hacen felices.
Aunque el ritmo de publicaciones ha bajado, leo más de lo que publico y mucho menos de lo que me gustaría, creo que el espíritu del blog sigue vivo. Y lo seguirá mientras continúe ilusionándome el poder compartir mis lecturas con vosotros.
Así que gracias a todos los que os pasáis por aquí y hacéis que todo esto tenga sentido.
 ¡Ah! Y sí. Los he leído todos.
SLHLT