martes, 30 de abril de 2019

Mi prima Rachel

<< Antiguamente ahorcaban a la gente en Four Turnings. >>
Philip y su primo Ambrose viven en una rica hacienda en la campiña inglesa desde que, siendo solo un niño, Philip se quedó huérfano. Ambrose lo ha educado a su manera, casi a su imagen y semejanza y, salvo en la afición a la jardinería, podría decirse que son como dos gotas de agua, salvando la distancia que impone el paso del tiempo sobre la piel y el alma.
Su vida transcurre tranquila y confortable, como un traje hecho a medida. Pero la salud de Ambrose se resiente y decide pasar el invierno en Italia donde, con un clima más benigno y alejado del húmedo y neblinoso páramo británico, se obrará el milagro.
Las cartas de ida y vuelta entre ellos son frecuentes. Su salud mejora y todo va sobre ruedas. Ambrose pronto volverá cargado de semillas para el jardín y de historias que contar.
Pasa el tiempo y Ambrose retrasa su regreso. Ha ocurrido algo asombroso: ha conocido a una mujer, Rachel, y se ha casado con ella. Y aunque Philip se sorprende, pues ambos han considerado siempre a las mujeres como un incordio, acepta su decisión y espera el regreso de la pareja.
Pero las cartas desde Italia cada vez se espacian más y cuando llegan están plagadas de inquietud y desasosiego. Algo está pasando. Con la certeza que da la intuición y el miedo a que a su primo le esté pasando algo malo, Philip viaja a Florencia en su ayuda. Pero cuando llega, Ambrose está muerto y enterrado. Y nadie sabe dónde se encuentra su viuda.
Con el corazón roto y la sed de venganza y la ira a flor de piel, Philip regresa a Inglaterra prometiéndose a sí mismo que le hará pagar a esa mujer todo el mal que le hubiera podido hacer en vida a su querido primo Ambrose.
A las pocas semanas Rachel aparece. Pero nada es como Philip esperaba. Nada. Y eso volverá su vida patas arriba.
<< Antiguamente ahorcaban a la gente en Four Turnings. Ahora ya no. >>

Cuando acabé de leer este libro pensé en Patricia Highsmith y en Joan Lindsey. Pero sobre todo pensé en Hitchcock. En Rebecca, concretamente. En esa tensión sostenida que te hace estar alerta durante todo el metraje. En la desconfianza de los pequeños gestos, en el terror a lo cotidiano. En el estrés y la duda crecientes que terminan convirtiéndose en miedo. Y luego investigué un poco y averigüé que la autora de Rebecca también fue Daphne du Maurier. ¡Es que soy un lince!
En esta historia, Philip, nos relata en primera persona lo que está pasando. Solo su versión. Lo que ven sus ojos. Lo que sienten sus tripas. Y obliga al lector a posicionarse en el lado opuesto: en la racionalidad y el sentido común, pues el protagonista está perdiendo los papeles. Pero el gran talento de la autora hace que, a pesar de tu sensatez, dudes: “¿y si me equivoco? ¿Y si tuviera parte de razón?”
He de decir que Philip me cae gordo. Es un hombre-niño misógino y malcriado. Pero esa no es razón suficiente para no leer este libro. Está muy bien escrito. Caeréis en sus redes y no podréis dejarlo. Prometido.

Me ha gustado mucho.
SLHLT

viernes, 26 de abril de 2019

La ciudad desolada

La ciudad desolada empieza exactamente en el mismo punto en el que terminó El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares: Jacob y sus extraños amigos, tras huir de la isla y del bucle que los protegía, y de rescatar a Miss Peregrine de las garras de los wights,, escapan hacia la costa remando con las pocas fuerzas que les quedan. Su vida y la de su cuidadora dependen de ello.
¡¡La aventura continúa!!

Una verdadera lucha por la supervivencia en la que todos los niños peculiares, y sus extraños talentos, serán fundamentales para poder seguir adelante. En su periplo en busca de otra ymbryne que ayude a Miss Peregrine a curarse y a recuperar su forma habitual, encontrarán amigos donde menos lo esperaban, enemigos por doquier y muchos otros peculiares, algunos de los cuales se unirán a ellos en su búsqueda de un rayo de esperanza, en medio de un Londres destruido por las bombas alemanas.

He de reconocer que esta segunda parte me ha gustado mucho más que la primera, y os aseguro que pasareis un rato de lo más entretenido entre sus páginas. ¡Y las ilustraciones son fantásticas!

Ya estoy deseando leer el desenlace.
Además, aprovecho para agradecer la recomendación y el préstamo de este libro a Irene, una de mis alumnas de 2º de ESO, y para decirles a los adultos que, a pesar de los móviles, los adolescentes leen, ¡y mucho! 
SLHLT

martes, 23 de abril de 2019

Rialto, 11

<< Yo tenía una librería en Sevilla. Era tan hermosa como pequeña, de techos altísimos con elegantes molduras, vitrinas con luz y azulejos catalogados por Patrimonio que no se podían horadar aunque viniera Dios y te lo ordenara él mismo y porque sí. >>
Belen Rubiano, cual Isak Dinesen sevillana, recuerda un tiempo ya pasado cuando era la dueña de una librería. No fue un proceso fácil llegar a cumplir su sueño. Y menos fácil aún el tener que renunciar a él. Fue casi como el despertar de un letargo, de una ensoñación, como echar sal en una herida que se abre y supura una y otra vez sin llegar a curarse, como abrir los ojos a la realidad del desamor y sentir la necesidad de soltar el lastre de una relación que agoniza para no terminar hundiéndote con ella.
Pero el tiempo y la inteligencia de los supervivientes que deciden elegir qué recordar, y así poder seguir amando el recuerdo de un tiempo en el que fueron felices, convierte este libro en una historia alegre, teñida de la misma nostalgia que tienen los recuerdos de los largos veranos de la infancia.
Anécdota tras anécdota y recuerdo tras recuerdo, Belén Rubiano nos va contando su historia. ¡Y es maravillosa! Y tremendamente divertida. Entre la señora de Burgos, las recomendaciones literarias a ancianitas que nunca olvidarán al Señor Darcy, los estudiantes recogiendo carteles del cuarto de baño, los locos enamorados y los ciclistas peligrosos, la pizarra con su reflexión diaria, las crónicas de La Útil, los programas de radio, los miles de cafés encargados al Horno de San Buenaventura, los clientes-amigos, escritores varios, los carpinteros hacedores de estanterías y otros muchos personajes más, se va reconstruyendo la historia de la librería Rialto y de su dueña: una enamorada de los libros vetada por canal Sur.
Descubrí a Belén Rubiano en el año 2016 gracias a Instagram y a nuestro común amor por Fred Vargas y Andrea Camilleri. Tras echar un vistazo a sus fotos y ver que hacía hablar a su gato, a una mancha del suelo de su casa y hasta a una manzana que compró en mayo y seguía intacta en octubre, supe que había encontrado una mina de oro. Con su sentido del humor único nos enseña a diario su mundo y la maravillosa y singular calle Feria, Feriawood para los que la seguimos, además de compartir lecturas y alegrías como la de la publicación de este libro.
Te deseo la mejor de las suertes, paya. Y aquí, entre nosotras, te voy a contar un secreto: ¡no he leído Los pilares de la Tierra!
 Creo que no hay mejor recomendación que Rialto, 11 en un día como hoy, el Día del Libro.
¡Os va a encantar!
SLHLT

viernes, 19 de abril de 2019

Un secreto

Esta historia comienza donde terminó Un hijo: Guille consiguió su objetivo y, con la ayuda de su Mary Poppins particular, logró que su padre comenzase a curar sus heridas y a asumir la pérdida de su mujer.
Las fiestas de Navidad han sido diferentes pues Nazia las ha pasado con ellos. Al detener a su familia por un problema con los pasaportes cuando trataban de salir del país, Guille y su padre la acogieron, y ahora Nazia y Guille son como hermanos, “aunque aún no les hayan hecho la transfusión”.
Pero Nazia está rara. Parece feliz y tranquila, pero algo le preocupa. Tiene una llave colgada del cuello, esconde una foto en la que tiene los ojos azules y está obsesionada con La Cenicienta. Nazia tiene un secreto.
Con la llegada de una niña nueva a clase, “de Albinia”, su círculo de amigos crece y los tres juntos, sin pretenderlo, se harán más fuertes para sobrevivir a una realidad demasiado cruda para cualquiera de ellos.
Este libro es Alejandro Palomas en estado puro. Y, como en el anterior, lo mejor de todo es Guille: personaje maravilloso donde los haya, cándido y duro a la vez, con el que es inevitable sonreír cuando consigue que veas el mundo a través de sus ojos.
Aunque me gustó más Un hijo, esta segunda parte ha estado a la altura.

Seguro que lo disfrutáis.
SLHLT

miércoles, 27 de marzo de 2019

Las vidas que dibujamos

Dice la contraportada:
Un libro lleno de seres humanos que piensan sienten, dudan y aman como lo haces tú.”
Y eso es exactamente lo que es.
Entre estas dos tapas duras de 16x16 cm y con una ilustración, al más puro estilo de 72kilos, dándonos la bienvenida, se encuentran guardadas un montón de historias maravillosas, de las que te hacen pensar en alguien con una sonrisa en los labios, esperando a ser compartidas.
Sigo a @72kilos (ahora sé que se llama Óscar Alonso) desde hace tiempo en varias redes sociales y cuando supe que iba a publicar un libro no dudé ni un momento de que una de sus copias sería para mí.
Sus viñetas son calor para el alma. Y con un estilo personal y reconocible, comparten ideas, pensamientos y sensaciones solo sencillas en apariencia, pero siempre maravillosas.
Con En la cocina con Kafka abrí la veda de reseñas de libros de viñetas y me temo que esta no será la última.
¡¡Disfrutadlas!!

SLHLT


jueves, 21 de marzo de 2019

De poesía y cebolla

Si algo te eriza el vello de la nuca y te hace latir el corazón más fuerte; si notas un nudo en la garganta y te falta el aire; si sientes que habitas otro cuerpo y ves el mundo con ojos diferentes; si notas una piel distinta calentándote los huesos y pierdes pie porque la realidad se aleja; si el estómago te hace ascos ante la crudeza de un recuerdo y la bilis te amarga las heridas…
Estoy por apostar que estás leyendo poesía.
Porque eso es lo que hace. Al menos eso es lo que me hace a mí la poesía. Pero corrígeme si me equivoco, pues mi ignorancia es grande en este tema y solo puedo hablar desde las tripas.
Si no estuvieras leyendo… ¡Corre al médico!

Para celebrar el Día Mundial de la Poesía, quisiera compartir con vosotros la nana que Miguel Hernández escribió desde la cárcel a su hijo Manuel Miguel, tras recibir carta de Josefina haciéndole saber que solo tenían para comer cebolla y pan.

SLHLT


miércoles, 13 de marzo de 2019

La primera mano que sostuvo la mía

Lexie tiene 21 años y la acaban de expulsar de la universidad. Son los años cincuenta y su pecado fue cruzar una puerta de uso exclusivo para hombres. Le piden que se disculpe para permitirle licenciarse, pero ella se niega. Quiere irse de allí, lejos de la universidad, de su casa y de sus padres. Tiene un poco de dinero ahorrado y un plan: cualquier día de estos se marchará a Londres y buscará trabajo como mecanógrafa. En estas se encuentra cuando observa a un hombre husmeando a través del seto de su jardín. Es Innes Kent y se ha perdido, pero no puede dejar de mirar a esa muchacha.
Cincuenta años después, también en Londres, una pareja acaba de tener un su primer hijo. Son Elina y Ted. Ella es artista y él trabaja en el mundo del cine. Se conocieron casi por casualidad, ella acababa de dejar a su anterior pareja y él le alquilo el ático de su casa… Pero de eso ya hace mucho tiempo. Elina casi se muere en el parto. Algo se torció. Ted no sabe si fue una negligencia o simple mala suerte, pero Eli perdió más de dos litros de sangre y no recuerda nada.
Poco después de llegar a Londres, Innes vuelve a entrar en la vida de Lexie. Es el editor de una revista de arte llamada Elsewhere y, cual Pigmalión, le enseñará los secretos del oficio y de su propia vida.
Mientras Elina se va recuperando poco a poco, Ted comienza a alejarse. Casi no tenía recuerdos de su infancia, pero con la llegada del niño, aún sin nombre, imágenes muy vívidas vienen a su mente: un hombre que le saluda mientras él lo ve alejarse desde la ventana, una mujer en un vestido rojo sobre el que resbala… ¿Quién es esa gente? Nada le cuadra.
Así comienza esta novela maravillosa. Dos historias que aparentemente nada tienen en común, están mucho más conectadas de lo que podríais imaginar. La autora teje esas dos tramas y va perfilando cada una de ellas para que el lector complete el puzle que le presenta.
No voy a descubriros yo que Maggie O’Farrell es una magnífica narradora, que convierte en magia lo cotidiano y sabe cómo transmitir la emoción contenida como nadie. Pero me ha gustado tanto, que necesito que la leáis y sintáis, como yo sentí, la necesidad de volver a notar el tacto y el calor de esa primera mano que sostuvo la mía.
SLHLT

martes, 5 de marzo de 2019

Permafrost

Una mujer sin nombre, nos muestra sin pudor, sin ira y sin tapujos algunos pasajes de su vida. ¿Tal y como fueron o como los recuerda? Da igual. Eso no importa tanto como que esos fueron los momentos que la definieron, la moldearon, y la convirtieron en la persona que es.
El despertar a la sexualidad, el descubrimiento del olor y el tacto de otra mujer, el miedo al compromiso, la lectura y el sexo como refugio de la vida y de la muerte. Una muerte que en ocasiones ansía y con la que coquetea. A la que no teme y que tiene siempre presente como un perfecto plan de huida. La normalidad con la que asume sus diferencias con quienes la rodean, también es un tormento, un contrapunto ya normalizado que le ayuda a apuntalar su coraza de hielo.
Y, al igual que en la creación de las ciudades hay momentos clave, la construcción de una muralla que la haga inexpugnable, invencible y autosuficiente, que la aísle de sus enemigos y de algunas influencia, lo es. Pero con el tiempo, la historia también nos muestra otras fechas, otros hitos, aquellas batallas que abrieron grietas en esa muralla. Poco a poco, a veces. Otras, en cruentas luchas que hacen temblar los más profundos cimientos, hasta dejarla a la merced de cualquiera. Expuesta. Así se pierden imperios, pero también se crece, se cambia y se evoluciona… Y, tal vez, se abra el camino hacia algo parecido a la felicidad.
Se ha descongelado el permafrost.
Esta novela me ha dejado sin aliento. Es cruda y brutal. La prosa salvaje, y en ocasiones casi poética, de Eva Baltasar te inunda el alma. Y aunque no es un libro para todo los públicos, a mí me ha encantado.

Os la recomiendo.
SLHLT

viernes, 22 de febrero de 2019

Carbón

Ponferrada. 1958.
Ana y Sara tosen. Tienen catarro. Unos pasos apresurados y nerviosos se acercan por el pasillo. Es su padre. Se asoma a la habitación que comparten a los pies de la Central Térmica de Compostilla y las observa preocupado…
Tienen 4 y 5 años y casi son una. Dos hermanas que no se separan nunca, dos niñas “termicanas” para las que la central es el escenario mágico de juegos y rutinas. Estas dos niñas crecerán juntas, descubriendo un mundo exterior distinto a lo que habían conocido: más áspero más cruel y más oscuro que el polvo de carbón que todo lo cubre, y que dejarán atrás al marcharse a Madrid.
Madrid es muy distinto a lo que imaginaban. Lleno de posibilidades, pero también lleno de decepciones. Su padre estudiará la carrera que no le permitieron hacer en su día, una nueva hermana viene en camino y la adolescencia transformará sus días de niñas.
Y la muerte. La muerte condicionará la vida de Sara. Su futuro. Sus elecciones. La forma de afrontar la vida, sus estudios, la profesión que elige.
1971.
<<Tengo la certeza de que no somos pompas de jabón. El motivo de vivir no puede ser pasarlo bien. Ha de ser dejar huella.
Mi madre se ha quedado muy delgada, viste de negro por completo. Tampoco habla apenas, pero una tarde le cuento mis sospechas de que la contaminación de la Térmica haya tenido que ver con nuestras muertes. Mi madre parece haberlo pensado también y, tras un prolongado silencio mirando hacia el suelo dice:
- Fuimos muy felices allí, en la Térmica, pero a ellos dos les costó la vida.>>
En este libro Sara Velasco recuerda con emoción trece años de su vida. Su vida al lado de su hermana Ana. Y lo cuenta en primera persona, porque lo ha vivido, porque lo ha sentido, porque lo ha sufrido, porque lo ha tratado de superar y de olvidar, pero no ha podido… Y tampoco ha querido. Por eso ha investigado y este libro es algo más que unas memorias nostálgicas de un tiempo que nunca ha de volver, también es una acusación a los que pusieron por delante el desarrollismo a cualquier precio, sin importarles la vida de la gente que lo llevó a cabo. Lo que para algunos son simples daños colaterales, para otros es la salud y la vida.
Me ha gustado mucho. Quizás porque ese mundo que describe lo reconozco en las historias que mi abuela me contaba. Quizás porque vivo en una ciudad industrial donde nos están envenenando poco a poco, sin que parezca importarle a nadie, quizás porque enseño esos procesos industriales necesarios para transformar la energía calorífica de los combustibles fósiles en energía eléctrica, o quizás porque en mi ADN el carbón también está presente.
Muy recomendable.
SLHLT

miércoles, 6 de febrero de 2019

La piel caduca


De viaje por Extremadura hicimos una parada en Plasencia para visitar una preciosa librería para replicantes. Y allí, los amigos de La Puerta de Tannhäuser, me recomendaron a Lucía Marín y su colección de relatos La piel caduca. Como esta buena gente ama su oficio y disfruta leyendo y recomendando libros a todo aquel que se asoma, dieron en el clavo. Solo puedo darles las gracias y decir que me ha encantado este libro y que ha sido todo un descubrimiento Lucía Marín, a la que desde ahora seguiré de cerca.
Quizás no sepa cómo se llama y si la gente que amó está viva o muerta. Puede que se quede dormida en los momentos más inadecuados y no reconozca a la que se asoma en el espejo, pero sabe hacer una tortilla de patatas: la cantidad de cebolla justa, la temperatura del aceite, el número de huevos, las patatas perfectamente troceadas y el punto exacto de sal. Cuando la cabeza no puede, el cuerpo recuerda.
¿Qué hacer cuando tu mujer necesita un cambio para ser feliz y tu universo se comienza a resquebrajar por los pequeños detalles? Quieres que esté bien, pero su mejoría tambalea tu autoestima. Quizás sea una buena idea empezar a cambiar también.
Recoges a una mujer en silla de ruedas a la puerta de los juzgados y la conversación con ella, en una ruta sin apenas indicaciones, puede llegar a ser la más importante de tu vida. Y de la suya.
Margarita cuida de Lorenzo. Con la edad y la crisis su familia ha venido a vivir con él. Hay poco sitio y muchos silencios. Samuel tiene que escribir una historia para el instituto y Margarita le ayuda. Y esa historia ya no será un trabajo escolar más. Será una historia que les pertenecerá a todos ellos, con nombre de Victoria.
¿Y si la propia Perséfone, la diosa del infierno viniera a ayudarte a escribir tu novela? Fuck the Muses!! Hell Godesses rock!!
El tiempo pasa y hay gente que, aun habiendo sido importante en de tu vida, se queda por el camino. Otra, poca, permanece. Aparecen nuevos amigos y se desatan diferentes pasiones. Pero, sin saber muy bien el porqué, hay personas que aparecen y desaparecen de forma intermitente a lo largo de los años. Y tú lo aceptas como algo normal… Un día te llega una postal invitándote a una boda. Y, siguiendo el juego, vas.

Cuentos redondos. Historias maravillosas. Personajes que no te dejarán indiferente. Distintos registros. Humor y buen saber hacer. Todo esto y mucho más es lo que os vais a encontrar entre estas páginas. 
¡Os lo recomiendo!
SLHLT

miércoles, 30 de enero de 2019

Los señores del tiempo

Tres años después de que empezase todo (El silencio de la ciudad blanca) Unai y Alba siguen juntos en Vitoria y Deba (Los ritos del agua) crece feliz, con Esti, German y el abuelo como parte importante de su familia y de su vida.
Pero la calma no dura para siempre y menos si eres un policía especializado en hacer perfiles de psicópatas y asesinos en serie.
A finales del verano de 2019 tienen lugar en Vitoria una serie de asesinatos de lo más peculiares: el modus operandi del asesino no es el habitual, sino que está usando técnicas medievales para matar a sus víctimas. Un empresario muere tras haber ingerido cantárida en polvo, un polvo marrón que se usaba como potente estimulador sexual en la Edad Media. Unas hermanas adolescentes que llevaban un par de semanas desaparecidas, serán encontradas emparedadas en un edificio a medio construir en plena almendra medieval de Vitoria; y un joven aparece muerto por encubamiento en el río Zadorra. Al abrir la cuba descubrirán que no estaba solo allí dentro, lo acompañaban un perro, un gato, un gallo y una víbora.
Pero lo curioso no acaba ahí. Todos estos crímenes son similares a los que aparecen en el libro Los señores del tiempo, un superventas de autor desconocido que está causando furor entre los vitorianos.
Las pesquisas llevarán a Kraken hasta la torre de Nograro a conocer a su dueño y a los habitantes del pueblo vecino.
Pero recuerda: las cosas no siempre son lo que parecen.
Esta tercera entrega de la Trilogía de la ciudad blanca es un buen punto y final (¿o un punto y aparte?) de la misma. Alterna capítulos de Los señores del tiempo, con la investigación criminal que lleva a cabo Unai López de Ayala y su equipo. Como en las anteriores novelas de la saga, el trabajo de investigación de la autora es soberbio y la trama muy adictiva, y el desenlace imposible de imaginar.
Mi preferida sigue siendo la primera parte, pero los tres libros están muy bien.
Los amantes de las novelas policiacas, la historia y los thrillers, no os las podéis perder. Eso sí, un consejo: leed los libros en orden.
No los podréis soltar.
SLHLT

miércoles, 23 de enero de 2019

La trenza

Para las mujeres valientes.

Trenza f. Conjunto de tres mechones o tres cabos que se cruzan alternativamente, entretejiéndose.

Smita, Giulia y Sarah.
Uttar Pradesh, Palermo y Montreal.
Smita es una dalit, una intocable, y está nerviosa. Hoy es el día en que Lalita, su hija, irá por primera vez a la escuela. No querían que fuera, pero ella pagó al brahmán. Ahora Lalita aprenderá a leer y encontrará un trabajo digno. Y eso la llena de alegría. Así nunca tendrá que oler la mierda de los demás, como ella, que vacía letrinas de las casas más ricas día tras día.
Giulia es una de las hijas de un empresario siciliano. Está muerta de sueño porque se ha pasado la noche leyendo, pero hoy su padre ha ido a hacer la ruta por las peluquerías de Palermo y le toca a ella abrir el taller. El negocio lleva en pie más de cien años. Un siglo aprovechando el pelo de los sicilianos para hacer pelucas y postizos. Pero los tiempos cambian y es casi un milagro que el negocio siga en pie.
Sarah es abogada y ha luchado como nadie para conseguir el puesto que tiene en el bufete en el que trabaja. Es infalible, inagotable, invencible. Nadie trabaja más que ella. Nunca muestra debilidad. Es perfecta. Es hermética. Y para conseguirlo ha tenido que renunciar a muchas cosas por el camino: dos matrimonios, miles de noches en vela, dos hijos a los que ve mucho menos de lo que desearía y una vida cronometrada al segundo para poder cumplir con todo lo que se espera de ella. En el bufete se rumorea que la van a ascender. Ha llegado a la cima mucho más rápido que nadie.
Pero pasa algo el primer día de Lalita en el colegio; el padre de Giulia tiene un accidente de coche; y Sarah se desmaya en la sala del tribunal.
Sus vidas están a punto de dar un vuelco. Las pondrán a prueba. Y aunque ellas no lo sepan, las van a conectar.
Tres mujeres en un mal momento. Tres historias que contar. Tres decisiones que tomar. Tres vidas diametralmente opuestas. Tres ramas que nacen de un único tronco. Tres personas que luchan por sobrevivir a una vida que les fue impuesta. Una guerra que hay que ganar para poder ser dueñas de su destino.
Tres cabos de una misma trenza.

¡¡Maravillosa!!
SLHLT

miércoles, 16 de enero de 2019

En la cocina con Kafka

Aunque normalmente no reseño libros de viñetas, y se han quedado fuera de este blog amigas como Enriqueta, Maitena, Lola Vendetta y Maestra de pueblo, entre otras, no me he podido resistir a las tiras cómicas de Tom Gauld.

Todos somos frikis y quien diga lo contrario miente. Y los amantes de los libros lo somos, y mucho. Por eso me han hecho tanta gracia estas viñetas y no he podido evitar compartir algunas con vosotros.

Aquí os dejo una pequeña muestra de lo que os vais a encontrar entre las páginas de este libro.

¡Os va a encantar!














SLHLT

miércoles, 9 de enero de 2019

La señora Caliban

Dorothy es una mujer que pasa sus días sin pena ni gloria. Ha sufrido una pérdida irreparable de la que aún no se ha recuperado y que ha acabado prácticamente con su matrimonio. Su marido, Fred casi no está en casa y, cuando lo está, se mantiene distante. Dorothy está segura de que está teniendo otra aventura.
Su única válvula de escape es su amiga Estelle, divorciada, con dos hijos, que bebe demasiado, y con la que charla y se ríe. El resto de su tiempo lo dedica a tareas domésticas, y desde hace un tiempo ha empezado a oír mensajes dirigidos a ella en la radio. ¿Estará perdiendo la cabeza?
Un día escucha que un extraño ser anfibio se ha escapado del Instituto de Investigaciones Oceanográficas tras matar a dos de los científicos que lo estudiaban, y cree que es cosa de su imaginación, hasta que la puerta de su cocina se abre y por ella entra un extraño y apuesto ser de dos metros de alto, fuerte y de color verdoso. En vez de asustarse, le ofrece las verduras que está cortando para la cena de su marido. Está hambriento, cansado y necesita ayuda. Dorothy no le tiene miedo, más bien siente lástima por él y decide darle cobijo y esconderlo de la policía.
Así comienza un descubrimiento mutuo y una hermosa historia de amor. Larry, como se hace llamar, le ayuda con sus tareas domésticas, la escucha, y le pregunta todo lo que no entiende de este mundo de locos. Dorothy redescubrirá su propio universo, su libertad, su fortaleza, su deseo, sus ganas de vivir y una verdad inesperada al atreverse a habitar la piel verdosa de un ser que tiene más de humano que muchos de los seres así catalogados.
La señora Caliban es una mezcla entre “La forma del agua” y “Mujeres desesperadas”, con toques de humor negro y surrealista, giros inesperados en la trama y sin el final que se esperaría si fuese una película. Me ha parecido original, fresca y diferente.
Me ha gustado mucho.
SLHLT

miércoles, 2 de enero de 2019

Todo es posible

¿Os habéis parado a pensar que estamos hechos de vida? De muchas vidas. Cada célula de nuestro cuerpo está viva y actúa como cualquier otro ser: nace, crece, se alimenta, excreta, se mueve, interacciona con otras, se reproduce y, finalmente, muere. Esas células tienen una historia como individuos y una función que hace que, junto con otras muchas compañeras de fatigas, lata mi corazón, entre aire en mis pulmones o me permita teclear estas palabras. Juntas, esas células de vidas anodinas repetitivas y cortas, se convierten en algo más, en mucho más: en ti y en mí.
Algo así es la historia que he elegido para comenzar el año y que es ya la número 200 de este blog.
Cada uno de los protagonistas de esta novela recuerda un pedazo de su vida. Con su visión personal nos transmite sus miserias, sus alegrías, sus frustraciones y sus éxitos. Y todas esas historias están conectadas entre sí, como las células de un organismo superior, todas son parte de algo mayor: la vida.
Y la vida no es sencilla.
Este es el pequeño pueblo del Medio Oeste de Estados Unidos donde se crio Lucy Barton, donde viven sus hermanos, donde fue al colegio (en el que se quedaba las tardes para hacer los deberes y no volver a casa), donde su madre cosía (era buena y muy barata) y su padre trabajaba para otras granjas después de volver de una guerra que lo descompuso, y donde buscaba con sus primos en la basura. Un lugar donde el tiempo parece haberse detenido a descansar.
Lucy hace mucho que se fue. Que escapó. Ahora vive en la ciudad, es escritora y ha escrito un libro autobiográfico. Algunos no se creen que haya podido hacerlo. Otros están orgullosos de su éxito. Y algunos, quizás teman salir en él…
Sin ser una continuación de Me llamo Lucy Barton, ambos libros están conectados. Y Elizabeth Strout sabe transmitir, como nadie, la fragilidad y la fortaleza del ser humano. Con una narración personal, dulce e intimista, que te encoje el corazón, nos relata la vida de gente corriente, con todo lo que ello implica.

Simplemente maravillosa.
SLHLT