miércoles, 30 de enero de 2019

Los señores del tiempo

Tres años después de que empezase todo (El silencio de la ciudad blanca) Unai y Alba siguen juntos en Vitoria y Deba (Los ritos del agua) crece feliz, con Esti, German y el abuelo como parte importante de su familia y de su vida.
Pero la calma no dura para siempre y menos si eres un policía especializado en hacer perfiles de psicópatas y asesinos en serie.
A finales del verano de 2019 tienen lugar en Vitoria una serie de asesinatos de lo más peculiares: el modus operandi del asesino no es el habitual, sino que está usando técnicas medievales para matar a sus víctimas. Un empresario muere tras haber ingerido cantárida en polvo, un polvo marrón que se usaba como potente estimulador sexual en la Edad Media. Unas hermanas adolescentes que llevaban un par de semanas desaparecidas, serán encontradas emparedadas en un edificio a medio construir en plena almendra medieval de Vitoria; y un joven aparece muerto por encubamiento en el río Zadorra. Al abrir la cuba descubrirán que no estaba solo allí dentro, lo acompañaban un perro, un gato, un gallo y una víbora.
Pero lo curioso no acaba ahí. Todos estos crímenes son similares a los que aparecen en el libro Los señores del tiempo, un superventas de autor desconocido que está causando furor entre los vitorianos.
Las pesquisas llevarán a Kraken hasta la torre de Nograro a conocer a su dueño y a los habitantes del pueblo vecino.
Pero recuerda: las cosas no siempre son lo que parecen.
Esta tercera entrega de la Trilogía de la ciudad blanca es un buen punto y final (¿o un punto y aparte?) de la misma. Alterna capítulos de Los señores del tiempo, con la investigación criminal que lleva a cabo Unai López de Ayala y su equipo. Como en las anteriores novelas de la saga, el trabajo de investigación de la autora es soberbio y la trama muy adictiva, y el desenlace imposible de imaginar.
Mi preferida sigue siendo la primera parte, pero los tres libros están muy bien.
Los amantes de las novelas policiacas, la historia y los thrillers, no os las podéis perder. Eso sí, un consejo: leed los libros en orden.
No los podréis soltar.
SLHLT

miércoles, 23 de enero de 2019

La trenza

Para las mujeres valientes.

Trenza f. Conjunto de tres mechones o tres cabos que se cruzan alternativamente, entretejiéndose.

Smita, Giulia y Sarah.
Uttar Pradesh, Palermo y Montreal.
Smita es una dalit, una intocable, y está nerviosa. Hoy es el día en que Lalita, su hija, irá por primera vez a la escuela. No querían que fuera, pero ella pagó al brahmán. Ahora Lalita aprenderá a leer y encontrará un trabajo digno. Y eso la llena de alegría. Así nunca tendrá que oler la mierda de los demás, como ella, que vacía letrinas de las casas más ricas día tras día.
Giulia es una de las hijas de un empresario siciliano. Está muerta de sueño porque se ha pasado la noche leyendo, pero hoy su padre ha ido a hacer la ruta por las peluquerías de Palermo y le toca a ella abrir el taller. El negocio lleva en pie más de cien años. Un siglo aprovechando el pelo de los sicilianos para hacer pelucas y postizos. Pero los tiempos cambian y es casi un milagro que el negocio siga en pie.
Sarah es abogada y ha luchado como nadie para conseguir el puesto que tiene en el bufete en el que trabaja. Es infalible, inagotable, invencible. Nadie trabaja más que ella. Nunca muestra debilidad. Es perfecta. Es hermética. Y para conseguirlo ha tenido que renunciar a muchas cosas por el camino: dos matrimonios, miles de noches en vela, dos hijos a los que ve mucho menos de lo que desearía y una vida cronometrada al segundo para poder cumplir con todo lo que se espera de ella. En el bufete se rumorea que la van a ascender. Ha llegado a la cima mucho más rápido que nadie.
Pero pasa algo el primer día de Lalita en el colegio; el padre de Giulia tiene un accidente de coche; y Sarah se desmaya en la sala del tribunal.
Sus vidas están a punto de dar un vuelco. Las pondrán a prueba. Y aunque ellas no lo sepan, las van a conectar.
Tres mujeres en un mal momento. Tres historias que contar. Tres decisiones que tomar. Tres vidas diametralmente opuestas. Tres ramas que nacen de un único tronco. Tres personas que luchan por sobrevivir a una vida que les fue impuesta. Una guerra que hay que ganar para poder ser dueñas de su destino.
Tres cabos de una misma trenza.

¡¡Maravillosa!!
SLHLT

miércoles, 16 de enero de 2019

En la cocina con Kafka

Aunque normalmente no reseño libros de viñetas, y se han quedado fuera de este blog amigas como Enriqueta, Maitena, Lola Vendetta y Maestra de pueblo, entre otras, no me he podido resistir a las tiras cómicas de Tom Gauld.

Todos somos frikis y quien diga lo contrario miente. Y los amantes de los libros lo somos, y mucho. Por eso me han hecho tanta gracia estas viñetas y no he podido evitar compartir algunas con vosotros.

Aquí os dejo una pequeña muestra de lo que os vais a encontrar entre las páginas de este libro.

¡Os va a encantar!














SLHLT

miércoles, 9 de enero de 2019

La señora Caliban

Dorothy es una mujer que pasa sus días sin pena ni gloria. Ha sufrido una pérdida irreparable de la que aún no se ha recuperado y que ha acabado prácticamente con su matrimonio. Su marido, Fred casi no está en casa y, cuando lo está, se mantiene distante. Dorothy está segura de que está teniendo otra aventura.
Su única válvula de escape es su amiga Estelle, divorciada, con dos hijos, que bebe demasiado, y con la que charla y se ríe. El resto de su tiempo lo dedica a tareas domésticas, y desde hace un tiempo ha empezado a oír mensajes dirigidos a ella en la radio. ¿Estará perdiendo la cabeza?
Un día escucha que un extraño ser anfibio se ha escapado del Instituto de Investigaciones Oceanográficas tras matar a dos de los científicos que lo estudiaban, y cree que es cosa de su imaginación, hasta que la puerta de su cocina se abre y por ella entra un extraño y apuesto ser de dos metros de alto, fuerte y de color verdoso. En vez de asustarse, le ofrece las verduras que está cortando para la cena de su marido. Está hambriento, cansado y necesita ayuda. Dorothy no le tiene miedo, más bien siente lástima por él y decide darle cobijo y esconderlo de la policía.
Así comienza un descubrimiento mutuo y una hermosa historia de amor. Larry, como se hace llamar, le ayuda con sus tareas domésticas, la escucha, y le pregunta todo lo que no entiende de este mundo de locos. Dorothy redescubrirá su propio universo, su libertad, su fortaleza, su deseo, sus ganas de vivir y una verdad inesperada al atreverse a habitar la piel verdosa de un ser que tiene más de humano que muchos de los seres así catalogados.
La señora Caliban es una mezcla entre “La forma del agua” y “Mujeres desesperadas”, con toques de humor negro y surrealista, giros inesperados en la trama y sin el final que se esperaría si fuese una película. Me ha parecido original, fresca y diferente.
Me ha gustado mucho.
SLHLT

miércoles, 2 de enero de 2019

Todo es posible

¿Os habéis parado a pensar que estamos hechos de vida? De muchas vidas. Cada célula de nuestro cuerpo está viva y actúa como cualquier otro ser: nace, crece, se alimenta, excreta, se mueve, interacciona con otras, se reproduce y, finalmente, muere. Esas células tienen una historia como individuos y una función que hace que, junto con otras muchas compañeras de fatigas, lata mi corazón, entre aire en mis pulmones o me permita teclear estas palabras. Juntas, esas células de vidas anodinas repetitivas y cortas, se convierten en algo más, en mucho más: en ti y en mí.
Algo así es la historia que he elegido para comenzar el año y que es ya la número 200 de este blog.
Cada uno de los protagonistas de esta novela recuerda un pedazo de su vida. Con su visión personal nos transmite sus miserias, sus alegrías, sus frustraciones y sus éxitos. Y todas esas historias están conectadas entre sí, como las células de un organismo superior, todas son parte de algo mayor: la vida.
Y la vida no es sencilla.
Este es el pequeño pueblo del Medio Oeste de Estados Unidos donde se crio Lucy Barton, donde viven sus hermanos, donde fue al colegio (en el que se quedaba las tardes para hacer los deberes y no volver a casa), donde su madre cosía (era buena y muy barata) y su padre trabajaba para otras granjas después de volver de una guerra que lo descompuso, y donde buscaba con sus primos en la basura. Un lugar donde el tiempo parece haberse detenido a descansar.
Lucy hace mucho que se fue. Que escapó. Ahora vive en la ciudad, es escritora y ha escrito un libro autobiográfico. Algunos no se creen que haya podido hacerlo. Otros están orgullosos de su éxito. Y algunos, quizás teman salir en él…
Sin ser una continuación de Me llamo Lucy Barton, ambos libros están conectados. Y Elizabeth Strout sabe transmitir, como nadie, la fragilidad y la fortaleza del ser humano. Con una narración personal, dulce e intimista, que te encoje el corazón, nos relata la vida de gente corriente, con todo lo que ello implica.

Simplemente maravillosa.
SLHLT

lunes, 31 de diciembre de 2018

2018 en imágenes.


He aquí 53 de la muchas formas en las que fui feliz este 2018.

Y un consejo para el 2019: leed. Leed mucho. ¡Leed siempre!


SLHLT

sábado, 29 de diciembre de 2018

Mary, que escribió Frankestein

Esta es Mary. Es una soñadora. El tipo de chica que pasea sola, contempla las nubes e imagina cosas que nunca han existido. Mary tiene un nombre para sus fantasías. Las llama <<castillos en el aire>>.
También le encantan las historias. Intenta escribir la misma clase de historias que le gusta leer. Pero las que ve cuando sueña despierta son las más emocionantes de todas.
¿Y a dónde va Mary cuando quiere leer y soñar? Pues va al cementerio, y se sienta junto a la tumba de su madre.
La madre de Mary era una gran filósofa. Escribía libros en los que decía que las mujeres y los hombres deben ser iguales. Murió cuando Mary solo tenía once días de edad.
¿Puedes echar de menos a alguien que nunca has conocido?
A Mary le pasa.”

Así comienza este cuento maravilloso en el que se narra la vida de Mary Shelley antes y después del monstruo. Una vida llena de tristeza, de desarraigo, de amor, de libertad y de talento. Mucho talento. Pensad que Mary solo tenía dieciocho años la famosa noche en que Byron les propuso a sus amigos escribir las ya célebres historias de fantasmas.
Es una pequeña joya ilustrada con maestría, que le hubiera encantado a mi yo niña tanto o más de lo que le ha gustado a mi yo adulta.
¡Lo vais a disfrutar!
Y ya que estamos en fechas navideñas: ¡regaladlo!

Acertaréis.

SLHLT

viernes, 21 de diciembre de 2018

El peso del corazón

Bruna ha vuelto.

Seis meses después de la anterior entrega, Bruna sigue trabajando como investigadora privada y descontando, como una condena a la inversa, los días que le quedan de vida.

Yiannis lo han echado del archivo y se ha mudado más cerca de BrunaBartolo, el tragón, tan dulce y tierno como siempre, sigue comiéndose todo lo que encuentra por delante. Y la relación entre Bruna y Lizard no pasa por su mejor momento...

En esta aventura Bruna se quedará sin licencia por agredir a un policía al tratar de defender a una niña rusa, de la que se hará cargo más tarde. Esa niña medio salvaje, que ha sufrido lo indecible y que presenta unos niveles de radiactividad imposibles de explicar, trastocará las vidas de todos y hará aflorar en Bruna facetas que ni ella misma conoce. 

Para recuperar su licencia, Bruna tendrá que hacer terapia y así será como el sobón entra en su vida... 

Con la cuenta en números rojos, acepta un trabajo aparentemente sencillo que se convierte en algo con raíces mucho más profundas, donde el tráfico de material radiactivo, el fanatismo religioso del Reino de Labari y las guerras silenciadas por el gobierno y que tienen lugar en los confines del planeta, se convertirán en protagonistas.

He de deciros que esta segunda entrega me ha gustado aún más que la primera. Bruna es cada vez más compleja y humana, y la aparición de nuevos personajes contribuye a ello. 

Estoy segura de que si Rosa Montero fuese estadounidense, ya le habrían comprado los derechos para hacer una saga cinematográfica de esta heroína tecnohumana.

Muy recomendable.

SLHLT


miércoles, 14 de noviembre de 2018

Kentukis

Un día cualquiera, podría haber sido hoy mismo, entras en un bazar o en un centro comercial y te pones a mirar todos los kentukis que tienen expuestos. ¡¡Son monísimos!! No sabes por cuál decidirte: una conejita, un topo, un cuervo, un osito… ¿quizás un dragón?
Aunque no son baratos te decides por uno y te lo llevas a casa. Ahora toca ponerlo a funcionar: lo colocas en su base de carga y esperas a que la conexión tenga lugar.
Tras varias horas de espera tu kentuki abre los ojos, se baja del cargador y comienza a seguirte a donde quiera que vayas. No puede hablar, aunque sí mover los ojitos y la cabeza en todas direcciones y emitir pequeños ruiditos metálicos. ¡Ya eres un “amo de kentuki”!
Pero en la otra punta del mundo, o tal vez en la puerta de al lado, alguien que compró un código de conexión está viendo tu cara y tu casa a través de las cámaras que el kentuki tiene por ojos. Acaba de crearse un vínculo de manera aleatoria y ese enlace solo se romperá si la batería se agota, si el kentuki se rompe o si decide finalizar la conexión de forma unilateral. Una vez finalizada, no se podrá volver a establecer nunca más.
¿Tú qué elegirías: ser kentuki o tener un kentuki?

Samanta Schweblin convierte nuestro presente en una distopía al puro estilo Black Mirror.
A través de distintas historias nos enseña, sin juzgar, el punto de vista de los kentukis y de los amos de kentuki. Y os aseguro que no os dejará indiferentes… ¿Puede una persona ser la mascota de otra? ¿Qué seríamos capaz de hacer si nos permitiesen observar la vida de otro sin ser condenados? ¿Y si nos obligaran a mirar lo que no queremos? ¿Cómo actuaríamos si lo que vemos a través de las cámaras es algo inmoral, depravado o ilegal? ¿Serías capaz de dejar que un desconocido invadiese tu intimidad? ¿Podría un kentuki ayudar a combatir la soledad? ¿Sería posible llegar a enamorarse de la persona que está al otro lado? ¿Dejarías que tus hijos interactuasen con ellos? ¿Querrías conocer a la persona tras el kentuki?
Me ha sorprendido y me ha gustado.

 SLHLT

miércoles, 31 de octubre de 2018

Cuaderno de campo

Cuando abro este libro, este poemario, y veo que está dedicado “A mis abuelos” ya estoy predispuesta a que me guste. Y estoy esperando el colmarme de emoción y cariño.
Pero paso la hoja y me encuentro con ella, con Emily Dickinson: “Él fue el átomo a quien preferí entre toda la arcilla de que están hechos los hombres”, y ya no tengo dudas de que algo bueno me está esperando entre sus páginas.
Manos asperas y tiernas, manos doloridas, espaldas dobladas por el esfuerzo de subir y bajar una y otra vez recogiendo los frutos de una tierra que solo es generosa cuando se ha trabajado.
Algo así tiene que ser el hogar:
Oír fandangos mientras las ovejas van
tras sus corderos
Rebuscar con los dedos las raíces
Ofrecer a los tubérculos los tobillos.
Convertir la voz en ternura
y en presa
Prometerme una y otra vez
que nunca escribiré en vano
un libro con las mismas
manchas.

Olores antiguos, sangre en la boca, rituales casi olvidados, la vida y la muerte entrelazadas como parte de un solo ser, como ha sido siempre, aunque lo hayamos olvidado.
Y la casa, cuatro paredes hacen un hogar cuando está poblado de gente con la que contar, que lo mismo recogen patatas, que ayudan a parir a las vacas, acarician la cabeza de los niños, les curan las heridas o matan un cordero. Sin ostentación. Sin drama.
Todo esto me he encontrado. Y mucho talento. 
Poemas y escritos desgarradores y tiernos que te recuerdan lo que fuimos… Y lo que perdimos.

LA ÚLTIMA HERIDA.

AQUÍ
a los que no ven el mar
se les reconoce
porque siempre
llevan
una espiga
clavada
en el pecho.

 SLHLT

miércoles, 24 de octubre de 2018

La retornada

<<A los trece años ya no conocía a mi otra madre.
Subía con trabajo la escalera de su casa con una maleta incómoda y una bolsa llena de zapatos revueltos. En el descansillo me recibieron el olor a fritura reciente y una espera. La puerta no quería abrirse, desde dentro alguien la sacudía sin una palabra y trajinaba con la cerradura. […]
Tras el chasquido metálico apareció una niña con las trenzas flojas, hechas hacía días. Era mi hermana, pero no la había visto nunca. Apartó la hoja para dejarme entrar, sin quitarme de encima sus ojos penetrantes. Por entonces nos parecíamos más que de adultas.>>
Así comienza La retornada de Donatella Di Pietroantonio.
Trece años y no entiendes nada. ¿Qué has hecho mal? Nadie te lo explica. Pero ya no puedes vivir en tu casa. Ni dormir en tu cama. Ni ver a tus amigas. Ni volver a la casa de la playa. Ni hacer ballet. Ni ir a la piscina. Ni ponerte a escondidas el perfume de mamá.
Mamá, mamá, mamá, mamá, mamá, mamá… ¡Mamááááá!
Dicen que no es tu madre. Que nunca lo ha sido. Que tienes otra madre. Y otro padre. Y muchos hermanos. Y que has de irte a vivir con ellos. Lejos de la ciudad. Lejos de tu vida. Lejos de tu madre. La que ya no es tu madre, pero que hasta hace unos días te peinaba como si lo fuera. Crees que está enferma y no te puede cuidar. La dejasteis en la cama antes de ir a la nueva casa. Tu padre, al que ahora has de llamar tío, sube el equipaje detrás de ti y luego se va. Te deja allí. Sola. Con ellos. No tienes ni una cama propia. Y duermes cabeza con pies con Adriana, tu hermana pequeña, que se hace pis todas las noches. Y Sergio se mete siempre contigo. Y Vincenzo… te mira despacio.
Así ha de comenzar tu nueva vida. Porque te han devuelto. Porque un día te entregaron… 
Y nadie te explica el porqué.
Me ha gustado mucho más de lo que esperaba. La autora, en capítulos breves y sencillos y, con una protagonista con voz, pero sin nombre, es capaz de crear una atmósfera creíble donde se mastica el rechazo de una madre, la incomprensión de una hija, y en la que a cada paso palpita el temor al abandono, a la miseria y al hambre, y donde el contrapunto lo pone el haber descubierto la ternura y el amor incondicional hacia una hermana recién encontrada. 
Me duró una tarde.
SLHLT

miércoles, 17 de octubre de 2018

Patrick ha vuelto

Imagina que vas por la calle y alguien te confunde con otra persona. Hasta ahí todo normal. Y más cuando el parecido es tan asombroso. ¡Sois como dos gotas de agua!
Imagina ahora que esa persona, al darse cuenta de que no eres quien creía, te invita a tomar algo y te propone suplantar la identidad de Patrick, el hermano mellizo desaparecido hace 8 años de Simon Ashby, el hombre al que tanto te pareces. Patrick nació solo unos minutos antes que Simon, y dentro de unas semanas cumpliría 21 años y se convertiría, te convertirás, si aceptas, en el legítimo heredero de Latchetts, la hacienda familiar.
Imagina no tener familia ni nada que perder… ¿Lo harías?
Y si decides hacerlo, ¿serías capaz de hacer creer a todos que eres Patrick?
El resto, lo tendrás que descubrir tú.

No esperéis una novela de intriga al uso. No lo es. Desde el principio sabemos que Patrick es un embaucador y lo que pretende. Y hasta bien mediado el libro, Josephine Tey no plantea la verdadera trama criminal. Además, la autora da un gran protagonismo al impostor, a la búsqueda de su identidad y de su lugar en el mundo. Y, aunque todos sabemos que es un timador, su manera de ser, su desamparo y su lucha interna entre el bien y el mal, hacen que quieras que no lo descubran.

Josephine Tey ambienta a la perfección la clase acomodada y la campiña inglesa de la época de entreguerras, y construye muy bien los personajes. Me ha gustado mucho su estilo y lo he disfrutado. Pura delicia.
SLHLT

domingo, 14 de octubre de 2018

¡Y ya van dos!


Parece que fue ayer cuando cumplíamos nuestro primer año juntos, y hace un par de días ya soplábamos la segunda vela. Tempus fugit, que diría Virgilio.

Antes de continuar con mi pequeña reflexión cumpleañera, quisiera daros las gracias por seguir pasándoos por aquí. ¡¡Ya son más de 27.000 visitas!! Y nunca, ni en mis mejores sueños, hubiera podido pensar que este pequeño proyecto le llegase a interesar a tanta gente.

Sé que hay personas que se han quedado por el camino, también sé que habéis aparecido unos cuantos nuevos y que la gran mayoría continuáis leyendo las reseñas que, semana tras semana, comparto con vosotros. Agradezco todos y cada uno de los comentarios que dejáis en el correo, en el blog o en las redes sociales. Y me sigue alucinando recibir mensajes donde me pedís que os recomiende libros para las vacaciones o sobre un tema determinado. Yo, con toda mi buena voluntad, trato de hacerlo pero, probablemente, muchas veces me equivoque, pues mi formación no es literaria y me falta muchísimo por aprender y por leer. Pero cuando me contestáis que os ha gustado, me mandáis un mensaje de whatsapp para comentar algún libro que he reseñado, o para darme las gracias por el blog, siento que todo esto ha valido la pena y que el conocimiento compartido es el único que tiene sentido.

En ocasiones me asombra la respuesta a una reseña que creo que no es especialmente buena y otras veces me sorprende que pase casi desapercibida alguna que he escrito con la emoción a flor de piel. Pero, aunque me desconcierte, también lo agradezco, pues me hace darme cuenta de la diversidad de gustos y de que no siempre es lo mismo lo que nos acelera el corazón.

Este segundo año de blog he intentado ser más consciente a la hora de elegir mis lecturas e intentar salir de mi zona de confort. Por ello he incluido más poesía, novela gráfica y teatro. Además, me propuse leer a muchas más autoras. Y lo he hecho. De las 56 reseñas publicadas, 32 son de libros escritos por mujeres. Pero, antes de ponerme a recapitular pensé que serían muchas más. La sensación que tenía era que casi todas habían sido escritoras, y no fue así, solamente lo fueron unas pocas más de la mitad.

Y eso me ha hecho reflexionar... 

Y, sin ánimo de adoctrinar, os pido que os pongáis las gafas violetas y aprendáis a mirar a su través. Porque una vez que lo ves, no puedes fingir que no lo has visto. Es como cuando aprendes a leer: una vez que lees no puedes evitar hacerlo, las vocales le dan sentido y sonido a las consonantes, y estas se enhebran formando palabras que evocan lugares, colores, olores y sabores.

Leed mucho, leed algo, leed un poco... ¡Pero leed!

Yo aquí seguiré, compartiendo lo que leo con todos los que tengáis a bien asomaros por el blog.

Y para que no quepa ninguna duda: sí, los he leído todos.

SLHLT



miércoles, 26 de septiembre de 2018

Las órdenes

Los de Pilar Adón en Las órdenes son versos afilados y duros por relatar una realidad cotidiana y reconocible, además de escondida a plena vista y familiar.
¿Quiénes somos? Abuelas. Madres. Hijas.
¿Realmente nos define nuestra capacidad de engendrar?
NO QUEREMOS ser madres.
La ausencia de un heredero
que deje borrones.
Seguir siempre hijas.
Que nos abracen como nos abrazaron.
Y nos peinen y presuman de nuestras notas
ante los vecinos.
Que cada libro sea para nosotras, cada pensamiento.
Para nosotras. En una habitación
de una sola cama.

O es el rol pérfido que nos han inculcado de cuidar a los demás, siempre, en cualquier circunstancia, olvidándonos de nosotras, por el bien de todos, por el bien de algunos, por la familia, porque siempre se ha hecho así. Porque… ¿quién lo va a hace si no?
ELLOS NO lo advierten
pero arrastramos un rencor en los genes
heredado de cada mujer.
Su hacha clavada en el cuerpo,
integrada en él. Donde persiste.
Observadoras y observadas.
Actuando solas y ante el mundo.
Ansiando un descanso
sin saber descansar.
Acusando un odio que no se cura
por palabras que no tendrían que existir.
Sin responder tal sin comportarnos cual,
aprovechando más.
Sin enfrentarnos a.

Y si no lo haces. Y si te atreves a no continuar tu estirpe… “¿Quién te cuidará cuando seas vieja?” oirás a cada instante. Como una advertencia, como un aviso… Como una amenaza.
[…] ¿Quién va a abrazarme cuando sea vieja?
Y esté sola. Y no haya quien quiera hablarme. Y
las cortinas se prendan fuego
y las llamas asciendan hasta el techo. Y nadie
pueda acercarse
al teléfono. Para llamar al servicio de extinción
de incendios.

Los pequeños detalles lo cambian todo o no cambian nada si no somos nosotras capaces de cambiarlos.
EL SILENCIO NUNCA es tan grande
como cuando algo lo rompe.


Poesía cruda, directa y maravillosa.
SLHLT

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Ritos funerarios

Dicen que debo morir. Dicen que le robé el aliento a unos hombres y que ahora ellos deben robarme el mío. Supongo, entonces, que todos somos llamas de vela, brillantes de grasa, parpadeando en la oscuridad y en el aullido del viento, y en la quietud de la habitación escucho pisadas, pisadas espantosas que se acercan, que vienen a apagarme y a sacarme la vida del cuerpo en forma de corona de humo gris. Me fundiré con el aire y con la noche. Nos apagarán a todos, uno a uno, hasta que quede únicamente una luz, bajo la que se ven ellos. ¿Dónde estaré yo entonces?
Agnes Magnusdottir espera a la muerte en una pequeña granja de Kornsa. Allí, en la humilde casa del alguacil de la comarca, pasa sus últimos meses de vida. Se la ha acusado y condenado por la muerte de dos hombres. No hay piedad para ella.
Las primeras semanas las pasa en silencio, trabajando como una criada más y bajo la mirada vigilante y temerosa de la mujer del alguacil y sus dos hijas. Pero con la llegada del reverendo Tóti, las palabras comienzan a salir de su boca. Al principio a trompicones, desconfiadas, con recelo e ira. Pero según pasan las semanas, comienzan a fluir como un manantial imposible de contener.
Y esas palabras consiguen ablandar corazones.
Aunque solo de los que se atreven a escucharlas.
En esta historia Hannah Kent realiza un trabajo de investigación inmenso para recrear el ambiente y dotar de dignidad a Agnes, la última mujer decapitada en Islandia, a principios del siglo XIX.
La autora logra emocionarte, con una historia de la que ya conoces el final, porque es Agnes la que te la cuenta. Y consigues meterte en su piel y tiritar con ella, notar el crujir de sus huesos, ver con sus ojos, recordar su infancia a través de su voz, y temblar con ella en sus sueños.
Y no quieres que la maten. Lo haya hecho o no.

Maravillosa.
SLHLT